pleno de control a los ministros cuestionados

Celaá y Duque se esconden detrás de Montero y Batet para no dar la cara

Celaá no pisó por la Cámara, mientras que el titular de Ciencia se sentó en el banco del Gobierno para asistir como espectador a lo que se decía de su sociedad patrimonial

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante su intervención en la sesión de control en el Senado. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante su intervención en la sesión de control en el Senado. (EFE)

Los ministros de Pedro Sánchez más cuestionados o reprobados ya por las Cámaras se enfrentaron en el Senado a otro pleno de acoso parlamentario entre nuevas peticiones de dimisión de las que se salvan Pedro Duque e Isabel Celaá porque se saltaron las preguntas que les correspondían. El Ejecutivo prefirió retirar al titular de Ciencia y a la de Educación de la responsabilidad de dar la cara en persona y delegó esa función en la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, mucho más suelta en las lides de la oratoria, y en la de Política Territorial, Meritxel Batet, también curtida en las tribunas de las Cortes.

Celaá no piso por la Cámara, mientras que el astronauta sí se sentó en el banco del Gobierno para asistir como espectador a lo que decían de su sociedad patrimonial, sus autoalquileres y demás confusas explicaciones que ha dado hasta el momento sobre el asunto. Montero fue la encargada de defender al ministro ante la pregunta de la senadora Esther del Río, y lo hizo sin aclarar ninguna de las dudas sobre la operación del ministro en materia fiscal. Dijo que estaba muy orgullosa de contar con Duque como compañero de gabinete y recordar que Íñigo Méndez de Vigo, Isabel García Tejerina y Rafael Catalá tienen o son partícipes de sociedades, como ellos mismos han declarado, "y no es nada ilegal".

Batet se encargó de responder por la constante aparición de bienes inmuebles sin declarar de la actual portavoz del Gobierno, una cuestión menor según la ministra porque Celaá ya los va incluyendo en el registro de intereses. Además, según la improvisada defensora de la titular de Educación, el fin del mismo es observar al final del correspondiente mandato si hay algún incremento de patrimonio de los altos cargos.

Pedro Sánchez y la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet. (EFE)
Pedro Sánchez y la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet. (EFE)

El resto de los ministros interpelados no se movieron de su rechazo a asumir responsabilidades por los escándalos que les salpican. Josep Borrell reconoció que fue sancionado por uso de información privilegiada en la caída en bolsa de Abengoa y que no puede recurrir. También le pareció un asunto menor.

En el caso de la titular de Justicia, Dolores Delgado, doblemente reprobada por ambas Cámaras, fue evidente su resignación al comprobar que tiene que seguir hablando de sus relaciones con Villarejo y Garzón. Encajó con total tranquilidad que la senadora del PP Esther Muñoz sostuviera que no es ninguna "víctima" de la situación generada tras conocerse el contenido de conversaciones privadas, sino "rehén" de Pedro Sánchez, "porque el presidente no se puede permitir una dimisión más en su gabinete".

Delgado se limitó a replicar que no dimite porque tiene mucho trabajo que hacer en el departamento "para recuperar el tiempo perdido en los seis años del Ejecutivo del PP". La ministra fue despedida con una recomendación,"libérese y libérenos", para que alguien pueda volverse a ocupar de los problemas reales del ministerio de Justicia como las relaciones con jueces y fiscales.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios