incertidumbre política a la espera del pleno del congreso

Pedro Sánchez, a un solo voto de sustituir a Rajoy como presidente del Gobierno

Arranca en el Congreso la cuarta moción de censura, la más ajustada y solo pendiente del voto de los cinco diputados del PNV, que pueden sacar a Rajoy de La Moncloa

Foto: El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. (EFE)
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. (EFE)

La permanencia de Mariano Rajoy en La Moncloa pende de un hilo que está en manos del PNV y sus cinco diputados. Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, puede ser este viernes el séptimo presidente del Gobierno de la democracia si suma un solo voto más de los que tiene casi asegurados antes de iniciar este jueves el debate de la moción de censura más ajustada de la democracia, la única de las cuatro presentadas que arranca con opciones de éxito para quien la propone.

[Sigue en directo la moción de censura a Mariano Rajoy]

El socialista parte con la expectativa de 175 votos, los pertenecientes a PSOE, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Nueva Canarias y Bildu, aunque alguno de ellos no haya confirmado oficialmente su apoyo. Si fuera así, necesita solo uno más para la mayoría absoluta que exige la Constitución. Y el actual presidente del Gobierno tiene garantizados los 170 de PP, Ciudadanos, Foro Asturias, UPN y Coalición Canaria. Es decir, Sánchez tiene casi garantizado que, salvo sorpresas, su moción será la única que no tenga más votos en contra que a favor, incluso aunque no llegue a la mayoría absoluta.

Pedro Sánchez, a un solo voto de sustituir a Rajoy como presidente del Gobierno

Si el PNV se inclina por la abstención, el líder socialista no habrá logrado ser presidente, pero tendrá más votos a favor que en contra y, por tanto, podrá presumir de esta victoria política. Si los nacionalistas vascos optan por votar en contra, habrá un empate a 175 que hará fracasar la moción. Con el sí, el socialista llegará a 180 votos, frente a los 170 en contra, y en los días siguientes tomará posesión como presidente del Gobierno uniendo su nombre a los de Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

El propósito del líder socialista es formar un Gobierno solo del PSOE y dejar pasar unos meses antes de convocar elecciones. En febrero de 2016 ya perdió una investidura, dimitió de la Secretaría General de su partido, abandonó el escaño y ganó unas primarias. De hecho, sería el primer presidente del Gobierno que no es diputado.

Tendría la difícil tarea de gobernar en solitario con 84 diputados, el menor número de apoyos de un presidente del Gobierno. Tendrá la ventaja de que los Presupuestos Generales del Estado para 2018 están casi aprobados totalmente, a falta solo de un trámite en el Senado muy difícil de parar. Pero con dificultades para sacar adelante otras iniciativas, como, por otra parte, ya le ocurría a Rajoy con sus 134 escaños.

Los nacionalistas vascos se han debatido en el dilema de mantener el apoyo a Rajoy que ya le dieron en la tramitación de los Presupuestos —y aparecer como su valedor en el momento en que está acorralado por la corrupción tras la sentencia del caso Gürtel— o dejarle caer, abriendo la puerta a opciones como la de PSOE o Ciudadanos que pongan en cuestión los beneficios arrancados al PP. Esa es su encrucijada, complicada por las presiones y negociaciones herméticas de las últimas horas, con contactos cruzados de los nacionalistas vascos, el Gobierno y el PSOE. Y con la vista puesta en el Gobierno vasco en minoría y las elecciones municipales de 2019, que en Euskadi son trascendentes porque se renuevan también las juntas forales, que manejan más fondos que el propio Ejecutivo autonómico.

Uno de los objetivos del PNV es evitar que Rivera sea presidente del Gobierno o, al menos, retrasarlo lo máximo.

El argumentario de Rajoy y su Gobierno es el de la estabilidad y el de contraponer su gestión y apoyos a los de un Ejecutivo en minoría y con apoyo de partidos independentistas.

Pedro Sánchez, a un solo voto de sustituir a Rajoy como presidente del Gobierno

El PNV hizo pública una nota este miércoles por la tarde en la que explicaba que aún no ha tomado una decisión y que esta no se conocerá hasta iniciado el debate. Fiel a su tradición de ser decisivo en momentos clave para completar mayorías y su habilidad de mantener la atención centrada en ellos hasta el último instante. La mañana del jueves, tras escuchar a Sánchez, la dirección del PNV (el EBB) se reunirá para decidir su posición y la anunciará oficialmente.

El efecto de la moción ya ha sido un cambio notable de estrategias de todos los partidos. Por ejemplo, en el mismo momento de conocerse la sentencia, el partido de Albert Rivera, partidario hasta entonces de mantener la legislatura, anunció que el 11 de junio su partido estudiaría una respuesta. Al ser presentada la moción, Ciudadanos decidió acelerar el paso hasta pedir elecciones inmediatas y proponer soluciones como un investidura instrumental, un compromiso de plazo concreto de convocatoria electoral y candidaturas de históricos socialistas ya retirados de la política, entre otras.

Ciudadanos puede quedar como el único partido que mantenga hasta el final el apoyo a Rajoy, a pesar de que ha roto todos los acuerdos con el presidente del Gobierno y con el PP.

Sánchez espera tener el apoyo de los independentistas de ERC y PDeCAT, a pesar de su evidente discrepancia sobre la situación de Cataluña y el rechazo a la aplicación del 155 que el PSOE ha apoyado desde el principio. Estos partidos entienden que la prioridad es sacar a Rajoy de La Moncloa, orillando las discrepancias sobre Cataluña. El 155 se levantará automáticamente en los próximos días, una vez que se forme el nuevo Govern de Quim Torra. El PNV no ha sido ajeno a ese proceso, con presiones a los independentistas catalanes y al propio Gobierno central.

La delicada situación política y el fino hilo que sostiene a Rajoy se han visto este miércoles en el Congreso en forma de insólita ovación al presidente del Gobierno de todos sus diputados al llegar al pleno. Los aplausos del PP sonaron a homenaje de despedida, y casi en cada intervención de cada ministro en la sesión de control se dejó ver el nerviosismo. Incluso con asesores de ministerios en los pasillos lamentándose de cómo tienen bloqueada la agenda de la próxima semana o viajes oficiales en el aire. Y, sobre todo, sin ocultar la peor de las previsiones sobre la posición del PNV.

Si pierde la moción de censura, Rajoy pasaría a la oposición y su partido tendría que pasar por un difícil y largo proceso de refundación y sustitución de dirigentes. Si supera la moción, seguirá en La Moncloa en situación de debilidad extrema, cuestionándose sus planes de llegar a 2019 sin elecciones y constatando que más del 60% del Congreso quiere su salida del cargo. Su sucesión empezaría a correr en todo caso.

Rajoy fue elegido presidente en diciembre de 2011 tras ganar las elecciones por mayoría absoluta y, posteriormente, ha ganado con mayoría simple en 2015 y 2016. En octubre de 2016, fue investido de nuevo con los votos del PP y Ciudadanos y la abstención del PSOE. Antes había perdido las elecciones de 2004 y 2008 ante José Luis Rodríguez Zapatero.

El debate comenzará a las 9:00 con la presentación de la moción, sin límite de tiempo, por parte del socialista José Luis Ábalos. El Gobierno puede tomar la palabra en cualquier momento del debate. Luego intervendrá Sánchez sin tiempo y, tras una interrupción, toman la palabra los representantes de los grupos parlamentarios, con un tiempo de 30 minutos y una segunda intervención de otros 10, en orden de menor a mayor representación. El candidato propuesto en la moción de censura podrá responder, y se vota el viernes hacia el mediodía y por llamamiento de cada uno de ellos.

Sánchez preparó este miércoles su discurso con su equipo, con referencias a la defensa y el respeto de la Constitución, propuestas concretas de medidas sociales y, sobre todo, referencias a la corrupción que, en último término, es lo que ha provocado la moción. Según su entorno, no tiene previsto detallar la fecha de las siguientes elecciones, dado que no ha conseguido atraer el voto de Cs. Insistirá en la necesidad de la "estabilidad".

La última moción de censura la presentó hace un año Pablo Iglesias contra Rajoy, era la primera del líder del tercer partido. Antes lo hicieron el socialista Felipe González contra Adolfo Suárez y Antonio Hernández Mancha contra González. Al debate de las tres se llegó sabiendo que era imposible que salieran adelante.

Si prospera la moción, Pablo Iglesias aspira a que Unidos Podemos encabece la oposición al Gobierno de Sánchez. Es el único que desde el primer momento anunció su apoyo a la moción de censura del líder socialista.

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