existen 25 rutas del vino certificadas en España

El enoturismo abandona la marginalidad

Es reconocido por propios y extraños que el 'know how' turístico español es de los mejores del mundo, precisamente porque se encuentra en todos los lugares del planeta

Foto: Un grupo de personas recorre en burro unos viñedos en la Ruta del Vino del Ribera del Guadiana. (EFE)
Un grupo de personas recorre en burro unos viñedos en la Ruta del Vino del Ribera del Guadiana. (EFE)

Desde hace más de setenta años, en los tiempos del desarrollismo español en los lustros finales de la dictadura del general Franco, el ministro del ramo, Manuel Fraga Iribarne, se percató de algo obvio: el turismo permitía nivelar la balanza de pagos y, además, lograr por sí solo la apertura y el cambio de la sociedad española.

Ahora mismo, España lidera junto a Francia (la primera potencia por número de visitantes) el 'ranking' mundial por número de turistas y se prepara en este ejercicio 2018 para asaltar el capítulo relativo al número de ingresos.

El atractivo básico histórico de España ha sido el sol, playa y chiringuitos. Continúa siendo su principal 'input', prueba de ello es que las comunidades que más visitantes reciben son Canarias, Cataluña (en depreciación tras el 'procés'), Andalucía y Baleares. Pero los emprendedores del sector, en especial de nuevo cuño, están apostando claramente por el “otro turismo”, es decir, el de interior, que conlleva básicamente patrimonio cultural, arte, gastronomía y enocultura.

Viñedo en Finca El Quirón (Viñas del Jaro, D.O. Ribera del Duero)
Viñedo en Finca El Quirón (Viñas del Jaro, D.O. Ribera del Duero)

En la actualidad existen 25 Rutas del Vino certificadas en España (6 en Castilla y León; 4 en La Rioja; 3 en Andalucía; 3 en Castilla-La Mancha; 2 en Aragón; 1 en Cataluña; 2 en Galicia; 2 en Asturias, 1 en Extremadura; y una en Jumilla) pero crecen imparablemente al socaire de las distintas denominaciones de origen. Ya todas las comunidades autónomas tienen su particular ruta del vino. La evolución resulta impresionante, amparadas también por la ayuda oficial desde Turespaña que se ha percatado de la importancia de ofrecer destinos “distintos” y “caros” tanto al cliente interior como fundamentalmente a los europeos (nórdicos, británicos y alemanes preferentemente) porque supone un turismo de consumo caro y altamente ecológico.

Ruta de la Ribera del Duero

Quizá, las más emergente son las Rutas del Vino en Castilla y León, fundamentalmente en la Ribera del Duero, sostenidas básicamente por la fama de sus caldos que van 'in crescendo' y son ya muy conocidos en todo el mundo. En este contexto geográfico, los visitantes en el año 2009 fueron 65.004, mientras que en el pasado 2017 se contabilizaron 378. 663.

El salto cualitativo en cuanto al número de clientes se produjo en el año 2015 (todavía inmersos en una crisis económica de proporciones considerables). Sucedió que en la localidad de Aranda de Duero, corazón de esa ruta, el año anterior (2014) tuvo lugar la XIX Edición de las Edades del Hombre. Sumaron 269.909 enoturistas. Al año siguiente, tras el boca a boca, llegaron a 351.389 para finalizar con el récord ya comentado del pasado año con casi 400.000 visitantes.

Los perfiles de aquellos que practican el enoturismo en España pasan por personas entre 35-50 años; clase media-alta y cada vez hay más familias

La promoción directa en publicidad es mínima o brilla por su ausencia. Funciona el boca a boca y la calidad de los servicios que se ofrecen, incluidos los gastronómicos y la alta especialidad técnica de las distintas bodegas que conforman el consorcio. Se trata de un proyecto económicamente responsable que no depende de las subvenciones públicas para sobrevivir. Pero asienta sus fundamentos en la gran marca que supone la denominación de origen Ribera del Duero.

Otra de las claves del éxito de esta ruta –líder ya en España– es la enorme fidelización del cliente. Hay una Ribera del Duero para cada visitante y cada vez que se desplaza –muchos de ellos repiten varias veces- se le ofrece un plan distinto.

Perfil del enoturista

Los perfiles de aquellos que practican el enoturismo en España pasan por personas entre 35-50 años; clase media-alta (con incorporación creciente de la clase media) y cada vez con más asistentes con las familias. De ahí que los organizadores incorporen a sus programas actividades para niños. Todo bajo el paraguas del vino en sus distintas etapas.

Castillo de Peñafiel, tierra de vinos.
Castillo de Peñafiel, tierra de vinos.

Los madrileños y los vascos son los más asiduos. Ingleses y alemanes entre los europeos, si bien cada día se acreditan más norteamericanos. No hay que olvidar que a comienzos del año 'The New York Times' recomendó la Ribera del Duero como uno de los 52 lugares de mundo a visitar y pernoctar en sus lujosos palacios/conventos rehabilitados.

Viajar. Ya dejó escrito Sir Francis Bacon que el turismo en la juventud es una parte del aprendizaje en la vida y en la vejez una parte de la experiencia.

Con buen vino, mejor.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios