PROPUESTA DE REFORMA DE la LEY ELECTORAL

Podemos negociará con Cs bajar la edad para votar a los 16 años y listas cremallera

La formación liderada por Iglesias no solo quiere cambiar la regla d'Hondt por el denominado método Saint-Laguë, sino también hacer obligatorios los debates o incrementar la paridad

Foto: Ciudadanos votando en un colegio electoral en los comicios generales del 20-D. (EFE)
Ciudadanos votando en un colegio electoral en los comicios generales del 20-D. (EFE)

Podemos y Ciudadanos se reunirán este jueves en el Congreso para consensuar una reforma de la Ley Electoral que la haga más proporcional. La principal propuesta que llevará la formación liderada por Pablo Iglesias pasa por cambiar la actual regla D'Hondt por el denomino método Saint-Laguë, como adelantó este diario. Una nueva fórmula de reparto usada en países como Alemania, Suecia o Dinamarca que, según defienden, se acerca más "a la proporcionalidad y por tanto al principio de igualdad democrática". Basándose en los resultados del 26-J, el Congreso de los Diputados hubiese quedado quedado así de aplicarse este método, sin cambios sustanciales entre los bloques pero con una minoría más exigua del PP (perdería 15 diputados mientras que Cs, socios de legislatura, incrementarían su representación en 12 escaños, quedándose así a tres escaños de los 169 que suman actualmente).

La mayor proporcionalidad con el cambio de la fórmula de reparto, que no llega a la máxima de "una persona, un voto" debido a que para ello se necesitaría una modificación de la Constitución, no es la única propuesta de calado para reformar la Loreg. Las otras grandes medidas que se pondrán sobre la mesa son la reducción de la edad mínima para tener derecho a voto, que pasaría de los 18 años actuales a los 16; la obligatoriedad de que las formaciones políticas presenten listas cremallera; la modificación del voto rogado para los residentes en el extranjero; la celebración de debates -dos como mínimo- entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno y la reducción de gastos electorales mediante un 'mailing' único.

Proyección realizado por Podemos sobre los resultados del 26-J
Proyección realizado por Podemos sobre los resultados del 26-J


La extensión del derecho a voto a las personas entre 16 y 18 años​ supondría incrementar el censo en cerca de un millón de votantes. Para Podemos se trata de personas que, a pesar de "poder trabajar, casarse, tomar decisiones sobre su cuerpo, emanciparse, tener hijos, conducir algunos vehículos o ser juzgados penalmente, se les niega este derecho". Asimismo, defienden que reduciendo la edad mínima para votar se acercaría a las nuevas generaciones "a nuestro sistema democrático y sería uno de los remedios más lógicos contra la crisis que vive la representación política, ya que permitiría que el resultado de las elecciones reflejara mejor la realidad del país".

Los datos del último CIS electoral del mes de enero muestran que la franja de edad más joven es la que más vota por Podemos. Concretamente, el 29,2% de los votantes con entre 18 y 24 años se inclinan por Podemos, convirtiendo a este partido en el preferido por lo jóvenes a mucha distancia de la segunda opción: el PSOE, que cosecha en esta franja de edad el 13,5% de los sufragios.

La implantación de listas cremallera, una fórmula que Podemos ya aplica y que introdujo como obligatoria en sus estatutos, busca la paridad entre mujeres y hombres, mejorando la regla del 40-60% que introdujo la Ley de Igualdad de 2007. Se trata de que el orden de la papeleta sea hombre-mujer-hombre-mujer- o mujer-hombre-mujer-hombre para garantizar una presencia femenina de un mínimo del 50%. Esta fórmula se ha implantado ya en algunas autonomías, como Andalucía, Castilla la Mancha o País Vasco.

La modificación del voto rogado se centra en eliminar los obstáculos que la reforma de 2011 impuso a los españoles residentes en el extranjero, principalmente estableciendo la necesidad de solicitar en el consulado correspondiente su papeleta para votar. De hecho, los escasos consensos que se han alcanzado en la subcomisión del Congreso para la reforma electoral tiene que ver con este punto. Como argumentan desde la formación, "la participación de españoles en el extranjero cayó del 31% antes de la reforma a cifras de entre el 4 y el 6%", por lo que se trataría de "otra de las vías por las que no todos los ciudadanos de nuestro país tienen el mismo derecho al voto". Agilizar los plazos y automatizar trámites, de modo que se evite el problema del retraso en la llegada de los votos a España, "que deja a cientos de miles de compatriotas sin la posibilidad de votar", son dos de sus principales medidas en este sentido.

La reducción de los gastos públicos se llevaría a cabo a través de un mailing único, propuesta que Podemos y Ciudadanos ya pusieron sobre la mesa antes de que se iniciase la campaña del 26-J, pero que PP y PSOE rechazaron. De este modo, todas las papeletas llegarían en un único sobre durante el buzoneo electoral, en lugar de que cada partido envíe la suya, como ocurre actualmente.

Respecto a los debates electorales, Podemos propondrá a Ciudadanos que haya al menos dos obligatorios entre los candidatos a Presidente del Gobierno. De estos, al menos uno deberá celebrarse en la televisión pública.

Para sacar adelante una reforma electoral, Podemos y Ciudadanos necesitarán al menos del concurso de los socialistas, formación reticente a cambios de calado, como ha quedado demostrado en la subcomisión del Congreso antes mencionada. Sin embargo, la fórmula Saint-Laguë apenas les restaría representación si se tienen en cuenta los resultados de las últimas elecciones, pues el PSOE pasaría de los 85 escaños actuales a 84. El más beneficiado, según estas proyecciones, sería Ciudadanos (de 32 a 44 escaños), seguido de Podemos (de 71 a 77), mientras que el PP bajaría de los 137 a 122 escaños.

Entre las formaciones de ámbito autonómico, además de los nacionalistas vascos, que perderían un escaño, la otra formación afectada sería el PdeCAT, que pasaría de tener ocho representantes a siete. ERC, EH Bildu y CC se quedarían con la misma representación. Las fuerzas que actualmente son las más beneficiadas por la regla D'Hondt, esto es, las que quedan en primer lugar en las respectivas circunscripciones, serían las más castigadas consecuentemente con el método más proporcional.

Otras de las medidas que habían salido en las conversaciones informales que Podemos y Ciudadanos llevan manteniendo desde finales del pasado año, siempre en el marco de la Loreg y sin necesidad de reforma constitucional, son el aumento del número de escaños de 350 a 400 y la reducción de la representación mínima por circunscripción de dos a un diputado. Ambas propuestas contarán finalmente con el rechazo de Podemos, pues desde la formación entienden que apenas supondrían variaciones en los repartos, además de que se incrementaría el coste presupuestario.

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