COMPARECENCIA EXTRAORDINARIA EN EL SENADO

Sánchez acusa a PP y Cs de usar Cataluña para "derruir" las autonomías y recentralizar

El presidente también reclama a las derechas, y especialmente a Rivera, que no elija "involución a cambio de sillones" por pactar con Vox en Andalucía. Les insiste que no vuelvan a las "cavernas"

Foto: Pedro Sánchez, este 18 de diciembre a su llegada al Senado, este 18 de diciembre. (EFE)
Pedro Sánchez, este 18 de diciembre a su llegada al Senado, este 18 de diciembre. (EFE)

El Consejo de Ministros que se celebrará en Barcelona este viernes se va acercando, y aún se mantienen incertidumbres como si habrá o no reunión con Quim Torra. Pedro Sánchez prefiere por ahora no subir la tensión en exceso con la Generalitat. Pero sí advierte de las consecuencias de un escoramiento de PP y Ciudadanos más a la derecha, del peligro de una vuelta al "centralismo predemocrático". A la vez, y mirando hacia Andalucía, el presidente pide a las derechas, y especialmente a la formación de Albert Rivera, que no elija "involución a cambio de sillones", dejándose arrastrar por Vox.

Sánchez acudió este martes al Senado a una comparecencia que llevaba pendiente desde hacía meses y que intentó centrarla en la explicación de las líneas generales de su Gobierno y en la política migratoria, el asunto por el que el PP le exigía que diera cuentas. No hubo grandes novedades ni grandes anuncios, más allá de que llevará al Consejo de Ministros de Barcelona la subida del salario de los funcionarios un 2,25%, más un una parte variable del 0,25% vinculada al PIB y otro 0,25% adicional ligado a fondos adicionales que aporte el Ejecutivo. Esa alza se suma a la actualización del salario mínimo interprofesional (SMI) a 900 euros, el mayor crecimiento (un 22%) en democracia y que pactó con Unidos Podemos en octubre.

Las advertencias a los independentistas caminaron en la línea de los últimos días: la democracia, dijo, "no es solo votar cada cuatro años, sino convivir todos los días del año". Una vuelta a su rrechazo a un referéndum de autodeterminación y a su aseveración constante de que el problema que sufre Cataluña no tiene que ver con la independencia, sino con la convivencia de los catalanes y la fractura social que los soberanistas han incentivado. "Es diálogo y ley, diálogo siempre, y Constitución también", insistió. "Cuando se plantea un referéndum basado en mentiras, lo que se consiguen son sociedades fracturadas y empobrecidas, como en el Reino Unido" y el ejemplo del Brexit, dijo después en su réplica a ERC y PDeCAT.

"Es diálogo y ley, diálogo siempre, y Constitución también", advierte a los soberanistas, y a las derechas, al riesgo de "centralismo predemocrático"


Ahora bien, avisó Sánchez, "algunos ven en la crisis territorial" la "oportunidad" para "derruir la España autonómica y volver al centralismo predemocrático". Esa, subrayó, no es la posición del Gobierno, que defiende la "España autonómica", sinónimo de "progreso y bienestar social", la "impulsora de cohesión social y territorial, pilares para la convivencia y la concordia". Esa postura explica, siguió, que en estos seis meses se haya reunido ya con los presidentes de todas las comunidades autónomas, y también con los de las ciudades de Ceuta y Melilla, y que se vaya a entrevistar con el jefe de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el socialista Abel Caballero, para demostrar su "compromiso con el municipalismo".

El presidente entonces repasó cómo su Ejecutivo ha presidido 40 conferencias sectoriales con las comunidades —dos más esta semana (seguridad nacional y empleo)— y cómo decidió desplazar el Consejo de Ministros a Sevilla y Barcelona, como "prueba de aprecio y respeto al pueblo andaluz y catalán" y para "fortalecer la España autonómica". En 2019 habrá más salidas del Gabinete. La primera en agenda, según contó él mismo en la copa de Navidad en La Moncloa que ofreció a los periodistas, será en Extremadura.

El Senado, "rehén" del PP

Así que la España autonómica que el PSOE revindica es uno de los "mayores éxitos" de la democracia. El modelo, reconoció, necesita "reformas", pero en el sentido de fortalecer el autogobierno, y no para mirar el retrovisor, no "involucionar" como "impugna el espacio conservador". Sánchez señaló que toca, por ejemplo, actualizar el sistema de financiación territorial o modificar el Senado para que juegue el papel que le corresponde y que no consigue porque es "rehén" de un partido con mayoría absoluta, el PP, "siempre dado a instrumentalizar las instituciones en beneficio propio".

El Ejecutivo, promete, plantará cara a los que viven de la "nostalgia" del pasado, y va a responder con "más feminismo y con más igualdad"

El presidente pasó entonces a desgranar el proyecto con el que venció a Mariano Rajoy a través de la moción de censura. Un proyecto que se basa en tres ejes que "no se persiguen aisladamente", sino en conjunto: regeneración moral y política, la modernización de la economía y el fortalecimiento de la cohesión social.

Sánchez acusa a PP y Cs de usar Cataluña para "derruir" las autonomías y recentralizar

Para el Ejecutivo, el primer pilar tiene que ver con levantar el veto a más de 60 iniciativas parlamentarias, a impulsar el diálogo entre el Estado y la Generalitat de Catalunya, convocar los foros multilaterales, apostar por la transparencia o impulsar la supresión de los aforamientos. En materia económica, presumió de haber actuado con "diligencia", transponiendo directivas que llevaban meses en un cajón por la "desidia" del PP y que activó para evitar sanciones y demostrar su "vocación europeísta", o poniendo en marcha las herramientas macroprudenciales que ayudar a prevenir futuras crisis. Ahí encajó ese anuncio de la subida salarial a los funcionarios de un 2,25%. En este capítulo se enmarca asimismo la Ley de Transición Ecológica, que saldrá en breve hacia el Congreso, o el anunciado fin de las amnistías fiscales.

"Queda mucho por hacer"

Sánchez se detuvo sobre todo en su agenda social, a su empeño por construir una España más "cohesionada" y "robusta" frente a quienes sienten añoranza del pasado. "Vamos a plantar cara a los que viven de la nostalgia de la España del blanco y negro, a la supuesta incorrección política este Gobierno va a responder con políticas concretas y correctas, con más feminismo y con más igualdad", dijo. Lo "único" que pide a esos "proyectos políticos" que creía "vacunados contra esa regresión" que no sean "compañeros de viaje" del "retorno al pasado" y que "no elijan involución a cambio de sillones". El presidente estaba apuntando a Andalucía, comunidad que PP y Cs pretenden gobernar, acabando con 36 años de socialismo en el poder. Aprovechando, también, que los naranjas echaron ayer el freno a las negociaciones para intentar no depender de Vox. En su réplica, el jefe del Ejecutivo echó mano de un argumento que utilizó en Lisboa el pasado 8 de diciembre: formaciones que se llaman proeuropeas no pueden "sustentar su acción de gobierno" en fuerzas antieuropeas.

El Gobierno seguirá con su "agenda de cambio, pese a quien pese", tiene la determinación de cumplir sus compromisos y de que su obra tendrá "continuidad"

El Gobierno presume de haber movilizado recursos para activar el pacto de Estado contra la violencia de género, de haber devuelto competencias a los ayuntamientos para luchar contra esta lacra. Porque la "credencial del feminismo" la luce "con orgullo" este Ejecutivo. También subrayó cómo se había eliminado la exclusión, en el acceso a puestos públicos, de enfermos con VIH, celiaquía, diabetes y psoriasis. La defensa de los derechos es, por tanto, lo que guía la acción del Gobierno. "España es un país más digno desde que se reconocen derechos que no tienen vuelta atrás. Y por tanto apelo a su sensatez para no desandar a costa de lo que sea el camino de la igualdad y la inclusión social que algunos quieren transitar en su viaje a las cavernas", apremió, de nuevo como una referencia a Andalucía y a la entente con Vox.

Sánchez acusa a PP y Cs de usar Cataluña para "derruir" las autonomías y recentralizar

Sánchez dio muestras de querer mantenerse al frente del timón hasta el final de legislatura, como viene trasladando en los últimos meses. El Gobierno, dijo, tiene "determinación para cumplir sus compromisos". "Soy consciente de que queda mucho por hacer, pero estoy satisfecho de un camino que va a tener continuidad". Su proyecto es el de "transformación y unión", que es lo que a su juicio necesita España tras años de "desidia", "inacción", y "bloqueo" del PP.

El Ejecutivo, pues, seguirá avanzando en su "agenda de cambio, pese a quien pese". No se detendrá por muy grandes que sean los "obstáculos". Y ahí encaja su proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2019, que presentará en enero, y que nace de un "acuerdo político" con Unidos Podemos. Unas cuentas públicas "valientes, sostenibles", que devuelven derechos, impulsan la competitividad de la economía y mejoran la calidad de la democracia. Unos PGE "sociales".

Una "foto fija"

Durante su primera respuesta a los grupos, Sánchez sí fue más duro hacia las formaciones independentistas. Los socialistas sí defienden que hay que votar en Cataluña, pero no en un referéndum de respuesta binaria (sí o no a la independencia), porque eso fractura a la población y no resuelve el problema. Insistió el presidente en que los catalanes se han pronunciado en sucesivos comicios, y no puede valer como prueba de la voluntad de segregarse de España la consulta del 1 de octubre de 2017, en la que participó solo "el 30% del censo", nada que ver con la movilización de casi el 80% que se vivió en las autonómicas del 21-D. Los referendos ilegales que se han celebrado en Cataluña, se burló, solo iban dirigidos a la "pandilla" secesionista, pero no al conjunto de los ciudadanos.

Sánchez defiende su propuesta de reforma del Estatut que concite más consenso. Los referendos ilegales eran solo para la "pandilla" separatista

La fotografía que han dejado las convocatorias de los últimos años, insistió, es "fija": los electores "siempre dicen lo mismo". Los independentistas pueden tener mayoría parlamentaria, "pero no mayoría social". Así que el Gobierno pide "responsabilidad", que los partidos separatistas hablen también con los no nacionalistas. "Gobiernan para una minoría de la sociedad catalana", les reprochó. "Lo que está pidiendo a gritos Cataluña es convivencia y no independencia".

Sánchez acusa a PP y Cs de usar Cataluña para "derruir" las autonomías y recentralizar

Sánchez señaló que ya el PSOE advirtió hace un año al soberanismo de las "ilegalidades" que estaban cometiendo, y que luego han derivado en el juicio del 'procés', que arrancó precisamente este miércoles y que tiene a los principales líderes encausados y en la cárcel. "El Gobierno no dicta sentencias, lo que ofrece son vías políticas. La Justicia no es un problema ni es una solución. Esta es la cuestión", proclamó en el pleno, repitiendo a los separatistas que esa oferta política no solo ha de partir de Madrid, sino también fruto de la interlocución de los separatistas y de los constitucionalistas. Y lanzó un aviso más a ERC y PDeCAT: "Si renuncian a la unilateralidad, se podrá trascender la dinámica de bloques" y articular una mayoría más amplia, porque quebrantar la ley es una "vía ciega", sin salida. Sánchez estaba apuntando a esa reforma del Estatut que su Ejecutivo y su partido preconizan.

Sánchez se reúne con los presidentes socialistas para rebajar la tensión

Pedro Sánchez se reunió el miércoles pasado con los barones socialistas que no presiden gobiernos autonómicos. Pero también comenzó la ronda con los que sí son presidentes. A mitad de la semana pasada se entrevistó con el jefe del Ejecutivo aragonés, Javier Lambán, uno de los más combativos con él en las primarias y de los más preocupados por los efectos de la política de distensión con Cataluña de cara a sus autonómicas. Este 18 de diciembre pasan por La Moncloa los presidentes de Valencia y Extremadura, Ximo Puig y Guillermo Fernández Vara, y mañana miércoles es el turno del manchego Emiliano García-Page, que fue quien abrió fuego hace unos días al proponer un debate a futuro sobre la ilegalización de los partidos independentistas. Tesis a la que se sumó Lambán. Citas previas al despacho con Quim Torra, aún en el aire pero ya bastante encarrilado. 

Sánchez pretende rebajar la tensión con los barones que no le son más cercanos (si se exceptúa Vara, que se alineó con él tras las primarias en las que Susana Díaz perdió), calmar los ánimos y discutir con ellos de cuestiones más de partido. A los presidentes no solo les agobia el posible efecto contagio de las andaluzas, sino la opción de que el presidente decida hacer coincidir las generales con las autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo (el superdomingo), porque ello contaminaría sus comicios y distorsionaría el mensaje. Todo el poder se jugaría a una carta un mismo día, y el debate dominante sería el nacional y, en él, Cataluña

El presidente ya dijo en la copa de Navidad con los periodistas, este lunes, que con los dirigentes autonómicos socialistas que sí gobiernan optaría por otro formato: no una cita conjunta con todos ellos, sino por separado, en encuentros bilaterales al estilo de los que ha mantenido institucionalmente en estos meses en La Moncloa. Esta segunda ronda, de carácter más interno, fue adelantada por la SER y confirmada por este diario. Susana Díaz no está convocada aún.

Lambán ya desveló el pasado fin de semana que se había reunido con Sánchez en plena polémica. Relató que había trasladado al presidente su "gratitud" y "reconocimiento" por estar intentar encontrar una salida al "callejón diabólico" en el que el separatismo, a su juicio, está sumiendo a Cataluña y a España. En ese encuentro, Sánchez se comprometió a acudir a Aragón en enero para el acto de presentación de los candidatos municipales. Los socialistas quieren recuperar Zaragoza de la mano de la consejera de Innovación del Gobierno regional, Pilar Alegría

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