el poder judicial abre diligencias informativas

¿Quién es el juez que llama "bicho" e "hija puta" a la modelo María Sanjuán?

Lleva más de 10 años dedicado a la violencia de género, imparte cursos sobre la materia y sus compañeros destacan su nivel de "compromiso" con la causa

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El titular del Juzgado de Violencia contra la Mujer número 7 de Madrid, Francisco Javier Martínez Derqui, es uno de los magistrados con más experiencia en instruir asuntos de género de España. Acumula 11 años al frente del mencionado tribunal. Se incorporó apenas dos después de que comenzaran a funcionar los primeros juzgados especializados. Ofrece conferencias e imparte sesiones en diferentes cursos de formación en este tipo de temas desde hace años e incluso pasó una temporada en la sección de violencia de la Audiencia Provincial de Madrid.

¿Quién es el juez que llama "bicho" e "hija puta" a la modelo María Sanjuán?

Toda esta carrera, sin embargo, se derrumbó ayer de un plumazo. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) incoó diligencias informativas contra el magistrado después de que la defensa de la modelo María Sanjuán interpusiera una queja. Esta última argumentó que el juez la había llamado "bicho" e "hija puta", insultos que aparecen documentados en un vídeo aportado por la abogada de Sanjuán, Teresa Bueyes, junto a la mencionada protesta. Ahora, el magistrado ha optado por dejar el caso y tendrá que defenderse y presentar alegaciones a las acusaciones. Tras ello, el Poder Judicial determinará si existe o no materia disciplinaria.

Martínez Derqui comenzó su carrera el 8 de febrero de 1990, cuando tras aprobar las oposiciones a judicatura fue destinado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 del Puerto de Santa María. Después pasó al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 7 de Santa Cruz de Tenerife y en 1994 fue trasladado de vuelta al Puerto, en concreto al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 4 de Andalucía. Tres años después se mudó al Juzgado de Primera Instancia 5 de Cádiz, donde estuvo una década antes de saltar al Juzgado de Violencia contra la Mujer número 7 de Madrid, que él mismo inauguró y que hoy ocupa.

Sus compañeros tienen buena opinión de él. Lo ven una persona seria, que domina la materia que trata y que está "comprometida" con la lucha contra la violencia de género. Así se expresa uno de ellos, que entiende que ha metido la pata en esta ocasión, pero que el lío mediático que se puede montar no hará justicia a su profesionalidad ni a su trayectoria. Admite que el contexto en el que se han producido sus palabras no es una conversación privada, que es la sala de toma de declaraciones y que debería haber sido más prudente, pero señala también que "no es un mal juez".

En el caso de que el Poder Judicial vea materia disciplinaria al resolver las diligencias informativas, incoará un expediente disciplinario que podría acabar en archivo o en una sanción. Esta última, en el supuesto de que se produjera, se quedaría previsiblemente en una multa que podría alcanzar hasta los 6.000 euros, dado que, según las fuentes jurídicas consultadas, no parece que pueda haber aquí más que una desconsideración en todo caso grave. Sería difícil que se determinara que hubiera una falta muy grave que conllevara más pena, consideran las mismas fuentes, que reconocen en todo caso estar en el terreno de la especulación al abordar esta hipótesis.

El magistrado instruía el procedimiento civil por el que Sanjuán y Josué Reyzábal se disputan la custodia de sus hijos. También investigó a principios del presente año la denuncia que por la vía penal interpuso la modelo contra su expareja por violencia contra la mujer. Reyzábal fue detenido y esposado en el marco de este asunto por la Policía Nacional, que le trasladó hasta los juzgados. El juez Martínez Derqui, que aquel 2 de enero estaba de guardia, se hizo cargo del caso, abrió diligencias previas y tomó declaración al detenido, que fue puesto en libertad ese mismo día sin medida cautelar alguna, a pesar de que la denunciante había reclamado una orden de protección, que hubiera llevado implícito un mandato de alejamiento. El magistrado argumentó que no se daban los requisitos jurídicos ni legales para acordar la medida reclamada por la modelo.

La mencionada vía penal no llegó a ningún sitio, pero provocó que el Juzgado 7 se hiciera cargo de la instrucción de la causa civil. En la queja interpuesta ahora por Sanjuán que ha provocado la apertura de diligencias informativas por parte del Poder Judicial sobre el magistrado, la defensa de la denunciante esgrime que el juez carece de imparcialidad y demuestra en el vídeo una animadversión hacia la modelo, circunstancia que le estaría provocando —a su juicio— una indefensión total y absoluta. La representación legal de Sanjuán ya ha conseguido que el juez deje el caso, pero reclama también investigar al magistrado por una presunta prevaricación.

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