documento encontrado por la guardia civil

Puigdemont quería un asiento en la ONU, el Fondo Monetario Internacional y la OTAN

El Govern se fijó como prioridad que la Cataluña independiente consiguiera su propia representación en todos los organismos internacionales a los que pertenece España

Foto: El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (Reuters)
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (Reuters)

El Govern de Carles Puigdemont trazó un plan para que Cataluña tuviera su propio asiento en las organizaciones internacionales en las que participa España en cuanto se proclamara la declaración unilateral de independencia (DUI). Desde Naciones Unidas a la Agencia Espacial Europea, pasando por la Comunidad Andina, la Comisión Ballenera Internacional y la Organización Internacional del Azúcar. Altos cargos de la Generalitat manejaban un listado desde septiembre de 2016 con los organismos que consideraban “prioritarios” para que la futura república catalana se convirtiera cuanto antes en un agente del tablero mundial y su voz se escuchara al menos con la misma intensidad que la de España.

El supuesto autor del documento, al que ha accedido El Confidencial, es Alfonso González Bondía, uno de los dirigentes nombrados por el Ejecutivo de Junts pel Sí que continúa en la cúspide de la Administración catalana después de la aplicación del artículo 155. Antiguo profesor del Departamento de Derecho Público de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, fue nombrado en mayo de 2016 por el propio Puigdemont director de la Oficina de Seguimiento y Apoyo a las Comisiones Paritarias Estado-Generalitat, un ente encuadrado en la Consejería de Exteriores de Raül Romeva que obedece a la pretensión de mantener una relación exclusivamente bilateral con Madrid. El puesto está remunerado con un salario anual de 81.385 euros.

Oficialmente, el cometido de González Bondía era proteger las competencias de Cataluña, pero sacó tiempo para analizar las 148 organizaciones internacionales en las que España participa como miembro de pleno derecho o en calidad de socio u observador. El informe fue encontrado durante la operación Anubis del pasado 20 de septiembre en el ordenador de una asistenta de un alto cargo ajeno a Exteriores, Josep Lluís Salvadó, quien hasta su detención en ese dispositivo ocupaba la Secretaría de Hacienda de la Generalitat. El lugar en el que fue hallado refuerza la relevancia del documento. Salvadó compaginó ese puesto con el de secretario general adjunto de ERC y jugó un papel clave en el diseño y ejecución del proceso secesionista. Fue uno de los 14 detenidos por la Guardia Civil en el dispositivo de Anubis y está acusado de malversación, prevaricación y desobediencia.

Según el documento incautado, González Bondía concluyó que había 59 “organizaciones prioritarias" en las que debían centrarse los esfuerzos de la Consejería de Exteriores para tratar de asegurar una silla para la Cataluña independiente. Entre esas organismos situaba a Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la OTAN, la FAO, la Unesco, Interpol, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Organismo Internacional de la Energía Atómica e incluso la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.

En un segundo nivel se encontraban las consideradas “organizaciones importantes”, como la Agencia Espacial Europea, la Asociación Mundial de la Carretera, la Agencia Internacional de Energías Renovables, el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, el Consejo Internacional para la Exploración del Mar, la Organización Internacional del Azúcar, el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones y la Unión Postal de las Américas, España y Portugal. En total, el informe incluía hasta 45 entidades en este segundo apartado.

El tercer grupo lo ocupaban, a juicio de González Bondía, las “organizaciones pendientes de estudio”. Afectaba a otros 23 organismos, entre ellos, el Consejo Iberoamericano del Deporte, la Comisión para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos, la Comisión Ballenera Internacional, el Centro de Investigación sobre Desalinización de Oriente Próximo y la Conferencia Europea de Biología Molecular. En todas estas entidades tiene representación España.

Finalmente, el cuarto y último grupo del listado lo integraban otras 23 entidades internacionales destacadas por el atlas de la CIA, la guía que edita anualmente la agencia de inteligencia estadounidense. En ese apartado se encontraban la Comunidad Andina, el Consejo de Estados del Mar Báltico, la Asociación Latinoamericana de Integración, el Sistema de la Integración Centroamericana y la Organización de Estados Americanos, entidades en las que España está presente como Estado observador.

González Bondía ha sido contactado por este diario para conocer su versión sobre el documento, pero ha declinado realizar comentarios. La proyección internacional de Cataluña ha sido una de las patas fundamentales del proceso secesionista. Para tratar de conseguirlo, los dirigentes del Govern realizaron multitud de viajes al extranjero buscando apoyos para su plan de ruptura. El propio Puigdemont se desplazó a Estados Unidos y Reino Unido sin gran éxito. Y tuvo que suspender una visita a Marruecos después de que ningún mandatario de este país estuviera dispuesto a recibirlo. En esa labor de proyección exterior, además de la Consejería de Exteriores encabezada por Romeva, también participó otro organismo del departamento, Diplocat, así como la red de delegaciones de Cataluña que llegó a tener la Generalitat en los principales países occidentales. El Govern presupuestó en 2017 un total de 39,6 millones de euros para acción exterior.

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