tras la absolución del caso del cni

El pequeño Nicolás volverá al banquillo acusado de intentar estafar a un empresario

El Juzgado número 2 transforma la causa en procedimiento abreviado a pesar de que el supuestamente estafado, Javier Martínez de la Hidalga, nunca denunció y el joven devolvió el dinero

Foto: Francisco Nicolás Gómez Iglesias. (EFE)
Francisco Nicolás Gómez Iglesias. (EFE)

Tras ser absuelto por el Juzgado Penal 16 de Madrid del delito de injurias al Centro Nacional de Inteligencia, al que el joven acusó de pinchar teléfonos sin orden judicial, Francisco Nicolás Gómez Iglesias volverá al banquillo. Esta vez, sin embargo, será juzgado por tentativa de estafa y falsedad documental, supuestamente por haber elaborado informes que hacían ver al empresario Javier Martínez de la Hidalga que era un representante del Gobierno y haberle intentado engañar. Así lo ha anunciado el Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid en un auto que pone fin a la instrucción y transforma la causa en procedimiento abreviado.

"Se han practicado en autos todas y cuantas diligencias se consideran suficientes para la investigación de los hechos relatados", entiende la titular del juzgado, Pilar Martínez Gamo, en el mencionado escrito judicial, que no acusa al procesado por el delito de usurpación de funciones, como hacía en un principio, sino únicamente de los mencionados ilícitos de tentativa de estafa y falsedad documental.

En el auto, la jueza considera "indiciariamente acreditado" que en 2014 Gómez Iglesias "se presentó ante Martínez de la Hidalga como intermediario del Gobierno" y se ofreció a "facilitarle la venta de un inmueble" que el empresario tenía en Toledo. A cambio de hacerle esta gestión, el joven pidió 300.000 euros a su interlocutor, añade la magistrada, que también relata que el chico incluso "le hizo creer a Martínez de la Hidalga" que Hacienda iba a embargar sus cuentas y las de su familia.

Convencido totalmente de que lo que revelaba Gómez Iglesias era cierto, el 10 de octubre de 2014 el empresario acudió con el joven a una sucursal de Banco Santander de la calle Ortega y Gasset de Madrid. Tanto él como su acompañante se sentaron en el despacho del director de la entidad y le explicaron que el joven era un representante de Vicepresidencia del Gobierno y que no habría ningún problema legal para sacar medio millón de euros. En concreto, el chico se presentó como asesor de Soraya Sáenz de Santamaría, entonces vicepresidenta del Ejecutivo, puso sobre la mesa un dosier con el membrete 'Gobierno de España' y se dedicó durante toda la reunión a hacer "continuas referencias a sus contactos", describe el auto.

En un momento del encuentro, continúa la jueza, Martínez de la Hidalga trasladó al director del banco que quería "sacar todo el dinero de sus cuentas", lo que equivalía a "unos 500.000 euros". El representante de la entidad, sin embargo, le contestó que había exigencias de la Ley de Prevención de Blanqueo que impedían hacer lo que reclamaba el cliente, describe el escrito judicial, que asegura que en ese momento "Francisco Nicolás simuló una llamada" a Vicepresidencia del Gobierno. "Al cortar, manifestó que no había problemas con el tema del blanqueo de capitales", resalta la magistrada. El joven también le pidió al empresario "referencias de su solvencia" para entregárselas a Vicepresidencia y la apertura de una cuenta corriente al director de la sucursal con el fin de hacer el ingreso en ese depósito. El representante de la entidad, sin embargo, "pospuso las operaciones al sospechar que podría tratarse de una estafa".

Tras la cita en la oficina del Santander, prosigue el Juzgado número 2, De la Hidalga sacó 25.000 euros de la cuenta de su mujer mediante un cheque que el banco le entregó en dos sobres, uno con 10.000 y otro con 15.000 euros. A la salida, el empresario se los entregó a Gómez Iglesias "con la intención de que este se los guardara y se los devolviera posteriormente". De la Hidalga pidió, de hecho, ambos sobres al chico ese mismo día. Pero el joven solo le dio uno de ellos. Le puso una pegatina de Presidencia del Gobierno y le entregó el paquete con 10.000 euros. Le dijo, explica el auto de procesamiento, que luego le devolvería los otros 15.000.

El comisario José Villarejo. (EFE)
El comisario José Villarejo. (EFE)

Tres días más tarde, Francisco Nicolás se volvió a reunir con el empresario y con su esposa en el restaurante chino del madrileño hotel Villamagna, con el fin de convencerles de que aceptaran la mediación de Vicepresidencia en la venta de su finca de Toledo. En concreto, Gómez Iglesias les ofreció un encuentro personal con Sáenz de Santamaría con el fin de hablar sobre la operación. Ese mismo día, de hecho, quedó en recogerles a ambos para ir a casa de la vicepresidenta. A las 20:30 fue a por ellos. "Durante el trayecto, entregó a Martínez de la Hidalga un dosier de 26 hojas con el membrete de Gobierno de España con una firma atribuida al secretario de Estado en cuya portada constaba la impresión Palacio de la Moncloa, Protocolo de Actuación, Javier Martínez de la Hidalga, el escudo constitucional de España, un código de barras (...), una descripción del CNI y una transcripción de la legislación", describe el auto.

Sin embargo, y en línea con lo que ocurrió en el viaje a Ribadeo, Francisco Nicolás volvió a simular tener una conversación con la vicepresidenta del Gobierno. Tras colgar, sigue relatando el auto, el joven le dijo al empresario que Sáenz de Santamaría había suspendido el encuentro "porque era muy tarde". Entonces, todos regresaron a casa. Antes de dejarle en su domicilio, Gómez Iglesias le indicó a Martínez de la Hidalga que revisara el documento que le había entregado y decidiera cuánto debía entregar al Gobierno por la intermediación, explica el auto del Juzgado 2, que subraya que el informe había sido "confeccionado, escaneado e impreso el 12 de octubre anterior por el propio Francisco Nicolás en la copistaría Work Center de la calle Raimundo Fernández Villaverde".

La magistrada entiende que hay elementos para argumentar que el procesado habría incurrido en un delito de falsedad documental, por la elaboración de estos documentos, e intento de estafa, por tratar de sacarle el dinero supuestamente al empresario haciéndose pasar por un representante del Gobierno y utilizando "coches de alta gama de características similares a los vehículos oficiales" con "sirenas y rotativos luminosos", también en línea con las formas utilizadas por el joven en el viaje a Ribadeo.

El Juzgado número 2, por lo tanto, sigue adelante de este modo con una causa que el propio empresario supuestamente engañado puso en duda, al declarar que él no se había sentido estafado por Gómez Iglesias, que fue detenido precisamente un día después de esa cita ficticia con Sáenz de Santamaría. Martínez de la Hidalga incluso rechazó poner una denuncia contra el joven en el marco de una causa que finalmente ha seguido adelante únicamente contra el chico y no contra el comisario José Villarejo ni contra el empresario Adrián de la Joya, a pesar de que los informes policiales apuntaban también hacia estas dos personas. Según el primer abogado de Francisco Nicolás, además, este devolvió los 15.000 euros que le faltaban por entregar a Martínez de la Hidalga.

La jueza Martínez Gamo evita valorar en su auto los informes médicos sobre la personalidad de Gómez Iglesias que la propia magistrada reclamó al Juzgado Penal 16. La titular del Juzgado número 2 pidió una copia de toda esta documental forense, que elaboraron los especialistas de la clínica judicial y que apuntaba que el joven presentaba una "inmadurez emocional" y que "sus rasgos de personalidad pudieron ocasionar un desenfoque a la hora de valorar de forma adecuada las consecuencias de los actos que se juzgan, lo cual supondría una alteración moderada de sus capacidades cognitivas y su voluntad".

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