fichó a la responsable de redes de la policía

Banderas borradas, las manos, la perra, el falcon... Pedro Sánchez atrapado en la red

No es la primera vez que las redes sociales vinculadas al Gobierno generan una polémica. La última, este viernes durante los actos en Barcelona. Un descuido en un momento sensible

Foto: Los primeros 'tuits' de la cuenta de Pedro Sánchez, que después rectificó. (Twitter)
Los primeros 'tuits' de la cuenta de Pedro Sánchez, que después rectificó. (Twitter)

El error en la cuenta de Twitter del presidente del Gobierno durante la celebración de los actos de homenaje a las víctimas del 17-A dio lugar a una nueva polémica en las redes sociales en mitad del clima de calma tensa en el que todas las instituciones del Estado y autoridades catalanas consiguieron convivir en la plaza de Cataluña. Todo comenzó cuando la cuenta de Pedro Sánchez, capitaneada por su equipo, lanzó un mensaje de recuerdo en castellano: "La unidad de toda la sociedad española nos hace fuertes contra el terror y la barbarie. Este 17-A y siempre, estaremos en Barcelona junto a las víctimas, solidarios con su dolor, unidos en el recuerdo. Firmes ante la sinrazón del terrorismo. Barcelona, ciudad de paz, España es un país de paz". Al texto le acompañaba una fotografía de la ciudad condal y en la esquina inferior izquierda se veía la bandera nacional y el escudo del país.

Ese mensaje fue publicado a las ocho y diez de la mañana. En torno a 40 minutos después, la cuenta del presidente del Gobierno lanzaba el mismo 'tuit' escrito en catalán y la misma imagen, solo que sin la bandera y el escudo. Muchos usuarios de la red social, incluidos periodistas y profesionales de la comunicación, alertaron de lo sucedido entre críticas.

Fue una hora y media después, hacia las once de la mañana, cuando el equipo del presidente eliminó este último 'tuit' y cargó uno nuevo, esta vez sí, escrito en catalán y acompañado por la bandera y el escudo. Fuentes de la Moncloa explicaron sin titubeos que se trataba de un "error subsanado" que "evidentemente no tenía ninguna intención de politizar" — como quedó demostrado en otras redes como Instagram, en la que sí publicaron la imagen correcta —, pidiendo que el descuido "no emborronara el día de las víctimas" y el homenaje que se había producido en un ambiente de normalidad gracias a muchos esfuerzos.

Como ha ido publicando este diario, desde hace varias semanas el Gobierno trabajó con las distintas instituciones manteniendo conversaciones constantes con la Generalitat para tratar de conseguir una neutralidad política absoluta y que el homenaje no fuera desnaturalizado con ninguna consigna partidista y de rechazo al jefe del Estado. Desde hace días, la idea de que se produciría una 'tregua política' venía calando y finalmente así fue. Máxime si se obvian grupos de radicales muy reducidos y si se compara con la manifestación del pasado año, a pocos días de los atentados, donde predominaron esteladas y silbidos e insultos al Rey. Sin embargo, los medios de comunicación y las redes sociales se hicieron eco de lo sucedido en la cuenta de Twitter del presidente, que depende en el organigrama del secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, y sobre todo de la tardanza en la rectificación.

No es la primera vez que las redes sociales vinculadas a Sánchez generan una fuerte polémica, aunque hasta ahora todos los mensajes habían sido publicados por la cuenta oficial de la Moncloa. Uno de los primeros 'tuits' más comentados fue el que mostró algunas fotografías de los primeros días de Sánchez al frente del Ejecutivo. En ellas aparecía haciendo 'running', en las escaleras de entrada a la residencia junto a su perra Turca, y en reuniones de trabajo junto a su equipo más cercano. Era su presentación oficial como nuevo inquilino en la Moncloa. Días más tarde llegó el primero de los mensajes que, de alguna manera, sí incendió las redes sociales y dio cabida a análisis más extensos de expertos en comunicación política.

Se trató del célebre tuit en el que el jefe del Gobierno se dirigía a su primera cumbre en Bruselas el pasado 24 de junio. Las fotografías publicadas mostraban el interior de uno de los aviones oficiales utilizado por el presidente en el que Sánchez aparecía con gafas de sol hablando con algunos de sus asesores. Además de provocar comentarios y 'memes' entre los usuarios de Twitter, expertos insistían en que era demasiado pronto como para lanzar esas imágenes tan llamativas, teniendo en cuenta que no había pasado suficiente tiempo para reforzar, primero, una imagen institucional. Profesionales y analistas resaltaban el "efecto negativo" que suponía que esas imágenes, cuya autoría reconoció después Oliver, se convirtieran en noticias en sí mismas.

Solo dos días después del comentado 'tuit', la cuenta de la Moncloa volvía a lanzar unas nuevas imágenes, esta vez de las manos del presidente gesticulando, que levantaron "una enorme polvareda" — en palabras del secretario de Estado de Comunicación —. "Las manos del presidente marcan la determinación del Gobierno", decía el mensaje junto a las fotografías. Los más criticos fueron los dirigentes del PP: "Utilizar las cuentas institucionales del Gobierno como forma de 'marketing' no está bien", insistían.

Como ya explicó este diario, existió cierto consenso en el mundo de la consultoría sobre el hecho de que estas llamativas acciones comunicativas o no son innovadoras o están importadas. La imagen de las gafas de sol dentro del avión presidencial remitiría a Kennedy, el vídeo con su perra a Obama y hay quien incluso asocia la composición de las manos con la forma mediante la que Aznar las utilizaba para reforzar sus mensajes en los mítines. Unos extremos que, en todo caso, el equipo del presidente aseguró que jamás había tenido en cuenta para lanzar esas fotografías.

¿Quién está detrás de las redes sociales?

Una cosa son las decisiones en la comunicación, y otra muy distinta, el canal por el que se envían. El eco generado a raíz de las pasadas polémicas se vio acompañado de la sensación de que se han sobrepasado ciertas líneas abriendo un camino nunca antes transitado. Dicho de otra manera: se habló tanto o más del consultor y de su estrategia comunicativa que del político al que se asesora. En este caso, el presidente del Gobierno.

Sobre la responsabilidad de las redes como el canal de comunicación, como publicó este diario, el equipo de Sánchez fichó a la que fue responsable de redes sociales de la Policía Nacional durante casi tres años, Carolina González, para dirigir los distintos perfiles de la Moncloa. González, que llevaba cerca de 15 años en la Policía, ocupaba su anterior puesto desde septiembre de 2015, cuando su predecesor, Carlos Fernández Guerra, abandonó la Policía Nacional para empezar una nueva etapa en Iberdrola.

El nombramiento de González se produjo en un momento algo complicado para el trabajo digital de la Policía Nacional, que fue cuestionado pocos días antes cuando, al conocerse que uno de los miembros de La Manada intentó renovar su pasaporte, ilustró el anuncio en Twitter con un 'gif' de Batman provocando múltiples críticas ante la frivolidad con la que podría haberse tratado un asunto tan delicado para la opinión pública.

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