EL DECLIVE INDUSTRIAL EN EL INTERIOR

Miranda, el Detroit burgalés: "Si cierran más fábricas, el hospital será la mayor empresa"

Los cierres de Gamesa y Garoña ensombrecen el intento de renacer de la ciudad de Castilla y León más castigada por la crisis. La población ha caído un 10% y el paro se ha duplicado

Foto: En el suelo de la antigua papelera, cerrada en 2009, irá una terminal de contenedores. (R. M.)
En el suelo de la antigua papelera, cerrada en 2009, irá una terminal de contenedores. (R. M.)

Cuando hace un año Siemens y Gamesa hicieron efectiva su fusión, el gigante resultante, uno de los mayores del mundo en fabricación de aerogeneradores, lanzó un emblema imbatible: 1+1=infinito. Buen rollo. Un año después, en Miranda de Ebro, 35.000 habitantes al norte de Burgos, ya lindando con el País Vasco, los trabajadores de Gamesa han cambiado el eslogan. "1+1=finiquito". Porque la planta de Gamesa está sin actividad. La empresa ha anunciado que la cerrará y sus 134 empleados están en pie para evitarlo y con ello han movilizado a toda la ciudad. "No más cierres de empresas. Miranda se muere", se lee en una pancarta que cuelga de la valla que rodea la nave.

Gamesa ha esgrimido que la pala de aerogenerador que fabrican en Miranda es de solo 40 metros, la más pequeña del mercado, y que se ha quedado obsoleta. Como no hay pedidos, el cierre es la única opción. Aitor Balanzategui, uno de esos 134 trabajadores, resume la situación: "Están buscando otros países para abaratar costes. Nos metieron dentro de un recorte de 2.000 millones. Unos 200 empleados se han acogido a bajas incentivadas y el resto somos nosotros. Casi alardeaban de nuestro cierre como un recorte. Aquí hay dos mundos: el suyo, que es dar cuentas al inversor, y el nuestro, que no somos nadie. Una de sus diapositivas decía que estaban buscando otros países para abaratar costes. Luego a nosotros nos dicen que les duele mucho el cierre. Pero la realidad es que nos han tenido engañados durante dos años, hasta que hemos entregado la última pala". El 65% del empleo en la fábrica es femenino.

Las pancartas contra el cierre de Gamesa se repiten. (R. M.)
Las pancartas contra el cierre de Gamesa se repiten. (R. M.)

Balanzategui está sentado en la sede de UGT junto a otros siete miembros del comité de empresa. Hay mucha indignación. Explican que el ayuntamiento (gobernado por el PSOE) y la comunidad (del PP) han ofrecido a la empresa una alfombra roja para que se quede, pero que no ha habido manera. Luis Ángel, 'Fiti', se pone negro al enseñar un folleto de la compañía sobre la fusión: "Me hervía la sangre con esa presentación. Mire lo que dice: 'Los empleados están motivados y comprometidos y se sienten impulsores del éxito del negocio'. Nosotros hemos estado comprometidos al máximo y sin embargo, ¿de qué está sirviendo?".

A los inversores les dicen que están buscando otros países para abaratar costes. Luego a nosotros nos dicen que les duele mucho el cierre

El cierre de Gamesa parece, aunque les duela, irreversible. Por la ciudad es fácil en las ventanas, en la ribera del Ebro o incluso en los baños de los bares carteles pidiendo la continuidad de la planta, abierta hace 19 años. Pero la compañía no ha mostrado otra opción y tiene la ley de su parte. El drama no es solo para sus empleados. Es para toda la ciudad. Porque Gamesa es solo el último cierre de una cascada de malas noticias; para algunos, el último clavo sobre el ataúd de Miranda, de este nudo de comunicaciones y ciudad ferroviaria que siente escaparse el futuro.

Trabajadores del comité de empresa de Gamesa. (R. M.)
Trabajadores del comité de empresa de Gamesa. (R. M.)

En 2009 cerró Rottneros, una papelera que empleaba a unos 350 trabajadores y que ocupaba un espléndido terreno junto al río. En 2011 le tocó el turno a la empresa de fibra acrílica Montefibre, que estaba justo al lado y que hace un año reabrió aunque con menos empleos: ha pasado de unos 275 a 170. El tercer golpe fue el de la nuclear de Garoña —aunque no está en el municipio de Miranda, de ahí salen la mayoría de los empleados—. Desde final de 2012 está bajo mínimos. Primero parecía una parada técnica a la espera de que el Gobierno bajara los impuestos, pero ya se ve definitivo. En 2012, Garoña empleaba a 300 personas y ahora, después del ERE de noviembre, a 119, según informa la central. Además, han caído a cero las subcontratas para las recargas y otros trabajos auxiliares. En el sector de la industria, Miranda ha pasado de contar con 160 empresas en 2012 a las 130 de la actualidad.

Entre los trabajadores de Gamesa se monta una pequeña tertulia.

—Miranda es una ciudad bastante dañada porque llevamos una tras otra. Esto era una ciudad industrial de alto nivel y se está quedando en estado grave.

—Y si poniéndole una alfombra roja se va Gamesa, la ciudad queda muy tocada. No son los 134 empleos: es un varapalo al comercio. Hablamos de Garoña, Rottneros y Montefibre, que estuvo tres años cerrada y ahora ha arrancado aunque con menos gente... Pero alrededor han cerrado pequeños talleres, comercios... Esto es un castigo para todos.

—Gamesa quería irse por la puerta de atrás, pero ahora tiene que dar explicaciones a toda la comarca y la comunidad.

—Como sigan cerrando, el ayuntamiento y el hospital se van a quedar como las mayores empresas.

—De cara a otras empresas que quieran ponerse aquí, tampoco es bueno. Ellos dirán: "¿Para qué vamos a ir a Miranda si se van todos? Aquí algo pasa".

Desde que en 2008 alcanzase su pico con 39.589 habitantes, posteriormente la población ha disminuido cada año

Tomarse un café con Fernando Zatón, presidente de los comerciantes de Miranda, no anima demasiado. Al revés. "En el comercio palmamos la situación día a día. Y la realidad es que la gente no consume. Al irse la industria, se ha roto una cadena. Lo que nos falta es que hagan un' bypass' para que no pare el AVE. No nos va a quedar ni la Renfe. Recuerdo cuando decían que Miranda iba a llegar a 50.000 habitantes. ¿Y ahora? Unos se marchan y otros subsisten a la espera de la jubilación". Hablando con él no parece exagerado el título de 'Detroit burgalés' con que el 'Diario de Burgos' bautizó a la ciudad.

Desde que en 2008 alcanzó su pico con 39.589 habitantes, la población ha disminuido cada año. Hoy hay 35.608 personas empadronadas, un 11,18% menos con respecto a 2008. Eso, en una ciudad industrial que siempre había crecido. El polígono industrial de Ircio, a las afueras de Miranda, está prácticamente vacío. Es el más grande de Castilla y León, pero se abrió justo antes de la crisis.

Roberto Martínez y Carlos Soleto, en los terrenos donde irá la terminal de contenedores. (R. M.)
Roberto Martínez y Carlos Soleto, en los terrenos donde irá la terminal de contenedores. (R. M.)

Los obreros levantan la antigua vía del tren hacia la papelera. (R. M.)
Los obreros levantan la antigua vía del tren hacia la papelera. (R. M.)

Roberto Martínez de Salinas es el responsable de Miranda empresas, un proyecto que creó el ayuntamiento hace dos años para levantar la ciudad. Ofrece una visión optimista con números. Es como ese médico que con el paciente en la UVI observa mejoría con los datos de los análisis aunque a primera vista los familiares no noten nada. "Desde 2008 la crisis golpea a toda la sociedad. Pero hay determinados lugares que sufren más. Miranda, por ser ciudad industrial, ha sufrido específicamente. Se han venido abajo sus tres principales motores: Rottneros, Montefibre y Garoña. Es un palo tremendo. Entre 2008 y 2013, Miranda casi triplica su tasa de paro. Ese aumento se explica prácticamente con el cierre de estas tres empresas. Si ahora se le suma Gamesa...", cuenta en un café de Miranda. Los lugareños dicen que no notan apenas el intenso frío que barre la ciudad.

La ciudad, que llegó a tener un 6% de paro, subió hasta el 18% en 2012 y ahora ha bajado al 12%. Roberto es geógrafo y de Miranda. Ha asesorado en unas 60 ciudades a crear planes de dinamización. Recuerda que cuando salió el proyecto de Miranda, su familia le pidió que no se presentara. "Mis padres, de los que yo siempre había tenido sus consejos como sagrados, me dijeron: 'Hijo, no te presentes, que es muy difícil y te van a dar palos. Ahora la responsabilidad del problema de Miranda va a caer sobre tus espaldas'. Y por una vez no les hice caso. Le dije, 'mamá, es mi ciudad y estudié para esto'. La única opción para Miranda es la industria, nada de cambiar y buscar turismo. Aquí no hay playa ni mucho atractivo".

Uno de sus primeros días en el cargo fue a ver los terrenos de la antigua papelera. "Parecía un lugar para 'The Walking Dead". Él en cambio veía muchísimas posibilidades bajo los arbustos que habían crecido colonizando todo y se empeñó en ponerlo en valor. Hoy ya hay movimiento. La empresa JSV Logistics, dedicada a mover contenedores, está preparando aquí la Terminal de Contenedores de Miranda. Carlos Soleto es su responsable. "Desde Miranda podemos tomar la mercancía y llevarla en tren al puerto que nos diga el cliente y luego la podemos mover en barco. El ahorro en costes es brutal".

Los trabajadores están levantando la antigua vía que iba desde la estación del tren a la antigua papelera. Son solo 600 metros y Miranda lleva 20 años hablando de crear una plataforma logística así, pero no ha sido hasta ahora, con el paciente grave, cuando se ha puesto en marcha. Soleto pasea por la enorme explanada que ocupará la terminal y parece que ya lo ve. "Esa nave es fantástica. Aquí va la máquina que toma los contenedores y los carga en el tren". Desde Miranda a Algeciras, Tarragona o Bilbao por tren y de ahí al mundo en barco. Más barato, eficaz y sencillo que con camiones. El negocio parece obvio para un nudo ferroviario como este, pero ha hecho falta tocar fondo para ponerlo en marcha.

En el polígono industrial de Ircio también hay indicios de que algo se mueve. Unos trabajadores parecen reponer el cable robado entre las farolas y, aunque sigue siendo un mar de parcelas vacías, Roberto Martínez de Salinas señala alguna caseta de obra. "Es el polígono industrial más grande de Castilla y León, pero está desierto porque se inauguró en 2007 y solo hay dos empresas. Tiene 2,5 millones de metros cuadrados. En estos dos años hemos cerrado ya la instalación ahí 22 empresas y unos 220.000 metros cuadrados".

Para atraer empresas, la Junta y el ayuntamiento han rebajado todo lo posible las condiciones. "A las parcelas que en 2016 tenían un precio de 70 euros por metro cuadrado ahora les damos salida por 17. Hemos bajado el precio a la cuarta parte. Igual encuentras suelo más barato, pero en Villaperdida del Monte, que espero que no exista, o en algún sitio difícil de llegar. Pero no creo que haya nada comparable a Miranda, que tiene las principales arterias de comunicación y en un polígono de lujo".

Estamos jugando a la lotería, pero solo aspiramos al reintegro, a quedarnos como estamos

Además, las empresas que vayan tendrán exenciones en el impuesto de actividades económicas durante dos años, un impuesto de construcción al 5%, igual que la licencia de actividad y un IBI bonificado al 95%. A quien no quiera comprar, como la ley no permite regalar el suelo, se le ofrece un alquiler de 20 euros al mes por cada 1.000 metros cuadrados durante 75 años. Para una localidad fronteriza con el País Vasco, con su propia Hacienda y ventajas fiscales, estas ayudas son imprescindibles, Martínez de Salinas cuenta que se ha empeñado en que todos los grupos políticos lo apoyen y en llevar de la mano al ayuntamiento y a la comunidad pese a ser de partidos distintos. "Conseguimos poner de acuerdo a los cinco grupos políticos. Esto da estabilidad a las inversiones. Cuando ven inestabilidad política, los inversores se van. Mire lo que está pasando en Cataluña". Tras la fuga de la empresa Agrolab de Tarragona a Burgos, media España intenta pescar en el 'procés'.

Martínez de Salinas, el encargado de revitalizar Miranda, pide tiempo y ver más allá del cierre de Gamesa. "Los proyectos de atracción de inversiones empresariales son lentos. Debería valorarse el trabajo en un quinquenio. El cierre de Gamesa llega en el peor momento. Es un problema puntual de una empresa, pero Miranda está repuntando. Lo de Gamesa hace que de un día para otro 134 personas se queden sin trabajo y nosotros no podemos crear esos empleos en un día. Estamos captando esos empleos y más, pero de una forma más lenta".

Fernando Zatón, presidente de los comerciantes, ante una tienda cerrada. (R. M.)
Fernando Zatón, presidente de los comerciantes, ante una tienda cerrada. (R. M.)

El problema es que hay mirandeses que están perdiendo la paciencia y quieren resultados ya. Zatón, el presidente de los comerciantes, es de los pesimistas. Pasea por el centro de Miranda enseñando comercios en liquidación o que están cambiando de actividad. Hacerse una idea del alcance de la situación es difícil porque en otras ciudades de este tamaño también se pueden ver comercios vacíos. "Ese se va. Ese no sé qué va a poner. No digo que no se estén haciendo cosas. Sí sé que lo están intentando y que no es sencillo. Nos dicen que vienen 20 empresas pero no sabemos si son talleres o grandes empresas. Pero el cierre de Gamesa sí lo vemos. Necesitamos una gran industria. El problema es que estamos jugando a la lotería, pero solo aspiramos al reintegro, a quedarnos como estamos". En la zona aún recuerdan las promesas que el Gobierno socialista lanzó en 2009 cuando intentó cerrar Garoña. Entonces hablaban de un Parador de Turismo y de otras inversiones que nunca llegaron. Hay gente escaldada.

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