negociación o confrontación

Podemos ultima su propuesta al Gobierno para salvar el techo de gasto en septiembre

El objetivo es sentarse a negociar para consensuar una cifra sobre el techo de gasto que permita incrementar la inversión pública y poder salvar así el primer paso de los PGE

Foto: Ione Belarra (3d), portavoz adjunta de Unidos Podemos, junto a Pablo Echenique (2d), secretario de Organización, y los diputados Juantxo López de Uralde (d), Josep Vendrell (2i) y Eva García Sempere (i). (EFE)
Ione Belarra (3d), portavoz adjunta de Unidos Podemos, junto a Pablo Echenique (2d), secretario de Organización, y los diputados Juantxo López de Uralde (d), Josep Vendrell (2i) y Eva García Sempere (i). (EFE)

Unidos Podemos está trabajando en una nueva propuesta sobre la senda del déficit público que enviará los próximos días al Gobierno. El objetivo es sentarse a negociar para consensuar una cifra sobre el techo de gasto que permita incrementar la inversión pública y poder salvar así el primer paso para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado asegurando la financiación de medidas sociales.

Desde el grupo confederal, se había abogado por elevar en 15.000 millones el techo de gasto, mientras que el PSOE se mantuvo en los 5.000 acordados con Bruselas, sin opción a negociar, como denunciaron desde la formación liderada por Pablo Iglesias y el resto de aliados de Pedro Sánchez en la moción de censura, menos el PNV. Este fue el motivo que llevó a Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y Bildu a abstenerse en la votación con la que se cerró el periodo de sesiones el pasado 27 de julio, tumbando el techo de gasto y visibilizando la debilidad parlamentaria de un Ejecutivo sostenido con solo 84 diputados. La propuesta llevada por el Gobierno al Congreso se quedó lejos de la mayoría necesaria, recibiendo 88 votos a favor (PSOE, PNV y Nueva Canarias), 173 en contra (PP, Ciudadanos, UPN, Foro Asturias) y 86 abstenciones (Unidos Podemos, ERC, PDeCAT y Compromís).

En septiembre volverá a votarse en la Cámara Baja la propuesta del Gobierno sobre la senda de consolidación fiscal, una segunda y última oportunidad para salvar las cuentas que desde Podemos quieren aprovechar para arrancar un compromiso a Pedro Sánchez, principalmente para financiar parte de la veintena de medidas que ya pusieron sobre la mesa del presidente, pero que no solo se limitará a una mayor inversión pública. Vuelve a insistirse en que la abstención en la primera votación no fue no sino "una invitación franca para hacer las cosas bien", como clamó el secretario general del grupo confederal, Txema Guijarro.

La portavoz adjunta del grupo confederal en el Congreso, Ione Belarra, exigía al Gobierno, a través de una entrevista con Europa Press, una "colaboración estable y permanente", y advertía: "Si no, seguir va a ser muy difícil". Un ultimátum para forzar a Pedro Sánchez, como ya argumentaron para justificar su abstención, a mirar a su izquierda en lugar de a la derecha si quiere mantener el apoyo de sus socios en la moción de censura y poder así agotar la legislatura hasta 2020. "O hace propuestas buscando el apoyo del PP o se pone a trabajar para cumplir las expectativas de la España del 15-M, del 8-M o de las mareas de pensionistas", explicaban entonces fuentes de la dirección de Unidos Podemos en el Congreso.

En septiembre volverá a votarse la propuesta del Gobierno sobre la senda de consolidación fiscal, una última oportunidad para salvar las cuentas

"Necesitamos un formato de colaboración que sea estable y que permita abordar los grandes retos de nuestro país. Un Gobierno sustentado sobre 84 diputados tiene que sustentarse sobre el consenso y la búsqueda de acuerdos, y eso tiene que hacerse de manera permanente y estable. Si no, va a ser muy difícil que esa colaboración salga adelante", añadía Belarra en la entrevista antes mencionada. Desde Unidos Podemos, se asegura que pondrán todo de su parte y, sin tener que renunciar a su "coherencia" y a "lo que hemos estado defendiendo siempre respecto al techo de gasto", reformularán su propuesta para tratar de consensuar una cifra con el Gobierno.

La propuesta alternativa está prácticamente lista, perfilada por el equipo económico liderado por Nacho Álvarez, pero desde el partido se quiere evitar hacerla pública antes de que la tenga sobre su mesa el Gobierno para no enturbiar una posible negociación. La intención es dialogar tanto sobre la cifra de techo de gasto como sobre otras cuestiones prioriatarias para Podemos, según señalan fuentes del equipo económico. Sin embargo, desde el PSOE no se ha escondido el desinterés por embarcarse en una negociación con el resto de grupos, asegurando que se volverá a presentar la misma propuesta en septiembre. Esto es, un aumento del 4,4%, situándose en los 125.064 millones de euros, frente a los 119.834 del ejercicio de 2018.

El secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez. (EFE)
El secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez. (EFE)

Los nuevos objetivos de déficit público serían, por tanto, del 1,8% del PIB en 2019, del 1,1% en 2020 y del 0,4% en 2021, con lo que se relajan los objetivos previstos anteriormente (-1,3% en 2019, -0,5% en 2020 y +0,1% en 2021). Si no se cede en estos números, Podemos mantendrá su bloqueo y, de no conseguir el apoyo de los populares, que ya votaron en contra en la primera votación, el Gobierno pretende recuperar la anterior senda de déficit proyectada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy tras un nuevo choque contra la mayoría del Congreso.

Las próximas semanas serán clave tanto para definir las cuentas como para servir de termómetro en lo que queda de legislatura: si el Gobierno se reconcilia con sus socios para mantener la estabilidad o emprende un camino en solitario que está abocado a un adelanto electoral, sobre el que ya se han encargado de amenazar. Belarra era clara en este sentido, dejando la pelota en el tejado de Moncloa: "Ahora le toca la Gobierno reconsiderar su posición y empezar a trabajar con nosotros más estrechamente".

Los nuevos objetivos de déficit serían del 1,8% del PIB en 2019, del 1,1% en 2020 y del 0,4% en 2021, con lo que se relajan los objetivos previstos antes

De lo contrario, Podemos comenzará a soltar amarras con el PSOE. De hecho, el periodo de cortesía al nuevo Gobierno se ha acabado para Podemos y la idea de ejercer una oposición más dura ya no se presenta como una simple táctica, sino como una necesidad de reducir las consecuencias del tan teorizado efecto de convertirse en muleta de la ahora fuerza hegemónica tanto en la izquierda como fuera de ella, principalmente tras los golpes de realidad recibidos, no solo en el techo de gasto sino también por las negativas del Ejecutivo a publicar la lista de amnistiados fiscales o a investigar los audios de Corinna que implican al Rey emérito en supuestos delitos de corrupción económica.

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