Felipe VI y sánchez, hoy, en marivent

Gobierno, PP y Cs estudian cómo arropar al Rey en los actos de Barcelona

El día 17 se homenajeará a las víctimas de los atentados del pasado verano. En el Ejecutivo, preocupa el boicot al Rey y evitar que el acto se desnaturalice por cuestiones políticas

Foto: Manifestación contra el terrorismo el pasado 26 de agosto, días después de los atentados de Barcelona y Cambrils. (EFE)
Manifestación contra el terrorismo el pasado 26 de agosto, días después de los atentados de Barcelona y Cambrils. (EFE)

La conmemoración de los atentados de La Rambla y Cambrils, que tendrá lugar el 17 de agosto, será la primera cita pública de todos los principales dirigentes políticos tras el parón estival de los próximos días. El Gobierno de Pedro Sánchez sigue en conversaciones con la Generalitat para evitar tintes políticos en este aniversario, pese al clima de tensión permanente que, tras la comisión bilateral entre el Ejecutivo central y el catalán de la pasada semana, podría contar con unas horas de tregua. Ese es el objetivo de Sánchez, máxime al tratarse de un homenaje a las víctimas que perdieron la vida el pasado verano y a sus familiares. El Gobierno entiende que ninguna exaltación independentista puede tener cabida. El Govern, por su parte, también ha mostrado su predisposición a que el acto sea "austero, sencillo y emotivo", sin discursos, y cuyo lema será 'Barcelona, ciudad de paz'.

Sin embargo, el asunto que más preocupa vuelve a ser la acogida al jefe del Estado en Cataluña. Sánchez anunció el viernes en su primera comparecencia como presidente ante los medios que el Rey sí acudirá a Barcelona. "El jefe de Estado va a ir, el presidente del Gobierno va a ir", afirmó, tras insistir en que se trata de un aniversario que "exige de todos". La Generalitat ya había sido prevenida de que Felipe VI estaría en Barcelona el 17-A, pero este fin de semana Torra insistía una vez más en que el Rey "no había sido invitado". La intranquilidad generalizada en el constitucionalismo viene dada por las últimas tensiones —nada desdeñables— surgidas en los Premios Princesa de Girona el pasado junio. Por primera vez, la organización del evento tuvo que recurrir a un espacio privado para su celebración, al no poder contar con el auditorio de la ciudad, como marcaba la tradición. Los preparativos del acto coincidieron con importantes movilizaciones desde el independentismo y los CDR en un claro boicot a la presencia del Rey.

Felipe VI, junto a Pedro Sánchez y Quim Torra, durante la inauguración de los Juegos Mediterráneos. (EFE)
Felipe VI, junto a Pedro Sánchez y Quim Torra, durante la inauguración de los Juegos Mediterráneos. (EFE)

Un escenario muy similar se vivió en la inaguración de los XVIII Juegos Mediterráneos días antes, a la que el propio Torra anunció que no iría para evitar compartir espacio con el monarca (ya había dicho públicamente que no participaría en ningún acto en el que estuviese Felipe VI), aunque después reculó y decidió asistir ante la división de opiniones generada en su entorno.

En todo caso, los desplantes por parte del Gobierno catalán se han ido sucediendo en los últimos meses con el único fin de escenificar una ruptura total con la máxima representación del Estado tras el discurso del 3 de octubre. La actitud de los dirigentes catalanes —y, especialmente, la que mantengan el 'president' y su núcleo más cercano— preocupa mucho al Ejecutivo de Sánchez y a los partidos constitucionalistas. Hace escasos días, el equipo de Torra también confirmó su asistencia a los actos que estarán presididos por la alcaldesa, Ada Colau. Sin embargo, el propio Torra pidió abiertamente que la regidora —como organizadora del acto, en tanto se celebrará en Barcelona— vetara al Rey. "Yo creía que los 'comuns' eran republicanos", afirmó.

El Gobierno mantiene conversaciones con la Generalitat para evitar tintes políticos en el acto y que no se desnaturalice de ninguna manera

Los continuos llamamientos del independentismo a obstruir las visitas de Felipe VI a Cataluña inquietan a Gobierno, PP y Ciudadanos, que plantean su presencia en este acto como un homenaje a las víctimas en el que además arroparán al Rey sin fisuras. Fuentes del Ejecutivo de Sánchez sacan pecho en ese sentido e insisten en que su lealtad y apoyo a la Corona siempre han sido firmes. De hecho, en estos dos primeros meses de presidencia, Sánchez ya ha estado junto al jefe del Estado en Cataluña. En el caso de los populares, en el entorno de Pablo Casado aseguran que será él quien acuda a los actos del día 17 acompañado de la plana mayor de su equipo e insisten en que el PP también pretende con esta iniciativa respaldar al monarca. El líder conservador respondió a las presiones del soberanismo diciendo que "espera" y "confía" en que no verá ningún "ultraje" hacia el Rey.

El asunto que más preocupa vuelve a ser la acogida al jefe del Estado en Cataluña tras los últimos desplantes y peticiones de veto

Desde el partido de Albert Rivera también han exigido a los partidos independentistas el fin de los llamamientos a boicotear la figura del Rey y, eso sí, son más pesimistas al reconocer su desconfianza sobre la actitud que tendrá la Generalitat. Fuentes de Ciudadanos recuerdan que la concentración del pasado verano, apenas 10 días después de los atentados, "fue bochornosa" por la presencia de esteladas, símbolos a favor de la independencia y abucheos al Rey. En la formación naranja confirman la presencia de sus miembros, pero afirman que estarán muy vigilantes a que el acto no se convierta en "una nueva exaltación del independentismo".

Gobierno, PP y Cs estudian cómo arropar al Rey en los actos de Barcelona

En ese sentido, Ciudadanos insiste en pedir "responsabilidad" al Govern para que el día 17 lo único que haya sea un acto por las víctimas y de unidad frente al terrorismo, igual que reclama el Gobierno de Sánchez. "No puede ser un acto para ensalzar a los secesionistas", afirman desde las filas naranjas. Aunque hay conversaciones entre los distintos partidos, todos los constitucionalistas comparten el objetivo de arropar al Rey. Sí reconocen que las negociaciones con la Generalitat las lleva exclusivamente el Gobierno central y esperan que sean capaces de llegar a un acuerdo para evitar que se rompan la neutralidad y la naturaleza del acto.

Esteladas en la manifestación contra los atentados de Barcelona y Cambrils el pasado verano. (EFE)
Esteladas en la manifestación contra los atentados de Barcelona y Cambrils el pasado verano. (EFE)

Precisamente, este lunes a las 12:30 tiene lugar el habitual despacho veraniego entre el monarca y el presidente del Gobierno en el palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, en el que don Felipe y Sánchez abordarán con toda seguridad la situación catalana y la organización del propio acto del día 17.

La reunión coincide con la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Iván Duque, a la que asistirá en representación de España la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Lo hará en sustitución del rey Juan Carlos, que tenía pensado acudir pero, finalmente, la Casa Real anunció que no lo haría, como tampoco viajaría a Palma siguiendo los consejos de los servicios médicos de Zarzuela. Quien también hará acto de presencia hoy en Bogotá será Pablo Casado en el que es su primer viaje internacional desde que alcanzó la presidencia del PP.

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