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Las polémicas sentencias del juez que ha impuesto cinco años de cárcel a Juana Rivas

Las sentencias de Manuel Piñar han sido criticadas en varias ocasiones por colectivos sociales que las acusan de machistas o desproporcionadas

Foto: El juicio contra Juana Rivas en Granada | EFE
El juicio contra Juana Rivas en Granada | EFE

El Juzgado de lo Penal 1 de Granada ha condenado a Juana Rivas a cinco años de prisión por dos delitos de sustracción de menores después de que el pasado verano esta madre estuviese durante dos meses en paradero desconocido junto a sus dos hijos.

Rivas incumplió así las resoluciones judiciales que la obligaban a entregar a sus dos hijos menores de edad a su padre, el italiano Franceso Arcuri, quien había sido condenado a tres meses de prisión por un delito de lesiones en el ámbito familiar en 2009 y a quien ha acusado de manera reiterada de malos tratos.


La sentencia contra Juana Rivas, en la que el magistrado incide en que Rivas tomó "parte de una campaña mediática" y lo seguido que fue el caso de esta mujer y sus hijos durante el pasado verano ha levantado ampollas en la sociedad y las reacciones no se han hecho esperar. Las críticas han recaído sobre la dureza del juez, quien algunos han considerado que se ha excedido en los años de prisión que ha impuesto a la madre andaluza.

Sin embargo, no es la primera vez que el nombre de Manuel Piñar, el titular del Juzgado de lo Penal 1 de Granada resuena en los medios y entre la sociedad granadina. Ya en 1999, tan solo dos años después de empezar su carrera judicial, Piñar dictó una sentencia que acabó siendo muy mediática.

Piñar, como titular del juzgado de Almuñécar (Granada) era el encargado de evaluar la indemnización que debía recibir una mujer que había sufrido un accidente de tráfico, y en su razonamiento recogido entonces por la prensa el juez indicó lo siguiente: “Viendo la belleza y el atractivo de la persona, cuestión tan subjetiva, la ligera curvatura y redondez que adquiere el muslo derecho en su parte superior [debido a la cicatriz] pudiera, para algunas personas, llegar a constituir un elemento de atracción".

Piñar sostuvo que la cicatriz que un accidente dejó en una mujer podía ser "elemento de atracción"


Esta calificación fue duramente criticada por un colectivo feminista de Granada, pero además, sirvió a Piñar para rebajar la indemnización que debía recibir la joven de 19 años accidentada, que finalmente fue de 385.236 pesetas frente a los más de tres millones y medio que solicitaba su abogado.

En 2008 las críticas le llegaron tras calificar en una sentencia a los controles de alcoholemia de “inquina persecutoria” que atenta contra la igualdad de trato que reciben los ciudadanos que consumen alcohol frente a los que toman otras sustancias estupefacientes. Piñar llegó a esta conclusión tras absolver a un ciudadano de un delito contra la seguridad vial tras dar positivo en un control de alcoholemia en las que dio entre 0,55 miligramos por litro y 0,64 miligramos.

Tres años más tarde, ya como titular del juzgado desde el que ha condenado a Juana Rivas Peña impuso un año y medio de cárcel a una mujer por denunciar falsamente por malos tratos a su exmarido,

Campaña para concienciar de los efectos del alcohol al volante | EFE-Juanjo Martin
Campaña para concienciar de los efectos del alcohol al volante | EFE-Juanjo Martin

En la sentencia condenatoria a esta mujer, Piñar volvió a causar polémica acusando a la Fiscalía General del Estado de impedir la “adecuada persecución de algunas denuncias por falsas maltratadas” y apuntó que “con ese excesivo celo ideológico de proteger a la mujer, está llevando a quitar la dignidad a determinados varones que son denunciados y sometidos a tediosos y rigurosos procedimientos”, algo que, “no hace sino alimentar la violencia, dar un paso atrás en la igualdad ante la ley y en última instancia en el Estado de Derecho”.

La última sentencia polémica de Manuel Piñar, antes de la de Rivas, fue en 2014, cuando condenó a dos miembros de un piquete formado durante la huelga general de 2012 a tres años y un día de prisión por un delito contra el derecho de los trabajadores.

Esta sentencia fue considerada como desporporcionada y provocó varias movilizaciones en las calles en las que los condenados Carlos (25) y Carmen (56) recibieron el apoyo de sus vecinos. También se pronunciaron a su favor personalidades como Juaquin Sabina y Pilar Bardem así como el partido Izquierda Unida, quienes los calificó de “presos políticos de Rajoy”.

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