CONVERSACIONES CON LOS SOCIOS EUROPEOS

Borrell evita respaldar por ahora a Guaidó y pide "preservar la unidad de acción" de la UE

El ministro, tras conversar con Sánchez, guarda prudencia y no atiende la petición ni de PP ni de Cs. La UE se alinea con España y, aunque rechaza a Maduro, no apuesta directamente por el joven opositor

Foto: Pedro Sánchez charla con su ministro de Exteriores, Josep Borrell, ante la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, el pasado 22 de enero en el Palacio Real. (EFE)
Pedro Sánchez charla con su ministro de Exteriores, Josep Borrell, ante la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, el pasado 22 de enero en el Palacio Real. (EFE)

España pide paciencia. El Gobierno no quiere apresurarse ni prestar respaldo inmediato al autoproclamado presidente de Venezuela, el opositor Juan Guaidó. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, demanda "preservar la unidad de acción" de la Unión Europea "sin hacer seguidismo". Es decir, sin seguir la estela marcada por Estados Unidos y por otros países latinoamericanos que rápidamente se han alineado con Guaidó y han dado la espalda a Nicolás Maduro. Tampoco atiende las peticiones de PP o Ciudadanos, que reclaman el reconocimiento del joven líder para que se abra paso la "transición democrática". Podemos, mientras, califica el movimiento de la oposición del país como "golpe de Estado".

[Sigue en directo las últimas noticias de Venezuela​]

La posición de España es clave, por el ascendente que tiene en Latinoamérica y porque su voz sí es escuchada y tenida en cuenta en la Unión Europea. Por eso, en cuanto el jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela juró ante miles de personas que asumía "formalmente" las competencias de la presidencia del país bolivariano, fuentes del equipo de Pedro Sánchez, y también del Ministerio de Asuntos Exteriores, insistían en que estaban "recabando información" para hacerse una "composición de lugar y hablando también con los socios europeos". Trabajando, pues, "desde el primer momento". Al final, la posición de Madrid no distaba mucho de la de la fijada por la alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, quien en nombre de la UE tampoco avaló al joven parlamentario opositor venezolano.

La autoproclamación de Guaidó pilló al jefe del Ejecutivo español en Davos (Suiza), adonde se desplazó para asistir a las sesiones del Foro Económico. Con él habló Borrell. El ministro se levantó de la conferencia en la que estaba participando en Madrid para atender al presidente, y también aseguró haber recibido llamadas de la embajada de Estados Unidos y de titulares de Exteriores europeos.

En el Gobierno insistían en que estaban "recabando información" para hacerse una "composición de lugar y hablando también con los socios europeos"


Donald Trump reconoció enseguida a Guaidó como nuevo presidente venezolano. A continuación lo hicieron otros estados latinoamericanos, como Brasil, Perú, Costa Rica, Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Ecuador y Canadá. La mayoría de ellos forman parte del llamado Grupo de Lima, muy hostil a la política de Caracas y al régimen de Maduro y con el que España no sintoniza. México, a cuyo frente se encuentra desde el mes pasado el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, se ha descolgado. El Gobierno socialista hasta ahora ha defendido que la UE facilite el diálogo en Venezuela sin rechazar las sanciones.

"El poder lo acaba teniendo el Ejército"

Esto explica la primera reacción, más tibia, de Borrell, que desde Madrid abogó por "preservar la unidad de acción" de la UE. Y ello requeriría, dijo, "un debate rápido de los ministros de Exteriores" porque "no se pueden tomar decisiones en caliente, sin estar bien informado". "No vamos a hacer seguidismo de nadie", afirmó, informa Europa Press. El ministro conoció los hechos mientras participaba en un debate con el jefe de la diplomacia portuguesa, Augusto Santos Silva, quien también defendió esa "unidad de acción". "Para nosotros no es bastante que Estados Unidos lo reconozca" como presidente legítimo, apuntó el ministro luso.

Borrell recordó que tanto él como su colega luso habían advertido en sus reuniones con sus homólogos europeos de que en Venezuela podría ocurrir en cualquier momento una crisis de mayor envergadura, como ha acabado sucediendo. "Por lo general, cuando ocurren estas cosas, el poder determinante lo acaba teniendo el Ejército, que no sabemos dónde está", sostuvo.

El Ejecutivo no mandó a ningún representante oficial en la toma de posesión de Maduro. Defiende una solución dialogada sin suavizar las sanciones

España ha mantenido una posición separada de la del Grupo de Lima respecto a Venezuela, al defender una solución dialogada, pero la ha intentado combinar con una cierta exigencia al régimen chavista. De hecho, hace dos semanas, el Gobierno decididó plantar a Maduro en su toma de posesión: no mandó a ningún representante oficial a la toma de posesión del presidente, que tuvo lugar el 10 de enero en Caracas. Sánchez no había reconocido las elecciones de mayo de 2018.

Borrell evita respaldar por ahora a Guaidó y pide "preservar la unidad de acción" de la UE

La UE no respalda expresamente a Guaidó

Avanzadas las 11 de la noche, la alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, lanzó un comunicado en el que recordaba, primero, que este 23 de enero el pueblo de Venezuela exigió "masivamente" democracia y decidir su destino, y esas voces "no pueden ser ignoradas". Al tiempo, pedía el arranque de un proceso político inmediato que conduzca a unas elecciones "libres y creíbles, con arreglo al orden constitucional". La Unión "respalda plenamente la Asamblea Nacional Venezolana como la institución democráticamente electa cuyos poderes han de ser restaurados y respetados". Mogherini señaló que los derechos civiles, las libertades y la seguridad de todos los miembros del Parlamento bolivariano, incluido su presidente, Juan Guaidó, "necesitan ser observados y totalmente respetados".

La UE reclama unas elecciones "libres y creíbles" y pide que se respeten los derechos de los miembros de la Asamblea Nacional, también de su presidente

La alta representante, "en nombre de la UE", añadió que el uso de la violencia y del excesivo uso de la fuerza por las Fuerzas de Seguridad son "completamente inaceptables y no resolverán la crisis". Así, los venezolanos tienen el derecho de "manifestarse, elegir libremente a sus dirigentes y decidir su futuro". "La UE y sus estados miembros continúan preparados para apoyar la restauración de la democracia y el Estado de derecho en Venezuela a través de un proceso político creíble y pacífico". Mogherini, en definitiva, hacía suya la posición de Borrell tras la consulta con las capitales europeas y reflejaba en ese comunicado los difíciles equilibrios internos en un bloque nada compacto.

La UE visualizó sus fisuras. También la noche de este miércoles, el presidente del Consejo, Donald Tusk, llamó a Europa a "unirse para apoyar a las fuerzas democráticas en Venezuela". "Al contrario que Maduro, la Asamblea Nacional, incluyendo a Juan Guaidó, tiene un mandato democrático de sus ciudadanos". Tusk era algo más explícito que Mogherini al inclinar más la balanza hacia Guaidó. También se alineaba con Tusk el presidente del Parlamento Europeo, el conservador italiano Antonio Tajani: "Contrariamente a Maduro, Guaidó sí tiene legitimidad democrática. Se deben respetar las manifestaciones y la libertad de expresión de un pueblo que está harto de pasar hambre y sufrir los abusos de Maduro".

Un "grupo de contacto"

Borrell, en una rueda de prensa conjunta con Santos Silva también este miércoles en Madrid, defendió la creación de un "grupo de contacto" de la UE que busque "una solución que solo puede venir por la negociación y el diálogo". "Que nadie se llame a engaño: es una iniciativa para la búsqueda de soluciones políticas", añadió, adelantando que ese "grupo de contacto" —"se trata de contactar, que no es lo mismo que mediar"— podría estar constituido para el próximo Consejo de Exteriores del 18 de febrero. Se encargaría de promover el acercamiento, "sin levantar las sanciones", informa EFE.

Tanto PP como Ciudadanos exigen a Sánchez que reconozca a Guaidó como el "presidente legítimo de Venezuela". Pablo Casado pidió al jefe del Ejecutivo que en lugar de ir a Cuba a "agasajar a un dictador" —viajó a la isla el pasado noviembre—, lidere la oposición de la UE y reconozca al joven ingeniero de 35 años como nuevo mandatario latinoamericano, frente a un Maduro que no es más que un "sátrapa" que está "aniquilando" a los venezolanos". "El problema es que, con Pedro Sánchez, España es el país que más contemporiza con estas tiranías". Albert Rivera demandó al Gobierno que apoye a Guaidó "para que se abra paso una transición demócratica que devuelva la libertad y la voz a los venezolanos".

Iglesias sale al rescate de Maduro: "España y la UE deben defender la legalidad internacional, el diálogo y la mediación pacífica, no un golpe de Estado"

Pablo Iglesias, por su parte, calificó con términos muy duros la autoproclamación de Guaidó. Como un golpe de Estado. Lo dijo así en Twitter: "A Trump y a sus aliados no les interesan la democracia y los derechos humanos en Venezuela, les interesa su petróleo. España y Europa deben defender la legalidad internacional, el diálogo y la mediación pacífica, no un golpe de Estado".

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios