el cuarto interrogado en el juicio del 'procés'

Romeva no responde a la Fiscalía y carga contra Vox: "Amenazan esa UE de libertades"

Romeva comparte abogado con Junqueras, Andreu Van den Eynde, y nada más comenzar el interrogatorio dejó claro que él tampoco iba a responder a las tres acusaciones personadas en el caso

Foto: La declaración del exconseller de Exteriores, Raül Romeva. (EFE)
La declaración del exconseller de Exteriores, Raül Romeva. (EFE)

El 'exconseller' de Exteriores, Raül Romeva, siguió este martes los pasos de Junqueras y solo respondió a las preguntas de su abogado. Su declaración en el juicio del 'procés' osciló entre el mitin político y el discurso académico, pero en ningún caso se acercó al interrogatorio penal. Se presentó como "un demócrata, republicano y europeísta" que siempre ha defendido "la paz como la mejor de las herramientas posibles para construir comunidad", afirmación que a los pocos segundos fue acompañada por un dardo a Vox: "Quienes defendemos hoy estos valores tan importantes nos encontramos en el banquillo de los acusados. Y aquellos que amenazan esos valores y esa Europa de derechos y libertades se sientan en el estrado entre las acusaciones. Esto cuanto menos tendría que incomodar no a los independentistas, sino a los demócratas".

Romeva comparte abogado con Junqueras, Andreu Van den Eynde, y nada más comenzar el interrogatorio dejó claro que él tampoco iba a responder a las tres acusaciones personadas en el caso, que en el caso de la Fiscalía pide 16 años de cárcel para él por rebelión y malversación: "En coherencia con lo que hice en la fase de instrucción, considero que esto es un juicio político y me acojo a mi derecho de responder solo a mi abogado". El presidente del tribunal, Manuel Marchena, se dispuso entonces a dar la palabra a su letrado, pero Romeva no había terminado todavía: "Quiero hacer una previa", interrumpió el 'exconseller'. "Quiero sumarme a la reclamación de lo expresado por los otros acusados para dejar constancia de mi deseo de usar con normalidad la lengua catalana, que lamento que no podamos hacerlo", lanzó.

Una vez finalizada su introducción con la proclama de que es un "preso político", su abogado le dio pie a que comenzara un declaración llena de alabanzas al independentismo, una postura política que, según afirma, solo adoptó en 2010 de forma "circunstancial". Con la Fiscalía y la Abogacía del Estado como simples espectadores, Romeva dio así rienda suelta a un discurso más dirigido a la sociedad catalana que a los magistrados del Supremo: "La clave de nuestras intenciones tiene que ver con el principio democrático", "el 9-N fue un ejercicio ejemplar que demuestra la enorme voluntad de la ciudadanía", "solo los doctrinarios ante un debate incomodo se tapan los odios y amordazan a los otros", "las únicas armas que ha habido han sido las de la Guardia Civil"...

El 'exconseller' pasó de puntillas en lo que se refiere a los hechos que subrayan las acusaciones, pero no dudó en explayarse al comienzo de su declaración en uno de los pilares del argumentario independentista: "No hay ni un solo tratado internacional ni tratado europeo que prohíba el derecho de autodeterminación. Y en el caso de la Constitución española tampoco existe ningún apartado que lo prohíba". Conocedor de que su abogado le iba a poner en bandeja este asunto, Romeva lanzó entonces un recital de cifras: "Desde 1900, en todo el siglo XX y en lo que va del XXI, ha habido 106 referéndums de autodeterminación. De esos, 54 se han producido desde 1991. De estos 54, 26 se han hecho sin el consentimiento del estado matriz. Y los otros 28, con el consentimiento del estado matriz. Con eso quiero decir que el derecho a la autodeterminación en ningún caso se puede considerar algo anecdótico".

Tras repasar los referéndums de los últimos 25 años, Romeva defendió que el suyo "no era ilegal" y que nunca hubo nada similar a un alzamiento. En la misma línea que Turull, el 'exconseller' se refirió al mandato del pueblo catalán: "La sociedad nos lo estaba demandando". Según sus palabras, no solo era una petición, era "un clamor", algo que "para mucho era algo trascendental para sus vidas. "Instamos a la gente a la que participara, pero, además, nos comprometimos a respetar el resultado", afirmó. Las referencias a su responsabilidad al frente de Exteriores fueron para defender la actividad de las embajadas y de Diplocat, asegurando que los gastos fueron "lícitos" y "acordes con las competencias".

Respecto a la declaración unilateral de independencia, argumentó que debe interpretarse como una "declaración política", razonamiento similar al de los otros 'exconsellers' que sostuvieron ante el Supremo que era simbólica. Como compañero de partido de Junqueras, Romeva también lanzó una indirecta a Puigdemont, asegurando en este sentido que "entendía que venir aquí y defender estos principios era una responsabilidad y un deber". Su enfado con el antiguo 'president', sin embargo, no evitó que siguiera la misma línea que él a la hora de pedir al Gobierno que pongan fin a este juicio: "Devuelvan esta carpeta a la política".

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
30 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios