ANDALUCÍA, MUY PRESENTE EN BARCELONA

Sánchez: las tres derechas son "los 'voxonaro' españoles" que persiguen la "involución"

Acusa al PP de haber caído en la "bancarrota ideológica" al haber abrazado los postulados de la ultraderecha. Son "el trifachito", dice el PSC. Sánchez pide a ERC y PDeCAT que pasen al diálogo

Foto: Pedro Sánchez arropa al candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, este 12 de enero en la capital catalana. (EFE)
Pedro Sánchez arropa al candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, este 12 de enero en la capital catalana. (EFE)

No hubo anuncios ni guiños específicos nuevos para Cataluña. Pedro Sánchez no los buscó en su apertura de la larga precampaña electoral de este 2019, en la primera parada simbólica, en Barcelona. Prefirió no escapar de los márgenes de su tradicional discurso, el recuerdo a los independentistas de que no tienen mayoría social y de que han de pasar del "monólogo" al "diálogo". El jefe del Ejecutivo quiso hacer girar sus palabras en torno a lo ocurrido en Andalucía, como un claro aviso a navegantes: PP, Ciudadanos y Vox persiguen la "involución", arrebatar derechos ya conquistados y que el PSOE seguirá defendiendo. Los tres partidos son "los 'voxonaros' de la política española", dijo, jugando con el nombre del nuevo presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, y aludiendo por primera vez al pacto que hará líder de la Junta, el próximo miércoles, a Juanma Moreno. "El 'trifachito", como los llama el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. Porque los populares, al "abrazar" los postulados de la extrema derecha, se ha sumido en una "bancarrota ideológica" preocupante, defendió.

Esos eran los mensajes centrales del discurso de Sánchez este sábado en el Centro de Convenciones Internacional de la capital catalana. Era su primer mitin de partido del año, al que sigue este domingo otro en Burgos, y su primera intervención después de la aprobación, por el Consejo de Ministras y Ministros, de los Presupuestos Generales del Estado para 2019. La referencia andaluza estuvo presente durante todo el acto, también en las palabras de los demás oradores: el líder del PSC, Miquel Iceta; la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, y el candidato a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni. Sánchez eludió así anticipar la cuantía exacta de las inversiones que las cuentas públicas reservan para Cataluña. Eso queda para el lunes, cuando el texto llegue al Congreso.

El jefe del Ejecutivo señaló que la "nostalgia" del pasado puede ser positiva si sirve para aprender de las lecciones del ayer. Pero cuando hay "tantos desafíos" por delante, cuando la ciudadanía siente "muchísima incertidumbre", cuando "nada va a ser igual", no vale aplicar las recetas del pasado, como a su juicio quieren las formaciones de derechas. Alegó que las generaciones anteriores "han sabido que para abordar los desafíos hay que apelar a los valores colectivos", porque "las sociedades avanzan cuando avanzamos todos juntos, y no unos pocos en beneficio de la mayoría".

Sánchez insta a los independentistas a pasar del "monólogo al diálogo" y asuman que no tienen la mayoría social en Cataluña


"Y lo digo porque hoy en España hay tres derechas con un objetivo, que es la involución. Son los 'voxonaros' de la política española", denunció. Bolsonaro se acaba de incorporar al club mundial de líderes ultraderechistas, y cuyas primeras políticas están espantando al mundo y despertando numerosas críticas. Luego se dirigió específicamente al PP, a la "derecha que ha sufrido mucho en este 2018". Primero, con una sentencia, la de la Gürtel, que representó la "bancarrota moral" del partido, porque lo condenaba por financiación irregular durante años, y después con su pacto en Andalucía. En lugar de "luchar" contra los "argumentos de la ultraderecha", denunció, los "abraza sin rubor", y eso "demuestra la bancarrota ideológica de la derecha en nuestro país".

"Somos más de hacer"

Frente a esos 'voxonaros' se sitúa el Gobierno de España, que "representa lo que mejor define a la sociedad española y catalana": la "tolerancia, el respeto, la igualdad y la convivencia". Sánchez citó una de las afirmaciones del excanciller socialdemócrata alemán Willy Brandt —muy presente en su discurso, el lugar elegido para el mitin está situado en la plaza que lleva su nombre en la ciudad catalana—, que "el futuro no será dominado por aquellos que estén anclados en el pasado". "Y eso es lo que estamos haciendo desde el Gobierno. Somos más de hacer y otros son más decir", dijo, arremetiendo de nuevo contra las derechas.

El presidente dice a Casado y Rivera, que piden elecciones ya, que "esperen sentados" porque los socialistas seguirán gobernando hasta 2020

Entonces sacó pecho de la obra de su Ejecutivo en estos siete meses de mandato: desde la dinamización del pacto de Estado contra la violencia de género, el aumento de las pensiones, las ayudas a las mujeres, la recuperación de la sanidad universal... y la materialización, ahora, de los Presupuestos de 2019. El presidente recordó que su proyecto reformista no es para dos años, sino que persigue la "transformación", para Cataluña y para España, para "los próximos 15 años". "Cuando [Albert] Rivera y [Pablo] Casado piden elecciones ya... que esperen sentados. Hasta 2020 vamos a seguir gobernando los socialistas", prometió, mientras el auditorio, 2.000 militantes y simpatizantes, según el PSC, le gritaba "¡Pedro, Pedro, Pedro!".

Sánchez: las tres derechas son "los 'voxonaro' españoles" que persiguen la "involución"

Valls, el "embajador" del pacto andaluz

Las referencias al pacto de PP, Cs y Vox también poblaron las alocuciones de Iceta, Batet y Collboni. "En Andalucía se ha abierto el 'trifachito", dijo el primer secretario, que fue quien más claro advirtió a los independentistas del riesgo al que se exponen si no respaldan los Presupuestos del Gobierno: "O una alianza de las tres derechas, que implicaría regresión, crispación y frustración" para muchos ciudadanos o la "continuidad de un proyecto socialista, progresista y dialogante". "Nunca nadie en siete meses hizo tanto por el progreso de España como el Gobierno que presides", piropeó a Sánchez, antes de demandar a los socialistas que no caigan en la "contradicción" de demandar más recursos y a la vez "patrocinar un voto negativo" en los PGE.

Batet carga contra Vox por repartir "carnés de constitucionalistas" cuando en realidad cuestiona "valores democráticos" y el Estado autonómico

La ministra cargó tanto contra unos separatistas "que no gobiernan" Cataluña, que cierran el Parlament a conveniencia, que "rompieron" la convivencia hace un año, como contra una derecha que se guía solo "por sus propios intereses". PP y Cs, recordó, "no han tenido problema para pactar con Vox, con la extrema derecha, con un partido que cuestiona los valores democráticos, la igualdad real, el Estado autonómico". "¿Y se llaman constitucionalistas? —atizó a la formación de Santiago Abascal—. ¿Pero qué tipo de constitucionalistas son? Y se dedica a repartir carnés de constitucionalistas". Los socialistas, contrapuso, han defendido la Carta Magna "todos y cada uno" de los 40 años que lleva en vigor. Ese hilo lo retomó después Sánchez: el "único partido" que ha sido "leal" con la Constitución, tanto en el Gobierno como en la oposición, ha sido y es el PSOE y su fuerza hermana, el PSC.

Sánchez: las tres derechas son "los 'voxonaro' españoles" que persiguen la "involución"

Collboni tiró para su candidatura y apeló directamente al candidato de Cs en la capital catalana, Manuel Valls, al que descalificó como el "embajador" en Barcelona del "pacto de la vergüenza". El aspirante socialista se preguntó por qué le "preocupa tanto" ese acuerdo con Vox, si se proclama como un cabeza de cartel independiente. "Y si cree que es una barbaridad, ¿por qué no rompe con Cs? Porque no es independiente —se contestó—, porque es el candidato de Cs y el representante en Barcelona del pacto de Cs" con la ultraderecha. El delegado del "trifachito", replicó.

Unos PGE "cargados de valores sociales"

Sánchez, por descontado, defendió sus PGE, porque tratan de afrontar los "tres grandes desafíos" que anticipó en la moción de censura: la modernización de la economía, el empleo digno y la reconstrucción del Estado del bienestar. En este último epígrafe recordó que la subida del salario mínimo hasta los 900 euros ayuda sobre todo a las mujeres, porque el 70% de los beneficiarios del incremento va para ellas, porque son las que menos están cobrando. Y por eso el Ejecutivo seguirá aprobando medidas que combatan la desigualdad laboral, igual que ya ha puesto en marcha un plan de empleo juvenil. Los PGE, añadió, recuperan el subsidio de desempleo para los mayores de 52 años, acaban con el copago farmacéutico de los jubilados y de los colectivos más vulnerables o inyectan más recursos contra la pobreza infantil. Pero su aprobación no está ni mucho menos clara.

El presidente subraya los objetivos de sus PGE y su orientación social y recuerda a los separatistas que Cataluña necesita "convivencia" y superar bloques

Sánchez demandó entonces, "a todas las fuerzas parlamentarias", que apoyen unos Presupuestos "cargados de valores sociales y de enorme sentido común", que van a permitir que Cataluña y España "avancen". Ahora se ha visto, dijo retornando de nuevo a Andalucía, cuán "frágiles" son las conquistas sociales si no se siguen defendiendo.

Sánchez: las tres derechas son "los 'voxonaro' españoles" que persiguen la "involución"

Solo en la última parte de su discurso el presidente se dirigió a los separatistas, cuyo respaldo necesita para sacar adelante sus cuentas. Lo que necesita Cataluña es reivindicar la "convivencia", "unirse", que la Cataluña nacionalista "reconozca" a la que no lo es, que la Generalitat "gobierne y resuelva los problemas de la ciudadanía". Sánchez reiteró a los independentistas que no tienen mayoría social, como se ha visto en las repetidas votaciones de los últimos años. Y también remarcó que la política de su Ejecutivo está "decididamente orientada a abolir los antagonismos" y superar la dinámica de bloques.

Sánchez: las tres derechas son "los 'voxonaro' españoles" que persiguen la "involución"

La crisis en Cataluña, subrayó, aún requerirá años para encarrilar una solución. Se necesitará "diálogo, sentido común, sentido de Estado, serenidad, sosiego". Necesita también de la "lealtad" de la oposición, que no tiene, denunció, y que el independentismo "pase del monólogo al diálogo".

Calor es lo que encontró Sánchez en Barcelona. Se notaba en el auditorio elegido por el PSC, y en las intervenciones previas a la suya. Cataluña siempre ha sido un territorio fiel al líder —la antítesis de la Andalucía de Susana Díaz— y eso se nota. Un chute de buen rollo para afrontar un año electoral difícil y que aún puede dar muchas vueltas. El reto inminente es sacar adelante sus PGE, su cartucho imprescindible para sobrevivir.

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