LA CUP AMENAZA CON ECHARSE A LA CALLE

JxCAT y ERC ganan tiempo para sustituir a Puigdemont: ahora se mira a otros alcaldes

Tras el aplazamiento de la sesión de investidura, se ha abierto más la puerta y se ha comenzado a calibrar la posibilidad de echar mano de un alcalde convergente con un cierto peso

Foto: El expresidente catalán Carles Puigdemont (c) posa junto a la directora de campaña de JxCAT, Elsa Artadi (i), y el diputado electo Albert Batet. (EFE)
El expresidente catalán Carles Puigdemont (c) posa junto a la directora de campaña de JxCAT, Elsa Artadi (i), y el diputado electo Albert Batet. (EFE)

Junts per Catalunya (JxCAT) y ERC llevan discretamente conversaciones para encontrar una salida airosa a la situación de bloqueo total del Parlamento catalán después del aviso del Tribunal Constitucional de que no se puede investir a Carles Puigdemont como presidente de la Generalitat. De momento, el aplazamiento del pleno parlamentario que debía realizar la investidura ha dado un poco de oxígeno a los independentistas, que tendrán más tiempo para encontrar una solución.

Fuentes del independentismo señalan a El Confidencial que la maniobra del presidente del Parlament, Roger Torrent, “fue muy inteligente. No desobedeció al Constitucional y no transigió frente a un Puigdemont que quería forzar una acción de desobediencia de la cámara catalana. Lo que ha conseguido es más tiempo para intentar un acuerdo”.

Desde JxCAT y ERC se reconoce que no ha habido toda la coordinación que debía haber y ello ha hecho que se hayan producido roces entre ambas formaciones. Hay reproches mutuos, ya que los exconvergentes consideran que solo ellos tienen el derecho a ocupar la presidencia de la Generalitat y ERC, como ya tiene la presidencia del Parlament, ha de permitir que haya investidura.

“El problema es que, hasta ahora, en la mayoría de reuniones que ha habido, cuando preguntabas por el plan B te decían que el plan B es Puigdemont. Y si no se puede, hay que articular una solución. Lo malo es que, oficialmente, no ha habido la propuesta en firme de un sustituto por parte de JxCAT, cuando eso debería ser ahora una prioridad”, explican a El Confidencial fuentes de Esquerra.

Es cierto que se han barajado nombres como los de Elsa Artadi, Eduard Pujol, Jordi Turull y Josep Rull, pero “jamás ha habido propuesta oficial de ningún nombre”. Tras el aplazamiento de la sesión de investidura, se ha abierto más la puerta y se ha comenzado a calibrar la posibilidad de echar mano de un alcalde convergente con un cierto peso. Y aquí los nombres son contados: Albert Batet, alcalde de Valls y hombre de confianza de Puigdemont, o Marc Solsona, que es alcalde de Mollerussa (Lleida), es diputado y preside el Consejo de Acción Municipal del PDeCAT.

JxCAT aprieta

JxCAT volvió a hacer ayer la cobra a ERC y emitió un comunicado en el que explica que ambos coinciden: “No queremos demorar la investidura. De hecho, la queríamos el martes, por lo que esperamos que el presidente Torrent no la demore”. Los exconvergentes exigen a los republicanos “unidad de acción” y llevar las conversaciones con discreción para evitar “debates públicos innecesarios”.

“¡Pero es que cuando preguntas cómo materializar la investidura no dicen nada! —aseguran a este diario desde las filas de ERC—. Les hemos pedido mil veces que nos lo expliquen, que nos digan cómo hacerlo… y aún estamos esperando. No se les puede mover de la petición de que hay que investir a Puigdemont”. La propia Marta Rovira, secretaria general de ERC, se dolió, en una entrevista concedida a la Agencia Catalana de Noticias, de que "JxCAT nos dice que tiene una fórmula pensada [para hacer efectiva la investidura]. Estamos a la espera”. La dirigente republicana subrayó que esa fórmula, desconocida aún por ERC, debería poder facilitar no solo la investidura sino el nombramiento de los consejeros, la constitución de un Govern y la posibilidad de firmar decretos. Y dijo algo importante: “Lo que tenemos a favor es que el tiempo lo controla el Parlament (…) Lo tenemos que hacer todo en el menor tiempo posible para tener el mejor acuerdo posible y acabar con el 155, recuperar las instituciones, nombrar un Govern y seguir haciendo camino”.

Desde JxCAT, se han tomado posiciones: “Estamos avanzando en las negociaciones —afirman—.Tenemos muy claro que nuestra prioridad es la unidad, hacer posible la investidura y seguir avanzando con el plan de gobierno que ya hemos comenzado a trabajar”, dicen. Y a través de una portavoz, advirtieron desde TV3 que “lo que se ha de hacer en el Parlament es traducir el mandato de las urnas, y la labor del presidente Roger Torrent es garantizar el derecho de todos los diputados. Queremos restituir nuestras instituciones y acabar con el 155”.

Ultimátum de la CUP

Pero hay otro problema añadido: la CUP exige acciones de desobediencia claras y nítidas y un programa de gobierno rupturista para apoyar una eventual investidura, sabiendo que si no tienen su apoyo jamás podrá haber ‘president’, dado que hay cuatro votos cautivos (dos de diputados encarcelados y dos de diputados huidos en Bélgica) que frustrarían la elección.

Los cuperos están acumulando energías. “Que nos expliquen cuál es el proyecto y los pasos que se han de seguir. Los que el 1 de octubre defendieron el referéndum y el 21 de diciembre defendieron también la república”, reclaman desde la organización anticapitalista. Los comités de defensa de la república (CDR) están preparados en las filas de la CUP para tomar el control de las calles y operar como arietes en las movilizaciones populares, desplazando a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y a Òmnium Cultural, a los que consideran demasiado blandos en la actualidad. El diputado Vidal Aragonés lanzó un serio aviso ayer a través de la Xarxa: “Si alguien piensa que cuando tiene un acuerdo con la CUP se puede echar atrás, que se prepare”. Y advirtió de que ya está diseñada una campaña de denuncia en la calle. Los anticapitalistas están dispuestos a movilizar a todos y cada uno de los casi 200.000 votos que cosecharon en las últimas elecciones.

Pero lo que más soliviantó a la CUP es la citación de dos de sus exdiputadas, Anna Gabriel y Mireia Boya, que deben comparecer ante el juez Pablo Llarena el próximo 20 de febrero para explicar su asistencia a reuniones preparatorias con miembros del Govern para el referéndum del 1 de octubre. “Mireia, la palabra tranquila. Anna, el faro. No estáis solas, compañeras, somos miles y estamos justo a vuestro lado”, alertaron desde las filas anticapitalistas. Poco después, la CUP lanzaba un mensaje muy claro: “Plantemos cara al Estado autoritario que quiere encarcelar ideas. ¡Rompamos con la cadena del 78! Todo el apoyo a Anna Gabriel y Mireia Boya y al resto de investigadas. Ni una más. Por la república”. El 19 tienen que comparecer las dos líderes del PDeCAT y de ERC, Marta Pascal y Marta Rovira. Y luego, el expresidente Artur Mas y la expresidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) Neus Lloveras. Las muestras de solidaridad y apoyo de dirigentes independentistas para con los citados fueron constantes durante todo el día de ayer.

Desde el núcleo duro de la CUP barcelonesa, se hizo llegar también un mensaje de apoyo a sus dos exdiputadas advirtiendo: “Nunca caminaréis solas”. Y Quim Arrufat, exdiputado y portavoz del secretariado de la organización, lanzó: “Toda la fuerza, toda la complicidad, toda la solidaridad —toda la angustia también— con Anna y Mireia. Porque fuimos, somos y porque somos, seremos”. Y desde una de las células barcelonesas se alertaba de que “si nos tocan a una, nos tocan a todas”.

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