recepción en el congreso por el 39º aniversario de la ley fundamental de 1978

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

El líder del PSOE se muestra convencido de que en septiembre de 2018 comenzará el debate de la modificación de la Carta Magna, pero la presidenta la ve complicada por la negativa de PP y Podemos

Foto: Pedro Sánchez, flanqueado por el presidente castellanoleonés, Juan Vicente Herrera, y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, este 6 de diciembre. (EFE)
Pedro Sánchez, flanqueado por el presidente castellanoleonés, Juan Vicente Herrera, y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, este 6 de diciembre. (EFE)

No había pasado apenas un minuto y se vieron actitudes y discursos bastante distintos. En un mismo partido. Y nada extraño, a la vista de quiénes eran los protagonistas: Pedro Sánchez y Susana Díaz. Dos clásicos. En esta ocasión, en la celebración del Día de la Constitución en el Congreso, la confrontación no era por cuestiones orgánicas, como en el pasado, sino por las expectativas de la reforma de la Carta Magna. Mientras que el secretario general exhibió optimismo en todo momento y se mostró confiado en que se abrirá el debate de la modificación del texto de 1978 —más aún, está convencido de que se comenzará a trabajar en ella en septiembre de 2018—, la presidenta de la Junta de Andalucía subrayó que ese ansiado cambio de la Constitución no llegará por la falta de voluntad de PP y Podemos, por mucho que empujen los socialistas.

Fue Sánchez quien desfiló primero, cerca del mediodía, por el pie de micrófono ubicado en la carpa que el Congreso instaló en la última semana con motivo del 39º cumpleaños de la Ley Fundamental. Y subrayó que está convencido de que en 2018 se iniciarán los trabajos de la reforma constitucional porque en España se necesita "forjar nuevos consensos". Insistió, en sus declaraciones públicas a los medios, de que el horizonte del inicio de los trabajos de la modificación de la Carta Magna sigue en pie, y por tanto arrancarán en los seis meses comprometidos con Mariano Rajoy. Coincidirá, recordó, con el 40º aniversario del texto refrendado por los españoles en 1978.

Después, ya durante la recepción en el Salón de Pasos Perdidos en la Cámara Baja, en conversación informal con los periodistas, el secretario general afinó algo más sus previsiones: el PSOE cree que la apertura de la subcomisión de reforma constitucional puede producirse en septiembre. En realidad, la fecha en sí misma no es más que la aplicación lógica de calendario: medio año de trabajo en la comisión de evaluación del Estado de las autonomías —el foro que los socialistas siempre han considerado como la antesala del debate de la reforma de la Carta Magna— y, tras el parón veraniego, entrar en materia.

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

Esa previsión, no obstante, podría chocar con el calendario político, puesto que en el otoño de 2018 ya arranca la precampaña de las elecciones municipales, autonómicas y europeas —y andaluzas— de 2019. "Precisamente por eso" es mejor momento, defendió Sánchez ante los informadores. El líder socialista cree que, a pocos meses de unos comicios, al PP le interesará evidenciar que no sigue instalado en el inmovilismo. Es más, su percepción es que "la derecha está moviéndose" hacia la reforma de la Constitución, y más que se moverá, calcula, tras las elecciones catalanas del 21 de diciembre. "Lo que ocurra el 21-D, sea lo que sea, tiene que mover las cosas en la política nacional. Rajoy se tendrá que mover", razonó.

Sánchez cree que "la derecha está moviéndose" y más tendrá que hacerlo tras los comicios del 21-D. Las elecciones de 2019 podrían ser un acicate

El optimismo total de Sánchez tropezaba con las largas del presidente del Gobierno. Rajoy fue muy elocuente cuando se le preguntó si esta será la legistatura de la reforma: "Es muy difícil saberlo". El Ejecutivo está dispuesto a abordar el debate si se cumplen tres condiciones. Uno, si "no se rompe la soberanía nacional", es decir, que no se pone en riesgo la unidad de España. Dos, que la reforma concite un "consenso generalizado", igual o mayor al que hubo en 1978 para alumbrar la Carta Magna, puesto que dar luz a un cambio de calado del texto por simple mayoría "es un disparate". Tres, que "todo el mundo diga qué hay que reformar".

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

Así, el presidente condicionó el debate sobre la Constitución a que haya "una idea clara de lo que hay que hacer". No es la primera vez que el líder del PP acusa a los socialistas de invocar los cambios en la Ley Fundamental sin precisar qué quiere tocar, a lo que el PSOE responde que su hoja de ruta está definida y escrita desde la 'Declaración de Granada' de 2013.

Sánchez atribuye la frialdad de Rajoy a la "coyuntura electoral", al hecho de que el PP está en campaña en Cataluña y le interesa mostrar un perfil duro para poder competir contra Ciudadanos, que en la comunidad es visto como el valladar frente al independentismo. Más aún, cuando al secretario general los periodistas le preguntaron si creía que en esta legislatura habrá reforma respondió taxativo: "Yo creo que sí". Sí concedió que quizá pueda abrirse la discusión y cerrarse al cabo de un tiempo a la vista de que no cuaja el consenso. Pero Sánchez sostiene que en las cuestiones "centrales", los intereses de las principales fuerzas "no son tan dispares". Su apreciación, sin embargo, parece chocar con los discursos mantenidos hasta hoy por los partidos. Un ejemplo claro: mientras que PSOE, PP y Ciudadanos apelan a la unidad de España y remarcan que la soberanía reside en todo el pueblo español, Podemos sí defiende un referéndum pactado: que se pueda preguntar a los catalanes si quieren o no seguir dentro de España.

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

Relación fluida y cordial con Rajoy

El jefe de Ferraz, en consecuencia, sigue aferrado a la palabra que le dio Rajoy. Tanto ante las cámaras como sin ellas delante, reconoció que su relación con el presidente, que se reforzó a raíz de las discusiones entre Gobierno y PSOE para la aplicación del artículo 155 de la Constitución, es "fluida" y cordial. Los dos, por tanto, siguen en contacto "constante". Ambos, de hecho, manifestaron ese buen rollo a la vista de invitados y periodistas en el Salón de Pasos Perdidos de la Cámara Baja. Sánchez se acercó al presidente por la espalda para saludaron e intercambiaron unas palabras durante la recepción. Según relató posteriormente el secretario del PSOE, conversaron sobre el viaje del jefe del Ejecutivo al Reino Unido para su entrevista con la 'premier' británica, la conservadora Theresa May, y que concluyó ayer mismo.

Otro indicio de optimismo que alberga Sánchez es este: partidos como Podemos, el PDeCAT o el PNV se acabarán incorporando a la comisión de evaluación del modelo territorial. Eso cree el PSOE desde hace semanas. Al final, arguyó, "va a haber más masa crítica de lo que aparenta" para abordar la reforma. Cambio, por cierto, que para los socialistas es impensable que salga adelante sin el concurso de los cuatro grandes (PP, PSOE, Cs y Podemos) y en el que deberían participar nacionalistas y separatistas. Para Sánchez, es fundamental "defender" la Constitución, como se ha hecho con la aplicación del 155 —momento crítico en el que se probó la "resiliencia" de la Carta Magna—, "aplicarla", y ahí introdujo una "lectura autocrítica" de lo transcurrido en estos 39 años, puesto que algunos derechos necesitan de una salvaguarda, y "actualizarla".

Díaz coincide con que la reforma es "urgente y necesaria", pero Podemos prefiere "cambiarlo todo" y el PP sigue inmóvil, "Rajoy en estado puro"

Susana Díaz se dirigió a los medios en la carpa instalada en la Cámara Baja justo a continuación de Sánchez. Sí reconoció, como el secretario general del PSOE, que quienes "aman" la Constitución son conscientes de la "necesidad" de reformarla, para que "dure 39 años más", e instó a "quienes tienen la responsabilidad" de poder sacar adelante esa modificación, pongan los intereses del país "por encima de intereses partidarios o de personas", como hacían, por ejemplo, el expresidente del Congreso Manuel Marín —fallecido el lunes— o la exministra Carme Chacón, muerta en abril.

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

Financiación ya

Pero luego la baronesa se diferenció de las palabras del líder: aunque ella cree que es "urgente y necesaria" la reforma de la ley de leyes, "no sustituirla ni impugnarla", no ve "voluntad ni a Podemos ni a PP" de impulsarla. Uno, la formación morada, porque "no reconoce" los avances de la Transición y quiere "cambiarlo todo" para no admitir "lo mucho bueno" que trajo la Constitución, y el otro, Rajoy, porque sigue inmóvil, "en estado puro" y no está dispuesto a "poner toda la carne en el asador" para que sea posible la reforma.

"Si Rajoy no acomete la reforma de la Lofca es porque no quiere. No veo voluntad política de hacerlo ni de cumplir con su palabra", dice Díaz

No es la primera vez que la presidenta de la Junta hacía referencia a esos obstáculos de PP y Podemos. Ya lanzó esa acusación hace una semana en Sevilla. Pero en esta ocasión tenía el valor de que hacía esas declaraciones en Madrid, en el Día de la Constitución, en el Congreso y apenas unos instantes después de que Sánchez manifestara su optimismo respecto a la renovación del pacto constitucional. De ahí que la disonancia entre ambos dirigentes socialistas fuese tan palpable.

Susana Díaz, durante sus declaraciones a los medios antes del acto por el 39º aniversario de la Constitución, este miércoles. (EFE)
Susana Díaz, durante sus declaraciones a los medios antes del acto por el 39º aniversario de la Constitución, este miércoles. (EFE)

Díaz apreció la apatía del presidente en otro asunto de mucho calado para las comunidades autonómas: el diseño del nuevo modelo de financiación. Subrayó que la propuesta del Gobierno debería de estar sobre la mesa "antes del 31 de diciembre, porque es a lo que se comprometió" el jefe del Ejecutivo en la Conferencia de Presidentes de enero. La baronesa cree que Rajoy quiere "aprovecharse del esfuerzo de CCAA y ayuntamientos para saltarse 2018, año de déficit excesivo, y llegar a 2019 limpio de polvo y paja a costa de la educación, la sanidad y los servicios públicos" y del esfuerzo de los municipios para que "seguramente" el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pueda afrontar el siguiente ciclo electoral con "regalitos fiscales".

Sánchez y Díaz se saludan brevemente, pero la presidenta no se queda al cóctel posterior. Vara y Page sí charlan con el líder a la vista de todos

"Es mi sensación a día de hoy, y cada día lo tengo más claro, porque no les veo movimiento real de querer poner el modelo de financiación encima de la mesa", añadió Díaz, para quien no sirve como excusa que el Gobierno alegue que no hubo tiempo, porque ha dispuesto de un año. "Tiene tiempo, tres semanas. En menos tiempo hemos visto otros cambios en los últimos tiempos", añadió la líder del PSOE-A, en referencia a la rápida tramitación del cupo vasco. Díaz se dolió del "total desahogo" con el que ya Rajoy ya adelanta que no llegará a acometer la reforma de la financiación antes de fin de año. "Si no lo hace es porque no quiere. No veo voluntad política de hacerlo ni de cumplir con su palabra", remachó.

Puig: primero la financiación, luego la reforma

El presidente valenciano, el socialista Ximo Puig, no acudió a los actos por el 39º aniversario de la Constitución, pero sí terció desde Alicante. Su posición fue rotunda: hay que "cerrar" el nuevo modelo de financiación autonómica, que tanto está castigando a su comunidad, recordó, antes de emprender la "necesitada" reforma constitucional. Es lógica la postura de la Generalitat valenciana, dada la asfixia de sus cuentas públicas. "Quedan días [de 2017] y los primeros meses de 2018, y en ese plazo hay que encontrar una solución para acabar con profundas asimetrías y desigualdades en España", enfatizó el jefe del Consell antes de remachar que hay que acordar el nuevo sistema "y después constitucionalizarlo [en la reforma] para garantizarlo que siempre haya equidad entre españoles", informa EFE.

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

También el secretario general del PSOE urgió desde el Congreso al presidente a cumplir con la palabra que dio a los presidentes autonómicos en enero y tener lista una propuesta a finales de este año. Su dirección cree que los principios generales del modelo de financiación deben estar recogidos en la Constitución. En ese sentido, los socialistas propondrán que como ejes básicos del nuevo sistema figuren la dispersión territorial, el envejecimiento, la dispersión de la población o el desempleo. La reforma, insistió, debe garantizar la suficiencia financiera de las CCAA y el blindaje de los servicios públicos esenciales, la sanidad y la educación, "vivan donde vivan" los ciudadanos.

La confianza de Sánchez en la reforma de la Constitución choca el escepticismo de Díaz

Sánchez y Díaz se saludaron durante la recepción y conversaron apenas unos segundos. Un par de besos, unas palabras y palmadita de ella en la espalda de él. Pero la presidenta de la Junta, en cuanto acabó su discurso institucional la jefa del Congreso, Ana Pastor, se marchó antes de que se iniciase el cóctel. El líder del PSOE departió unos minutos, a la vista de las cámaras y de los informadores, con los otros dos barones socialistas presentes en la recepción, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el manchego Emiliano García-Page, pero estos luego se fueron en cuanto Sánchez empezó a hablar con los periodistas.

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