la decisión de mantener el 155 en cataluña trastoca los planes nacionalistas

El PNV apurará "hasta el último minuto" para decidir si retira el apoyo a los presupuestos

Gana tiempo y no decidirá si mantiene su respaldo a los PGE hasta la tarde del miércoles, con la última votación presupuestaria, a la espera de ver cómo se resuelve la situación política en Cataluña

Foto: El presidente del PNV, Andoni Ortuzar. (EFE)
El presidente del PNV, Andoni Ortuzar. (EFE)

El PNV va a apurar "hasta el último minuto" para decidir si este miércoles mantiene su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) o, por el contrario, da marcha atrás en el acuerdo económico suscrito con el Gobierno en base a la situación política que se vive en Cataluña. La decisión del Ejecutivo de Mariano Rajoy de mantener la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña al incluir el presidente de la Generalitat, Quim Torra, a cuatro personas que están en prisión o huidas como ‘consellers’ de su gobierno ha pillado con el pie cambiado a la formación ‘jeltzale’, que se encuentra ahora en una situación incómoda, presa de sus propias palabras.

“No apoyaremos los presupuestos generales del Estado mientras esté en vigor el artículo 155 [de la Constitución] en Cataluña”. El mensaje que han ido repitiendo en los últimos meses por activa y pasiva los diferentes líderes del PNV mantiene cautivo al partido de Andoni Ortuzar, que se debate ahora en cómo hacer frente a una situación que, no oculta, es “complicada”. Porque el esquema con el que se venía trabajando desde hace semanas ha variado sustancialmente en las últimas horas. La formación nacionalista no se esperaba que se fuera a llegar a las horas previas de la votación definitiva de los presupuestos, este miércoles en el Congreso, en este escenario político en Cataluña. Los ‘jeltzales’ daban por seguro que el artículo 155 estuviera desactivado para entonces, con un nuevo Govern libre de la intervención del Estado, pero el órdago lanzado por Torra al incluir a los presos Jordi Turull y Josep Rull y a los huidos en Bruselas Lluís Puig y Toni Comín, y el posterior veto del Ejecutivo Español con el apoyo del PSOE y Ciudadanos han trastocado todos sus planes.

La disyuntiva es, por un lado, preservar su palabra política y no defraudar al independentismo catalán con el que se han aliado públicamente y, por otro, no perder las inversiones millonarias para el País Vasco que ha arrancado al Gobierno en su acuerdo presupuestario. Esto es, anteponer los intereses políticos al hilo de Cataluña o los beneficios económicos para la ciudadanía vasca, y que van mucho más allá de los más de 550 millones de euros que los presupuestos de 2018 reservan para el País Vasco -cerca de 500 millones que incluía el borrador económico elaborado por el Gobierno para seducir al PNV y otros 70 millones hasta 2020 logrados mediante enmiendas parciales-. El acuerdo suscrito para incrementar todas las pensiones en base al IPC se iría al traste en un contexto en el que los pensionistas vascos no cejan en sus protestas por unas subidas que consideran insuficientes y que este fin de semana van a realizar una demostración de fuerza con manifestaciones en las tres capitales vascas que se prevén multitudinarias por los apoyos que están recabando.

Ante este escenario complicado, el EBB -la ejecutiva del PNV-, reunida este lunes en Sabin Etxea en Bilbao, se ha replanteado una postura que la pasada semana parecía definitiva. El máximo órgano de dirección del partido ha decidido ganar tiempo y apurar los plazos al máximo de cara a adoptar una decisión definitiva. El miércoles por la tarde tendrá lugar la votación de los presupuestos y para este día también está prevista, para unas horas antes, la investidura de los diferentes ‘consellers’. La incógnita aún rodea al acto contemplado en Barcelona para alumbrar el nuevo Govern, que a día de hoy no reconoce el Estado por “inviable” -habla de “provocación” de Torra-, y el PNV quiere que se despeje este panorama antes de la postura final. El inesperado escenario obliga a manejar bien los tiempos. Y el PNV confía en que en menos de 48 horas se llegue a una solución que se antoja difícil que desatasque las dos cuestiones: la catalana y la presupuestaria.

"Sabemos que actuamos contra el reloj pero apuraremos hasta el último momento las posibilidades que permitan satisfacer los objetivos perseguidos", dice el PNV

"El PNV mantendrá abierta su posición hasta el último minuto, hasta la última votación de los dictámenes presupuestarios que se producirá, previsiblemente, en la tarde del próximo miércoles", ha informado la formación 'jeltzale' al término de la reunión a través de un comunicado. "Sabemos que actuamos contra el reloj pero, una vez más, y continuando con el ejercicio de responsabilidad que venimos practicando, apuraremos hasta el último momento las posibilidades que permitan satisfacer los objetivos perseguidos", ha remarcado.

En la nota, la formación de Ortuzar asegura que va a dedicar sus "mejores esfuerzos políticos en los próximos días" para lograr el que es el "objetivo prioritario de su acción política": la desactivación del 155 por ser una medida "injusta e involutiva". A este respecto, deja constancia de que en los últimos meses ha intentado "proporcionar tiempo para facilitar una oportunidad en la que los gestores de la Administración del Estado y de Cataluña dieran pasos que desembocaran en la búsqueda de un diálogo que superara la actual confrontación". Por ello, lamenta que "esa oportunidad brindada de buena fe por este partido no ha sido bien aprovechada hasta el momento". En todo caso, al margen de la cuestión política de Cataluña, pone de manifiesto la "relevancia" que tiene para el País Vasco la aprobación de los PGE, "especialmente en lo relativo a las pensiones y a las cuestiones vinculadas a lo que hemos venido en denominar 'agenda vasca".

El PNV es consciente de que va a tener que hilar muy fino sea cual sea la opción que adopte en caso de que Rajoy se mantengan en su postura de no avalar al nuevo Govern. La formación de Ortuzar quiere apoyar las cuentas, pero dar su respaldo -sus cinco votos son imprescindibles para que el Gobierno saque adelante sus presupuestos- con el 155 vigente va a ser complicado de justificar tras la contundencia con la que se han venido expresando Ortuzar, Aitor Esteban o el gabinete del lehendakari Iñigo Urkullu en los últimos meses. Su base más soberanista, encabezada por su portavoz en el Parlamento Vasco y presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar, que este mismo fin de semana ha incidido en el ‘no’ a las cuentas con el 155 vigente, aprieta para que no se traspase esta línea roja. Hay presión de puertas para adentro pero también para afuera, desde las filas de EH Bildu y Podemos en el País Vasco, que van a apretar hasta el último momento.

La coalición 'abertzale' ha activado la maquinaria de presión para que la formación nacionalista reconsidere su apoyo a los presupuestos con varios mensajes en las últimas horas que inciden en la promesa que adoptó el PNV de no avalar los PGE mientras estuviese en vigor el 155 en Cataluña. Así, este mismo lunes ha advertido de que “en política la coherencia y el cumplimiento de la palabra son importantes valores a preservar”, y ha asegurado que sería “muy grave y absolutamente incomprensible” que el PNV vaya de la mano del PP y Ciudadanos en el actual escenario político. En esta misma línea, el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha alertado a través de su cuenta de Twitter que “hoy es Cataluña y mañana Euskal Herria”. Por su parte, Podemos Euskadi ha preguntado al PNV si va a mantener su palabra de no avalar las cuentas con el 155 vigente o, por el contrario, se va a “inventar su enésima excusa para dar su apoyo” a la hoja de ruta económica del Gobierno para este año.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios