PRIMERA GIRA LATINOAMERICANA DEL PRESIDENTE

El Gobierno maneja presentar los PGE en noviembre y aprobarlos en precampaña

El Ejecutivo considera deseable que para noviembre esté lista la reforma de la Ley de Estabilidad, pero no obstante registrará unas nuevas cuentas con la nueva senda de déficit o la anterior

Foto: Pedro Sánchez, durante su desayuno con empresarios españoles en Santiago de Chile, este 28 de agosto. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su desayuno con empresarios españoles en Santiago de Chile, este 28 de agosto. (EFE)

Habrá un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019. El Gobierno se ha hartado de decirlo en los últimos meses, aun a sabiendas de que tiene muy complicado sacarlos adelante, dada su debilidad parlamentaria. Pero al margen de su destino final, la previsión del Ejecutivo de Pedro Sánchez es poder presentar las nuevas cuentas hacia noviembre de este año, a fin de poderlos tener listos en torno a febrero, justo en la precampaña de municipales, autonómicas y europeas, comicios en los que el PSOE aspira a volver a convertirse en la primera fuerza del país.

Las fechas, adelantadas por el equipo del presidente a los periodistas en el curso de su primera gira por Latinoamérica, son todavía orientativas, porque en La Moncloa reconocen que es imposible saber aún qué suerte correrá la reforma de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF). Y ese es un dato importante para saber cómo será el proyecto que el Gobierno lleve al Parlamento.

El pasado viernes, los grupos de PSOE, Unidos Podemos, ERC y Compromís registraron la proposición de ley para modificar la LOEPSF y eliminar la "anomalía" del veto del Senado. Lo que busca esa iniciativa es que los objetivos de déficit no puedan ser bloqueados por la Cámara Alta, como ocurre ahora, en la que el PP dispone de mayoría absoluta y, por tanto, capacidad de bloqueo. Los grupos firmantes plantean que sea el Congreso el que tenga la última palabra, como ocurre con el resto de la legislación.

PSOE, Unidos Podemos, ERC y los diputados de Compromís plantearon que la proposición se tramitara por el procedimiento urgente y en lectura única, para acortar al máximo los plazos y tenerla lista lo antes posible. Pero no depende de ellos. PP y Ciudadanos tienen mayoría en la Mesa del Congreso, y en el Senado los populares se bastan solos para dilatar los tiempos. La consecuencia es que la reforma de la iniciativa podría demorarse mucho más de lo previsto inicialmente, hasta hacer su tramitación prácticamente inviable.

PSOE, Podemos, ERC y Compromís plantearon que la tramitación se hiciera en lectura única y urgente, pero no depende de ellos, sino de PP y Cs


El PP ya aseguró la semana pasada que no lo iba a poner nada fácil: el propósito de Sánchez es "amordazar al Senado para ocultar una subida brutal de impuestos", además de un intento de "cambiar las reglas del juego a mitad del partido". Y Ciudadanos afirmó que si al Ejecutivo "no le gusta" la composición del Senado, debería convocar elecciones ya y no hacer "trampas" para poder aprobar un aumento del déficit.

"Reconstruir" el Estado del bienestar

El Ejecutivo necesita que la reforma de la proposición se encarrile para salvar la senda pactada con Bruselas, que permite un oxígeno de 6.000 millones más para las administraciones públicas en 2019. Medio punto extra. Dos décimas irían para aliviar la presión de las comunidades, otras dos para la Seguridad Social y la décima restante para el Estado. El Gobierno ya intentó aprobar esos objetivos en julio, pero fracasó: se estrelló contra el muro del Congreso porque sus socios de moción no le permitieron salvar el corte. Pero ahora, a diferencia de lo que ocurría entonces, tiene el apoyo para poder cambiar la Ley de Estabilidad, la llave que le posibilita superar el seguro bloqueo del Senado.

Medido optimismo en el Gabinete: consideran que Podemos no puede ponerse a la contra del Ejecutivo y avisan a los secesionistas: no habrá referéndum

No obstante, el Gobierno pretende presentar sus Presupuestos hacia noviembre, tenga aprobada para entonces o no la reforma de la LOEPSF. Es decir, que registrará sus cuentas bien con la nueva senda, la que permite medio punto de déficit más (hasta el total del 1,8% en 2019), o la ya validada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Sánchez quiere demostrar que caben otras políticas distintas a las del PP, que es posible "reconstruir" el Estado del bienestar recortado y desmantelado por los conservadores en sus años en La Moncloa. La Constitución marca que los PGE se lleven al Congreso antes del 1 de octubre de cada ejercicio, de modo que los socialistas los registrarían con semanas de retraso, y sería imposible para ellos tenerlos listos a finales de diciembre. Dicho de otro modo, que antes de que las nuevas cuentas vean la luz (si es que la ven), Sánchez tendría que prorrogar la ley de Rajoy.

Pedro Sánchez, con los presidentes de las Cámaras del Congreso y del Senado de Chile, Maya Fernández y Carlos Montes, respectivamente, en el segundo día de su visita a Santiago de Chile. (EFE)
Pedro Sánchez, con los presidentes de las Cámaras del Congreso y del Senado de Chile, Maya Fernández y Carlos Montes, respectivamente, en el segundo día de su visita a Santiago de Chile. (EFE)

Los apoyos para las cuentas de 2019 no están ni mucho menos amarrados. En el entorno de Sánchez algunos miembros se muestran medianamente optimistas, si bien admiten que la impresión evoluciona con los días. Consideran que Unidos Podemos no puede rechazar frontalmente los PGE, porque cada vez que se distancia del PSOE "se pega un tiro en el pie". Es decir, que su oposición al Gobierno no sería entendida por sus propios votantes. Pero no basta solo con los morados. También necesita atraerse a grupos como el PNV o los independentistas de ERC y el PDeCAT. La Moncloa sí encuentra más receptivos a los republicanos. Ya advierte, no obstante, de que si los soberanistas ponen como condición para su apoyo un referéndum de autodeterminación en Cataluña, no habrá apoyo posible, porque en ese punto el presidente no cederá.

Cuál es el debate

En caso de que obtenga el respaldo de las Cámaras, Sánchez podría disponer de sus PGE hacia febrero de 2019. Es decir, en plena precampaña de las autonómicas, municipales y europeas de mayo. Una fecha favorable para el jefe del Ejecutivo, porque le permitiría acudir a las urnas con las credenciales de unos Presupuestos con los que ha marcado distancias con Rajoy.

Sánchez recuerda que el debate es si aprobar una senda de estabilidad que "garantice el crecimiento económico y la cohesión social"

Anoche, en el palacio de la Moneda, y tras su reunión con el presidente chileno, Sebastián Piñera, Sánchez fue preguntado por la fecha de presentación de los PGE, pero fue deliberadamente inconcreto. "España crece pero necesita redistribuir ese crecimiento y reconstruir su Estado del bienestar dañado por políticas a nuestro juicio equivocadas pero, sobre todo, por la crisis económica", remarcó. Ahora, aunque hay que seguir saneando las cuentas públicas, se puede hacer de un modo que permita reconstruir lo dañado en los momentos más duros de la recesión.

"Ese es el debate. No es otro. No es el tiempo de cuándo se va a aprobar o no la Ley de Estabilidad Presupuestaria. El debate es si estamos dispuestos y si los grupos parlamentarios están dispuestos a abrir un debate sobre una senda de estabilidad que garantice el crecimiento económico y la cohesión social", señaló durante su comparecencia conjunta con Piñera.

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