COMIENZO DE LA VISITA OFICIAL EN CUBA

Sánchez mantiene el pulso a May: "No nos sirven sus palabras. Seguimos en el veto"

El presidente insiste en que las posiciones entre España y el Reino Unido siguen muy lejanas. El Gobierno no se siente cómodo ni con el tratado de salida ni con la declaración política

Foto: Pedro Sánchez y Miguel Díaz-Canel durante los honores militares en el Palacio de la Revolución, este 22 de noviembre en La Habana. (Reuters)
Pedro Sánchez y Miguel Díaz-Canel durante los honores militares en el Palacio de la Revolución, este 22 de noviembre en La Habana. (Reuters)

España no va a ceder. Bajo ningún concepto. A escasas 48 horas de la cumbre decisiva y extraordinaria sobre el Brexit, el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene firme su pulso con el Reino Unido y con Bruselas. Si no hay cambios de aquí al domingo, Madrid no respaldará ni el tratado de salida de Londres ni la declaración sobre la relación futura. "Seguimos en el veto", decían con total contundencia fuentes del Ejecutivo.

El presidente aterrizó a las 16.55 horas en La Habana —seis horas más en España—, para emprender su visita histórica de dos días a Cuba. Y nada más poner un pie en la isla lanzó un tuit que era en sí mismo una declaración de intenciones. "Tras mi conversación con Theresa May, nuestras posiciones permanecen lejanas. Mi Gobierno siempre defenderá los intereses de España. Si no hay cambios, vetaremos el Brexit". Mensaje que repitió en inglés.

Sánchez no hacía más que reiterar lo expresado en los últimos días por el Ejecutivo, pero ahora la advertencia sube de tono, igual que la escalada de tensión. La conversación con May, en la noche del miércoles, no sirvió absolutamente para nada. Todo lo contrario. Y el problema es que el abismo se acerca, porque el tiempo para llegar a un acuerdo que sea satisfactorio para España se agota.

May advirtió de que protegerá la soberanía británica de Gibraltar y fue "absolutamente clara" con Sánchez en su conversación del miércoles


El primer acto oficial tras la llegada de Sánchez a La Habana —acompañado de su delegación y también de su esposa, Begoña Gómez—, después de la ofrenda floral a José Martí y los honores militares, fue su reunión con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Al término de ese encuentro, fuentes del Ejecutivo manifestaron a los periodistas que la posición de España respecto a las negociaciones sobre el Brexit no han cambiado. Y aludían a las duras palabras de May. La primera ministra británica señaló en el Parlamento de Londres que fue "absolutamente clara" con Sánchez durante su charla del miércoles, al advertirle que la "soberanía británica se protegerá" y también que "la futura relación [con la UE] debe funcionar para toda la familia del Reino Unido".

Un acuerdo "al alcance" de la mano

La 'premier' también aseguró que cerrar un acuerdo definitivo sobre el Brexit con Bruselas está ya "al alcance" de su Gobierno. Lo decía porque los negociadores de la UE y del Reino Unido lograron pactar el borrador de la declaración política sobre la futura relación entre Londres y la Unión, que garantiza un "comercio sin fricciones" tras el fin del periodo transitorio. Texto que no contiene referencias a Gibraltar y que debe contar con el respaldo de los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete en la cumbre del domingo, al igual que el tratado de salida. Este puede salir adelante teóricamente por mayoría cualificada, pero la declaración política [aquí en PDF] necesita una total unanimidad.

España considera "impensable" que el acuerdo de salida salga adelante sin el consenso de los Veintisiete e invoca su vocación europeísta

Fuentes del Ejecutivo subrayaron que la posición sigue siendo igual de firme ahora mismo. "A May le servirán sus declaraciones. Pero a no nosotros no. Seguimos en el veto", indicaron en el círculo más cercano al presidente. "Nos parece impensable que el acuerdo salga adelante sin el apoyo de un país como España, sin el consenso de los 27", agregaron. España ha reivindicado la "legitimidad" de su postura, precisamente por su vocación europeísta y por haber remado a favor del acuerdo con el Reino Unido. El Gobierno estima que esa posición de partida le da todos los argumentos a su favor para forzar un cambio en la UE. Y entiende que el tratado de salida, aunque pudiera salir adelante por mayoría cualificada, no puede prosperar si España se opone.

El rechazo del Ejecutivo es total. "No nos sentimos cómodos con ninguno de los dos textos". Ni con el acuerdo de divorcio ni con la declaración política de relación futura con el Reino Unido, porque entiende que el "interés nacional de España no está suficientemente defendido y aclarado".

"Comprensión" de Tusk y Juncker

La declaración política, lo último que se ha pactado con Londres, no gusta a Madrid. Pero los problemas aparecieron con el artículo 184 del tratado de salida, que apareció por primera vez el miércoles de la semana pasada, una vez que Reino Unido anunció su visto bueno. España elevó la voz de alarma después de que la Abogacía del Estado observara que, según estaba redactado ese precepto, el estatus de Gibraltar podría ser una cuestión a debatir entre Londres y Bruselas. España quiere que se clarifique que todo aquello que afecte al Peñón sea una cuestión que se discuta bilateralmente entre Madrid y Londres. Es decir, que todo lo que afecte al marco de la Roca necesite del consentimiento de España. Madrid nunca ha renunciado a reclamar la soberanía de Gibraltar, colonia británica desde 1713.

El Gobierno dice no sentirse "cómodo" ni con el acuerdo de divorcio ni con la declaración de relación futura. El diálogo sigue a todos los niveles

Según informaron las fuentes del Ejecutivo de Sánchez, las conversaciones siguen "a todos los niveles". El presidente ya habló el martes tanto con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, como con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de ambos halló la "comprensión". Pero esa actitud se tiene que traducir en cambios en los dos textos que satisfagan tanto a Londres como a los socios comunitarios y que, de momento, no han llegado.

Sánchez mantiene el pulso a May: "No nos sirven sus palabras. Seguimos en el veto"

¿Se podría suspender la cumbre extraordinaria del domingo para evitar el bloqueo?, se le preguntó al equipo del jefe del Ejecutivo. "Nosotros no convocamos la reunión". Cierto, fue programada por Tusk una vez se alcanzó el acuerdo sobre el texto de divorcio. Por lo pronto, Sánchez ha despejado su agenda del lunes. Tenía prevista una visita a Islandia, que finalmente se canceló este jueves.

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