De la ambulancia y a la carrera: espectacular fuga de la cárcel de un peligroso delincuente
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decenas de agentes le buscan desde anoche

De la ambulancia y a la carrera: espectacular fuga de la cárcel de un peligroso delincuente

El preso, Benito Ortiz Perea, se quitó los grilletes cuando regresaba del hospital escoltado por la Guardia Civil, esperó el momento a que la patrulla se fuera y salió disparado

Foto: Benito, preso que se ha fugado de la prisión de Zuera. (Guardia Civil)
Benito, preso que se ha fugado de la prisión de Zuera. (Guardia Civil)

El recluso Benito Ortiz Perea se fugó la pasada madrugada de la prisión de Zuera cuando regresaba del hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde había sido trasladado por una urgencia. Fuentes de la Guardia Civil, responsable del transporte del reo, explican que Ortiz Perea se quitó los grilletes durante el viaje de regreso a la cárcel poco después de media noche, abrió la puerta de la ambulancia justo cuando ésta iba a acceder al recinto penitenciario y ya había dejado de ser escoltada por el vehículo del instituto armado, y huyó a la carrera.

Fugado un preso peligroso de la prisión de Zuera

Desde ese momento, decenas de agentes de la benemérita de diferentes unidades rastrean la zona en busca del huido o de alguna pista que pueda llevar a su paradero. El departamento de Policía Judicial de la Comandancia de Zaragoza dirige las diligencias y trata de esclarecer cómo se produjo la espectacular fuga. Las mismas fuentes consultadas explican que de momento no se descarta ninguna hipótesis y se trabaja con la posibilidad de que el recluso haya podido ser ayudado en algún momento por miembros de la banda a la que pertenecía.

Ortiz Perea, de 61 años, cumplía una pena de prisión de 182 días por un quebrantamiento de condena. El castigo -explican desde Instituciones Penitenciarias- finalizaba el próximo 25 de noviembre, aunque previsiblemente el preso seguiría entre rejas, ya que pesaba sobre él una medida cautelar por un delito de robo con violencia presumiblemente en el marco de la causa -aún no firme- por la que la Audiencia de Huesca le condenó a 25 años de prisión (a él y a su hermano Pedro) por secuestrar en 2016 a una mujer en Zaragoza e intentar asesinar al propietario de una armería horas después.

En las inmediaciones del centro penitenciario hay una carretera, por los que los investigadores no descartan que alguien le estuviera esperando y le ayudara a huir. La Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza ha movilizado a la práctica totalidad de las unidades para tratar de localizar al reo: vehículos, motos, patrullas caninas y hasta un helicóptero buscan desde la pasada madrugada al escapado por todos los alrededores de la prisión, que fundamentalmente se componen de zonas rurales y ganaderías.

La Policía Nacional y las policías locales del área han sido alertadas desde el primer momento para colaborar en una búsqueda que de momento no está obteniendo resultados. La Policía Nacional incluso ha lanzado un tuit esta mañana para solicitar la colaboración ciudadana con el fin de tratar de localizar cuanto antes al fugado, que es experto en huir de las fuerzas de seguridad.

Foto: Benito, preso que se ha fugado de la prisión de Zuera. (Guardia Civil)

Tras el atraco que perpetraron a la armería de Huesca el 23 de mayo de 2016, tanto él como su hermano escaparon por carretera. Fueron detenidos días más tarde en un piso de Valencia, donde habían permanecido escondidos. La Policía y la Guardia Civil encontraron en el inmueble una escopeta recortada, un subfusil, documentos falsos y munición. Fueron acusados por intento de homicidio, secuestro, lesiones, tenencia ilícita de armas, sustracción de vehículos, robo con violencia y falsedad documental. Las autoridades aragonesas les conocen desde hace tiempo, pues sus inicios en la actividad delictiva se remontan a los años 80.

Pedro y Benito conformaban junto a otros dos hermanos, primos y otros familiares un clan organizado que atracaba bancos, traficaba con drogas y no tenía reparo en herir o matar a quien les impidiera ejecutar sus fechorías. De hecho, cuando uno de esos otros dos hermanos (Antonio) asaltó la sucursal de una entidad financiera en 1986 en Teruel mató a un policía de 26 años que llegó para tratar de impedir los hechos, según informa El Mundo, que también relata cómo dos años después fue detenido el cuarto hermano (Manuel) por asesinar a un guardia civil durante un control de carretera después de fugarse de la prisión de Torrero (Zaragoza).

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