y movilizar la base social de podemos

La receta feminista con la que regresa Irene Montero para frenar al bloque de la derecha

El feminismo será la principal apuesta de Podemos para erigir un muro de contención frente a Vox y luchar contra el creciente abstencionismo del electorado progresista

Foto: La portavoz de Podemos, Irene Montero, a su llegada a una rueda de prensa en el Congreso antes de su baja por maternidad. (EFE)
La portavoz de Podemos, Irene Montero, a su llegada a una rueda de prensa en el Congreso antes de su baja por maternidad. (EFE)

"Poner la vida en el centro, es lo que propone el movimiento feminista y por eso es hoy la punta de lanza del proceso democratizador que vive España y que los odiadores profesionales quieren detener". Irene Montero se reincorporará la próxima semana al primer plano de la vida política tras seis meses de baja por maternidad para el cuidado de sus mellizos -labor a la que se dedicará ahora Pablo Iglesias al repartirse la baja al 50%-, y lo hará con una receta feminista para frenar al bloque de la derecha. Fuentes cercanas a la portavoz de Unidos Podemos avanzan que Montero se implicará en "contraponer el discurso de Vox", que entienden que está condicionando tanto a PP como a Ciudadanos proyectando una de una idea de país en torno al 8M. Esto es, a las luchas conquistadas por las mujeres y las que quedan por conquistar "frente al país del odio al diferente de la extrema derecha".

La formación liderada por Santiago Abascal amenazaba este miércoles con no facilitar la investidura del popular Juan Manuel Moreno en Andalucía si no se eliminaba la ley de violencia de género de su pacto programático con Ciudadanos. La polarización está servida y el eje de género promete atravesar a otros como los de izquierda-derecha, arriba-abajo o nuevo-viejo. Con las encuestas en la mano, desde la formación morada perciben que la izquierda se está feminizando y la derecha se está masculinizando. La joven portavoz parlamentaria se dedicará así a intentar encarnar, organizar e impulsar una nueva oleada feminista que sirva como muro de contención frente a los nuevos movimientos reaccionarios, que tildan de "neomachismo".

Su primer acto público será un encuentro de mujeres que llevará por nombre 'La vida en el centro'. Se celebrará el próximo miércoles y su simbolismo supone toda una declaración de intenciones. Se busca "demostrar la fuerza del 8M frente a Vox", en un acto pensado para ir mostrando el músculo a dos meses de la nueva huelga feminista que ya el año pasado protagonizaron mujeres de todo el mundo, especialmente en España. La propia Montero escribía en sus redes sociales que el acto se propone "decirles a los odiadores profesionales que ya no nos pueden parar y que, aunque insistan en que es imposible, sabemos que sí se puede".

Podemos ha decidido reforzar la apuesta por el feminismo como uno de los vectores que más movilización están generando en la sociedad

Ante el nuevo ciclo electoral inaugurado en Andalucía y caracterizado por el auge del bloque conservador con Vox como actor estimulante de una reacción al Gobierno socialista apoyado por Unidos Podemos, que pone en cuestión aspectos del actual modelo territorial o la denominada "ideología de género", la respuesta pasa por priorizar la bandera feminista. "La revolución de las mujeres frente a la extrema derecha, que son las únicas que pueden frenar su auge", concluyen desde el entorno de la portavoz parlamentaria. En esta línea, la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, ya se apresuró a condenar la actitud de Vox respeto a las medidas contra la violencia de género, criticando "la complicidad con los asesinatos machistas de los socios preferentes de PP y Ciudadanos" en Andalucía. Horas después, la formación liderada por Santiago Abascal anunciaba que se querellará contra todo aquel que le acuse de fomentar la violencia contra la mujer.

La lucha en las instituciones se tratará de compaginar de este modo con la lucha en las calles. "Los diputados solos no podemos", reflexiona Montero en un post de Facebook, ejemplificando que "sin los pensionistas en la calle, jamás habría aparecido el dinero para las pensiones" o que "sin las mujeres en pie de lucha, jamás habría aparecido el compromiso de una ley de libertades sexuales".

Aplacar la desmovilización de la izquierda

El declive de Unidos Podemos en las encuestas se asocia más a la desmovilización de su base social que a un trasvase de electores al PSOE. Un análisis que potencian los resultados electorales en Andalucía y en el que incidió la secretaria de Organización del partido que lidera en esta comunidad Teresa Rodríguez. En un documento interno sobre los resultados del 2-D, se asume que "una parte del pueblo de izquierdas se ha quedado en casa, mientras ha habido una fuerte movilización de la derecha". Asimismo, se aporta una serie histórica para reforzar la realidad de que "los resultados de las fuerzas de izquierdas están relacionados históricamente con la mayor o menor participación: a mayor participación mejor resultado".

Es más, al aterrizar el análisis municipio a municipio, prosigue el documento, "nos daremos cuenta de que la abstención es mayor en barrios donde tradicionalmente la izquierda tenía mejores resultados". Finalmente se aboga porque, "más allá del resultado electoral, lo que debería centrar nuestro análisis político de la situación es entender que existe una situación nueva en todo ese espectro amplio que se reconocía históricamente como de izquierdas".

Los últimos barómetros del CIS ya apuntaban hacia una cierta fluctuación del voto femenino

En este contexto, Unidos Podemos, con Irene Montero a la cabeza, ha decidido apostar por el feminismo como uno de los vectores que más movilización están generando en la sociedad, no hasta el punto de convertirse en hegemónico, pero al menos sí como muro de contención frente a los movimientos reaccionarios y, sobre todo, como tabla de salvación frente al abstencionismo del electorado progresista. Un resorte para reactivar tanto a la base social de Unidos Podemos como para atraer el apoyo de mujeres que se decantaban por otras formaciones a las que ahora se les pone la etiqueta de "neomachistas".

El voto femenino no ha sido determinante históricamente, pero en un año con fuerte protagonismo de las mujeres y ante la cada vez mayor reacción contra la "ideología de género" podría convertirse en decisivo, según los cálculos de la formación morada. Los últimos barómetros del CIS ya apuntaban hacia una cierta fluctuación del voto femenino, siendo Unidos Podemos la que más apoyos recabaría, mientras que PP y PSOE acusarían fuertes caídas. Una tendencia que pretende reforzar Irene Montero durante los meses previos a las elecciones municipales, autonómicas y europeas, con la incógnita aún por desvelar de un hipotético adelanto de las generales.

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