SESIÓN DE CONTROL EN EL CONGRESO

El Gobierno aprovecha las escuchas de Cospedal para lanzarse contra Casado

Sánchez y Calvo afean al PP los casos de corrupción y el último capítulo de los audios de Villarejo. El presidente pide a Casado que rompa con el pasado e intenta hacer una cuña entre PP y Cs

Foto: Pedro Sánchez, este 31 de octubre en la sesión de control en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, este 31 de octubre en la sesión de control en el Congreso. (EFE)

Los audios de las conversaciones de María Dolores de Cospedal con el comisario jubilado José Manuel Villarejo llegan al Congreso. Por la puerta grande. Ella se convirtió en una de las protagonistas de la sesión de control de este miércoles en el Congreso, aunque no estaba en el hemiciclo. Pedro Sánchez y su número dos, Carmen Calvo, se lanzaron en tromba contra Pablo Casado por no luchar contra la "corrupción" en su partido y no haber sabido emprender la ruta de la regeneración democrática. "Tendrían que responder en lugar de preguntar", ironizó la vicepresidenta del Ejecutivo. El líder socialista, además, aprovechó para seguir intentando abrir una cuña entre PP y Ciudadanos, instando a los naranjas a despegarse de los conservadores y sentarse a hablar de los Presupuestos de 2019, pero no contestó a Albert Rivera la pregunta que le había dirigido desde su escaño, si indultará o no a los cabecillas independentistas procesados.

Sánchez no tardó más que unos segundos en poner en el mostrador del Congreso el caso Cospedal, del que este miércoles trascendieron nuevas grabaciones. Después de que Casado se limitara a reproducir el estricto enunciado de su pregunta —"¿va a romper con los partidos secesionistas?—, el presidente le recriminó que no hubiera "entendido" el origen de la moción de censura que derribó a Mariano Rajoy, que es la "asunción de responsabilidades" en contra de un Gobierno que "no asumió las suyas" con los casos de corrupción que le atenazaban. "La pregunta es si fue la corrupción la que les hizo perder el poder, ¿qué está haciendo usted para regenerar el partido que lidera?".

Casado hizo como que no llovía y siguió con el guion que tenía preparado. Atizó a Sánchez —"el traje de presidente le queda grande"— por apoyarse en Unidos Podemos y los partidos nacionalistas y separatistas, un 'must' de sus intervenciones en las sesiones de control. "Déjese de victimismo hipócrita", le reprochó por haber anunciado su ruptura con él por haberle dicho que había sido "partícipe y responsable de un golpe de Estado contra España". "Ha roto con la Constitución, sabe que es el caballo de Troya por el que el independentismo se infiltra en las estructuras del Estado". Las escuelas catalanas, siguió son "madrasas nacionalistas", TV3 es el "lodo de Cataluña", "no hace nada o alienta" el Consell de la República montado ayer por los independentistas, "permite que se negocie los Presupuestos en una cárcel", la de Lledoners, "con los golpistas".

Convoque elecciones y rompa con los partidos independentistas antes de que esa peligrosa alianza acabe rompiendo España


El líder del PP, tras dirigirse a su competidor, Albert Rivera, emplazándole a que no permita la tramitación de unos Presupuestos que son la "semilla de la recesión", acusó al presidente de "cabalgar un tigre", el del soberanismo. "Pero tampoco se debe cebarlo a la vista de todo el mundo. Y asted solo se le ocurre romper con el único partido que tiene los escaños para recuperar la legalidad en Cataluña, dejando claro que usted está al lado de los que declararon la independencia hace un año", continuó. Casado advirtió que el "tigre" del separatismo puede acabar "devorándolo" a él mismo.

De nuevo, contra la "radicalidad"

Le lanzó entonces su particular admonición: "Tantos consejos que da de moderación para ocultar su propia radicalidad, permítame uno: que recupere sentido de Estado, que recobre la credibilidad internacional de España, que ya no se la cree ni usted, ni Bruselas, ni el Vaticano —pequeña pulla por el lío diplomático con Roma a cuenta de la inhumación de Francisco Franco—, que cumpla con su compromiso y convoque elecciones generales y rompa con los partidos independentistas antes de que esa peligrosa alianza acabe rompiendo España".

¿Qué favores debe usted a algún diputado o diputada de su grupo parlamentario para no luchar contra la corrupción?

Sánchez no quiso entrar apenas en la cuestión catalana, más que para recordar que sigue demandando al PP "la misma lealtad" que tuvo el PSOE cuando estaba en la oposición. Y si "sigue empeñado en el extremismo", esa "radicalidad le llevará a la marginalidad electoral". Por eso preguntó a Casado "por qué no rompe", entre otros, con quienes "le dan instrucciones para extremar su discurso" —¿sutil referencia a José María Aznar, nuevo gurú del jefe de los populares?—, o con quienes le demandan que prosiga con su estrategia de "obstrucción parlamentaria" para impedir el debate de la reforma de la Ley de Estabilidad.

El Gobierno aprovecha las escuchas de Cospedal para lanzarse contra Casado

"¿Por qué no rompe con aquellos que le están obligando a volver a los peores momentos del PP cuando estaba en la oposición, utilizando el agravio territorial de nuevo, y utilizando de nuevo a Cataluña para hacer oposición al Gobierno socialista?", añadió, antes de reclamar otra vez "lealtad de Estado" a los conservadores. Para el final se dejó su recado directo a Casado: "Si quiere romper con algo, rompa con el pasado más turbio del PP. La pregunta que hay que hacer es qué favores debe usted a algún diputado o diputada de su grupo parlamentario para no luchar contra la corrupción y abrir de una vez por todas la regeneración en el PP". Era obvio que se refería a Cospedal, aunque no la mentó.

La "toma" del CIS y de RTVE

La secuela del rifirrafe de Sánchez y Casado continuó con el careo entre Carmen Calvo y la portavoz de los populares en el Congreso, Dolors Montserrat. Debería ser el PP el que tuviera que "dar respuestas a todos los españoles" sobre los audios de las conversaciones de Villarejo con Cospedal. "Es un mal día para usted [...]. Hoy, en vez de preguntar tendrían que contestar", advirtió la vicepresidenta, provocando la protesta airada de la bancada popular, ante lo que la presidenta de la Cámara, Ana Pastar, tuvo que reclamar "silencio" en varias ocasiones.

Calvo dice que es el PP quien debiera responder a todos los españoles, y recuerda que el CIS culpa al PP de la corrupción y de la crispación política

Calvo, aprovechando que Montserrat había sacado a colación la enorme polémica que ha generado el aterrizaje de José Félix Tezanos en el CIS —"toman el CIS como si fuera la oficina electoral del PSOE"—, se agarró a los datos del último barómetro, que señalan que los españoles perciben que el responsable de la corrupción y de la crispación es el PP. Y ya que que preguntaba por lo que opinan los españoles, le vino a decir, entonces ha de saber que estos creen que en el Parlamento no se habla de los problemas que les afectan. Es "por su culpa", le tiró a la portavoz del PP, por "su modelo de preguntas", y si sigue así el principal partido de la oposición, remató, "cada vez habrá más", y ella no colaborará en eso.

El Gobierno aprovecha las escuchas de Cospedal para lanzarse contra Casado

Montserrat no solo citó el CIS en su pregunta. Acusó a los socialistas de haberse adueñado de las instituciones: "Ha tomado RTVE como si fuera la Bastilla", mantiene a ministros que "mienten" y "quizá" la Abogacía del Estado contradice a la Fiscalía para salir al rescate de los "golpistas" catalanes". El Ejecutivo hasta se atreve a "cuestionar la monarquía despenalizando el ultraje al Rey". "No son de fiar, son un Gobierno de alto riesgo para el bolsillo de los españoles", concluyó Montserrat, quien auguró que Sánchez será el "eslabón perdido" entre Rajoy y Casado, "el presidente más breve de la democracia".

Moncloa ve "un abismo" entre el caso de Delgado, una "comida privada" grabada "ilegalmente", y el de Cospedal, que pagó para "obstruir" la Justicia

La prórroga del capítulo Cospedal llegó con otra pregunta a Calvo, en este caso dirigida por la diputada del PP Beatriz Escudero, que intentó atacar al Ejecutivo por el caso de Dolores Delgado, implicada anteriormente en las grabaciones de Villarejo. Ahí la vicepresidenta se explayó: la exministra de Defensa "intentó pagar para obstruir a la Justicia cuando era la responsable de un partido y en la sede". Como hiciera ayer martes, Calvo señaló que "hay un abismo entre una cosa y otra", entre los audios "ilegales" de la comida en la que participó Delgado y los que estos días se están difundiendo de Cospedal. La ministra de Justicia era "una ciudada particular en una comida privada de hace nueve años".

La "estampa de la vergüenza"

Por Cataluña preguntó también Albert Rivera. En su caso, por una imagen concreta: la visita que hizo Pablo Iglesias a la cárcel de Lledoners, en Barcelona, para hablar de los Presupuestos de 2019 con los dirigentes separatistas en prisión. La "estampa de la vergüenza" que "humilla" a los españoles, según la definió el presidente de Cs. El líder naranja preguntó entonces si se negociaron "indultos, prebendas o impunidad" y si se puede comprometer a que "jamás hará uso del indulto para indultar a golpistas". Sánchez no contestó a la primera y se quejó simplemente de que sus preguntas en la sesión de control "suelen ser las mismas" que las del jefe del PP. "Le iba a llamar Casado", ironizó.

Sánchez no aclara si indultará o no a los separatistas procesados y se centra en trasladar su oferta de pacto de los PGE a Rivera: "Sea valiente"

"Se hace el sordo, el tonto, o las dos cosas", replicó airado Rivera, que volvió a la carga. "Va a prometer indultos, ¿sí o no? Ya le digo que lo va a hacer", porque es un presidente "sin escrúpulos". Entonces se refirió a esa alternativa que mentaron Miquel Iceta en la campaña de las autonómicas catalanas de hace un año o la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. "Callan y otorgan", denunció el líder de Cs.

El Gobierno aprovecha las escuchas de Cospedal para lanzarse contra Casado

Iglesias: "Nunca se equivoque de aliados"

A la segunda, el presidente tampoco respondió. Liquidó el tema catalán repitiendo que la mayoría de los catalanes están en contra del referéndum de autodeterminación y sí a favor del autogobierno y emplazando a los naranjas, primera fuerza en la comunidad, a que defienda una solución. Fue entonces cuando hizo su oferta a Cs, como ayer hiciera desde Valencia. "Le animo a que sea valiente y audaz", dijo, intentando abrir una cuña entre populares y naranjas. Pidió a Rivera que no se deje "arrastrar" por el PP "en su deriva radical". "Hable con nosotros para pactar unos buenos Presupuestos" que sean buenos también para el conjunto de los españoles. "Recupere el centro y no pierda el norte. Céntrese y ponga rumbo a la moderación".

El presidente trasladaba así directamente a Rivera su oferta de entendimiento presupuestario pese a que, apenas unos minutos antes, en la misma sesión de control, Pablo Iglesias, su socio preferente, le lanzara un aviso en su pregunta sobre los autónomos: "Nunca más se equivoque de aliados".

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