LECTURAS RECOMENDADAS PARA LOS ACTIVISTAS

De Lenin a Mao pasando por Argala: los libros de los radicales del 21-D

Los grupos juveniles independentistas de guerrilla urbana presumen de tener como referentes culturales a etarras, a marxistas o a nacionalistas irlandeses

Foto: Argala, el hombre que accionó la bomba que mató a Carrero Blanco, es uno de los referentes culturales de estos independentistas. (D. B.)
Argala, el hombre que accionó la bomba que mató a Carrero Blanco, es uno de los referentes culturales de estos independentistas. (D. B.)

La organización Arran tuiteaba a comienzos de esta semana: “La determinación y combatividad de las movilizaciones de los chalecos amarillos en el Estado francés son el camino a seguir para hacer frente a los gobiernos neoliberales. La lucha en la calle es el único camino”. Y esa lucha es uno de sus principales puntos fuertes. Arran es una entidad que agrupa a los jóvenes de la CUP. Son la tropa de choque joven que protagoniza muchas de las acciones de protesta. Han sido utilizados por los radicales para asaltar la sede del PP, por ejemplo. En una de esas acciones, en la que intentaron incluso entrar por la fuerza en el edificio, estaban vigilados desde la calle por sus ‘mayores’: atentos a sus movimientos, se encontraban en la acera el exdiputado David Fernández o la diputada Anna Gabriel, actualmente fugada en Suiza.

¿Y qué hay detrás de los grupos de la guerrilla urbana? ¿Qué ideología profesan? En el caso de Arran, de lejos el más activo de los grupos que han actuado desde hace años, se puede afirmar sin dudas que la ideología que impera es el marxismo-leninismo. Y sus libros de cabecera confirman esta afirmación. La 'Autobiografía política', de José Miguel Beñarán Ordeñana, 'Argala', es uno de los principales textos que guían su espíritu. Argala fue el hombre que accionó la carga explosiva en el atentado del almirante Luis Carrero Blanco, el golpe más importante de ETA. El 21 de diciembre de 1978, su coche saltó también por los aires en la localidad de Anglet, en el sur de Francia, donde vivía con nombre falso. Según el texto que distribuye Arran entre sus afiliados, Argala fue asesinado por “mercenarios contratados y pagados por la Presidencia del Gobierno de España, dirigidos por Jean Pierre Chérid”. Este último era un ‘pied noir’, un mercenario argelino que trabajó para los servicios secretos franceses y españoles en diversas operaciones de guerra sucia con importantes vinculaciones en Madrid y Barcelona.

Argala era un 'innovador' que había adaptado las teorías que Lenin pergeñó para Rusia a las particularidades del País Vasco. Y ahí hay cuestiones que han copiado los movimientos radicales catalanes de la actualidad: “No era el Estado dictatorial franquista, con su encarnizado centralismo, la única causa de la existencia de la opción independentista, sino también la incomprensión históricamente demostrada por los partidos obreros españoles ante la cuestión vasca”. Ese análisis ha sido trasladado ahora a la lectura del conflicto catalán manteniendo incluso la afirmación de que el Gobierno español es franquista.

La tribu como paradigma

Otro de los libros de cabecera en materia de ‘liberación nacional’ es ‘El derecho de la autodeterminación de los pueblos', de Vladimir Ilich Lenin, así como ‘Los movimientos de emancipación nacional’, de Andreu Nin. En su obra, Nin destaca que las formas de la sociedad primitiva (como la tribu o el clan) correspondían a diversos grados de desarrollo de la humanidad. “La nación, en el verdadero sentido de la palabra, es un producto directo de la sociedad capitalista”, dice. Esta definición pone en contexto una afirmación de la diputada cupera Anna Gabriel, que dijo en el Parlament que la educación de los hijos no debería encomendarse a los padres, sino a “la tribu”. Y es que ya Lenin afirmaba hace más de 100 años que “la nación se caracteriza por la existencia de relaciones económicas capitalistas determinadas, la comunidad de territorio, de idioma y de cultura”.

Quien se lleva la palma, no obstante, es James Connolly, uno de los dirigentes nacionalistas irlandeses, líder del Ejército Ciudadano Irlandés. Los radicales catalanes tienen tres de sus escritos como obras recomendadas: ‘Antipatriótico’, ‘Socialismo y nacionalismo’ y ‘Socialismo y nacionalismo irlandés’. Connolly iba más allá del simple patriotismo. “Es preciso demostrar al pueblo de Irlanda que nuestro nacionalismo no es simplemente una idealización enfermiza del pasado, sino que también puede formular una respuesta clara y definida a los problemas actuales y un ideario político y económico capaz de ajustarse a las necesidades del futuro”, afirmaba. El internacionalismo que respiraba también ha sido, en buena parte, absorbido por la CUP y sus organizaciones satélites en Cataluña: “La república que querría que tuviesen nuestros compatriotas como ideal habría de ser una clase que la simple mención de su nombre sirviese para siempre como faro de los oprimidos de cualquier tierra, que por siempre sostuviese una promesa de libertad y de abundancia como recompensa de los esfuerzos que se hacen por ella”. Esa máxima, adaptada por los cuperos, es la que provoca muchas veces el rechazo de la CUP a los planteamientos de PDeCAT o de ERC: en otras palabras, los cuperos exigen a sus compañeros de viaje que supediten sus estrategias puramente nacionales o identitarias a las estrategias de cambio social.

Retratos de Andy Warhol dedicados a Mao Tse-Tung en Alemania. (EFE)
Retratos de Andy Warhol dedicados a Mao Tse-Tung en Alemania. (EFE)

También cuentan entre los libros de cabecera algunos escritos del marxista Iñaki Gil de San Vicente o de Manuel de Pedrolo. En materia de organización, los extremistas catalanes recomiendan un compendio de las obras de Lenin, 85 páginas bajo el título ‘¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento’. En el capítulo de praxis, las obras aconsejadas son ‘El izquierdismo, enfermedad infantil en el comunismo’, de Lenin, y ‘Sobre la práctica’, de Mao Tse-Tung. Como reflexión, incluyen un libreto que sirvió a Maulets, una organización juvenil anterior a Arran hasta que se integró en esta, bajo el lema ‘Los aspectos fundamentales de la lucha de clases en los Països Catalans’, de Oriol Martí. En él, abogan por la “refundación de un independentismo comunista”. En el apartado de profundización al marxismo, las recomendaciones pasan por diversas obras de Karl Marx, Lenin, Engels o Mao. Y en temas sobre feminismo, aparecen escritos de la organización Endavant, el núcleo duro de la CUP, pero también de Lenin, Iñaki Gil de San Vicente, Engels o Alexandra Kollontai.

La guía del joven ‘indepe’

El exdiputado David Fernández también está entre las lecturas recomendadas, con un texto de ocho páginas bajo el título ‘Seis apuntes sobre poder y medios de comunicación', donde disecciona las relaciones del poder económico de las élites españolas con los grupos editoriales y la manipulación de estos. También aparecen el sociólogo Heinz Dieterich con el artículo ‘Sociopatología de la prensa burguesa’ o la propia CUP, con el libreto ‘Por qué decimos no a la UE’.

Pero, sobre todo, destaca el ‘Libro de formación de Arran’, una obra de más de 200 páginas fechada en 2013 donde se desgranan los conceptos sobre distintas materias, la historia del independentismo y una ‘Guía práctica del joven independentista’. En ella, se dan también clases teóricas de cómo comportarse para acudir a una cita, cómo evitar ser seguido o espiado, cómo guardar documentos comprometedores o archivos digitales, y cómo actuar en las manifestaciones para “sacar el máximo rendimiento a las movilizaciones”. Por ejemplo, proporciona trucos para “parecer que hay más gente de la que hay”, cómo hacer oír mejor con propaganda, cómo dar imagen de “fuerza y seriedad”, cómo incidir en los medios de comunicación y rentabilizarlos. Todo un compendio de estrategia que se distribuye entre los jóvenes alborotadores para que se vayan fogueando en la agitación callejera.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios