Gobierno de Donald Trump: El Govern desvió casi un millón a su lobby en EEUU y pagó parte tras entrar el 155. Noticias de España
buscó que washington apoyara la independencia

El Govern desvió casi un millón a su 'lobby' en EEUU y pagó parte tras entrar el 155

Carles Puigdemont destinó en la recta final del 'procés' más de 800.000 euros a la embajada de la Generalitat en Nueva York para intentar conseguir que EEUU respaldara su plan independentista

Foto: El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. (Reuters)
El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. (Reuters)

El Govern de Carles Puigdemont desvió casi un millón de euros de fondos públicos a su embajada en Nueva York durante la recta final del proceso independentista. Su objetivo era que Estados Unidos respaldara o al menos tolerara su plan de ruptura con el resto de España. El dinero fue empleado para pagar las nóminas de los trabajadores de la delegación y el alquiler de sus oficinas, pero también para regalar comidas, invitaciones a eventos y otros detalles a influyentes políticos locales. Solo entre junio y noviembre de 2017, los responsables del 'lobby' del Govern se reunieron hasta en 34 ocasiones con asesores de 27 congresistas y senadores federales distintos. En uno de los casos, lograron sentarse directamente con un miembro de la Cámara de Representantes, el republicano Francis Rooney, uno de los apoyos más sólidos que tiene Donald Trump dentro de su partido.

Los gastos de la embajada de la Generalitat, a los que ha tenido acceso este diario, figuran en la declaración correspondiente al semestre que va de junio a noviembre del pasado año presentada por la propia entidad al FARA (Foreign Agents Registration Act), un registro obligatorio de las labores de 'lobby' que desarrollan las instituciones extranjeras en territorio estadounidense.

Según consta en la documentación, la primera transferencia con dinero de los presupuestos catalanes llegó a la embajada del Govern en Nueva York el 2 de junio y ascendió a 184.976 euros (222.302 dólares). La segunda se produjo el 12 de julio y sumó otros 187.576 euros (225.421 dólares). La tercera se formalizó el 9 de agosto y aportó 254.726 euros (306.130 dólares). Y la cuarta y última se efectuó el 11 de noviembre, a pesar de que entonces ya habían transcurrido dos semanas desde que el Gobierno de Mariano Rajoy había ordenado el cierre del 'lobby' en Estados Unidos y de las otras 10 embajadas que tenía abiertas la Generalitat en todo el mundo. El Govern de Junts pel Sí sorteó el bloqueo para enviar otros 196.348 euros (236.006 dólares) al otro lado del Atlántico.

Los movimientos revelan que Puigdemont disparó la dotación económica de su 'lobby' en Nueva York durante las semanas decisivas del 'procés' para intentar que políticos estadounidenses expresaran su apoyo al referéndum ilegal del 1-O y a la posterior declaración unilateral de independencia (DUI). No logró su objetivo, pero el dinero salió igualmente de los presupuestos de la comunidad. Los 823.950 euros (989.850 dólares) gastados por la embajada solo entre junio y noviembre de este año superan lo que desembolsó a lo largo de todo 2016 (657.804 euros, 790.239 dólares) y suponen la mitad de lo que inyectó desde 2014 —año de registro en el FARA— hasta junio de 2017 (1,7 millones de euros, 2.032.015 dólares).

El 'lobby' del Govern asegura haber gastado entre junio y noviembre, en su labor para tratar de lograr el respaldo de los políticos locales al proceso independentista, un total de 907 euros en entradas a espectáculos y otros eventos, 903 euros en pagar comidas, 2.372 euros en facturas de teléfono, 2.614 euros en viajes por territorio estadounidense y 19.422 euros en desplazamientos a Barcelona. Además, habría dedicado al pago de salarios 90.694 euros. El director de la embajada, Andrew Davis, cobraba 131.214 dólares al año, 109.217 euros al cambio actual. Por su parte, el número dos de la oficina, Xavier Vila, tenía un contrato de 70.000 dólares anuales, 58.265 euros. Según consta en esta última declaración, la aplicación del artículo 155 provocó que Davis tuviera que dejar su puesto el 28 de octubre y que Vila hiciera lo propio el 30 de noviembre.

Hasta entonces, ambos hicieron un enorme esfuerzo para tratar de ganarse las simpatías de congresistas y senadores federales. Aunque pusieron el foco en todo el espectro político, la lista de los encuentros que mantuvieron en esos seis últimos meses indica que su prioridad fue tratar de influir en dirigentes del Partido Republicano, algunos especialmente próximos a Donald Trump. Promovieron hasta 34 reuniones en ese periodo con asesores de 27 políticos cargos electos diferentes. La mayoría de citas se concentró en los días previos a la consulta del 1-O y se extendieron hasta el mismo día de la proclamación de la DUI, el 27 de octubre.

[Lea aquí sobre las reuniones con políticos y asesores del Partido Republicano]

Destaca una reunión desvelada ahora de Vila con el congresista republicano por el Estado de Florida, Francis Rooney, gran aliado del presidente de Estados Unidos. Pero los responsables del 'lobby' también se entrevistaron con asesores y jefes de gabinete de otros ilustres miembros de ese partido, como los congresistas Tom Marino, Dana Rohrabacher, Kevin Yoder, Carlos Curbelo, Tom MacArthur, Ted Poe, Jeff Duncan o Jim Sensebrenner; y los senadores James Risch, Marco Rubio y Rob Portman. Las reuniones y el dinero público invertido no sirvieron para mucho. Ninguno de estos dirigentes ni tampoco el propio Trump han expresado algún tipo de simpatía hacia el proceso secesionista.

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