REACCIONES DE LAS FORMACIONES POLÍTICAS

Del "Rey del 155" al "nos representa": el choque entre bloques crece tras el discurso

La alusión a la concordia no bastó. Las formaciones políticas vuelven a enfrentarse. PP, PSOE y Cs valoran las palabras del Rey y los independentistas lanzan durísimos reproches

Foto: El Rey durante su tradicional discurso de Nochebuena. (EFE)
El Rey durante su tradicional discurso de Nochebuena. (EFE)

La crisis catalana centró gran parte del discurso navideño del Rey, en el que Felipe VI no dudó en afirmar que “el camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o la exclusión” tras las elecciones autónomas del 21-D. Sin embargo ni la alusión a la concordia y al respeto de la pluralidad en Cataluña sirvió para divisar una mínima reconciliación entre formaciones políticas. Más bien todo lo contrario. Los dos ‘bloques’, constitucionalista e independentista se alejaron todavía más si cabe. Los primeros hicieron un valoración “positiva”, asegurando que las palabras del monarca recogen “el sentir de la mayoría de la sociedad española”, mientras que los segundos lanzaron fuertes críticas por considerar que el jefe del Estado “no comprende la realidad catalana” ni la voluntad emanada de las urnas (en referencia a la mayoría parlamentaria lograda por los partidos secesionistas).

Ciudadanos, primera fuerza en esta comunidad autónoma, fue uno de los primeros en reaccionar al mensaje de Nochebuena. Lo hizo su presidente, Albert Rivera, en un tuit sin titubeos: “El discurso del Rey nos representa: orgullosos de nuestra democracia, de lo que hicimos juntos y de lo que nos une”. Y precisamente este lunes por la mañana el secretario general naranja, José Manuel Villegas, compareció en Barcelona para ahondar en esa posición, insistiendo en que “es esencial que en Cataluña todos juguemos en los marcos legales establecidos” para hacer funcionar el sistema democrático. Villegas aseguró que su partido suscribe todos los retos enumerados por el Rey para afrontar el futuro, “coincidimos en que hay que reconocer lo que se ha hecho mal” y afirmó que España necesita “un nuevo impulso de reformas y modernización frente al inmovilismo”.

El vicesecretario de comunicación del PP, Pablo Casado, habló en nombre del Gobierno para valorar especialmente la “apelación a la tranquilidad” lanzada por el monarca a muchísimos españoles y especialmente a los catalanes, “que sienten tanta incertidumbre” en estos momentos. Casado puso el acento en la “historia de éxito” de España repasada por Felipe VI y a la necesidad de recuperar “el afecto entre amigos y familias” que están sufriendo “demasiadas fracturas”. El partido del Gobierno suscribió cada palabra del Rey referida a “recuperar la convivencia” y, como el monarca, insistió en que el nuevo Govern que surja tras el 21-D “no puede ir en contra de la ley” por las “desgarradoras consecuencias” que ya mencionó el jefe del Estado, entre ellas, “discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y económico”.

También el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, aseguró que en el discurso “quedaron claras las inquietudes” del Rey, que repasó “una serie de problemas que centran nuestra agenda política”. El jefe el Estado, dijo el número tres de los socialistas, “hizo una apuesta de futuro desde la comprensión del presente y nos animó diciendo que hay que construir el futuro sin temor”. Todo lo contrario de lo que entendieron buena parte de las formaciones secesionistas, que precisamente reprocharon al monarca “no haber tomado nota de la voluntad de los catalanes en la urnas”. Por ello, afirmó el portavoz de Junts per Catalunya (JxCat) y diputado electo, Eduard Pujol, sentirse “sorprendido” ya que en su opinión la de ayer “era una muy buena oportunidad para recuperar el sentido de Estado” y, sin embargo, en su opinión, volvió a aparecer “el Rey del 155. Mientras que Ábalos afirmó que lo que merece ahora Cataluña es un Gobierno “preocupado y ocupado” en solucionar los problemas de los catalanes en una España abierta e inclusiva, JxCat evitó referirse a esa cuestión y solo criticó a Felipe VI por “alinearse nuevamente” con la postura política del Ejecutivo central.

El portavoz del partido liderado por Carles Puigdemont hizo su valoración en la tradicional ofrenda floral a la tumba del primer presidente de la Generalitat republicana, Francesc Macià, a la que también asistieron dirigentes de Esquerra Republicana. El líder de este partido en el Ayuntamiento de la ciudad condal, Alfred Bosch, no valoró las palabras del Rey y se limitó a insistir en que “el veredicto de las urnas ha quedado muy claro otra vez”. Bosch no aclaró si realmente percibió un cambio en el tono del discurso del monarca con respecto al del pasado 3 de octubre (dos días después de la celebración del referéndum ilegal en el que Felipe VI lanzó duros reproches contra la deslealtad al Estado), diciendo que el cambio real “llegará cuando los presos estén fuera de la cárcel y la policía no actúe contra la gente que vota”.

En el lado de las críticas también se situó Podemos. Su secretario general reaccionó a través de Twitter asegurando que, pese al “cambio de tono” percibido en la formación morada (en referencia otra vez al 3 de octubre), el Rey “abraza el argumento del PP: la crisis pasó, en Cataluña todo arreglado”—obviando los múltiples mensajes lanzados por Felipe VI en torno a la crisis catalana—. Pablo Iglesias consideró además que “España no necesita reyes, sino servicios públicos de calidad, trabajo digno y diálogo”. De forma similar se manifestó el primer teniente de la ciudad condal Gerardo Pisarello, de la formación Barcelona en Comú (encabezada por la alcaldesa Ada Colau), al lamentar que no hubiera una “rectificación” y asegurando que al escuchar al Rey piensa “en que la forma de Gobierno moderna y del siglo XXI es la república y no la monarquía”. Además, Pisarello dijo que no escuchó “ni una sola palabra concreta para resolver la situación y devolver el autogobierno a Cataluña”.

También se pronunciaron sobre el discurso los nacionalistas vascos. Lo hizo el diputado y portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, que aseguró que el monarca “sigue ignorando” en su tradicional mensaje navideño “la realidad” de las aspiraciones nacionales en el País Vasco y Cataluña, y reprochó al monarca “limitarse a hacer un discurso envuelto en celofán progresista” cuando “este año ha sido el año de la crisis del modelo de Estado”. Esteban, en sintonía con los nacionalistas catalanes, aseguró que Felipe VI habló de “pluralidad y diversidad, palabras bonitas”, pero echó en falta que “no saliera de manifestaciones genéricas”.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios