los que se han deducido la vivienda

¿Consumes poca luz? Hacienda pone la lupa en el gasto de cuatro millones de hogares

Desde 2011, las compañías eléctricas comunican a la Agencia Tributaria el consumo y la potencia contratada. El fisco señala que es solo un filtro más de control cuando se detectan inconsistencias

Foto: Vista de las instalaciones de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria en Madrid. (EFE)
Vista de las instalaciones de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria en Madrid. (EFE)

El caso de Miguel no es una excepción. La Agencia Tributaria lleva años utilizando el recibo de la luz para fiscalizar las deducciones por vivienda habitual que aplica en la declaración de la renta. Deducciones que en la última campaña del IRPF (la de 2016) beneficiaron a cuatro millones de contribuyentes, con un importe medio de 328 euros. Desde el Ministerio de Hacienda señalan que el consumo eléctrico solo es uno de los muchos elementos que se usan para trabajar en los planes de inspección, un filtro más que ayuda a comprobar aquellas declaraciones en las que "se han detectado inconsistencias".

Lo cierto es que el recibo de la luz cuenta, y mucho, a la hora de controlar este tipo de deducciones. Sergio T., empleado público que vive en Toledo, también puede dar fe de ello. Compró su casa en 2004 y empezó a aplicarse las deducciones cada año en su declaración, pero en 2016 el fisco le exigió la devolución de las que había disfrutado en 2013, 2014 y 2015 y le dijo que ya no podía deducirse más. "Estoy pagando más de 6.000 euros contando las sanciones porque Hacienda argumenta que gasto poca luz. Vivo solo y si quiero ser un rata, nadie me puede obligar a gastar más energía", señala.

Porque esa es la clave. Hacienda cruza los consumos energéticos con estudios que maneja sobre cuánta luz deben gastar determinados hogares en función del número de personas que viven en ellos. Uno de esos informes es el que elabora por ejemplo el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que establece un consumo medio de energía por vivienda y año de 10.521 kilovatios, de los que 3.757 kilovatios corresponden a la luz. "Esto es solo una estadística, y para Hacienda tiene más valor que toda la documentación oficial que he presentado acreditando que es mi residencia habitual", señala Sergio, que también ha recurrido al Tribunal Económico Administrativo Regional (TEAR) de Castilla-La Mancha, que aún debe pronunciarse.

Desde A&P Abogados, un bufete de Zaragoza, señalan que sería importante que Hacienda informara de qué consumos considera inapropiados para una residencia habitual, "porque sabemos que utiliza estadísticas del INE y del IDAE pero esto no tiene ningún valor". Este equipo de abogados lleva varios casos en Aragón y de momento el TEAR no ha fallado a favor de ninguno de sus clientes, "por eso es muy interesante conocer la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que no tiene en cuenta las estadísticas que maneja Hacienda siempre y cuando el inquilino acredite que es su residencia habitual".

Miguel Peinado, con la demanda que ha puesto ante el TSJM.
Miguel Peinado, con la demanda que ha puesto ante el TSJM.

Es lo que hizo Miguel, vecino de Getafe. Este empleado público recopiló de todo para demostrar que su casa es su única vivienda, su residencia habitual, donde duerme todas las noches cuando no está trabajando. Ha tenido que presentar el padrón municipal, el histórico del Registro de la Propiedad para demostrar que solo tiene esa vivienda, la correspondencia recibida en el inmueble, la domiciliación de los recibos, las actas de las juntas de vecinos (donde se demuestran su asistencia y participación), el contrato del seguro del hogar (con partes dados sobre incidencias en su casa), incluso partes de sus jefes que confirman que por su trabajo pasa algunas temporadas fuera de casa y que su domicilio es el de Getafe.

El TSJM, en una reciente sentencia, le da la razón y anula las resoluciones del Tribunal Económico Administrativo Regional (TEAR), órgano superior de la Agencia Tributaria, que había avalado las sanciones que el fisco puso a este vecino por gastar poca luz en casa. Hacienda tendrá así que devolverle las deducciones que le quitó en varias declaraciones de la renta en el capítulo de 'vivienda habitual'. Quien no ha podido reclamar es Noemí de Vega, de 40 años, que trabaja como moza de almacén en Zaragoza. "Me compré la casa en 2009 y en 2015 Hacienda me reclama más de 3.000 euros por aplicarme algunos años esas deducciones".

Noemí asegura que Hacienda le argumentó lo mismo, poco consumo de luz. "Yo alterné periodos de paro, ganaba poco y gastaba lo menos posible. Y además vivía sola. Es mi casa y gasto lo que quiero, como si quiero tener velas. No lo entiendo. He tenido que pagar todo en un año porque Hacienda amenazaba con embargar a mis padres, que eran avalistas de mi casa. Yo estuve mal asesorada, pero ahora la sentencia del TSJM nos da cierta esperanza", señala. Desde el sindicato de técnicos de Hacienda Gestha recalcan que a partir de febrero de 2011 la Agencia Tributaria comenzó a recibir información de las compañías eléctricas respecto de los consumos anuales de sus clientes.

"Primero se recabó esta información para luchar contra el fraude fiscal en los alquileres, y luego se incorporó al control de las deducciones", explica Carlos Cruzado, presidente de Gestha. Desde entonces, las compañías eléctricas comunican a la Administración tributaria "el nombre y apellidos o razón social y NIF de los contratantes o de los usuarios a cuyo cargo proceda efectuar el cobro de las correspondientes facturas". Además, tienen que incluir la referencia catastral del inmueble y su localización, la potencia nominal contratada y el consumo anual en kilovatios, la ubicación del punto de suministro y la fecha de alta del mismo. Cruzado señala que el recibo de la luz solo debe ser un elemento más, un indicio, "no un hecho irrefutable".

Hacienda suprimió las deducciones por vivienda habitual a los inmuebles comprados desde 2013

Hacienda suprimió la deducción por vivienda a los inmuebles comprados a partir del 1 de enero de 2013, manteniéndose para los contribuyentes que hubieran adquirido su vivienda con anterioridad. Por eso, todas las deducciones inspeccionadas, aunque se disfruten en 2016 o 2017, son de casas adquiridas antes de 2013. La prescripción administrativa caduca a los cuatro años, por eso actualmente Hacienda puede revisar el IRPF de los ejercicios 2014 y siguientes, ya que el de 2014 se presentó en junio de 2015 y prescribiría este año. Desde la Agencia Tributaria afirman que no se analizan todos los consumos en todas las viviendas que se aplican una deducción, sino que es un filtro más de control cuando se detectan inconsistencias en las declaraciones.

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