las cuentas del expresidente del real madrid

Las deudas de Lorenzo Sanz: más de siete millones a Hidalgo y otros dos a Hacienda

El expresidente del Real Madrid acumula deudas de casi 10 millones de euros, según el Juzgado 1 de lo Mercantil, que coordina su concurso de acreedores

Foto: El expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz. (EFE)
El expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz. (EFE)

El expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz debe casi 10 millones de euros a diferentes entidades públicas o privadas. Así lo refleja el Juzgado número 1 de lo Mercantil, que coordina el concurso de acreedores de las mercantiles del empresario, que son las que han concretado la cantidad adeudada. Su principal acreedor es la sociedad Beach Resort, del propietario del grupo Globalia —que agrupa a Air Europa o Halcón Viajes, entre otras—, Juan José Hidalgo, a quien Sanz le debe más de siete millones de euros por la venta de un inmueble.

El que fuera máximo mandatario del club de Chamartín también debe casi dos millones de euros a la Agencia Tributaria; 24.600 euros a la Seguridad Social; 53.000 euros al Santander; 52.000 a CaixaBank, y 10.000 más al Ayuntamiento de Madrid, entre otros acreedores. Respecto a su deuda con Hacienda, Sanz aseguró el pasado marzo en declaraciones a El Confidencial que está dispuesto a asumir el dinero que el organismo estipule. "Pagaré lo que tenga que pagar", sentenció el empresario, que añadió que estaba negociando con la Agencia Tributaria cuál era la cantidad exacta que debía abonar.

El expresidente del conjunto blanco negó conocer, sin embargo, otra investigación que mantiene abierta el Juzgado 35 de Madrid, que rastrea el patrimonio del empresario y un posible delito de blanqueo de capitales hacia el que apunta la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. "No tengo nada que ocultar", señaló Sanz, quien aseguró que ningún juzgado le ha notificado nada sobre este procedimiento, que de momento se encuentra parado a la espera de que se pronuncie el tribunal de lo mercantil.

De momento, el informe policial emitido hace un año que sostiene la causa del Juzgado 35 es contundente en sus afirmaciones. En él, los agentes detallan que, "desde mediados de la pasada década" y "hasta nuestros días", Sanz ha protagonizado "movimientos de importantes sumas de dinero de origen desconocido y sin justificación aparente" hacia paraísos fiscales o territorios que no cooperan con España, como Panamá o San Marino, entre otros. Estos envíos, continúa el mencionado informe, los habría llevado a cabo el expresidente club blanco gracias a una red de empresas vinculadas a sus familiares y amigos.

Todo este conglomerado de sociedades, prosigue el documento, "empezó a mostrar serias dificultades económicas" en 2006, como expresaban sus resultados negativos, su falta de liquidez, los desequilibrados balances o el fuerte endeudamiento. La situación derivó en el incumplimiento de sus obligaciones de depositar los estados contables —como ocurrió con Nuada, Inversiones Renfisa, Depima 97, Sanz Duran, Onarres Cinco, Lamazal o Galileo—, en la declaración del concurso de acreedores —el caso de Agropecuaria Toledana y Nuada—, en la liquidación (Inversiones Renfisa) e incluso en la extinción (Servicios Agrupados de Hostelería o Nubain Home). En paralelo al declive de estas mercantiles, ahonda la policía, los familiares más cercanos de Lorenzo Sanz comenzaron a constituir una docena de nuevas empresas.

El ex-responsable del club de Chamartín aparece en algunas sociedades —relacionadas todas con los sectores inmobiliario, deportivo y de restauración— con algún cargo, según refleja el Registro Mercantil, y en otras a través de personas de su entorno, un 'modus operandi' que, según el informe policial, supone "una muestra clara de concierto de voluntades y posiblemente de confusión de patrimonios bajo la supervisión de Lorenzo Sanz". En concreto, la UDEF detalla que el empresario controlaba dos sociedades que acumulaban "la mayor parte de su masa patrimonial y fuente de beneficios" —entre ambas, ganaron más de 30 millones de euros en 2005— y de las que el empresario "se deshizo" en pleno declive financiero. Eran Inversiones Renfisa y Nuada, dos constructoras que están en concurso de acreedores desde 2008 y 2011 respectivamente.

Con la segunda mercantil, según la policía, Sanz "habría enviado fondos al extranjero por un importe superior a los 13 millones de euros", por los apenas tres millones que habría recibido. "El balance es muy llamativo, sobre todo teniendo en cuenta que esas salidas de fondos acontecieron en escenarios preconcursales y que la actividad declarada por sus empresas no prevé esas relaciones comerciales internacionales", ahondan los agentes de la UDEF que han elaborado el documento, y añaden que el dinero tenía como destino cuentas de bancos situados en Suiza, San Marino, Antillas Holandesas o Portugal, entre otros países.

"Entre 2005 y 2006, el investigado habría conseguido trasvasar fondos a bancos sanmarinenses a través de cuentas de titularidad de personas vinculadas con la mafia italiana", explica la policía con base en "información suministrada por los servicios de inteligencia". En concreto, subraya que "los sujetos Flavio Pelliccioni y Nicola Stagi recibieron 350.000 euros a finales de 2005 en un banco afincado en esa jurisdicción provenientes de posiciones bancarias de Nuada". El primero de ellos, apunta la UDEF, fue detenido por orden del tribunal de Nápoles acusado de asociación con la mafia, aunque según ha podido comprobar El Confidencial ya fue absuelto de los cargos que le imputaban. El propio Pelliccioni, en una entrevista concedida al diario italiano 'Il Resto del Carlino' en 2007, admitió haber estado haciendo negocios con Sanz y dedicarse al asesoramiento de asuntos internacionales.

Entre las empresas vinculadas con el expresidente del Real Madrid que la policía pone en duda en su informe por el trasvase de fondos al extranjero, figura la mercantil Salsanz, administrada por el yerno del empresario y exjugador del club blanco Míchel Salgado, que emitió 1,25 millones de euros con destino a la sociedad portuguesa Albonny Avenue. El beneficiario de los fondos era el agente inmobiliario Ricardo López Fernández, administrador de la sociedad Loar Roots, dedicada a la restauración y al 'catering', al asesoramiento financiero e incluso a la intermediación en operaciones de compraventa de inmuebles y productos alimenticios.

Las autoridades lusas, a requerimiento de la UDEF, explicaron que López Fernández en realidad recibió el dinero de Inversiones Refinsa, la otra constructora más activa del expresidente merengue, y no de Salsanz Inversiones, que fue el "ordenante real de la orden de pago". Refinsa tenía una deuda con Albonny Avenue de 1,25 millones y el empresario investigado prestó esa misma cantidad a Salsanz, versión que según la policía no fue acreditada documentalmente. Se trata, resume la UDEF, de "unas salidas de capital absolutamente opacas en cuanto que se desconoce tanto la procedencia inicial del dinero como el destino real de los fondos transferidos, no se ha aportado la justificación contractual de las operaciones, hay intervinientes ficticios, lo que en conjunto infunde la sospecha de que respondan a motivaciones delictivas ocultas". Según Lorenzo Sanz, todos los pagos que han realizado sus empresas fuera de España están documentados y relacionados con operaciones mercantiles contabilizadas y que se pueden comprobar.

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