UN ASTURIANO, SECRETARio DE MEDIO AMBIENTE

El nuevo Gobierno, en rumbo de colisión con los barones socialistas del carbón

Javier Fernández (Asturias) ha pedido públicamente ignorar los informes de la nueva ministra de Energía sobre el carbón. El nuevo 'ecoPSOE' también choca con Lambán (Aragón)

Foto: Javier Fernández y Pedro Sánchez, en una foto de archivo. (Reuters)
Javier Fernández y Pedro Sánchez, en una foto de archivo. (Reuters)

Hay veces que a la distancia se ve perfectamente cuando dos trenes van a chocar. Que salvo maniobra imprevisible de uno de los maquinistas, la colisión está asegurada y la única duda es quién saldrá peor parado. Es lo que pasa con la política energética respecto al carbón entre el Gobierno de Pedro Sánchez y los de Javier Fernández en Asturias y Javier Lambán en Aragón. Los dos, presidentes de regiones con intereses en el carbón y que, cosas de la vida, se han enfrentado a Pedro Sánchez en el partido. A un año de las autonómicas, los barones del carbón ahora se verán con Teresa Ribera, la nueva ministra de Transición Ecológica, que ha defendido abiertamente acabar con el carbón. No es la primera vez que el PSOE se enfrenta a situaciones de doble discurso con el carbón (Zapatero era leonés y ponía una vela a las renovables y otra a las cuencas mineras) pero ahora se suma el morbo de ver al nuevo 'ecoPSOE' contra el presidente de la gestora y uno de los barones críticos con Pedro Sánchez.

El pasado 23 de marzo, el presidente de Asturias, Javier Fernández, comparecía en el parlamento autonómico. La oposición le afeaba el informe un informe encargado por el PSOE a un grupo de sabios y que pedía cerrar las térmicas de carbón antes de 2025. "Hay algún informe del asesor para algún partido, en este caso para el mío, pues yo digo, oiga, está muy bien asesorarse, pero, como ustedes me han escuchado decir aquí, las decisiones políticas son autónomas. Y yo lo que espero y lo que pido es que la decisión política que se adopte en el seno del partido en relación con ese informe sea no considerarlo, o no considerarlo en los términos en los que está elaborado, simplemente", respondió Fernández.

El carbón en Asturias es cuestión de Estado. Fernández, se ha mostrado "convencido" de que no se van a cerrar las centrales térmicas de Lada (Asturias) y Velilla (Palencia), a pesar de la petición de Iberdrola, propietaria de las plantas de generación eléctrica. Lo mismo ha hecho Lambán con la térmica de Andorra (Teruel), propiedad de Endesa y en la misma situación. El dardo de Fernández contra el comité de sabios de Pedro Sánchez cobra ahora una nueva dimensión. Porque ese grupo estaba presidido por Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica.

El llamado Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía, presidido por Ribera, concluyó el pasado 20 de marzo en su informe: "El carbón es con diferencia el combustible fósil más emisor de CO2 y el más contaminante. Además, su sustitución hoy día es tecnológicamente factible y coste-eficiente. En España aporta el 12% de la energía primaria y genera 56 millones de toneladas de CO2, el 17% de las emisiones totales. La retirada paulatina del carbón del sistema eléctrico habría de ser una medida prioritaria de la estrategia de transición energética. Esta medida permitiría a España introducir, en pocos años, un punto de inflexión en la trayectoria de sus emisiones y enviaría una señal poderosa de compromiso hacia la crisis climática y la descarbonización de la economía".

Fernández pidió al PSOE "no considerar" un informe sobre el abandono del carbón de la ahora ministra

Tres días después fue cuando Fernández pidió no hacerle caso al documento. Presidió la gestora previa a la victoria de Pedro Sánchez en las primarias que promovió la abstención socialista en la investidura de Mariano Rajoy, lo que llevó a Sánchez a dejar el escaño. En materia energética, el presidente asturiano se alineó con el ministro de Energía del PP, Álvaro Nadal, pidiéndole a Iberdrola que no cerrar sus centrales de carbón nacional. El resultado ha sido un esquema complejo de alianzas en el que Nadal tenía el apoyo de los socialistas Sánchez y Lambán (en Teruel también hay carbón), además del popular Juan Vicente Herrera de Castilla y León, en su empeño por mantener el uso de carbón nacional. Lambán, otro socialista nada sospechoso de 'pedrista', lo que ha hecho es ir más lejos que Nadal. El presidente de Aragón llegó a acusar a Nadal de defender el carbón "solo de boquilla".

Desde fuera de la política, Ribera mostraba su disconformidad con la postura del Gobierno de España. "Desde la es difícil entender: una europea que cierra 2 plantas de y recoloca plantilla y un ministro de que quiere impedirlo", tuiteó en noviembre pasado, en pleno conflicto entre Nadal e Iberdrola. La COP es la cumbre del clima y aludía a la decisión de Energía de "denegar el cierre de una instalación cuando amenace a la seguridad de suministro eléctrico o cuando suponga efectos desfavorables en los precios de la electricidad, entre otros motivos".

Los planes de Pedro Sánchez de colocar a una ministra de Transición Energética, pues, va en rumbo de colisión con las propuestas de los barones. De hecho, desde su toma de posesión, Ribera ha dejado claro que el carbón tiene un negro futuro. "Yo creo que tiene poco futuro, pero a mí no me preocupa tanto, me preocupa sobre todo qué futuro tiene la gente que vive en comarcas cuyo futuro depende de un monocultivo como pueden ser las minas o las centrales térmica", declaró en La Sexta. Su llegada ha sido acogida con subidas en bolsa de empresas de renovables como Acciona.

Hugo Morán, Cristina Narbona y Teresa Ribera. (EFE)
Hugo Morán, Cristina Narbona y Teresa Ribera. (EFE)

Quizá para mitigar el choque, el nombre con más papeletas para ocupar la secretaría de Estado de Medio Ambiente es Hugo Morán, un asturiano veterano del ecologismo en el PSOE. Morán fue alcalde de Lena, un pueblo minero de Asturias, y ocupa la secretaría de Medio Ambiente en el PSOE. "Habrá que sustituir las centrales de carbón, pero planificándolo antes", ha declarado Morán. El PSOE se empeña en recalcar el concepto de "transición justa", la idea repetida en el sector ambiental de que no hay que dejar atrás a los trabajadores afectados por el cambio de modelo energético. Pero en las cuencas mineras, donde los planes de reindustrialización han sembrado aquello de polígonos industriales vacíos, hay una extendida desconfianza hacia esas promesas y mucha gente prefiere mantener las térmicas.

Lambán por su parte, ya ha advertido que da el beneficio de la duda a Ribera pero advirtiendo: "Todos somos partidarios de la transición a las energías renovables", ha planteado el presidente aragonés, quien ha opinado que "las cosas hay que hacerlas paulatinamente y sin causar destrozos". Lamban ha señalado que sin el carbón, la factura energética para España se dispararía de forma insoportable.

No será la primera vez que el PSOE mantiene un discurso en Madrid y otro en las zonas mineras. Zapatero promocionó enormemente las renovables -hasta que las primas llegaron a 6.500 millones al año que pagaban los consumidores- pero a la vez regó las comarcas mineras con subvenciones y todo tipo de planes de reindustrialización. A final del verano, el presidente tenía que ir a la fiesta de Rodiezmo junto al líder minero José Ángel Fernández Villa y el Ministerio de Industria recibía órdenes de no incomodar a los sindicatos. Fernández Villa es hoy historia tras denunciarle Anticorrupción por acudir a la amnistía fiscal con fondos de origen desconocido.

El exministro de Energía Álvaro Nadal (c), acompañado por Juan Vicente Herrera (d) y Javier Fernández (i), el pasado noviembre. (EFE)
El exministro de Energía Álvaro Nadal (c), acompañado por Juan Vicente Herrera (d) y Javier Fernández (i), el pasado noviembre. (EFE)

Oficialmente, todo son buenas palabras entre socialistas. El consejero asturiano de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, declaró el sábado: "Ofrecemos leal colaboración y máxima coooperación en los objetivos que tiene nuestra tierra, el principado de Asturias". Antes había declarado que "el Gobierno del Principado ha mostrado su postura al respecto de esta transición energética, que debe ser justa y equilibrada". Ni los gobiernos de Asturias ni de Aragón quisieron el martes hacer declaraciones a este diario.

Sin embargo, el humo ya señala que puede haber fuego. IU en Asturias señaló el lunes en un comunicado su preocupación por la designación de Ribera. "Su posición en torno a la transición energética no beneficia para nada una salida justa, equilibrada y no de ruptura para nuestra industria y nuestras comarcas mineras", informa Europa Press. Las elecciones son un un año y el Gobierno socialista de Asturias pende de un puñado de votos, según las encuestas.

Pedro Sánchez apremia a sus ministros y les pide propuestas "ágiles"

No es el único frente en el que la previsible política medioambiental del nuevo Gobierno choca con poderosos líderes regionales. Con Ribera en Medio Ambiente, el PSOE aprobó una ley contra las especies invasoras que obligaba a erradicar incluso a especies con interés comercial como el cangrejo rojo, muy importante comercialmente en la comarca sevillana de Isla Mayor. El Supremo ratificó la validez de la ley de patrimonio natural y eso generó un notable incendio en determinadas zonas del mundo rural. El PP intentó cambiar la ley ya sin mayoría parlamentaria y en un primero momento el PSOE, ya con Pedro Sánchez en la secretaría general y Cristina Narbona en la presidencia, deshicieron su apoyo.

Posteriormente, el PSOE aceptó tramitar una reforma de la ley para rebajar la ley y Narbona mostró en redes sociales su disposición a seguir vetando las especies invasoras, pero finalmente el PSOE se abstuvo inicialmente en el Congreso y está pendiente del Senado. No es un secreto que la nueva ministra en este punto se alinea con Narbona. Así que ahí hay otro frente con una poderosa baronesa socialista, Susana Díaz, que tampoco apoyó a Pedro Sánchez en Ferraz.

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