manifestaciones multitudinarias

La libertad de La Manada vuelve a desatar la indignación de las mujeres en las calles

Las principales ciudades españolas clamaron de nuevo contra una sentencia judicial. En Madrid, la concentración desbordó el punto de partida y acabó con una sentada en el Congreso

"Tranquila hermana, aquí está tu manada". El cántico volvió a inundar las calles de decenas de ciudades españolas a la misma hora a la que los miembros de La Manada salían de las cárceles de Alcalá de Henares y Pamplona. Miles y miles de mujeres tomaron plazas, aceras y paseos al grito de "yo sí te creo", evocando la indignación del pasado mes de abril cuando la Audiencia de Navarra absolvió a los acusados del delito de agresión sexual. "Justicia de mierda, la estáis juzgando a ella" fue uno de los principales clamores que se escucharon en la calle San Bernardo de Madrid frente a la sede del Ministerio de Justicia que hoy dirige la fiscal Lola Delgado.

Dos meses después de que se conociera la polémica sentencia que condenó a los cinco de La Manada a nueve años de prisión por un delito de abuso sexual descartando la violación, las ciudades españolas volvieron a rebelarse contra una decisión judicial. Esta vez la de decretar libertad provisional a pocos días de que los condenados cumplan dos años en prisión (el máximo estipulado en principio por ley), aunque los jueces podrían haber optado por prorrogar esta situación otros dos años y medio (cuando se cumpliría la mitad de la condena). Al final, dos de los magistrados —un hombre y una mujer— decidieron dejarlos en libertad a cambio de una fianza de 6.000 euros hasta que el TSJN se pronuncie sobre los recursos presentados, que podría ser en septiembre u octubre.

Sentada en el Congreso de los Diputados. (Reuters)
Sentada en el Congreso de los Diputados. (Reuters)

A los pocos minutos de conocerse el contenido del auto, adelantado por El Confidencial este jueves, organizaciones feministas de todo el país lanzaron convocatorias para mostrar su repulsa social. El mismo jueves lo hicieron en Pamplona y Barcelona y este viernes fue el turno de Madrid, Zaragoza, Sevilla, Málaga, Valencia y Granada. A partir de las siete de la tarde se llenaron las plazas pactadas para las concentraciones. En la capital española el lugar elegido, como el pasado abril, fue la sede del Ministerio. Y allí, fundamentalmente, se pidió eso. Justicia. Cuando aún faltaba un cuarto de hora para que llegaran las siete de la tarde la calle San Bernardo de Madrid comenzó a llenarse de gente. Amigas, familias enteras, incluso carritos de bebés. Niñas pequeñas que repetían los cánticos con sus madres. "Si no nos matan, no nos creen", decían a la vez miles de personas.

Llegó el momento de girar los cuerpos hacia la sede del Ministerio. Brazos arriba y una consigna muy clara: "Vergüenza, vergüenza". Cintas moradas, pintadas en la cara, pancartas criticando la cultura patriarcal... "Aquí estamos las feministas", "no es un caso aislado, se llama patriarcado", "no estamos todas, faltan las asesinadas", clamaban una y otra vez. Los cánticos los lanzaban desde la cabecera de la concentración megáfono en mano y perdiendo la voz por momentos. Las calles colindantes se iban llenando: Reyes, Pez... todas a rebosar. Tras una hora de concentración comenzó la marcha. Al principio decían que iban hacia la Puerta del Sol. Avanzaron hasta salir por la Gran Vía. Los turistas que se hacían sitio en la acera —gracias a las obras de la peatonalización— seguían la marcha con sus teléfonos móviles. Las manifestantes gritaban: "No nos mires, únete". Los empleados de los comercios, prácticamente vacíos, asistían a la ríada de gente desde sus puestos de trabajo con cierto asombro.

Las farolas de las calles por las que pasaba la manifestación quedaron empapeladas con las caras de los cinco miembros de La Manada. Algunas manifestantes se paraban frente a las fotografías: "Violadores, a la cárcel".

Manifestación frente a la sede del Ministerio de Justicia en Madrid. (EFE)
Manifestación frente a la sede del Ministerio de Justicia en Madrid. (EFE)

La manifestación pasó de largo la desviación hacia la Puerta del Sol y continuó por la arteria principal hasta llegar a Cibeles. Agentes de la Policía Municipal que supervisaban la concentración reconocieron que todo estaba preparado pero que el recorrido previsto no era ese. "Esto terminará donde ellas quieran", aseguraron. De ahí tomó el Paseo del Prado rumbo a la glorieta de Carlos V como ya sucediera en abril, pero a su llegada las primeras de la marcha lanzaron un mensaje que corrió como la pólvora: "Eso, eso, eso, nos vamos al Congreso". Dieron orden de que el mensaje de que había que hacer una sentada frente a la Cámara legislativa fuera pasando de fila en fila. Y así sucedió. Tomaron la Carrera de San Jerónimo en cuestión de segundos y comenzaron a sentarse en el suelo frente al dispositivo policial reforzado en la Cámara Baja. Los emblemáticos leones permanecieron vigilantes. Y llegó el grito de mayor orgullo para muchas: "Madrid será la tumba del machismo".

Pamplona, Sevilla, Valencia, Bilbao...

El viernes fue el segundo día de protestas en Pamplona, después de que el jueves al poco de conocerse la decisión del tribunal se convocara de otra de forma espontánea. En las capitales andaluzas los manifestantes, la mayoría mujeres, han sido miles. En la ciudad en que viven los miembros de La Manada, Sevilla, unas 5.000 personas se concentraron en la Plaza Nueva bajo el lema "Si La Manada sale a la calle, nosotras también”. Y no solo Sevilla: en Granada, Jaén, Almería, Cádiz o Linares también hubo concentraciones.

En el País Vasco, miles de mujeres se manifestaron. En Bilbao exhibieron carteles con frases como "sí es sí", "no a la cultura de la violación", "basta de justicia patriarcal" y "nosotras te creemos".

La libertad de La Manada vuelve a desatar la indignación de las mujeres en las calles

Mujeres y hombres de todas las edades se han congregado en Valencia frente a la Delegación del Gobierno para denunciar que "la justicia patriarcal es letal”. El nuevo delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, bajó a la concentración para conversar con las entidades feministas convocantes, y posteriormente se ha reunido con una representación de esos colectivos.

En Castilla-La Mancha se exigió una justicia "más humana, sensible y formada en género", mientras que en Asturias, centenares de personas mostraron su solidaridad con la víctima a la que han recordado que no está sola. Por otro lado, más de medio millar de personas salió a la calle en Santander, con cacerolas para mostrar su indignación y han pegado en la pared de la Delegación del Gobierno carteles con las siguientes proclamas: "Violar sale barato", "violador, es tu momento, la justicia está de rebajas" y pusieron fotos de La Manada junto al texto "soy un violador y el Estado me lo permite".

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
36 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios