EL FUTURO DE LA RADIOTELEVISIÓN ESTATAL

El Gobierno reabre la negociación sobre RTVE sin Flores como candidato seguro

El Ejecutivo y el PSOE arrancan otra vez las conversaciones para la renovación interina de la corporación. El director de Radio 3 no es el favorito como administrador único

Foto: Adriana Lastra, junto a los diputados socialistas Rafa Simancas y José Miguel Camacho, el pasado 16 de julio. (EFE)
Adriana Lastra, junto a los diputados socialistas Rafa Simancas y José Miguel Camacho, el pasado 16 de julio. (EFE)

Vuelta a la casilla de salida. La negociación para la renovación transitoria de RTVE regresa al punto de origen. A la búsqueda de un nombre. Ya no de un presidente y de un consejo, porque ya no puede haber ni un presidente ni un consejo temporales, pero sí de un administrador provisional único. El Gobierno y el PSOE tienen que retornar a la mesa, sentarse con los grupos y ver qué candidato concita el consenso más amplio. Al menos, los 176 votos imprescindibles en la segunda ronda. Y ese aspirante no tiene por qué ser Tomás Fernando Flores, el director de Radio 3 que había contado con los parabienes para presidir la corporación.

El Ejecutivo se enfrenta, como decían en el Grupo Socialista este martes, a la "última bala". La ultimísima, porque ya no quedan más. Malogrado el proceso de elección de una cúpula temporal, ha de activar el resorte que preveía el real decreto ley, la cláusula de cierre por si todo salía mal. Este mecanismo de excepción es la propuesta, por parte del Gobierno, de un administrador único, que ha de ser refrendada por el Congreso por mayoría de dos tercios en primera ronda (234 apoyos) o por mayoría absoluta (176), a las 48 horas.

Fuentes de La Moncloa aseguraban a este diario que lo más razonable es que este viernes el Consejo de Ministros haga oficial el nombramiento y lo envíe a la Cámara Baja para que fije los plenos y se culmine su elección. Solo así Pedro Sánchez se desembarazará de un proceso tortuoso de principio a fin, que para la oposición ha devenido un auténtico "disparate" y un "ridículo espantoso". Pero no hay una decisión tomada, porque la negociación con los grupos ha de abrirse a partir de este miércoles, y en función de cómo fluya el Gobierno llevará o no la propuesta a su reunión del viernes.

Lo previsible, dicen en el Gobierno, es que este viernes el Consejo de Ministros apruebe la propuesta, pero dependerá de las conversaciones


A última hora del martes, la candidatura de Tomás Fernando Flores iba perdiendo fuelle. El mismo lunes, tras el revés parlamentario imprevisto que sufrió el Ejecutivo con la votación fallida de los cuatro últimos miembros del consejo de administración —no alcanzó el umbral de los 176 votos, se quedó a uno por el "error humano" de dos diputados que introdujeron mal su papeleta en la urna—, las portavoces del PSOE y de Unidos Podemos, Adriana Lastra y Noelia Vera, no daban por seguro que el director de Radio 3 fuese el aspirante preferido para ocupar el cargo de administrador único provisional. Se tratará de un nombre "consensuado, pactado y negociado con los grupos", decía la número dos del PSOE, sin querer mojarse. Vera, por su parte, añadía que el perfil de un presidente arropado por nueve consejeros no tiene por qué ser forzosamente el mismo que el de un gestor único, sin ningún otro consejero a su lado. Un argumento que, en privado, comparten en el PSOE.

Quemados varios nombres

Además, lo que pactaron PSOE, Unidos Podemos y PNV fue una lista completa de 10 nombrescuatro a propuesta de los socialistas, incluido Flores; cinco promovidos por los morados y uno por los nacionalistas vascos— repleta de equilibrios. Ahora todos esos candidatos han decaído. Todos. Los seis que fueron elegidos por el Congreso el 4 de julio y los cuatro que no superaron el filtro de la mayoría absoluta del lunes en la Cámara Baja, tras haberse bloqueado su designación en el Senado antes.

Flores integraba una lista de consenso y su nombre buscaba el acercamiento al PP, que no funcionó. Ahora todo cambia: habrá un gestor sin consejeros

El propio Flores fue una solución de consenso a la que llegaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tras quemar sucesivamente los nombres de varios periodistas —Arsenio Escolar, Ana Pardo de Vera, Andrés Gil— y buscar un hombre de la casa, que podía ser aceptado por los trabajadores y que, por añadidura, permitiese un acercamiento al PP. Flores había sido elegido en 2012 como director de Radio 3 por Leopoldo González-Echenique, el primer presidente de la corporación al que aupó Mariano Rajoy en sus casi siete años en el poder, y que fue mantenido por el que le sucedió al frente de RTVE, José Antonio Sánchez. Podemos aceptó, pero a cambio se quedó con más plazas en el consejo interino, cinco. Ciudadanos se apeó del intercambio de nombres desde el primer minuto y el PP entró en la negociación, pero al final pegó un portazo porque quería cinco de los 10 puestos de la cúpula transitoria, una exigencia que el PSOE no asumió, por considerar que aritméticamente, por su peso en el Congreso, le correspondían solo cuatro.

El Gobierno reabre la negociación sobre RTVE sin Flores como candidato seguro

A todo ello se añade la presunción, bastante extendida, incluso dentro de la casa, de que Flores podía echarse atrás, que no quería asumir un cargo para apenas unos meses, porque el concurso público para elegir al consejo de administración definitivo, para un mandato de seis años, va a arrancar en los próximos días, en cuanto se publique el reglamento en el BOE. En el PSOE y en La Moncloa negaban que esa sospecha estuviera presente y advertían de que, en caso de que así hubiera sido, la salida habría sido sencilla: una vez apoyados los 10 consejeros, elegir a otro de sus miembros para encabezarlo.

Prudencia máxima

Fuentes gubernamentales indicaban a este diario que ya está bastante afinado quién será el candidato a administrador único de la corporación. Pero solo en las próximas horas se pondrá en la mesa de negociación. La prudencia se mantiene. Hay total hermetismo por ahora, justo para no repetir el esperpento de primeros de mes. Si se cierra un acuerdo que sume mayoría absoluta, se llevará al Consejo de Ministros de este viernes, para que los dos plenos necesarios para poder refrendar su designación los pueda fijar la popular Ana Pastor, presidenta del Congreso, la próxima semana. Si las conversaciones encallan y hay que estirar el proceso hasta el 27 de julio, el calendario se complica, ya que las sesiones habrían de celebrarse a primeros de agosto. No obstante, la potestad para fijar los plenos recae en la presidenta de la Cámara Baja.

Los socialistas quieren que haya un administrador único, convencidos de que es la "mejor palanca para que después prospere el concurso público"

A ella culpan los socialistas precisamente de que la elección de una cúpula temporal haya naufragado, porque "apuró" los plazos previstos en el real decreto ley —daba el 18 de julio como tope para votar a los 10 consejeros y, de entre ellos, al presidente—, a ver si "con suerte para el PP" el Ejecutivo perdía su apuesta. Eso fue lo que ocurrió. Aunque por la equivocación (presunta) de dos parlamentarios, que se sumaba a dos ausencias justificadas de Jordi Xuclà (PDeCAT) y Ana Surra (ERC). "Pastor seguro que intentará perjudicarnos todo lo que pueda", se lamentaban en La Moncloa.

En todo caso, en el Ejecutivo avisaban de que no tiene por qué haber una única propuesta de administrador único. Si la primera no reuniese el aval de la mayoría absoluta del Congreso —serían los plenos número siete y ocho desde que arrancó el proceso de renovación de la empresa—, el Gobierno podría ofrecer otro nombre. Pero, indudablemente, otro varapalo del Parlamento y la necesidad de recurrir a más sesiones convertirían la situación en muy insostenible para Sánchez. En el partido y en La Moncloa asumen que el proceso "nació torcido y sigue torcido", así que todo puede pasar. Y están convencidos de que solo si se remueve a la actual cúpula de RTVE, toda ella en funciones y sin poderes ejecutivos, nombrando a un administrador único, habrá una "palanca para que el concurso público salga adelante". "De lo contrario", razonan, "si continúa la cúpula cesada, PP y Cs no tendrán incentivos para elegir un nuevo consejo por convocatoria pública".

Con todos los poderes

Al menos, lo que ya está claro es el procedimiento. La Mesa del Congreso, reunida este martes tras el pleno extraordinario en el que compareció Sánchez, rechazó repetir la votación de los cuatro últimos miembros de la cúpula de RTVE. Pastor llevó un informe rotundo (y previsible) de los letrados de la Cámara [aquí en PDF], que señalaban que no procedía un nuevo escrutinio puesto que el Congreso "ya se ha pronunciado en relación con los candidatos propuestos, no habiéndose alcanzado la mayoría necesaria [176 votos] para su nombramiento". Así que, una vez concluya el plazo previsto, a partir del 19 de julio es aplicable el apartado 6 del artículo único del real decreto ley del Gobierno, que regula ese último resorte, el nombramiento de un administrador único.

Sánchez pide el apoyo de la Cámara para el gestor transitorio para "salir del bloqueo y facilitar la transición hasta que se sustancie" el concurso

Este gestor provisional tendrá todos los poderes ejecutivos, por lo que podrá relevar si lo desea a cargos de la casa (los directores de TVE y RNE, el director de Informativos...). "Se encargará —dice el texto del Ejecutivo, ya convalidado— de la administración y representación de la corporación hasta que se produzcan los nombramientos de los consejeros de acuerdo con la normativa a la que se refiere la disposición transitoria segunda" de la reforma legal de RTVE que se aprobó por consenso en septiembre de 2017.

El Gobierno reabre la negociación sobre RTVE sin Flores como candidato seguro

Sánchez lamentó, durante su comparecencia de este martes, que hubiera fracasado la elección del consejo interino. Y reclamó a sus señorías respaldo a su última bala: "Pido a la Cámara que apoye el último paso previsto en el real decreto para salir del bloqueo y facilitar la transición hasta que se sustancie el proceso de elección de los nuevos consejeros". PP y Cs no darán el pan y la sal: exigen la retirada del texto y poner fin a la "cacicada" del Ejecutivo, deseoso, a su juicio, de "asaltar" RTVE. Los apoyos de Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís, Coalición Canaria y Nueva Canarias no deberían ser difíciles de conseguir. Pero vista la rocambolesca negociación seguida hasta ahora, nadie se atreve a certificar nada. Los números son demasiado justos. Y, mientras, los redactores de la casa no salen de su asombro, hastiados y avergonzados por un proceso ya demasiado liado como para seguir el hilo.

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