QUERELLA DE LA FISCAlÍA de MADRID

Otra denuncia en la UNED: un catedrático se asignó medio millón de euros de sus cursos

La Fiscalía se querella contra un profesor de Economía que usó a sus hijos para inflar gastos. La Intervención General del Estado descubrió que sus hijos facturaron 300.000 euros

Foto: Facultad de Económicas de la UNED. (R. M.)
Facultad de Económicas de la UNED. (R. M.)

El departamento de Derecho Civil de la UNED no es el único salpicado por el desvío de dinero de matrículas a los bolsillos de profesores. La Fiscalía de Madrid se ha querellado también contra Eduardo Pérez Gorostegui, catedrático de Organización de Empresas, por asignarse medio millón de euros de las matrículas de másteres que impartía, según fuentes jurídicas. Pérez Gorostegui se autorizaba retribuciones de hasta 72.000 euros por curso pero, sobre todo, contrataba a dos de sus hijos, de 19 y 20 años, que llegaron a facturar 256.900 euros por un curso en concepto de “revisión del material didáctico”. La UNED abortó muchos de estos pagos y denunció al catedrático a la Fiscalía. En total, el catedrático, exdecano de Económicas, autorizó pagos de hasta medio millón de euros para él y su familia. Este diario ha intentado, sin éxito, obtener su versión.

Pérez Gorostegui fue en el curso 2014-2015 director de cursos de la Fundación UNED. Son títulos propios, no oficiales: ni dan acceso al doctorado ni están reconocidos en la UE. Como director, podía autorizar pagos necesarios para el curso, que debía dar la mayor parte de sus beneficios a la UNED, una universidad pública dependiente del Ministerio de Educación. Pérez Gorostegui "aprovechó dicho poder para lucrarse ilícitamente a costa de la UNED autorizando múltiples gastos sin justificación alguna, tanto en su favor de forma directa, como indirecta, interponiendo para ello a sus dos hijos [...] y a la sociedad Edubigobea, de la cual el catedrático es dueño exclusivo y administrador único", según la querella contra él presentada por la Fiscalía de Madrid hace un año.

Según la querella, "aprovechó dicho poder para lucrarse ilícitamente a costa de la UNED autorizando gastos sin justificación alguna"

La documentación oficial revela cantidad de pagos al bolsillo del catedrático y su entorno. En el Curso de Gestión de Nóminas y Seguridad Social, por ejemplo, se pagó a sí mismo 30.000 euros como retribución por impartir el curso, aunque solo estaban previstos 2.557 euros en el presupuesto del curso. Además, fichó a su hijo de 19 años como "colaborador docente de carácter ocasional sin formar parte del equipo docente" por 5.800 euros, siempre según la querella. El concepto de la factura fue "revisión del material didáctico". La UNED no autorizó el pago, "al descubrir el parentesco y la falta de idoneidad del beneficiario, de 19 años de edad". El padre justificó el pago porque hacía falta revisar el material "habida cuenta de los cambios habidos en materia de retención de IRPF como de tipos aplicables a las cuotas de la Seguridad Social".

Ese no fue el único curso en que el catedrático abultó sus facturas, siempre según la querella. En el Máster de Administración de Empresa de ese mismo curso se asignó 72.000 euros, aunque solo estaban presupuestados 6.090 euros. Sus dos hijos facturaron de nuevo como colaboradores docentes por revisar el material didáctico. Aunque en este caso la factura fue mucho mayor, de 224.300 euros. De nuevo la UNED devolvió la factura al descubrir el parentesco. Con las autorizaciones de gasto que aprobó Pérez Gorostegui, el curso habría costado a la UNED 61.328 euros, aunque son cursos que tienen que autofinanciarse y que han de dejar un 24% de los ingresos en la propia UNED.

Eduardo Pérez Gorostegui, en un acto en la UNED.
Eduardo Pérez Gorostegui, en un acto en la UNED.

Inicialmente, el curso tenía un presupuesto de ingresos previstos de 50.000 euros con unos gastos de 30.450. De la diferencia, una parte iría a la UNED, otra a la fundación y otra en ayudas a alumnos. Finalmente se matricularon 243 alumnos, muchos más de los estimados inicialmente. Eso disparó los ingresos a 267.300 euros (a 1.100 euros por matrícula). Pero al aumentar los ingresos, la Fiscalía sostiene que el director del curso infló los gastos hasta los 300.300 euros usando a sus hijos, de forma que a la UNED, en vez de recibir los 64.419 euros que le correspondían, apenas le llegara nada. Como ejemplo de lo desorbitado de los 224.300 euros que asignó a sus hijos está lo que cobraron otros profesores. Un ingeniero de Caminos, doctor en Matemáticas y en Económicas, cobró 2.000 euros como colaborador externo.

La mecánica se repitió en otro curso más. En el Máster en Dirección de los Recursos Humanos de la Empresa, se pagó a sí mismo 31.000 euros y otros 30.000 a otra profesora, pese a que el curso solo tenía presupuestados 6.090 euros para gastos docentes. De nuevo sus dos hijos facturaron por el curso 256.900 euros (y otra vez la factura fue rechazada). En este curso, la facturación incluía una novedad: su sociedad Edubigodea SL una firma del catedrático, facturó 17.999 euros por el curso. La cantidad está un euro por debajo de lo que obliga a sacarlo a concurso.

Al pedir la universidad que justificara los pagos a sus hijos, el catedrático señaló que utilizaba una herramienta informática para realizar simulaciones pero que "el modelo está concebido para aplicarlo en entorno XP, por lo que para utilizarlo en Windows 8 —con su mayor seguridad, productividad y fiabilidad— es necesario adaptarlo virtualizándolo hasta que se realice su actualización definitiva" y que "las propias características técnicas de la herramienta y la evolución de la realidad que representa hacen imprescindible su revisión, adaptación, actualización y gestión, lo cual es una labor técnica altamente especializada". Pero según la acusación no aportó ningún documento que acreditara que sus hijos tuvieran esa especialización ni de dónde salía la cifra de 256.900 euros por esta tarea.

En los tres cursos, Pérez Gorostegui autorizó pagos de 504.999 euros a su favor, aunque 'solo' consiguió que la UNED aprobara 152.262, en cualquier caso muy por encima del sueldo máximo en el sector público y que se añadía a su salario como catedrático. La querella la tramita un juzgado de Madrid desde mayo de 2017.

La UNED denunció el caso al ser alertada por la Intervención General de la Administración del Estado. Además, le abrió expediente disciplinario por una falta muy grave y otra grave. Consideró que hay indicios de que cobraba más de lo permitido para los profesores y que además debió abstenerse de contratar a sus hijos. Pérez Gorostegui ha sido decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, vocal del Servicio de Inspección de la Universidad y director del Departamento de Organización de Empresas.

Alejandro Tiana, rector de la UNED desde 2013 (fue reelegido en 2017), explica por teléfono los detalles de cómo nacieron estas denuncias: "En una auditoría, la IGAE nos advirtió de posibles irregularidades. La inspección comenzó a mirarlo, pero vio que había casos que excedían nuestro ámbito de actuación y le dimos traslado a la Fiscalía porque ya no serían faltas disciplinarias", en alusión a los posibles delitos cometidos. Tiana, que fue secretario general de Educación con el primer Gobierno del PSOE, detalla que después esos cursos dejó de organizarlos la Fundación UNED y pasaron a la propia UNED, que está más fiscalizada. Este considera que no era algo generalizado: "Creo que es algo limitado. La universidad organiza 500 o 600 cursos al año y ni la IGAE ni el Tribunal de Cuentas detectaron nada antes. Ahora los controles son más exhaustivos". Tiana afirma que su política es de máxima transparencia con este caso.

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