defiende el 1,8% de déficit antes de la votación

El PDeCAT asume en el Congreso la base del Presupuesto de Sánchez en vísperas del 21D

El diputado Bel defiende ahora que el objetivo de déficit de Hacienda da oxígeno a las comunidades. Un apoyo independendista reavivaría el 'bloque de la moción de censura'

Foto: El diputado del PDeCAT Ferran Bel en el Congreso. (EFE)
El diputado del PDeCAT Ferran Bel en el Congreso. (EFE)

La relación de palo e ibuprofeno entre el Gobierno y el independentismo catalán se inclinó el martes hacia la distensión. Especialmente en el Congreso de los Diputados, el frente menos conflictivo para Pedro Sánchez. Allí, el diputado y secretario de Organización del PDeCAT, Ferran Bel, del ala moderada, hizo un discurso favorable al objetivo de déficit del 1,8% que busca el Gobierno. Esa defensa llega a solo dos días de que se voten en el Congreso los objetivos de déficit, por lo que el apoyo del PDeCAT que dejó entrever Bel podría permitir que saliera adelante la base de las cuentas de Sánchez. El visto bueno del Congreso no tendría efectos prácticos, pero sí reverdecería 'el bloque de la moción de censura' y evidenciaría la soledad de Torra solo unas horas antes del polémico Consejo de Ministros de Barcelona.

"Vivimos en el Estado de las paradojas", declaró en la tribuna Bel, del ala liberal y pactista del independentismo. Y nunca mejor dicho. El Congreso debatía una proposición no de ley propuesta por el PP sobre los Presupuestos que, entre otras cosas, pedía mantener el objetivo de déficit del 1,3% para 2019. Esto está medio punto por debajo del 1,8% que quiere Hacienda con el argumento de que así puede gastar casi 6.000 millones más.

Bel: "Un objetivo de déficit del 1,8% es mucho mejor que el 1,3%, y eso también generaría un margen adicional para las comunidades autónomas"


Bel subió a la tribuna. No tenía ninguna necesidad de entrar en ese punto ni de rebatir al PP. El hemiciclo estaba a media entrada y la atención estaba prevista para la proposición posterior, en la que Ciudadanos pedía aplicar ya el 155. Pero lo hizo. "Ustedes persisten en mantener un objetivo de déficit del 1,3% para el Estado español. Nosotros entendemos que un objetivo de déficit del 1,8% en las circunstancias actuales es mucho mejor que el 1,3%, y eso también generaría un margen adicional para las comunidades autónomas que están pasando una situación muy complicada". La mejora de la financiación para las comunidades ha sido uno de los argumentos del Ejecutivo para intentar sumar a los independentistas a sus Presupuestos.

La proposición no de ley que se debatía no tiene valor jurídico y es solo simbólico si el Congreso la aprueba o no. Pero la defensa de Bel a favor del 1,8% de déficit tiene más implicaciones, porque el jueves se votan los objetivos de estabilidad del Gobierno con esa cifra. Ese es el paso previo para presentar los Presupuestos. El Gobierno daba por hecho que el PDeCAT y ERC se abstendrían, pero el mensaje del PDeCAT abrió la puerta a un voto a favor.

Carles Campuzano y Pedro Sánchez, en una foto de archivo. (Reuters)
Carles Campuzano y Pedro Sánchez, en una foto de archivo. (Reuters)

¿Significa que el PDeCAT va a votar el jueves, un día antes del polémico Consejo de Ministros en Barcelona, con el PSOE de Sánchez? No necesariamente. Oficialmente, no está decidido el voto, y en estos temas hasta el minuto antes de la votación puede cambiar el sentido del voto. Pero sí indica que al menos el grupo parlamentario en el Congreso —o al menos una parte— es más proclive a aprobar los Presupuestos y retrasar unas posibles elecciones generales de lo que indican las declaraciones de Quim Torra y Carles Puigdemont, contrarias a cualquier negociación con el Ejecutivo. En la política de las paradojas española, hay muchos frentes y nada es monolítico. Y menos el PDeCAT.

El PSOE, que al empezar el día daba por hecho que perdería esa votación el jueves, recibió las palabras de Bel como una posibilidad de que puedan salir adelante. Eso no tendría muchos efectos prácticos. El Senado mantiene un inusual derecho de veto sobre el objetivo de déficit mientras no se reforme la Ley de Estabilidad Presupuestaria, en trámite desde hace meses. En caso de ser aprobado en el Congreso, el Senado tiene habilitado el 27 de diciembre para tumbarlo. De hecho, la portavoz socialista, Adriana Lastra, quitó importancia a esa votación porque el Senado lo va a rechazar igualmente: "PP y Ciudadanos van a bloquear la senda de gasto, con 6.000 millones extra".

Si el objetivo de déficit sale adelante, el Senado lo tumbaría la semana que viene. Pero el bloque de la moción de censura no estaría muerto


Es decir, que un apoyo de los grupos de la moción de censura a Sánchez solo tendría valor político. Pero significativo. Dentro del 'bloque de la moción de censura', que en Moncloa se dio por muerto, hay quien se resiste a enterrarlo. Tras haberlo negado, el Gobierno anunció a principios de diciembre que llevaría los Presupuestos en enero al Congreso. Lo hacía sin mucha fe de que recibieran apoyos. En ese caso, tendría la campaña del adelanto electoral hecha presentándose como el partido del centro y negando la vinculación con el independentismo que tanto daño ha hecho al PSOE en Andalucía.

Si los independentistas los apoyaban, lo harían como la moción de censura, por su interés de evitar unas elecciones que pudiera ganar la derecha y sin contrapartidas. La jugada sigue siendo muy complicada, con el juicio del 'procés' por medio, la huelga de hambre de algunos de los presos y con Torra y Puigdemont, pero el vuelco en Andalucía y la irrupción de Vox han dado argumentos a los que temen que unas elecciones adelantadas puedan acabar en un 155 indefinido. Las relaciones siguen sin ser sencillas, algo que se aprecia en las redes sociales. El lunes, el diputado Gabriel Rufián llamó mentiroso a Borrell en Twitter, y el martes, Joan Tardà criticó que el socialista José Zaragoza les insultara sin motivo.

En julio, el Congreso ya tumbó el objetivo de déficit del Gobierno para 2019. Entonces no lo negoció con otros grupos y Podemos, ERC y PDeCAT se abstuvieron, por lo que no salió adelante. Fue la primera derrota sonada del PSOE y la visualización de su precario Gobierno. El jueves vuelve con el mismo objetivo, pero con una situación muy distinta. El Gobierno y Unidos Podemos han pactado unos Presupuestos, y aunque Pablo Iglesias no garantizó el voto de su grupo a favor este jueves, ha sido el que más se ha empeñado en conseguir unas nuevas cuentas públicas. El PNV también pidió trabajar para consolidar ese grupo.

Paradójicamente, de nuevo, el bloque de la moción de censura a quien más incomoda es a los barones socialistas, algunos de los cuales están insinuando incluso la ilegalización de los partidos independentistas. Con cinco partidos, un grupo del Gobierno con 84 diputados, elecciones autonómicas, municipales y europeas —y quizá generales— en mayo y con un juicio en ciernes a los líderes independentistas, nada es sencillo.

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