ACUSADO DE DELITO FISCAL

El mito El Assir ya no pisa España: Hacienda pide seis años y 44M al traficante de armas

El amigo del Rey Juan Carlos está acusado de delito fiscal pero ha cerrado sus empresas y dejado sus casas en Madrid. Fletó un avión para los invitados de la boda de su hija en Suiza

Foto: El Assir junto a su primera esposa, en Sotogrande hace lustros. A la derecha su mansión en estado de abandono. (R. M.)
El Assir junto a su primera esposa, en Sotogrande hace lustros. A la derecha su mansión en estado de abandono. (R. M.)

Sobre Abdul Rahman Salahedine El Assir hay mucho escrito, a menudo envuelto en un halo de misterio. Excuñado del mítico Adnad Kashogi, este libanés con nacionalidad española ha sido relacionado con el tráfico de armas a gran escala desde los 80 y señalado como próximo a Juan Carlos I. La última y más famosa de sus peripecias es la boda por todo lo alto que organizó en 2016 en Gstaad (Suiza) para su hija Alia María El Assir Fernández Longoria. Entonces fletó un avión para los invitados desde España. Muchos intuían entonces los problemas legales que le impedían ir a España al siempre reservado El Assir. El problema -o uno de ellos- es que está acusado de dos delitos fiscales por los que según Hacienda defraudó 14,78 millones de euros por los que le pide seis años de cárcel y 44 millones entre lo defraudado y la multa, según ha podido saber El Confidencial. Pero de El Assir no hay rastro en España.

La mansión en el barrio de Puerta de Hierro es elegante. Un chalé de 4.824 metros cuadrados con una casa de 3.015 metros de planta en una de las zonas más caras de Madrid. El muro blanco está protegido por dos cámaras de seguridad. Pero algo no cuadra en la escena. El timbre no funciona y las puertas tiene agujeros, como si alguien les hubiese dado fuertes golpes que nadie se ha molestado en reparar. La casa pertenecía a la sociedad Miraflores Dieciocho, parte del patrimonio de el Assir que llamó la atención de Hacienda.

Hacienda ha documentado movimiento de dinero entre España y "Suiza, Marruecos, Reino Unido, Isla de Man, San Vicente y las Granadinas, Bélgica..."


El caso nace en 2000, dentro del caso BBVA Privanza que acabó descabezando al banco por el uso de la isla de Jersey para que sus clientes VIP. De ahí Hacienda intervino los bufetes Pretus y De Miguel y en 2008 llegó hasta El Assir, residente legal en España entre 1999 y 2004, cuando obtuvo la nacionalidad aunque llevaba décadas relacionado con el país. Según la acusación de la Abogacía del Estado, que representa a la Agencia Tributaria, este había ocultado al fisco "su patrimonio a través de, entre otras, las mercantiles La Granjilla Corporation, Miraflores Dieciocho y Gransoto, las dos primeras de nacionalidad panameña y esta última española".

Mediante un entramado de sociedades en Holanda, Panamá y otros países, El Assir ocultó a Hacienda "los bienes inmuebles de su sociedad aśi como su verdadera capacidad económica". Las sociedades tenían en común al despacho panameño Icaza González Ruiz & Alemán (si hubiese usado Mossack Fonseca habría salido en los Papeles de Panamá). Estas empresas apenas tenían actividad económica y solo eran dueños de los inmuebles de El Assir en España y estaban gestionados por una persona de su entera confianza.

Pese a sus ingresos, en 2002 y 2003, El Assir ni presentó declaración de la renta en España

En 2002 y 2003, El Assir no presentó ni declaración de la renta. Entonces estaba casado con María Fernández Longoria Brujó, su antigua secretaria, hija de un embajador español en El Cairo y con la que se había casado en segundas nupcias. Tenían entonces tres hijos, que estudiaban en el Colegio Américano, datos que ha recabado la instrucción para demostrar que residía efectivamente en Madrid y que allí tenía su centro de intereses. En esa eṕoca residían en la zona noble del centro de Madrid, después se fueron a Puerta de Hierro y además tenían otro piso en Madrid y una casa en Sotogrande y "un punto de atraque de grandes dimensiones situado cerca de la vivienda de su titularidad", siempre según la documentación que hay en la causa.

El escrito de acusación, de 2014, resume las propiedades y señala que El Assir disponía "de fuentes de renta y fondos situados en el exterior, recibiendo en sus cuentas bancarias situadas en España fondos procedentes del exterior, de Suiza y de origen desconocido". Además hay pagos al exterior: "Suiza, Marruecos, Reino Unido, Isla de Man, San Vicente y las Granadinas, Bélgica, Francia, República Checa, Puerto Rico...".

La Agencia Tributaria también desgrana un polémico episodio en Portugal, ya que El Assir dejó un agujero de 42 millones al Banco Portugués de Negocios, donde un amigo suyo era aparentemente directivo, según desveló el diario portugués 'Público'. Hacienda relata que en 2002 las sociedades de El Assir en España recibieron 26 millones en préstamos a cinco años que no devolvió. "El Banco Portugués de Negocios acabó ejecutando las hipotecas" y el caso se enredó en los tribunales españoles.

De todos los datos, la Abogacía del Estado concluye que El Assir ingresó 25,1 millones en 2002 y 6,13 millones en 2003 de los que no declaró un chavo. Por eso le sale una cuota defraudada de 14.784.602,89 euros. La Agencia Tributaria reclama que devuelva eso más el doble de lo defraudado (lo que suma 44 millones más intereses) y que sea condenado a seis años de prisión (dos por cada delito fiscal). El caso lleva un largo peregrinaje en los tribunales, lo habitual en casos enrevesados y con varias jurisdicciones afectadas pero el pasado 9 de octubre la Audiencia de Madrid decidió cuál debía ser el órgano competente para juzgarlo. Este diario ha intentado, sin éxito, obtener la versión de El Assir.

Dejó un agujero de 42M al Banco Portugués de Negocios en préstamos concedidos por un amigo

Sin embargo, no será fácil que El Assir se siente en el banquillo. Como otros ilustres acusados, El Assir ha optado por no dejar rastro. Ha dejado sus casas y sus empresas están en concurso de areedores. Este sería el último episodio público de una vida de novela. En 1987, el diario 'El País' ya lo definía como un "hombre clave en las exportaciones militares españolas" y lo señalaba como intermediario en venta de armamento a Somalia, Marruecos y otros países. El Assir, hijo de un escritor llamado Salah Eldin el Assir, y de una cantante, Siham Riki, estudió Económicas y como agregado en la embajada de El Cairo conoció a Samira Kashogi, hermana del que fue hombre más rico del mundo.

En España entró en el círculo de la jet más exclusiva (Borja Prado, Enrique Sarasola...) y hay quien lo ha señalado como compañero de monterías de Juan Carlos I. Sus relaciones ahora son a distancia o en Suiza porque por España ya no se le ve. Al menos Hacienda le ha perdido el rastro. Un personaje así no se deja enredar en un caso fiscal fácilmente.

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