división EN ayegui, municipio de 2.400 habitantes

Entre "sentido común" y "tontería": un pueblo navarro somete el euskera a referéndum

Los vecinos decidirán si esta localidad navarra salta de la zona no vascófona a la mixta: Para algunos ciudadanos es una cuestión de sumo calado y para otros no tiene ningún interés

Foto: Entrada al municipio navarro de Ayegui con su denominación en castellano y euskera. (EC)
Entrada al municipio navarro de Ayegui con su denominación en castellano y euskera. (EC)

Hace un sol de justicia y, cuando el reloj aún no ha cantado el mediodía, apenas hay movimiento en las calles de Ayegui. De hecho, es más fácil toparse con un peregrino que afronta el Camino de Santiago desde Roncesvalles que con un vecino de este municipio de Navarra. Salvo imperiosa necesidad, sus cerca de 2.400 habitantes han convenido permanecer en casa a la fresca. Es una decisión que puede resultar baladí, pero viendo la calorina todos coinciden en que no se trata de una decisión intrascendente. Pero esta unanimidad de pareceres, sin embargo, se rompe ante la decisión que van a tener que adoptar en las próximas semanas, la de si el municipio pasa de la zona no vascófona a la mixta, donde la administración debe regular y fomentar el uso del euskera. Para algunos habitantes es una cuestión de sumo calado y, en cambio, para otros se trata de un asunto sin ninguna sustancia (cuando no de una "gilipollez" o una "tontería").

"¿Desea que Ayegui-Aiegi, integrado en la zona no vascófona, pase a la zona mixta a los efectos de la Ley Foral 18/1986 del Vascuence?". A partir de esta pregunta, los vecinos van a tener ahora en sus manos la decisión de la integración o no del municipio en la zona mixta después de que el Consejo de Ministros haya autorizado al ayuntamiento a realizar una consulta popular, cuyo resultado será vinculante, según el compromiso adquirido por el Ejecutivo municipal. El Gobierno español considera que la consulta se adecúa al parámetro de territorialidad, al que se refiere el artículo 71 de la Ley de Bases de Régimen Local, sin que exceda del referido ámbito municipal.

El Consejo de Ministros ha autorizado al consistorio a realizar una consulta popular cuyo resultado será vinculante sea cual sea la participación

Maite decide hacer frente al calor junto a su bebé para hacer una gestión en el ayuntamiento. No tiene dudas de lo que votará en la consulta popular: "Le estás preguntando a la primera niña del municipio que estudió en euskera", surge la voz contundente de su madre, dejando al descubierto el sentido de su respuesta. Paca decidió matricular "hace 24 años" a su hija en el modelo D (en euskera) en la 'ikastola' de la colindante localidad de Estella, integrada en la zona mixta, ante la imposibilidad de estudiar en lengua vasca en Ayegui. "¿Por qué le matriculé en euskera? Es una lengua de mis antepasados. Además, todo lo que sea cultura, sin colores políticos de ningún tipo, es beneficioso", argumenta. "No tendríamos que haber llegado a la consulta. Desde hace mucho tiempo que tendríamos que estar incluidos en la zona mixta”, remarca su hija.

Ayegui descartó el pasado año solicitar su integración en la zona mixta, algo que sí hicieron otras 44 localidades navarras situadas en la zona no vascófona, muchas de ellas integradas en la merindad de Tierra Estella en la que asienta este municipio. Fue una especie de efecto llamada. La pretensión inicial de unos pocos ayuntamientos de salir de la zona no vascófona se extendió al 28% de los municipios que estaban situados en esta área lingüística. Esta incorporación se aprobó en junio de 2017 en el pleno del Parlamento de Navarra, que modificó la Ley Foral del Vascuence para ampliar la zona mixta con estos 44 nuevos inquilinos que engloban a cerca de 40.000 habitantes —hay núcleos poblacionales de menos 100 habitantes y otros, como Tafalla, que superan los 10.000—. La decisión de la Cámara foral, aprobada con los votos a favor de los cuatro partidos que sustentan el Ejecutivo de Uxue Barkos y el rechazo de la oposición —UPN, PSN y PPN—, modificó de forma sustancial la zonificación lingüística establecida originalmente en la Ley Foral del Vascuence de 1986, que situó a los 272 ayuntamientos en las zonas vascófona (63), mixta (55) y no vascófona (154).

Ayegui descartó el pasado año pedir su integración en la zona mixta, algo que sí hicieron otras 44 localidades navarras situadas en la no vascófona

El actual mapa zonal del euskera, que para el cuatripartito atiende a "la evolución de la realidad lingüística" y que para la oposición responde a una "imposición nacionalista" que plasma una visión de Navarra que "no es real" ya que el euskera solo lo utiliza el 7% de la población, no tiene nada que ver con el que se diseñó hace más de tres décadas. La zona no vascófona se ha reducido a 110 municipios, la mixta se ha extendido a 98 y la vascófona ha sumado un nuevo inquilino después de que Atez diera el pasado año el salto desde el área mixta. Esta última modificación de la norma, que implicó un cambio en la denominación de la misma, que pasó a ser Ley Foral del Euskera al sustituir el término vascuence por el de euskera, hace que casi dos de cada tres de los 640.000 habitantes de Navarra estén integrados en la actualidad en la zona mixta.

Una 'ikurriña' ondea en una farola junto al Ayuntamiento de Ayegui. (EC)
Una 'ikurriña' ondea en una farola junto al Ayuntamiento de Ayegui. (EC)

Con la última modificación de la ley, Ayegui permanece situado en una especie de isla en el mapa de la zonificación lingüística navarra, con la mayoría de los municipios cercanos ubicados en la zona mixta. El alcalde, Juan Mari Yanci, de la agrupación Ayegui Unidos, que gobierna con mayoría absoluta —seis concejales por cinco de la oposición—, defiende que se rechazara solicitar la inclusión del municipio en la zona mixta. "Porque es un tema político", sostiene una y otra vez. Los seis ediles de Ayegui Unidos tenían libertad para votar de forma individual, por lo que un solo apoyo podría haber decantado la balanza a favor del sí, pero todos se opusieron a que prosperase la petición que avalaban los tres concejales de la Candidatura Independiente Irache y los dos de EH Bildu en un tenso pleno. "Como grupo mayoritario entendemos que no debíamos tomar una decisión y sí la ciudadanía. No somos quién para tomar esa decisión. Creemos que no nos compete pedir la solicitud de pasar a la zona mixta, que debe corresponder a los propios vecinos", justifica con un mensaje no exento de crítica. "Nosotros no ponemos trabas, pero estamos en contra de la imposición", asevera.

El actual mapa del euskera ha cambiado de forma sustancial en relación al que se diseñó en 1986: dos de cada tres ciudadanos están en la zona mixta

Hubo quien planteó que se hiciera una consulta exprés para acelerar el proceso, tal y como ha hecho algún municipio navarro para someter otras cuestiones a la decisión ciudadana —por ejemplo, el Defensor del Pueblo de Navarra ha dado un tirón de orejas al Ayuntamiento de Zizur Mayor por organizar una consulta popular sobre la celebración de suelta de vaquillas en las fiestas sin seguir el procedimiento legalmente establecido—. Pero Yanci tenía muy claro que había que seguir los pasos legales, aún siendo consciente de que el procedimiento se iba a demorar mucho en el tiempo, demasiado para los partidarios de abandonar la zona no vascófona. "No tengo nada en contra de estar en la zona mixta, es más, no estoy ni a favor ni en contra, pero nos gusta hacer las cosas bien y de forma legal", defiende.

El alcalde de Ayegui, Juan Mari Yanci. (EC)
El alcalde de Ayegui, Juan Mari Yanci. (EC)

La autorización del Consejo de Ministros es ahora una realidad, por lo que la consulta se celebrará en las próximas fechas. ¿Cuándo? "En cuanto podamos", afirma. Así, en el próximo pleno se abordará cómo se lleva a cabo la organización de este plebiscito que se celebrará antes de las elecciones municipales del próximo año y que tendrá carácter vinculante, sea cual sea la participación. "Aunque vote una única persona se respetará la decisión. Soy un hombre de palabra", sostiene el primer edil de este municipio situado a unos 50 kilómetros de Pamplona.

Ayegui ya tiene experiencia en esto de sacar las urnas a la calle. Los vecinos ya se pronunciaron sobre un cambio de fechas en las fiestas patronales, si bien no fue una experiencia "muy satisfactoria" ya que apenas medio centenar de vecinos participó en la votación. Pero ahora será diferente, asume el alcalde, que considera que se impondrá el sí. Y lo piensa no porque exista un sentir mayoritario a favor de la integración en la zona mixta, —todo lo contrario, asegura que "no es una inquietud para gran parte del pueblo"—, sino porque considera "simple y llanamente" que los partidarios de dar este paso "se van a movilizar de forma masiva" frente a la "indiferencia" que esta cuestión puede provocar en el resto de los vecinos. "Los que no están a favor, o no están en contra, igual se quedan en casa", expone. Él, personalmente, no le da "mayor importancia" a esta cuestión, por lo que no va a participar en la consulta. Tampoco se va a posicionar públicamente ni va a hacer campaña a favor o en contra, aunque, como deja constancia, "en el pueblo nos conocemos todos y los ciudadanos ya saben cómo pienso".

El alcalde cree que se impondrá el sí y no porque exista un sentir mayoritario a favor de la zona mixta sino porque "se van a movilizar de forma masiva"

A expensas de que la palabra de los vecinos determine el peso que va a tener el euskera en la localidad, la lengua vasca no es ajena a este municipio, cuya denominación oficial es bilingüe —una gran placa con los nombres de Ayegui-Aiegi da la bienvenida a la localidad—. El membrete de los impresos municipales está en español y euskera, y la información de la web municipal está en bilingüe, al igual que la señalética. El programa de las pasadas fiestas estaba editado en los dos idiomas. "El euskera va a estar presente en el municipio. Siempre lo ha estado", asevera Yanci.

Pasar a formar parte de la zona mixta implica fundamentalmente cambios en la administración local, que debe contar con funcionarios con conocimientos en euskera para atender a los ciudadanos que se quieran relacionar con el ayuntamiento en la lengua vasca. El ayuntamiento debe especificar en las ofertas públicas de empleo las plazas en las que será preceptivo el conocimiento del euskera para acceder a las mismas, y valorar como mérito el conocimiento de la lengua vasca para el resto de puestos, según refleja la Ley Foral del Euskera. En la zona mixta se debe garantizar el uso público del euskera, si bien las exigencias no son tan elevadas como en la zona vascófona. Por su parte, en las áreas no vascófonas los ciudadanos tienen reconocido el derecho a dirigirse en lengua vasca a las administraciones públicas, que "podrán requerir a los interesados la traducción al castellano o utilizar los servicios de traducción" del Gobierno de Navarra, que tiene establecida en Pamplona una unidad administrativa de traducción oficial euskera-castellano, tal y como estableció la ley aprobada hace más de 30 años.

Yanci admite que ahora mismo no puede precisar qué efectos concretos tendría a nivel administrativo pasar a la zona mixta —"hay algunas cosas que se me escapan", admite—, si bien quiere dejar clara una cuestión sobre la fotografía del euskera en el municipio: "No nos tenemos que poner una venda en los ojos y no ver la realidad. La cultura del euskera ha estado siempre en Ayegui, pero no lo habla ni el 2% de la población. El euskera no se utiliza a diario, como tampoco en Estella [localidad integrada en la zona mixta desde un principio]", señala. En todo caso, insiste en que, sea cual sea el resultado de la consulta, "el euskera seguirá estando presente como siempre". Pero otra cosa es, como enfatiza, la "imposición".

Una señal indica el final del termino municipal de Ayegui y la entrada a la localidad de Estella. (EC)
Una señal indica el final del termino municipal de Ayegui y la entrada a la localidad de Estella. (EC)

Junto al ayuntamiento, en una farola ondea una 'ikurriña'. La bandera vasca estuvo presente el pasado año en la fachada consistorial con motivo del inicio de las fiestas patronales tras una maniobra de los concejales de EH Bildu que motivó un castigo judicial. El Juzgado de lo Contencioso Administrativo condenó al consistorio al pago de 4.050 euros en concepto de costas tras la demanda interpuesta por la delegación del Gobierno en Navarra, que ha contado con el aval judicial a las diferentes denuncias presentadas contra ayuntamientos de la Comunidad Foral por la exhibición de la 'ikurriña' al inicio de las fiestas. Este año no ha habido 'ikurriña' durante el cohete festivo, ya que el alcalde advirtió a los ediles de la antigua Batasuna que la multa "la pagarían de su bolsillo".

La mayoría de los municipios cercanos a Ayegui están en la zona mixta: "Es incongruente que haya realidades diferentes en la misma área geográfica"

Son las 13.30 horas y un grupo de padres aguarda en la parada de autobús cercana al ayuntamiento a que regresen sus hijos del colegio Remontival, el único centro público de Estella y de carácter comarcal. Gran parte de los niños cursa en el modelo D (en euskera con lengua castellana como asignatura). También hay quien está matriculado el PAI (español-inglés). A apenas 300 metros de esta parada se encuentra el colegio diocesano Mater Dei, el único centro educativo de Ayegui, de carácter concertado, que no ofrece educación en lengua vasca. La mayoría de los escolares de este municipio se reparte entre ambos centros. En Estella también hay una 'ikastola', pero apenas acoge a una treintena de niños de esta localidad colindante, según apuntan los vecinos.

En función de donde se pregunte en este pequeño ‘radio de acción’ las respuestas son diametralmente opuestas. "Esto es una zona vascófona total y no tiene sentido que haya realidades diferentes en una misma área geográfica. Es incongruente", señala una madre que acaba de recoger a sus dos hijos en la parada del autobús. Ella es una de las vecinas que se movilizó para recoger firmas de cara a que el ayuntamiento solicitara la incorporación a la zona mixta. "Esperemos que esta vez sea la definitiva", señala ante la atenta mirada de uno de sus pequeños. "Euskara da gure kultura (el euskera es nuestra cultura)", le espeta. "Estar en la zona mixta es de cajón. Estamos donde estamos y no tiene sentido permanecer en la zona no vascófona", incide Mari al respecto.

Lo que para unos es "de sentido común" para otros "no tiene sentido": Existen "otras prioridades" o "mezclar política e idioma no tiene nada que ver"

Esto que es "de sentido común" se torna en indiferencia y rechazo a escasos 300 metros. "La verdad es que me da igual que haya o no consulta y que estemos o no en la zona mixta", expone una madre a las puertas del colegio Mater Dei, donde se impone una respuesta: la del "sinceramente me da igual". "No es algo que me quite el sueño", señala un padre, quien, no obstante, asegura de forma crítica que "el municipio tiene otras prioridades”. Hay desinterés generalizado a las puertas de este centro sobre una consulta a la que, en todo caso, no se pone pegas de forma mayoritaria. "No es malo que se consulte a la ciudadanía. Todos tenemos derecho a opinar", se coincide en afirmar. Aunque no faltan las voces que rechazan que esta cuestión se someta a consulta popular. "Mezclar idioma y política no tiene nada que ver. Esto no tiene ningún sentido, son gilipolleces", censura una madre. "Es una tontería", enfatiza otra persona. En esta línea, hay padres que prefieren no opinar de forma pública, si bien sus rostros delatan su oposición.

Colegio Mater Dei de Ayegui, el único centro escolar de la localidad navarra. (EC)
Colegio Mater Dei de Ayegui, el único centro escolar de la localidad navarra. (EC)

Sea uno u otro el sentir, la población no parece tener muy claro lo que supondría a efectos prácticos pasar a formar parte de la zona mixta. "Yo particularmente no quiero, porque tendría obligación de aprender euskera", expone Luis, un joven de Cáceres que ya "es casi de aquí" al llevar 16 años en el municipio. "No sé qué cambios provocaría, pero lo que pido es que se tenga más en cuenta el euskera porque forma parte del patrimonio cultural de este pueblo y de Navarra", señala Carmen. Pedro, por su parte, defiende integrarse en esta área para que los niños puedan estudiar en euskera en el municipio. "El saber no ocupa lugar. Las opciones son libres y lo mejor es que haya opciones de estudiar en castellano o en euskera", señala. En todo caso, la extensión opcional del modelo D a toda Navarra se materializó en febrero de 2015 con una modificación de la Ley Foral del Vascuence que fue aprobada en los últimos meses del Gobierno de Yolanda Barcina (UPN) que hace que los niveles educativos no universitarios deben atender la demanda de enseñanza en lengua vasca en toda la comunidad, lo que supone equiparar en esta cuestión la zona no vascófona con la mixta.

Antes de este cambio de 2015, en la zona no vascófona únicamente se preveía el apoyo y, en su caso, financiación de la enseñanza en euskera, lo que hacía que la demanda de enseñanza en lengua vasca existente tuviera "muchas dificultades para ser atendida", según se argumentó en la modificación parcial de la ley foral. En la actualidad, la ley establece la incorporación del euskera a la enseñanza de forma gradual, progresiva y suficiente mediante la creación en los centros de líneas donde se imparta enseñanza en esta lengua para "los que lo soliciten" para la zona mixta y "en función de la demanda" para la no vascófona, donde "se fijará mediante desarrollo reglamentario la ratio mínima de alumnado para la apertura de una nueva unidad escolar para cualquiera de los modelos de enseñanza".

En su día se habló de crear un colegio público en Ayegui pero no salió adelante. "Que se les eduque desde pequeños en euskera es algo que me parece positivo", afirma una vecina que desconoce que se va a celebrar una consulta popular para la integración o no en la zona mixta, y ante la que no se posiciona. "No sé si cambiarán mucho las cosas, pero lo que decida el pueblo será lo mejor para todos", sostiene. José Cruz es de la misma opinión. "Estaremos donde el pueblo quiera", señala. La última palabra en caso del triunfo del sí la tendrá el Parlamento de Navarra, que tendrá que validar esta incorporación. Sería un mero formalismo porque el cuatripartito no se va a oponer a la voluntad de un ayuntamiento. Aunque sí lo hizo una vez en el camino a la inversa. El pasado año, en la última modificación de la ley, se negó a atender la petición de UPN de que el consistorio de la Cendea de Cizur pasara de la zona mixta a la no vascófona. "Si la gente se posiciona a favor de incorporarnos en la zona mixta entraremos sin problemas", concluye Yanci, que no se presentará a la reelección tras una legislatura al frente del municipio. "Con cuatro años ya vale", sostiene.

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