SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DE PODEMOS

Pablo Echenique: "Tenemos que arrebatar la palabra patria a la derecha"

El número dos de Podemos responde en esta entrevista sobre los retos de la formación de cara al próximo ciclo electoral, las hipotéticas confluencias, el nuevo discurso o la relación con el PSOE

Foto: Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. (Carmen Castellón)
Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. (Carmen Castellón)

Pablo Echenique Roba (Rosario, 28 de agosto de 1978) tiene trece meses por delante, como secretario de Organización de Podemos, para preparar al partido de cara a las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019. Una tarea que en esta formación no solo implica lanzar la campaña y construir las candidaturas, sino también negociar las posibles confluencias con sus aliados, la forma jurídica de las candidaturas, el formato de las primarias y, como no, el nombre de las marcas electorales, que no siempre coinciden en cada territorio. Del trabajo preelectoral, la configuración de discursos, más patrióticos que nunca, y también de los posibles acuerdos postelectorales hablamos con el número dos de Podemos en esta entrevista.

PREGUNTA: Esta semana se ha visibilizado la competencia parlamentaria entre PSOE y Podemos registrando iniciativas sociales similares. ¿Han dejado de ser socios preferentes para recuperar la guerra por la hegemonía de la izquierda?

RESPUESTA: Nosotros siempre ponemos encima de la mesa la posibilidad de echar a Mariano Rajoy mediante una moción de censura. Si el PSOE no quiere no se puede hacer, y eso es clave para que tengamos políticas progresistas en este país. Estamos viendo como el Ejecutivo tiene un enorme poder y puede vetar leyes que aprueba el Congreso, con lo cual eso que decía Eduardo Madina de que se iba a "crujir" al PP desde el Parlamento, ahora sabemos que es mentira porque tenemos un sistema institucional que da mucho poder al ejecutivo sobre el legislativo.

P: Sin colaboración parlamentaria difícilmente podrán llegar a ese tipo de grandes acuerdos.

R: Más allá de las iniciativas que cada uno presentemos hay que decirle a la gente la verdad, que el PP puede vetar todas las leyes que puedan mejorar las condiciones de vida de la gente. Ahora estamos hablando de brecha salarial y de pensiones, y el PP ha vetado la ley de igualdad de permisos de paternidad y maternidad y otra de mejora de las pensiones. En estos momentos no tenemos que medir quién es más oposición o menos por las iniciativas que uno presente. La única manera de hacerle oposición al PP es echarlos antes de 2020, y ahora la única fuerza que quiere hacerlo es Podemos y las confluencias, y no el PSOE. Está claro quién es la oposición. No decimos esto con alegría. Yo era más feliz haciendo ciencia que teniendo el foco encima todo el rato. No he venido a la política para tener poder, sino para cambiar mi país porque funciona de manera injusta y la gente lo está pasando mal.

La única manera de hacerle oposición al PP es echarlos antes de 2020, y ahora la única fuerza que quiere hacerlo es Podemos

P: Ni siquiera han podido reunirse para negociar sobre la reforma de la Ley Electoral.

R: No paramos de proponer reuniones e iniciativas conjuntas al PSOE. Irene (Montero) ya se lo ha dicho a Margarita Robles y Txema Guijarro le ha pasado documentación a Rafael Simancas y estamos dispuestos a que pongan ellos la fecha y el lugar o formato de la reunión. Pero no parece que quieran hablar de reforma electoral a pesar de que la llevan en el programa. No están demostrando coherencia con lo que están haciendo y lo que han dicho en su campaña interna.

P: ¿Se sienten traicionados por lo que dijo Pedro Sánchez en la campaña para las primarias?

R: Quienes se deberían sentir traicionados son los militantes y votantes del PSOE, a quienes se les dijo una cosa por parte del candidato a secretario general y luego hace la contraria. Nosotros cuando Sánchez gana las primarias tenemos cierta esperanza por la manera en que lo hace, su discurso y por quienes eran sus enemigos en esa batalla. Cuando vemos que esto no pasa no nos sentimos traicionados, pero sí que nos entristece que el PSOE cierre esta puerta porque se está bloqueando el cambio político, sin poder reducir la brecha salarial o sin poder parar el vaciamiento de la hucha de las pensiones.

P: ¿Se antojan más complicados ahora los pactos postelectorales en las próximas elecciones municipales y autonómicas que cuando Sánchez accedió a la secretaría general?

R: En lo autonómico las cosas han funcionado bien, no entendemos por qué Sánchez no quiere un acuerdo para el conjunto del Estado cuando hay un vicepresidente de Podemos en Castilla-La Mancha gobernando con Emiliano García Page, en muchos ayuntamientos el PSOE ha ayudado a que haya un alcalde del cambio y nosotros a echar al PP en muchas comunidades autónomas. En Aragón, por ejemplo, tenemos muchas diferencias con Lambán, pero creo que a la gente le va mejor que con Luisa Fernanda Rudi, al igual que a los valencianos con Puig y Oltra. La respuesta a la negativa de Sánchez quizá la dio él en la entrevista con Évole. Los mismos poderes económicos que denunciaba ahora quizá están influyendo en su modo de funcionar políticamente.

P: ¿Ahora que Cs se está desmarcando del PP, creen que Sánchez preferiría pactar con Rivera que con Iglesias?

R: Desconozco si están haciendo ese análisis, espero que no. Primero porque volvería a revelar una incoherencia profunda en el discurso del PSOE, pues Pedro Sánchez ha llamado a Cs el Vox de la política española, que está a la derecha del PP. No es una buena noticia tener un PSOE débil en España porque por la aritmética política no puede haber un Gobierno del cambio sin el concurso de los socialistas. En segundo lugar sería una mala noticia porque si eso se lleva a término estaríamos hablando de un proyecto de país en lo económico que no sería distinto al del Gobierno del PP.

P: ¿Por qué?

Los mismos poderes económicos que denunciaba Sánchez, ahora quizá están influyendo en su modo de funcionar políticamente

R: El problema del PP es que es un partido que cuando tiene que elegir entre la banca y la gente que no puede pagar la hipoteca elige la banca, o cuando tiene que elegir entre los fondos privados de pensiones y los pensionistas que no llegan a fin de mes elige a los primeros. Cs es lo mismo, siempre van a estar al lado de los poderosos y si el PSOE los elige seguirían sufriendo nuestros compatriotas.

P: El punto de ruptura fue Cataluña. ¿Será porque tienen diferencias insalvables en el modelo territorial?

R: No lo sabemos porque el PSOE nunca ha hablado con nosotros en una reunión privada sobre el tema territorial. Cuando dijeron que era la traba para llegar a un acuerdo en las negociaciones para la investidura era mentira porque solo habíamos hablado de economía. Traían el programa de Luis Garicano y nosotros no queríamos que siguiese habiendo precariedad laboral, por lo que no pudimos llegar a un acuerdo, pero nadie puso encima de la mesa el tema territorial.

P: ¿Tampoco en la fallida mesa de colaboración parlamentaria?

R: Tampoco. Lo que sí sé es que Pedro Sánchez ganó las primarias hablando de plurinacionalidad, un concepto que hasta entonces solo defendíamos nosotros.

P: Posteriormente matizó que su apuesta plurinacional se ceñía a lo cultural.

R: Pero por lo menos lo dijo, fue la primera vez que lo hacía un secretario general del PSOE y mucha gente en Cataluña o Euskadi lo recibió como una buena noticia. Luego le vimos alineándose con las tesis del PP respecto de la crisis territorial. No le pedimos que tenga las mismas tesis que nosotros, como un referéndum pactado con garantías, lo que sí le pedimos es que por lo menos no esté exactamente donde está el PP. Se podrían mover en un espacio intermedio entre nosotros y el PP. Es la posición de un partido que no entiende España y no puedes ser partido de Gobierno sin entender esto, que España es plurinacional.

P: ¿No se arrepiente de la posición que han defendido en Cataluña?

R: Nunca hemos utilizado la posición sobre Cataluña como un problema para hablar con el PSOE.

P: ¿Ellos sí?

R: De manera privada no, pero si un periodista les pregunta a lo mejor es por eso por lo cual han decidido no echar a Rajoy.

P: ¿No hacen autocrítica, entonces?

Cs es lo mismo que el PP, siempre van a estar al lado de los poderosos y si el PSOE los elige seguirían sufriendo nuestros compatriotas

R: Pensamos que es la posición correcta, pero en una guerra de banderas las posiciones, que desde nuestro punto de vista menos fractura a la sociedad catalana y española, al no apelar directamente a las pasiones de la gente uno puede sufrir electoralmente. No creemos que hayamos tenido una posición incorrecta. Sí hacemos autocrítica por no conseguir el objetivo de poner la agenda social en primer plano. Esto lo tenemos que conseguir y no valen excusas, aunque la guerra de banderas te deje poco espacio mediático.

P: A algunos de sus socios, como Anova (En Marea), han criticado su posición por centralista. ¿Seguirá Cataluña siendo un generador de problemas para ustedes, también para reeditar las confluencias?

R: Espero que no, que la tensión en Cataluña vaya a menos y haya un gobierno pronto porque la gente allí sigue teniendo los mismos problemas que en el conjunto de España. Espero que este sainete llegue a su fin y haya un gobierno que por lo menos pueda gobernar.

P: ¿Pero concretamente cómo puede afectar a su relación con En Marea?

R: A los compañeros de Anova decirles que nosotros no somos una fuerza independentista ni lo vamos a ser. En los términos en que podamos llegar a un acuerdo se intentará, pero si para ellos es una línea roja pues habrá que ver otras posibilidades.

P: ¿Es Galicia uno de los territorios con más problemas para repetir la fórmula de unidad popular?

R: En Galicia no se está negociando aún para las autonómicas, ni tampoco para las municipales.

P: Ya hay candidatos a alcalde, como Xulio Ferreiro en A Coruña.

R: Es buena idea que los alcaldes del cambio repitan, pero en el nivel municipal los actores ya no son los mismos, las candidaturas de unidad popular son sujetos más complicados. No hablas directamente con Anova, sino con Compostela Aberta o Marea Atlántica. En todo caso queremos que España sea un proyecto común y esto es una clave de nuestro proyecto político. Esta sí es una línea roja.

P: Con IU sí están negociando. ¿En qué fase están y qué plazos manejan para poder cerrar un acuerdo?

Queremos que España sea un proyecto común y esto es una clave de nuestro proyecto político

R: En las próximas semanas o meses se irá concretando, pero en estos momentos estamos en una fase de pensar juntos. Las municipales tienen una particularidad que desde el punto organizativo y logístico son muy complicadas porque hay muchos actores. Hay que poner a mucha gente de acuerdo y el diseño de cómo se hace eso en común no es sencillo, por lo que lo mejor es pensar en común y ahora estamos dialogando esto con IU y Equo.

P: Alberto Garzón reclamaba en un informe interno mayor representación. ¿Cree que están infrarrepresentados o poco visibilizados en Unidos Podemos?

R: Me leí el informe y se refiere más bien a la visibilidad.

P: Sí, utiliza tablas con porcentajes sobre la intención de directa de voto que tendría Podemos y la que tendría IU.

R: Ya sabemos cómo son las encuestas. Que pidan mayor visibilidad es legítimo, cualquier fuerza política quiere que se le vea, y creo que además es bueno porque nos hace más fuertes que se vea que el espacio confederal no solo es Podemos, ayuda a que personas que se referencia más en IU, Equo o En Marea se sientan parte del proyecto al ver a sus portavoces.

P: ¿También está a favor de darles esa visibilidad en la marca? Porque Unidos Podemos no visibiliza las siglas de IU.

R: El nombre no va a ser un problema a la hora de negociar.

P: ¿No tienen que presentarse entonces con la marca Unidos Podemos a las municipales y autonómicas?

Que IU pida mayor visibilidad es legítimo, y creo que además es bueno porque nos hace más fuertes a todos

R: Nos parece que no es lo más importante. Si nos plantean otra posibilidad que funciona pues habrá que estudiarlo. En mi opinión personal estar cambiando de nombres o llamarnos de manera diferente en cada territorio creo que despista un poco a la ciudadanía. Tampoco creo que hay nombres buenos o malos, sino que hay nombres estables en el tiempo y homogéneos en el espacio. El debate de nombres no se entiende mucho, tiene más que ver con las élites de los partidos que con las demandas de la gente, y por eso no debemos dedicar mucha energía a esos debates.

P: En el caso concreto de Compromís, ¿apuesta por hacer una coalición preelectoral?

R: La gente está contenta con el pacto del Botánico, tras tantos años de Gobierno del PP saqueando, se valora positivamente ese acuerdo. Pero cómo transitarlo hacia el futuro deberán decidirlo los compañeros en Valencia.

P: ¿Es favorable a profundizarlo para acudir juntos a las autonómicas?

R: A priori, los acuerdos cuanto más amplios son más potencia tienen, pero desconozco en qué estado están las conversaciones entre la dirección de Podemos en el País Valencià y Compromís.

P: En el Congreso su relación se ha enfriado.

Parecía que eran diferentes los planteamientos de Pedro Sánchez y Susana Díaz, pero ahora estamos viendo que quizá no lo son tanto

R: Coincidimos en casi todo, es verdad que han querido marcar perfil pero coincidimos programáticamente y son aliados. Tanto si se da coalición o no, después de ir a las urnas habrá colaboración como hasta el momento.

P: La siguiente cita electoral será las elecciones andaluzas. ¿Ve a Teresa Rodríguez liderando como candidata a la presidencia o a Antonio Maíllo?

R: Claro que veo a Teresa Rodríguez liderando, no hace falta ser andaluz para ver que su liderazgo es muy potente, además que es de Podemos. Lo tengo claro, pero también es un debate que tendrán que tener en Andalucía.

P: ¿Apuesta por primarias conjuntas con IU o separadas para elegir las listas?

R: No hemos llegado a ese nivel de detalle, lo estamos debatiendo pero no hay posiciones fuertes en un sentido u otro. Habrá primarias pero no sabemos el formato exacto.

P: ¿Trabajan con el escenario de un adelanto electoral en Andalucía?

Afortunadamente estamos viendo cómo hay una nueva primavera de movilizaciones

R: Creo que puede haberlo. No sería la primera vez que Susana Díaz utiliza las instituciones de los andaluces para beneficiarse a ella misma. Adelantar dependerá de sus encuestas internas, no del bienestar de los andaluces. Ya lo hizo la última vez y quizá repita.

P: Susana Díaz pactó con Cs. ¿Se ven en Andalucía cogobernando con el PSOE, como pretenden en otras comunidades?

R: Parece lógico que Díaz quiera llegar a acuerdos con Cs porque comparten muchas cosas. Lo extraño no es que Díaz no haya querido entrar a un acuerdo con Podemos, que se propuso tras las elecciones con tres puntos concretos que no aceptaron, lo raro es que Pedro Sánchez no quiera llegar a un acuerdo con Podemos. Parecía que eran diferentes los planteamientos de Pedro Sánchez y Susana Díaz, pero ahora estamos viendo que quizá no lo son tanto. La respuesta depende más de Díaz que de Teresa Rodríguez.

P: Su reglamento ha dejado sin dirección a muchos municipios. ¿Cómo puede afectar esto de cara a las municipales para preparar la campaña?

R: Faltan 13 meses aún, antes de eso habrá dos tandas de conformación de órganos municipales. En los municipios con más potencia militante habrá órganos. Lo que se ha hecho es pasar de un modelo en el que podría haber un secretario general con solo tres votos, a otro que para haber órganos tenga que haber militancia fuerte. Esto coincide en el tiempo con el final de mandato de los órganos, por lo que estamos en un periodo de transición en el que hacer trabajo político para tener más militancia y que esa militancia tenga así sus órganos.

P: Su número de militantes sigue siendo bajo en el rural, y sí están promoviendo ya encuentros para preparar la campaña, como 'En Marcha 2019'.

R: Es evidente que hay que empezar ya, pero preparar las municipales no es sentarse mañana a hacer las papeletas o llegar a acuerdos con aliados. Para nosotros prepararlas es que este año se haga trabajo hacia fuera, hacia la sociedad, intentar extendernos por el medio rural y apoyar las movilizaciones, que afortunadamente estamos viendo cómo hay una nueva primavera de movilizaciones. Es así como se crece, uno no aumenta sus bases diciéndolo, sino haciendo trabajo que tenga que ver con los problemas de la gente. Ya hacia finales de año o cuando hagamos un calendario más concreto para aterrizar los acuerdos nos centraremos en esto, que es fundamental para ser más y mejores. El encuentro 'En Marcha 2019' del 7 de abril es el pistoletazo de salida de este trabajo político.

P: Hace unos meses crearon la figura del militante para diferenciarla del inscrito. ¿Qué datos de censo manejan?

La patria es uno de los conceptos fundamentales que están en el centro de la disputa política en estos momentos

R: El censo de militantes está en fase incipiente y creo que aumentará mucho con la elección de los órganos municipales. El número de militantes define el tamaño de los órganos y mucha gente que todavía no se ha dado de alta, aun siendo militante, se apuntará. Las cifras del censo hasta que venga esta primera oleada de asambleas municipales no son realistas.

P: Según los últimos datos apenas se cifraban unos 15.000 militantes.

R: Un poco más, pero hay muchos más militantes que 15.000 y lo veremos a medida que avancen las asambleas porque tenemos la figura del inscrito activo y en esa tipología de participante en Podemos hay más de 200.000 personas. Siempre hemos querido acomodar todos los tipos de participación porque no entendemos la participación política según un modelo antiguo, y por eso tenemos tantas capas para recoger toda esa diversidad.

P: ¿Esa "primavera de movilizaciones" será un impulso para sus intereses electorales?

R: Yo me emocioné viendo la última manifestación de pensiones, de la gente que ha levantado este país y han traído la democracia, derechos sociales y modernizado España. No se les puede machacar con políticas crueles como las del PP.

P: Coincide con el debate abierto en la izquierda sobre si priorizar más las cuestiones sociales, apelando a la clase obrera, o buscar la transversalidad y hacer hincapié en cuestiones identitarias, como el feminismo.

En política nos perdemos a veces en debates demasiado académicos. Cuando veo una movilización popular lo que me encanta es lo clarísimo de su planteamiento y lo útil que es. Si tú vas a preguntarle a un pensionista que se manifiesta si hay que hablar de clase obrera o de populismo y si es mejor ser más transversal o cavar trincheras te dirá que "no sé muy bien de qué hablas", y que tampoco le interesa. Se manifiesta porque gana 600 euros de pensión tras estar 40 años deslomándose. Desde ahí es desde donde tenemos que articular nuestro discurso.

P: ¿Priorizando lo material, entonces?

R: Es que para eso está la política. Para hacer que tu país sea próspero, no sufra y tenga una vida digna. Los debates sobre cómo conseguirlo, cómo articular el discurso o desde qué tradición política, son interesantes para un puñado de personas que se dedican a este 'business', pero para la gente corriente que lo está pasando mal es un debate secundario.

P: La patria vuelve a inmiscuir su discurso. ¿Qué es el patriotismo para Podemos?

El pueblo español tiene muchos motivos para sentirse orgulloso

R: Es uno de los conceptos fundamentales que están en el centro de la disputa política en estos momentos. Lo que está pasando es que vemos el choque en dos maneras de entender este concepto. Por un lado, patria como envoltorio, como símbolos, sin nada debajo, y por otro lado los que entendemos que la patria es tener una sanidad pública universal, que nadie se quede tirado porque no tiene ingresos para llenar la nevera, que gays y lesbianas se puedan casar, o que el acceso a la cultura es parte de la democracia y es patria. Es el choque entre la patria en la pulsera y la patria en la nevera.

P: Será la "nueva España" a la que apela Pablo Iglesias uno de sus principales ejes de campaña?

R: No hemos entrado todavía en esa fase pero sí creo que es una parte de nuestro discurso en la que haremos mucho énfasis. Creo que la clave es sentirse orgulloso de tu país con los motivos correctos. España es el país de la sanidad universal, hasta que los corruptos del PP nos la quitaron, es también el país del matrimonio gay, del 15-M o de la acogida de inmigrantes. El pueblo español tiene muchos motivos para sentirse orgulloso, y esa es una idea política muy potente. Además compite con el esquema capitalista de vaciar la patria, hacerla un producto, sino también con la estrategia de dividir a los de abajo.

P: Sigue siendo un concepto capitalizado por la derecha.

R: Su capitalización es de la patria con concepto vacío. Cuando hablan de España solo hablan de símbolos, nunca hablan de la gente de España. Capitalizan el envoltorio, los símbolos, pero eso no es patriotismo, es 'marketing', porque un país es su gente, sus derechos sociales, y no solo sus banderas. Este es un concepto central sobre el que tendrá que pivotar la disputa política. Puedes hacer política utilizando las bajas pasiones, solo para ganar votos, algo que igual te hace ganar pero empeora tu país. Ya veremos si le podemos arrebatar a la derecha la palabra patria, debemos hacerlo.

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