DEBATE CRUCIAL EN EL CONGRESO

Pulgares abajo de los familiares, gritos de "fuera" entre PP y PSOE: el debate de la PPR

Se cumplió el guion y el debate sobre la prisión permanente revisable se convirtió en broncos reproches de unas fuerzas políticas a otras, con las familias en la tribuna

Foto: Juan Carlos Quer (i) y Juan José Cortés, padres de Diana Quer y Mari Luz Cortés, asisten al pleno del Congreso. (EFE)
Juan Carlos Quer (i) y Juan José Cortés, padres de Diana Quer y Mari Luz Cortés, asisten al pleno del Congreso. (EFE)

Al filo de las nueve y media de la mañana, apenas media hora antes de que comenzara el crucial debate sobre la prisión permanente revisable, llegaban los primeros familiares de víctimas, desaparecidos y asesinados, insistiendo en pedir a las fuerzas políticas "que no derogaran en caliente". Peticiones que no llegaron a ningún puerto porque la mayoría del Congreso rechazó las enmiendas a la totalidad de PP y Ciudadanos, que solo apoyaron ellos, y que permite seguir adelante a la derogación propuesta por el PNV. Como estaba previsto, el debate cobró un tono bronco desde el primer momento y sirvió para poco más los distintos partidos se reprocharan unos a otros sus posturas bajo la atenta mirada de todos los familiares, que siguieron las intervenciones desde la tribuna de invitados.

Comenzaron los proponentes de las enmiendas. El portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, aprovechó su intervención para “rogar” al PSOE que “rectificara” y, al menos, se abstuviera en las propuestas para permitir que alguna saliera adelante. Los socialistas se indignaron y desde su bancada se escucharon las primeras críticas. En el turno del PP, José Antonio Bermúdez de Castro, lanzó fuertes palabras para todos los grupos (los que iban a votar que no y contra Ciudadanos por sus cambios de opinión), aunque la conclusión fue lo que desató el rifirrafe continuo con los socialistas: “Cuando les toque, no respondan solo a este grupo, miren ahí arriba”, aseveró (en referencia a que miraran a los padres de las víctimas). El enfado entre el grupo que dirige Margarita Robles era ya mayúsculo.



En realidad, la presión sobre el Partido Socialista se hizo notar desde el primer momento. No solo porque era de esperar que populares y centristas apelaran directamente a este grupo, sino por que las propias familias decidieron no tirar la toalla, apuntando directamente a los socialistas y recordando que la Asociación Clara Campoamor, "entidad progresista vinculada al PSOE desde 1968 que defiende a la mujer, a los jóvenes y a los seres más desfavorecidos, apoya esta causa de modo incondicional". Y lo hicieron en presencia de su presidenta, Blanca Estrella Ruiz. En esa misma linea, Juan Carlos Quer insistió en la legitimación de defender la no derogación con los casi tres millones de firmas "sin adscripción política alguna" que ya han conseguido las familias en la campaña lanzada en 'change.org'.

La diputada de Coalición Canaria intentó poner cordura en su turno de palabra. Ana Oramas reconoció su oposición a la derogación de esta pena que piden los nacionalistas vascos, aunque también crítico férreamente a PP y Ciudadanos “en su lucha en la que se aprovechan del sentimiento de la gente”, y se dirigió a los familiares para agradecerles su labor incansable pese a que no iban a recuperar a sus hijos. Desde la tribuna del Congreso seguían la sesión parlamentaria además de Quer y Juan José Cortés (padre de Mari Luz), los padres de Sandra Palo; María del Mar Bermúdez y Francisco Palo; el padre de Marta del Castillo, Antonio; y la tía de Yéremi Vargas, Jessica Sánchez.

La bancada popular aplaude la presencia en el hemiciclo de los padres de las víctimas. (EFE)
La bancada popular aplaude la presencia en el hemiciclo de los padres de las víctimas. (EFE)

Algunos de ellos se levantaron al término de la presentación de enmiendas mientras aplaudían, aunque rápidamente tomaron asiento. No evitaron hacer gestos de pulgares abajo durante la intervención del diputado socialista, Juan Carlos Campo, que confirmó el voto negativo de su grupo. La presidenta de Clara Campoamor se reafirmó en el mismo gesto.

Pulgares abajo de los familiares, gritos de "fuera" entre PP y PSOE: el debate de la PPR

El punto más bronco llegó durante la intervención del socialista, como cuando aseguró que “las víctimas no pueden ser utilizadas, ni ellas ni su dolor”, arrancando gritos desde la bancada popular. Hubo insultos, palabras malsonantes y “fuera, fuera” de un lado al otro del Congreso. Hasta el punto de que la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, tuvo que llamar al orden en distintas ocasiones e incluso amenazando con suspender la sesión. “No me obliguen a suspender el pleno, por favor. Sería bochornoso”.

Como publicó este diario, el terrible desenlace del caso del niño almeriense Gabriel Cruz —cuyo cadáver fue hallado en el maletero de la actual pareja de su padre este domingo tras 12 días desaparecido— influyó de manera significativa en este debate sobre la prisión permanente revisable. La confirmación de la muerte del pequeño Gabriel se une a la de otras víctimas y pesó sobre un debate que ha adquerido todavía una mayor relevancia social, como reconocen distintas fuentes parlamentarias. Prácticamente todos los grupos parlamentarios quisieron dedicar unas palabras de recuerdo al pequeño antes de comenzar su intervención.

Los familiares de las víctimas comparecen en el Congreso al término del pleno. (EFE)
Los familiares de las víctimas comparecen en el Congreso al término del pleno. (EFE)


"Nuestro movimiento no para aquí"

Al término del pleno, los familiares de las víctimas se reunieron durante veinte minutos con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Los principales integrantes de la plataforma (los familiares) que lanzaron la campaña en 'change.org' aseguraron estar “muy satisfechos” al comprobar que el mensaje “ha calado muy hondo entre los ciudadanos españoles”, y confirmaron que el movimiento “no se va a parar aquí”. Pretenden sumar muchas más firmas y, para ello, anunciaron una batería de nuevas iniciativas y movilizaciones que comenzarán este mismo domingo con concentraciones en distintas ciudades por las víctimas y para mostrar su repulsa a la derogación de la prisión permanente revisable.

Juan Carlos Quer recordó que hoy por hoy “la ley sigue vigente” y afirmó haber visto “muy nerviosos” a algunos dirigentes, sobre todo a los que pertenecen “a los partidos de izquierda que han mostrado su rechazo”. Les volvió a pedir a todos ellos “una solución alternativa” que garantice la protección de los más vulnerables. En esa misma linea se manifestó el padre de Mari Luz, cuando pidió a los parlamentarios “un debate sereno, con responsabilidad, y que aporte una respuesta lógica, con fundamento”.

Junto a los familiares se encontraba la presidenta de la Asociación Clara Campoamor que, fuera de toda duda, protagonizó la más férrea crítica al Partido Socialista. “Dentro de la vergüenza que siento como socialista de un partido que fundó uno de mis bisabuelos os pido perdón”. Blanca Estrella cargó fuertemente contra el diputado socialista y reconoció “indignación” y “vergüenza” por sus palabras: “Nos ha tomado por tontos”, zanjó.

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