AVAL UNÁNIME EN LA REUNIÓN EXTRAORDINARIA DEL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

El líder asegura que su fórmula es la de "censura, estabilidad y elecciones", pero no detalla su hoja de ruta. La presidenta y Page advierten de que no caben "concesiones ni acuerdos" con los separatistas

Foto: Pedro Sánchez, aplaudido por Susana Díaz durante su intervención ante el comité federal del PSOE de este 28 de mayo. (Borja Puig | PSOE)
Pedro Sánchez, aplaudido por Susana Díaz durante su intervención ante el comité federal del PSOE de este 28 de mayo. (Borja Puig | PSOE)

Pedro Sánchez ya tiene el OK. El visto bueno unánime de su partido a la moción de censura contra Mariano Rajoy. Una iniciativa planteada como un plebiscito en toda regla en torno a la figura del presidente del Gobierno. O sí o no. Sobre esa disyuntiva, el secretario general quiere centrar el debate en el Congreso, quiere que esa pregunta presida el pleno del 31 de mayo y 1 de junio, que todos los diputados, los 350, como no se cansa de repetir, tengan en mente solo esa pregunta: si Rajoy merece seguir al frente del país tras la sentencia de la primera época del caso Gürtel y las que vendrán. El PSOE respalda ese planteamiento sin fisuras. Planea no obstante el temor de algunos barones, y en particular de Susana Díaz y Emiliano García-Page, que advierten contra cualquier pacto con los independentistas, pero nadie cuestiona la oportunidad y la conveniencia de la iniciativa.

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

El PSOE cierra filas en torno a su líder en una semana clave. El comité federal de la tarde de este lunes se resumía en esa clave. Aval unánime (con 260 miembros acreditados, el 81%). Y era lo previsible. Sánchez controla el partido, es una evidencia. Aunque no solo opera ese poder mayúsculo. También la convicción de los estamentos del partido de que no había más salida que presentar una moción de censura, de que esta es la oportunidad y de que el Congreso ha de pronunciarse sobre la permanencia o no de Rajoy en La Moncloa tras una sentencia que la propia Díaz no tuvo reparos en calificar de "bestial y brutal" en cuanto la Audiencia Nacional la notificó. Sánchez recibió, de hecho, un "cheque en blanco", según interpretó su equipo. Cerca de las nueve de la noche, y tras un debate interno tranquilo, no hubo votación en el máximo órgano del PSOE porque no hizo falta, porque las 22 intervenciones que siguieron a la del secretario general respaldaron la medida, con el solitario aviso a la cara de la baronesa andaluza que, no obstante, no puso en duda el fondo de la misma y la necesidad de echar a Rajoy.

[Consulte aquí en PDF la intervención de Pedro Sánchez ante el comité federal del PSOE]

La expresión 'cheque en blanco' que utiliza la dirección no es quizás exagerada. El comité no aprobó ninguna resolución que plasmara negro sobre blanco un mandato al jefe. Ni él tampoco concretó sus planes. Deliberadamente, Sánchez no se quiso complicar la vida y concibió la cita de este lunes como un mero trámite en el que no debía quemar todas sus balas. En su intervención inicial [aquí en PDF], de poco más de 20 minutos, siguió el guion del pasado viernes, cuando compareció ante los medios tras el registro de la iniciativa, y poco más. No quiso avanzar cuándo podría convocar elecciones en caso de llegar a La Moncloa, o qué iniciativas serían prioritarias en su Gobierno. En su equipo explicaban que a lo largo de esta semana, y sobre todo en el pleno del jueves y viernes, cuando suba a la tribuna del Congreso, podrá aprovechar para bajar al detalle. Pero eso no tocaba este lunes. Él quería centrar el debate. Simplificarlo. Reducirlo a la esencia.

La pregunta es "simple", dice Sánchez, "si después de la sentencia de Gürtel, Rajoy puede seguir siendo presidente del Gobierno o no"


"La pregunta que se tienen que hacer los 350 diputados del Congreso —mantuvo Sánchez— es muy sencilla, muy simple: si después de la sentencia de Gürtel, Rajoy puede seguir siendo presidente del Gobierno o no. Aquellos que como el PSOE consideren que es inaceptable les tendemos la mano para entre todos construir un gran acuerdo nacional por la regeneración democrática, abrir una nueva etapa" y cerrar una "negra". Su "hoja de ruta clara" es "moción de censura, estabilidad y elecciones para que los españoles decidan". ¿Cuándo? No hubo detalle, y eso que uno de sus potenciales aliados, Ciudadanos, pide comicios inmediatos, idea a la que no hace ascos Podemos.

No había "otra opción"

Sánchez apeló a la "responsabilidad" de los "350 diputados, ni uno más, ni uno menos, para que sean conscientes de lo que está en juego", que es "la confianza de la ciudadanía en la política". Una confianza "quebrada" por el fallo de la Gürtel, porque los jueces "no han creído el testimonio" del presidente, y porque las instituciones han sido "instrumentalizadas" por el PP para sus "fines partidarios", puesto que los conservadores han concurrido a diversas elecciones con "ventaja", con financiación extra. El líder sostuvo que la "democracia española no se puede ver encadenada a un Gobierno bunkerizado", que se niega a salir de La Moncla y no "reconoce la verdad". "Su tiempo político acabó".

El líder apela a la "responsabilidad" de los "350 diputados, ni uno más, ni uno menos, para que sean conscientes de lo que está en juego"

La moción es "constructiva", recalcó, en otro mensaje en clave para Ciudadanos —para indicarle que no caben mociones "instrumentales"—, y de la que saldría, en caso de prosperar este viernes, un "Gobierno del PSOE", monocolor, que "va a garantizar el orden constitucional y la convivencia". Era su aproximación al conflicto catalán, su promesa, como dijo el viernes, de que hará "cumplir" la Carta Magna y que por tanto no cederá en su discurso de dureza contra el secesionismo. También Sánchez hizo valer las credenciales del PSOE desde la Transición, puesto que "siempre ha sido una organización que ha garantizado la estabilidad, la ejemplaridad, la confianza, la convivencia, el diálogo".

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

Lambán, en la misma línea

Sánchez no ahondó más. El sobreentendido de su mensaje hacia los soberanistas contrastaba con la advertencia que, a su llegada al comité, hicieron los presidentes Susana Díaz y Emiliano García-Page. Ambos verbalizaron, en declaraciones a los medios, el temor instalado en un sector del partido, expresaron sus suspicacias respecto a Sánchez, advirtieron de los peligros de una eventual alianza con los secesionistas que, según ha proclamado su equipo estos días, en absoluto busca. La baronesa andaluza fue la más clara, al deslizar que "comparte" con la dirección federal que "no puede haber acuerdo ni concesión" alguna a los separatistas. Pero también dijo que Rajoy está "inhabilitado" y "no puede seguir al frente del Gobierno de España".

En la misma línea, Page se felicitaba de que Sánchez no contase para su ecuación con ellos: "Yo quiero creer y creo a pies juntillas a la ejecutiva federal y a Pedro tener muy claro que nosotros no vamos a plantear absolutamente nada con los independentistas". Más aún: "No podemos apostar por un Gobierno pendiente o dependiente de los independentistas, eso es ingobernabilidad". Díaz apeló a los "partidos que respetan el orden constitucional", y Page giró sobre la misma premisa, que hay que focalizar la presión en Cs y Podemos porque hay un "espacio razonable" para el entendimiento con los dos emergentes que culmine en la convocatoria de unas nuevas generales.

"No aceptamos un Gobierno de España dependiente de los grupos independentistas", asegura Page, quien insiste en llevar la presión a Cs y Podemos

Los dos presidentes tenían muy claro que querían lanzar ese mensaje-advertencia, y midieron muy bien sus palabras, para que se entendiera como un pellizco y no como una bofetada al líder. Ambos, además, se agarraban a las declaraciones de los últimos días del secretario de Organización, José Luis Ábalos, que ha insistido en que la dirección "no negociará nada", y menos con las formaciones secesionistas.

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

En las mismas tesis que Díaz y Page se halla el jefe del Ejecutivo aragonés, Javier Lambán, que sorteó a la prensa a su llegada a Ferraz y rehusó intervenir (como el dirigente manchego) dentro del comité. Lambán ha reiterado desde el viernes que urge la convocatoria de elecciones y que confía en que Sánchez garantice la unidad de España y la defensa de la Constitución y de los intereses del país a los suyos propios. El presidente asturiano, Javier Fernández, es otro de los barones que siempre han clamado contra cualquier entendimiento con los soberanistas. Él, sin embargo, no viajó a Madrid, y no ha asistido de hecho a ningún comité desde que cedió las riendas de su federación al sanchista Adrián Barbón, en septiembre pasado.

Preferencia por la vía de Podemos y Cs

Las posiciones más temerosas o suspicaces de Díaz, Page o Lambán no son compartidas por otros presidentes que sí respaldaron a la andaluza en las primarias, caso del valenciano Ximo Puig y del extremeño Guillermo Fernández Vara. El 'president' ya había evidenciado su apoyo a Sánchez este domingo en un acto con Ábalos en Torrent, y lo ratificó antes y durante el comité. Para él, el riesgo es "no hacer nada", aunque sí comparte que habrá que convocar elecciones "más pronto que tarde". No lo dijo en su intervención a puerta cerrada, pero sí cree que sería más razonable una investidura de Sánchez con Podemos y Cs, aunque tampoco rechaza un aval de los grupos secesionistas porque, como recalca la cúpula, no habrá acuerdo ni negociación con ellos, y porque sus diputados tienen sus derechos constitucionales intactos, como los demás.

Vista general del comité federal del PSOE, este 28 de mayo en Ferraz. (EFE)
Vista general del comité federal del PSOE, este 28 de mayo en Ferraz. (EFE)

Vara está totalmente alineado con el líder desde su victoria, y ya manifestó su apoyo a la moción el pasado viernes en la reunión de la ejecutiva. Este lunes no se desplazó a Ferraz. La balear Francina Armengol, muy cercana a la dirección, defiende sin ambages el recurso a un instrumento excepcional, como siempre defendió la opción de un Gobierno alternativo en 2016 y sin concurso de los naranjas, a los que concibe como una "muleta" del PP. Miquel Iceta, primer secretario del PSC, calificó de "deshonestos" a los que atribuyen a Sánchez "cualquier interés" en un pacto "encubierto" con los secesionistas. "Hacía tiempo que no veía tanta bajeza moral; tanto robo, sí, pero tanta bajeza moral, no", atizó, refiriéndose a los durísimos ataques del PP.

Sánchez admite que es "complicado" que prospere su iniciativa por la "aritmética conservadora" del Congreso. "Pero siempre habrá merecido la pena"

Las 22 intervenciones que sucedieron a la de Sánchez en el comité fueron de "apoyo" a la iniciativa de Sánchez. Solo Díaz, después de expresar su aval, reiteró su aviso de que no quería pactos ni "concesiones" a los independentistas. Nadie más secundó esa advertencia, si bien la mayoría de los turnos correspondieron a barones sanchistas (11, más la presidenta Armengol) y dirigentes de su cuerda. "No esperábamos tanta flor, la verdad. Recibimos del comité el respaldo sin ningún tipo de limitación, un respaldo para ganar y un reconocimiento a lo hecho pase lo que pase", resumía un alto mando de la cúpula.

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

"Un antes y un después"

El propio candidato a la investidura duda de que pueda llegar a La Moncloa. En el cierre del comité, admitió que es "complicado" que prospere la iniciativa por la "aritmética conservadora del Congreso". "Pero siempre habrá merecido la pena", reflexionó, informaban fuentes de su entorno. Sánchez agradeció el "calor" y "reconocimiento" de sus compañeros, y subrayó que hay que "reivindicar las convicciones", porque "no es cuestión de táctica electoral, sino de ética y del tipo de democracia" que se quiere, una basada en "los valores" o bien una "demoscópica".

Los dirigentes no reclaman plazos a su líder. "No debemos entrar en el debate de otros", dice un barón. Ha calado la idea de plebiscito sobre Rajoy

En el comité caló el mensaje que más quiso subrayar el secretario general: que el viernes el Congreso acoge un plebiscito sobre Rajoy, y no otra cosa. Los dirigentes creen que esa idea fuerza es la que más puede remar a favor de su líder. Por eso los barones no le demandaron mayor concreción sobre sus planes. Ni calendarios. "No debemos entrar en el debate de otros", advertía un presidente autonómico, en clara muestra de apoyo. "No vamos a discutir por un mes arriba o un mes abajo", afirmó Page. También le disculparon que no hiciera mención alguna a los respaldos que pueda recabar en la Cámara. "Ese tipo de cosas, si se está conversando ya, es mejor no decirlo y guardarlo con discreción", concedía otra baronesa.

Sánchez logra el apoyo total a su moción y recibe el aviso de Díaz por los secesionistas

Sánchez se guarda su estrategia, reserva sus mejores balas para el pleno, y el PSOE se lo respeta. En el partido se palpa cierto escepticismo, son conscientes de las dificultades objetivas que hay para que la moción prospere el viernes. Pero, "pase lo que pase", llegue o no a La Moncloa, como les dijo el líder a sus compañeros, habrá "un antes y un después". La moción como revulsivo, como el acicate que puede impulsar a unas siglas centenarias. La incertidumbre durará poco. Apenas cuatro días. Solo cuatro días.

"Una respuesta constitucional a una emergencia institucional"

Pedro Sánchez, durante su intervención en abierto, defendió que su partido no había hecho más que dar "una respuesta constitucional a una emergencia institucional". Emergencia, resaltó, no "creada por el PSOE", puesto que no estaba en sus planes presentar una moción, sino motivada por la "realidad judicial" del Gobierno. Ya no solo por esta sentencia de la primera época de Gürtel, sino por las instrucciones, vistas y fallos del resto de piezas del caso que quedan pendientes. Y los escándalos "Púnica, Lezo, Brugal, discos duros de Bárcenas, etc, etc, etc". "Si hoy se ha presentado la moción es simple y llanamente porque Rajoy no ha dimitido. Como alternativa de Gobierno que somos, el PSOE no tenía otra opción más que asumir su responsabilidad".

 

Los socialistas consideran "suficientemente motivada esta moción de censura", por razones de reputación internacional de España, por la "magnitud" de los desafíos que el país debe afrontar, por la consciencia de que la "legislatura está acabada". "Tras esta sentencia el no hacer nada se acabó".

 

Sánchez dirigió algunos mensajes de consumo interno. Primero, que ante un PP "acorralado", que tira de "descalificaciones y acusaciones" muy gruesas, el PSOE no debe entrar al trapo, aunque "duelan y causen indignación" esas palabras. No ha de "contribuir a la crispación", a que se "genere más ruido para que no se hable de lo importante", que es si "puede o no" seguir siendo Rajoy presidente.

 

Los ataques vistos en los últimos días son, para la dirección, la "viva prueba" de un partido que no tiene "una excusa verosímil" para mantenerse en La Moncloa. El segundo consejo es que los socialistas no trasladen "superioridad moral", porque "no hay partidos corruptos ni partidos inmunes". Y ahí agradeció la labor constante de denuncia de la corrupción de militantes y cuadros del PSOE. De modo que en un sistema como el español una formación "tan importante" como es el PP "merece pasar a la oposición, regenerarse, extirpar el mal de la corrupción y representar a ese votante".

El de este lunes era el tercer comité federal de esta segunda etapa de Sánchez, tras las reuniones de noviembre, en Alcalá de Henares, y el de febrero, en Aranjuez. Este era el primero en Ferraz, en la sede federal, la misma que vio la caída del líder el 1 de octubre de 2016

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