reprochan que entonces sí habría entrega

La pulla del Supremo a los jueces alemanes: ¿era necesaria una masacre el 1-O?

Los magistrados del alto tribunal rebaten los argumentos de los magistrados de Schleswig-Holstein, a los que llegan a acusar de falta de rigor

Foto: Manifestación contra las cargas del 1-O. (EFE)
Manifestación contra las cargas del 1-O. (EFE)

El Tribunal Supremo ha escogido una opción poco habitual para despacharse a sus anchas con el tribunal del Land de Schleswig-Holstein que le niega juzgar a Carles Puigdemont. La Sala de lo Penal ha utilizado un auto en el que declina conceder al expresidente de la ANC Jordi Sànchez la libertad provisional para mandar un claro mensaje a los jueces alemanes, en respuesta a su manera de abordar la petición de entrega. A lo largo de ocho folios y medio, tres magistrados resumen la postura del alto tribunal español y lanzan múltiples pullas y reproches. Estos son algunos de los más destacables:

- No es una rebelión de la masa sino que se lanzó desde la cumbre del poder autonómico. El auto destaca que lo sucedido en Cataluña no fue una rebelión de una muchedumbre de personas, más o menos organizada, contra el Estado español para tomar sus centros de poder. Las personas que la protagonizaron "eran sujetos que ocupaban oficial y legítimamente los poderes constitucional y legalmente establecidos en una comunidad autónoma".

- Camparon a sus anchas dos años. Los magistrados aseguran que las personas que dirigían el 'procés' en sus distintos niveles "camparon a sus anchas durante los años 2015-2017" para seguir la hoja de ruta que se marcaron. Y es que, al estar actuando en su condición de miembros del Gobierno o de la Administración autonómica y como integrantes en otros casos del Parlamento de Cataluña, "tenían toda clase de facilidades y posibilidades para poder realizar las conductas inconstitucionales que consideraron pertinentes para conseguir sus objetivos secesionistas".

- La 'otra' violencia. Como estaban dentro del Gobierno autonómico y no pretendían tomarlo por la fuerza, en lugar de valerse de una violencia al uso pervirtieron los medios jurídicos con los que contaban para utilizarlos en su beneficio. La violencia física pasaba a un segundo plano. No la necesitaban y solo era preciso utilizarla en algún cruce o tránsito puntual de la hoja de ruta que se habían marcado. Ese fue el caso del referéndum del 1-O.

- Ante los obstáculos, el poder de la masa. Los primeros "problemas" con los que se encontraron los acusados —dice el TS— fueron las detenciones del 20 de septiembre y, por supuesto, el día de la votación. El 1-O era para ellos un peldaño imprescindible en su andadura hacia el objetivo de la secesión. De frente se toparon con "la fuerza legítima del Estado", que desplegó a 6.000 agentes.

- Pudo haber una masacre. En este escenario, "lo más previsible e inevitable" era que sucediera lo que sucedió. El choque entre los dos millones de personas que salieron a la calle a votar y la policía y guardia civil se produjo. "Es increíble que el resultado quedara reducido a un número importante de heridos leves", dice el auto. También asegura que si hubieran intervenido un número bastante mayor de policías, "es muy probable que todo hubiera acabado en una masacre". Y entonces sí sería muy factible que el resultado de la euroorden fuera muy distinto, agrega.

- Se produjo la violencia suficiente para doblegar al Estado que exige Alemania. El referéndum, sin las garantías mínimas exigibles para otorgarle la legitimidad de origen y de ejecución, sí acabó realizándose y sus organizadores anunciaron el resultado final.

- Nada que ver con el ejemplo de las manifestaciones en el aeropuerto. En este punto, el auto arranca fuerte. "No se precisa realizar un complejo análisis jurídico para colegir que se trata de dos supuestos fácticos que nada tienen que ver el uno con el otro", indica. Los magistrados del Supremo reprochan a los alemanes su falta de rigor al hacer esta comparación y dicen que no hay símil posible entre una protesta de miles de personas como reacción a la ampliación de unas instalaciones con un grave proceso secesionista.

- El 'procés' no es como un conflicto en El Prat. "Debe quedar claro que en nuestro caso no se trataba de ampliar o no una de las pistas del aeropuerto de El Prat de Llobregat y de que ello generara la protesta de miles de manifestantes para impedirlo. Lo que aquí realmente sucedía era que, después de más de dos años dedicados a laminar el ordenamiento jurídico estatal y autonómico y de oponerse frontalmente al cumplimiento de sentencias básicas del Tribunal Constitucional, se culminaba el proceso secesionista dentro de un país de la Unión Europea, con una democracia asentada, poniendo las masas en la calle para que votaran en un referéndum inconstitucional oponiéndose a la fuerza legítima del Estado, que protegía unos supuestos colegios electorales", dice el auto.

- Si Alemania se viera en una de estas... Otro reproche a los jueces alemanes. El TS dice que si los hechos que se han venido cometiendo en España se hubieran perpetrado en un Land de Alemania, con los mismos factores de evolución, tiempo y resultado, no parece muy factible que todo ello se saldara con una sentencia condenatoria meramente simbólica, como se dice en la resolución del Tribunal Regional Superior de Schleswig-Holstein.

- Dejan 'caer' el delito de sedición. Como cierre del punto dedicado a la rebelión, los tres jueces recuerdan que la Fiscalía ya dejó abierta la puerta en su escrito de querella para que, en el supuesto de que no se constatara suficientemente el elemento de la violencia, se aplicara a la conducta delictiva el tipo penal de sedición.

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