Los 300 metros del hotel a la Llotja: así ha sido el paseo de Sánchez hasta el Consejo
  1. España
LA REUNIÓN DEL GABINETE DEL 21-D

Los 300 metros del hotel a la Llotja: así ha sido el paseo de Sánchez hasta el Consejo

Recorre a pie la escasa distancia desde el Duquesa de Cardona, donde se hospedó y desayunó con Colau, hasta la sede en Barcelona del Consejo de Ministros. El cambio de El Prat irrita al Govern

placeholder Foto: Pedro Sánchez posa con sus ministros en el patio de la Casa Llotja de Mar, este 21 de diciembre en Barcelona. (Reuters)
Pedro Sánchez posa con sus ministros en el patio de la Casa Llotja de Mar, este 21 de diciembre en Barcelona. (Reuters)

10:10 de la mañana. El presidente del Gobierno se incorporaba a la foto de familia con todo su Gabinete. En el patio de la Casa Llotja de Mar, en Barcelona. El Consejo de Ministros arrancaba sin incidentes.

Comienza la reunión del Consejo de Ministros en Barcelona

Esa imagen, la segunda del Ejecutivo de Pedro Sánchez fuera de La Moncloa desde su constitución, el pasado junio, quedará para la historia y era el colofón a un paseo de apenas 300 metros del mandatario socialista hasta la que es desde 1886 sede de la Cámara de Comercio de la capital catalana. Sánchez abandonó minutos antes el hotel Duquesa de Cardona, en el que se hospedó y en el que desayunó con la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, junto a su equipo más próximo, y con ellos recorrió los 300 metros que le separaban de la Llotja.

Foto: Manifestación unitaria del independentismo. (EFE)
Directo | El soberanismo anuncia un "ciclo de movilizaciones" tras el 21-D
Sara de Diego Marcos Lamelas. Barcelona Antonio Fernández. Barcelona

A su vera, el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver; su director de Gabinete, Iván Redondo, y el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños. Antes, habían caminado esos mismos pasos la vicepresidenta, Carmen Calvo, y las ministras Meritxell Batet, Nadia Calviño y Magdalena Valerio, las que ya estaban desde ayer jueves en Barcelona, porque el resto de ministros aterrizaron a primera hora de este viernes, todos juntos y procedentes de Madrid, y se aproximaron en autobús. Todos ellos fueron recibidos en la Llotja por la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera.

placeholder Pedro Sánchez, flanqueado por Miguel Ángel Oliver (i), Iván Redondo (2d) y Félix Bolaños (d), este 21 de diciembre, dirigiéndose a la Llotja de Mar desde el hotel Duquesa de Cardona. (Reuters)
Pedro Sánchez, flanqueado por Miguel Ángel Oliver (i), Iván Redondo (2d) y Félix Bolaños (d), este 21 de diciembre, dirigiéndose a la Llotja de Mar desde el hotel Duquesa de Cardona. (Reuters)

El pequeño paseo del presidente significa, según explicaban desde La Moncloa, "cercanía", "un síntoma de naturalidad". Pero si uno alzaba la vista veía algo distinto a la normalidad. El perímetro de seguridad en torno a la Llotja había crecido respecto al que había horas antes. Calles cortadas para impedir cualquier aproximación de los CDR hasta el espacio de reunión elegido por el Gobierno para su Consejo. 'Mossos' a cada poquísimos metros, vallas por todos lados. Los periodistas habían de recorrer todo el anillo más amplio para poder acceder a la Llotja. 'Puerta 14', la llamaron. Después, dos filtros ya a cargo de la Policía Nacional, que solo permitía la entrada a los informadores previamente acreditados. La sede temporal del Consejo era un absoluto búnker.

Sánchez recibió algunos aplausos y abucheos a su llegada a la Llotja. En La Moncloa destacan que todo se desarrolla con "absoluta normalidad"

Sánchez se encontró con algunos aplausos y gritos de "¡presidente, muy bien!" desde un balcón mientras hacía el corto recorrido. Pero también abucheos a pie de pista. Los grupos de activistas soberanistas se concentraban en las 'puertas' de seguridad vigiladas por los Mossos, y el más numeroso, rondando las diez de la mañana, se situaba al lado de la estación de França, donde de cuando en cuando se escuchaban el ruido de las cacerolas.

Foto: Pedro Sánchez, con su Gabinete, antes de la reunión del Consejo de Ministros en la Llotja de Mar, este 21 de diciembre. (EFE)

En el equipo del presidente insistían en que todo estaba desarrollándose con "absoluta normalidad", "sin problemas". Evidentemente, el dispositivo y el perímetro de seguridad era mucho más amplio que en Sevilla, donde el Consejo de Ministros se celebró el pasado 26 de octubre, pero también el "riesgo era mayor". En los días previos pesaba la amenaza de paralización de la ciudad y de altísima tensión por parte de los CDR.

Foto: Patrullas de los Mossos d'Esquadra protegen la Llotja de Mar, este 20 de diciembre. (EFE)

"El problema es la gestión"

La reunión del Gabinete, en el Salón Dorado de la Llotja, comenzó con retraso porque la cita previa de Sánchez con Colau se alargó más de lo programado. Ambos coincidieron en la noche del jueves en la cena ofrecida por la patronal Foment del Treball, y de ahí surgió la idea de desayunar juntos en el hotel donde pernoctó la delegación de La Moncloa, en el Duquesa de Cardona. La alcaldesa obsequió al presidente con el libro 'Barcelonas', de Manuel Vázquez Montalbán. Fue en ese encuentro en el que el jefe del Ejecutivo le adelantó la medida de calado simbólico que minutos más tarde iba a aprobar su Gabinete: el cambio de nombre del aeropuerto de El Prat por Josep Tarradellas.

El Consejo aprueba como medida simbólica el cambio de nombre del aeropuerto de El Prat: ahora añadirá a su denominación Josep Tarradellas

Fuentes del Ejecutivo informaban de que la nueva denominación oficial del aeródromo —Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, una construcción idéntica a la de Adolfo Suárez Madrid-Barajas— se había decidido a iniciativa del Gobierno, pues es una competencia estatal, aunque había sido "comunicado" (primero se dijo "consensuado") a las autoridades. "Es un símbolo, un gesto, una noticia que está llena de contenido positivo, que enlaza con la voluntad del diálogo del Gobierno", sostenían desde La Moncloa. Esta era una de las medidas "simbólicas" que el presidente avanzó el pasado lunes en la copa de Navidad con los periodistas, sin concretar entonces cuál era. Tarradellas (1899-1988) fue el 'president' de la Generalitat que, tras 38 años en el exilio, regresó a Barcelona el 23 de octubre de 1977 para asumir las riendas del Ejecutivo de manera provisional, antes de las primeras elecciones autonómicas, en las que ganó Jordi Pujol. El cambio coincide con el 30 aniversario del fallecimiento de Tarradellas.

Sin embargo, la decisión irritó al Govern. Fuentes del equipo de Quim Torra señalaban que no había habido "ningún acuerdo ni ningún consenso" para el cambio de nombre del aeropuerto. "Estábamos informados y les dijimos que no lo hicieran unilateralmente, que los temas de denominación son muy sensibles y requieren consenso. No han dicho nada a los alcaldes de El Prat y de Barcelona hasta esta mañana [de viernes]", decían fuentes del Ejecutivo catalán, que advertía que ya en la Autoridad de Transporte Metropolitano de Barcelona hay una comisión de nomenclátor.

Sánchez y Colau se reúnen antes del inicio del Consejo de Ministros

"No tenemos ningún problema con el nombre del aeropuerto de El Prat, porque nos representa como país. Tiene la mejor marca que podría tener, que es Barcelona. El problema lo tenemos con la gestión", añadían desde el Govern, porque el aeródromo está gestionado por el Ministerio de Fomento, a través de AENA.

El Gobierno también procede a rechazar la condena al 'expresident' republicano Lluís Companys y a reconocer su "plena dignidad" y restituir su figura

La otra medida también simbólica preparada por el Consejo de Ministros es la toma de conocimiento de la declaración de reparación y reconocimiento personal en favor de Lluís Companys, último 'president' de la Generalitat (1936-1940) antes de la dictadura. Se rechaza y se condena el consejo de guerra franquista que decidió su ejecución el 15 de octubre de 1940 y se proclama pública y solemnemente el reconocimiento y restitución de su dignidad. La anulación del juicio tendrá que hacerse a través de la reforma de la Ley de Memoria Histórica, en tramitación en el Congreso. Esta era una reivindicación histórica del independentismo, especialmente de ERC, en la que militaba Companys.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Pedro Sánchez Magdalena Valerio Miguel Ángel Oliver Nadia Calviño Carmen Calvo Meritxell Batet Cámara de Comercio Administraciones Públicas Ministerio de Fomento Quim Torra Jordi Pujol Mossos d'Esquadra Ada Colau Generalitat de Cataluña Independencia de Cataluña Moncloa Barcelona PSOE Consejo de Ministros Iván Redondo
El redactor recomienda