el juicio arranca este martes

Vox, en el juicio del 'procés': los dos abogados de las filas del partido de Abascal

El secretario general, Javier Ortega Smith, y el vicesecretario jurídico, Pedro Fernández, ejercerán la acusación popular en el juicio del 'procés' y piden más de 700 años de cárcel para los acusados

Foto: El presidente de Vox, Santiago Abascal (c), acompañado del secretario general, Javier Ortega Smith-Molina (dcha), y el vicesecretario jurídico, Pedro Fernández. (EFE)
El presidente de Vox, Santiago Abascal (c), acompañado del secretario general, Javier Ortega Smith-Molina (dcha), y el vicesecretario jurídico, Pedro Fernández. (EFE)

La Fiscalía del Tribunal Supremo, la Abogacía General del Estado y Vox. Esas son las tres acusaciones personadas en el juicio del 'procés' que arranca este martes en el Tribunal Supremo con 12 acusados en el banquillo. Mientras que el ministerio público sostiene que hubo rebelión y la Abogacía sedición, Vox va un paso más allá: solo a Oriol Junqueras le acusa ya de dos delitos de rebelión, uno de organización criminal y otro de malversación de caudales públicos, pidiendo 74 años de cárcel para él. Vox tratará así de convencer al Supremo de que la acusación del Estado es demasiado suave, objetivo que deja en manos de dos hombres cercanos a Santiago Abascal: el secretario general, Javier Ortega Smith, y el vicesecretario jurídico, Pedro Fernández.

Ortega ha sido el encargado de informar en los últimos meses sobre cada movimiento que ha hecho su partido de cara al juicio. "España no está en juego, no se negocia, no se vota. España se defiende hasta sus últimas consecuencias", aseguró el pasado 2 de noviembre tras presentar su escrito de acusación ante el Tribunal Supremo. Cada uno de sus anuncios ha ido acompañado de ataques a los líderes del 'procés' —a los que considera "golpistas"— y al Gobierno —al que tacha de "traidor"—, aprovechando así su personación en el juicio como munición electoral.

La defensa del presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, presentó el pasado octubre un escrito para que se expulsara a Vox del juicio, alegando en este sentido que "la extrema derecha hace un uso fraudulento de la acusación popular para hacer propagada electoral". El alto tribunal rechazó la petición al considerar que la jurisprudencia no concede el monopolio de la acusación a la Fiscalía y la Abogacía del Estado, y menos cuando se trata de delitos que afectan a bienes de titularidad colectiva. Respecto a la posibilidad de que Vox aborde el juicio como un mitin electoral, el tribunal recordó la existencia de instrumentos jurídicos con los que se evita que la acusación popular “desborde el ámbito funcional que le es propio”.

A la espera de ver el límite que el tribunal impone a Vox durante el juicio, varios de los investigados ya han anunciado que no responderán a las preguntas del partido. "No me gusta hacer campaña electoral... Vox va a utilizar el juicio como plataforma para las elecciones. No tengo intención de contestar", criticaba el expresidente de la ANC Jordi Sànchez en una reciente entrevista concedida a El Confidencial. Otras defensas también se suman a esta postura, pero habrá que esperar a saber si los investigados son capaces de morderse la lengua el día que comience su interrogatorio. "Llevo 15 meses sin poder hablar, no sé si podré contenerme", reconocía el propio Sànchez.

Las declaraciones de los independentistas no serán la única oportunidad que tenga Vox para mostrar su ideario. En el juicio comparecerán más de 500 testigos, entre ellos Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría o Cristóbal Montoro. En el caso del expresidente del Gobierno, su comparecencia no ha sido solicitada por la Abogacía o la Fiscalía, por lo que el partido de Santiago Abascal será el primero en plantearle preguntas. Tras interrogar a los acusados, se producirá así un cara a cara entre Ortega y Rajoy, al que el secretario general de Vox tacha de "derechita cobarde".

Javier Ortega Smith

Ortega se sacó la carrera de Derecho entre un centro de la Complutense en Toledo y la Universidad de Alcalá de Henares, tras lo que ingresó en la Escuela de Práctica Jurídica de Icade para poder ejercer como abogado. Aunque su experiencia se centra en el ámbito contencioso administrativo, en el civil y en el laboral, a partir de este martes participará en uno de los juicios penales más importantes de la historia de España. En declaraciones a Europa Press la pasada semana, el propio Ortega explicó que aborda su acusación como un "enfrentamiento directo contra los golpistas", a los que acusa de "pretender romper España". Frente a aquellos que apuntan a que su acusación va a convertirse en mitin político, el abogado defiende que "fuera del tribunal se puede hacer política, pero dentro no".

Como encargado de negociar con PP y Ciudadanos el programa y los sillones del nuevo Gobierno de Andalucía, Ortega está acostumbrado a ser la cara visible de su partido ante los medios de comunicación. Antes de que Vox diese la sorpresa en las últimas elecciones autonómicas, el político ya había saltado a los medios de comunicación por acciones como la de desplegar una bandera de 200 metros en Gibraltar, para lo que entró y salió a nado del Peñón. Karateca, boina verde y abodago, Santiago Abascal siempre le ha considerado el activo perfecto para convencer a su electorado.

Ortega es además uno de los impulsores de las reformas que pide su partido para el sistema judicial, entre las que destaca la de rechazar la jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos o suprimir el Constitucional, cuyas funciones asumiría entonces el Tribunal Supremo. Los líderes del 'procés' ya han insinuado en repetidas ocasiones la posibilidad de recurrir la sentencia ante Estrasburgo, un tribunal que ha sido blanco de críticas por parte de Vox: "Malditos sean el Tribunal de Estrasburgo, ZP y Rajoy, que han llenado España de asesinos y violadores en serie", criticaba el líder del partido, Santiago Abascal, en julio de 2017; "Estrasburgo, los mismos que pusieron en la calle a etarras y violadores, dicen que Otegi no tuvo un juicio justo", aseguraba en otro mensaje publicado el pasado 6 de noviembre; "si nos fallan, igual que lo hizo el Tribunal de Estrasburgo con la doctrina Parot, se impondrá un SPEXIT JUDICIAL", amenazaba a su vez en un tercero.

Pedro Fernández

"No me va a quitar el sueño. Voy a disfrutar como un enano de este juicio histórico". Así explicaba Pedro Fernández cómo encara su acusación en una entrevista concedida a 'esdiario'. Comparado con Ortega Smith, el vicesecretario jurídico de Vox es menos habitual en los medios de comunicación, pero se convertirá en una de las caras visibles de su partido a partir de este martes: "Va a haber un Vox dentro de la sala y otro fuera. El de dentro se ceñirá al rigor jurídico, nada de argumentos políticos. Solo derecho, derecho y derecho. Fuera, nos pondremos el pin de Vox y ahí sí hablaremos de política".

Fernández fue uno de los hombres detenidos en Gibraltar después de que el partido desplegara la bandera de España de 200 metros. Aunque él no participó en la acción, se desplazó hasta el Peñón para ejercer como abogado del entonces presidente de Vox Madrid, Nacho Mínguez, al que las autoridades inglesas habían arrestado. Según su versión de los hechos, su detención llegó después de que hiciera una fotografía de la celda en la que se encontraba el dirigente de Vox, tras lo que fue llevado a comisaría.

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