el final del año del presidente del gobierno

De Doñana a La Mareta con un alto en las tropas: las navidades de Pedro Sánchez

El presidente tiene previsto pasar unos días con su familia en Doñana. El día 24 se desplazará a Rota para la videoconferencia con las tropas y más tarde estará en Lanzarote

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a su esposa, Begoña Gómez, en el Parque de Doñana. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a su esposa, Begoña Gómez, en el Parque de Doñana. (EFE)

El presidente del Gobierno terminará el intenso 2018 acompañado de su familia y lejos de Madrid. Después de jornadas complicadas como la del pasado jueves —reunión con el 'president' Torra incluida— y el Consejo de Ministros del día 21 en Barcelona —el último del año— Pedro Sánchez se tomará unos días de descanso hasta el inicio del nuevo año. El primer destino será el Parque de Doñana, un clásico entre los presidentes españoles y escenario de importantes citas políticas. Precisamente, este verano Sánchez compartía dos jornadas de trabajo con Angela Merkel.

El plan del presidente es pasar los próximos días en el Palacio de las Marismillas, situado en el municipio onubense de Almonte. Disfrutar de la tranquilad que ofrece el entorno a los pies del río Guadalquivir con su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas. Aprovechando su estancia en Huelva, está previsto que el jefe del Gobierno se desplace hasta Rota para la tradicional videoconferencia de felicitación a las tropas del día 24 de diciembre. Es decir, la conexión se preparará desde el buque 'Juan Carlos I' y no desde el centro de mando de Madrid, situado en las instalaciones del Estado Mayor de la Defensa y escenario habitual de esta comunicación navideña.

A esta primera escapada le seguirá probablemente el tradicional viaje del Gobierno a algún país en el que se encuentran tropas españolas desplegadas. El pasado año fue la ministra de Defensa del Gobierno popular de Rajoy, María Dolores de Cospedal, la que se desplazó al Líbano el 27 de diciembre. El objetivo de esta visita es poner en valor el papel de las fuerzas armadas en el exterior y reafirmar los compromisos de España con las misiones que se desarrollan.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Barcelona el pasado viernes. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Barcelona el pasado viernes. (EFE)

Por último, y en el segundo turno vacacional, los días de Nochevieja y Año Nuevo, Sánchez tiene previsto acudir a Lanzarote y, concretamente, hospedarse en la residencia de La Mareta, propiedad de Patrimonio Nacional y situada en Costa Teguise. La agenda que en esos días desarrolle Sánchez será de ámbito estrictamente personal, aunque la prensa canaria no descarta alguna visita de toda la familia a algún lugar emblemático de la isla. El pasado verano Patrimonio puso a punto esta residencia, prácticamente en desuso desde 2005. Era también uno de los lugares preferidos del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero para los días de vacaciones.

De hecho, durante los años que ocupó la presidencia, esta antigua residencia propiedad del rey Juan Carlos que después cedió a Patrimonio como alojamiento para mandatarios internacionales y nacionales, se llevaron a cabo distintas obras de acondicionamiento. La más anecdótica: una cancha de baloncesto en sustitución de la pista de pádel que mandó construir José María Aznar. Durante casi una década, la residencia de La Mareta sufrió un cierto abandono hasta 2015, momento en el que el ministro de Industria de Rajoy, el canario José Manuel Soria, volvió a ponerla en el mapa firmando un convenio para que prestara "servicio a los intereses turísticos de España".

Dicho de otra manera: se facilitaba la utilización de la residencia para "la promoción y defensa de los intereses turísticos" y se podría usar a partir de ese momento "para el establecimiento o refuerzo de los lazos bilaterales o multiculturales con otros países u organizaciones en materia turística", según constó en el escrito que contó con las rúbricas de Soria y Alfredo Pérez de Armiñán y de la Serna, presidente de Patrimonio Nacional. Desde aquel momento, La Mareta se fue reacondicionando, aunque muy poco a poco. Este verano fue un punto de inflexión. Patrimonio, en coordinación con Casa Real, se volcó para preparar la residencia por completo.

En todo caso, en las fechas más recientes, La Mareta ha vuelto a estar en uso. En octubre ya estuvo allí Sánchez con motivo del homenaje que se hizo al Nobel de Literatura, José Saramago, junto al primer ministro portugués, Antonio Costa. Y hace apenas unas semanas, el 15 de noviembre, la residencia real se abría por primera vez al público durante dos días para todo el que quisiera visitarla.

Coincidiendo con la visita de Sánchez estas navidades, tal y como adelantó 'El Independiente', el Gobierno ha gastado más de 33.000 euros en preparar La Mareta sustituyendo, entre otras cosas, una lavadora, un equipo de aire acondicionado y cámaras de seguridad. También Patrimonio Nacional ha trasladado 16 obras de arte: cuatro cuadros que se suman al que ya había allí y doce grabados, más apropiados para las condiciones de humedad en las que se encuentra la residencia.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios