juicio por presunta violación en sanfermines

Visto para sentencia el juicio contra 'La manada': "Soy inocente y confío en la Justicia"

Los cinco acusados han hecho uso de su derecho a la última palabra para, uno a uno, realizar el mismo alegato ante el juez: "Me declaro inocente y confío plenamente en esta sala"

Foto: Los cinco integrantes de 'La manada', durante los Sanfermines de 2016. (EC)
Los cinco integrantes de 'La manada', durante los Sanfermines de 2016. (EC)

El juicio por la presunta agresión sexual durante los Sanfermines de 2016 ha quedado visto para sentencia con la última palabra de los cinco acusados, que se han declarado "inocentes" de los delitos que se les imputan y han confiado en que "se haga justicia". Los cinco jóvenes sevillanos imputados han hecho uso de su derecho a la última palabra y uno y por uno han comparecido ante el juez para realizar el mismo alegato con expresiones casi idénticas. "Solo quiero decir que me declaro inocente y confío en la Justicia de este país", ha afirmado en primer lugar José Angel Prenda en una intervención que ha sido prácticamente calcada por sus compañeros. "Me declaro totalmente inocente. Al igual que mi compañero, confío plenamente en la Justicia y espero que esto acabe cuanto antes", ha señalado Ángel Boza, quien se ha mostrado el más nervioso de todos.

"Me declaro inocente y confío plenamente en la Justicia", ha replicado a continuación Jesús Escudero. A. M. G. (el único cuya identidad está prohibido desvelar por orden del juez a instancias de su abogado) se ha expresado en los mismos términos y ha añadido su "arrepentimiento" por el robo del móvil a la denunciante tras los hechos. "Me arrepiento del hurto del móvil. Pido perdón públicamente. De los demás delitos que se me imputan soy inocente y confío plenamente en esta sala", ha afirmado. El último en tomar la palabra ha sido Alfonso Jesús Cabezuelo, militar de profesión. "Al igual que mis amigos, me declaro inocente y confío en esta sala", ha señalado, tras lo que el juicio ha quedado visto para sentencia. La previsión es que el fallo de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra se produzca después de Navidad, según apuntan fuentes judiciales.

Al término del juicio las defensas han reclamado la puesta en libertad provisional de los cinco acusados a la espera de la sentencia. Ahora, el tribunal decidirá esta misma semana si atiende a esta petición cautelar, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

Las defensas piden la puesta en libertad provisional de los acusados a la espera de sentencia: El tribunal decidirá esta misma semana si atiende a la petición

La undécima y última sesión del juicio contra los integrantes de 'La manada' se ha abierto con el alegato final de Agustín Martínez, abogado de tres de los cinco acusados, que ha asegurado que los vídeos grabados por los imputados constituyen una "película porno", por lo que "no se puede extraer que hubo agresión sexual". Además, ha sostenido que en las grabaciones "no está acreditado" que la denunciante esté "todo el tiempo" con los ojos cerrados, ya que solo se ve que los mantiene así "cuando está cara a la cámara realizando una felación". A este respecto, el letrado ve normal que la supuesta víctima mantenga los ojos cerrados porque, como ha expuesto, "es difícil hacer una felación con los ojos abiertos".

Visto para sentencia el juicio contra 'La manada': "Soy inocente y confío en la Justicia"

El letrado de José Ángel Prenda, Jesús Escudero y Ángel Boza se ha referido en estos términos a la hora de valorar los 96 segundos de grabación que constituyen la clave para el devenir del juicio y cuyo contenido calificó de "repugnante" la acusación particular. Además, los dos agentes de la Policía Foral que realizaron un informe de los vídeos han asegurado que las imágenes evidencian que la joven de 18 años fue sometida a "humillaciones y vejaciones".

'La manada' llora y se abraza tras el alegato final de Agustín Martínez: "Son buenos hijos, algunos trabajan, están muy unidos a sus familias y amigos"

Martínez ha intervenido por espacio de casi dos horas para presentar sus conclusiones finales, que han suscitado las lágrimas de sus defendidos, que se han emocionado y abrazado entre ellos y con sus letrados al término de su disertación. El abogado ha dicho que aunque sus clientes pueden parecer "imbéciles en algunos aspectos, patanes, infantiloides, simples o primarios en sus pensamientos", son "buenos hijos, algunos trabajan, otros lo intentan, están muy unidos a sus familias y amigos". A este respecto, ha denunciado que su imagen ha sido "destrozada" y sus nombres "vilipendiados" por unos hechos que ha calificado de "relaciones sexuales consentidas".

Agustín Martínez, a su llegada este martes a la Audiencia de Navarra para la última sesión del juicio. (EFE)
Agustín Martínez, a su llegada este martes a la Audiencia de Navarra para la última sesión del juicio. (EFE)

En su alegato final, Martínez ha expuesto las "numerosas contradicciones" de la denunciante en su relato de los hechos. En este sentido, se ha preguntado si "alguien piensa que cinco personas van a salir andando tan tranquilamente [del portal en el que sucedieron los hechos], quedándose en la zona, sabiendo que la chica podía salir a pedir ayuda". Asimismo, ha rechazado de forma categórica que la supuesta víctima sufra estrés postraumático porque "no ha tenido ningún seguimiento" por parte de profesionales transcurridos 16 meses de los hechos, como, a su juicio, lo evidencia que las diferentes acusaciones y el Ministerio Público no hayan presentado ningún informe que demuestre que la denunciante "haya ido una sola vez al médico o a una reunión de víctimas de abusos sexuales". "No lo han aportado [el informe] porque no existe. Muy poco le han afectado [los hechos] porque no se ha acreditado de forma alguna que esté siguiendo un tratamiento", ha aseverado.

A este respecto, ha aludido a una publicación de la joven en su cuenta de Instragram que ha aportado a la causa y en la que se ve una camiseta con el lema 'Hagas lo que hagas, quítate las bragas', lema del 'reality' de televisión 'Super Shore'. Según ha señalado, resulta "sorprendente y curioso" que una joven de 18 años que ha denunciado una agresión sexual publique "algo así en las redes sociales un mes antes" del juicio. "Piensen lo que quieran de mí, pero me parece sorprendente", ha espetado. Con esta publicación, según ha señalado, la supuesta víctima "manda un mensaje sorprendente para cualquier chica, y más para una que dice haber sufrido una agresión sexual de este carácter". En este sentido, ha aludido a que el 'leitmotiv' del programa televisivo que "le gusta" a la denunciante y a "sus amigas" es, según refleja el propio 'reality', "beber alcohol hasta desfallecer y a follar como conejos". También ha sacado a colación el perfil de la concursante Karime, que lidera el lema relativo a las bragas y que se define por su "fogosidad fuera de toda duda", su gusto por "los tríos lésbicos" y para "crear broncas y escenas de tensión".

Para desacreditar a la joven, Martínez alude a que en su declaración en el juicio no mostró "el menor síntoma de abatimiento" y tenía "una expresión de carácter jovial", y a su "peculiar manera de sentarse"

Para tratar de desacreditar a la supuesta víctima, Martínez se ha referido a su actitud durante su declaración en el juicio, donde estuvo "afable", no mostró "el menor síntoma de abatimiento y aflicción" y "presentó un rictus en muchos momentos que podría valorarse como una expresión de carácter jovial". Incluso, ha apuntado a su "peculiar manera de sentarse" dentro de esta serie de "datos a tener en cuenta a la hora de valorar su testimonio". De la declaración de la joven ha querido hacer hincapié en su última intervención, en la que dijo: "No hablé, no grité, no hice nada. Que yo cerrara los ojos y no hiciera nada ellos lo pueden interpretar como que estoy sometida o como que no". Estas palabras, según ha señalado Martínez, demuestran que fue una "relación consentida y placentera".

Asimismo, ante la contundencia de las diferentes pruebas periciales, el abogado de estos tres acusados ha denunciado que todos los informes están "viciados de origen" porque han estado orientados a tratar de demostrar que hubo una agresión sexual grupal. Así, ha censurado que los profesionales que han realizado algunos de los informes, como los dos policías forales que analizaron los vídeos, estaban "contaminados" de antemano. Donde los policías ven "humillaciones y vejaciones a la joven", Martínez percibe "juegos eróticos" dentro de unas relaciones sexuales consentidas. "No se ha observado ningún gesto de asco, rictus de dolor o mínimo sufrimiento, y tampoco movimiento de rechazo al ofrecimiento de un pene en su boca", ha expuesto.

En su intervención, Martínez ha asegurado que es "sorprendente" que una chica que asegura que nunca ha tenido relaciones sexuales anales "no tuviera daño ni dolor" en esta zona al serle practicado el reconocimiento médico tras los hechos, tal y como acreditó el especialista que la atendió en Urgencias. Este declaró durante el juicio que las lesiones que presentaba la joven eran "compatibles" con una agresión sexual. Por ello, el abogado ha asegurado que este diagnóstico hubiera sido "el mismo" si las relaciones sexuales hubieran sido consentidas.

La defensa alega que los posibles traumas de la joven pueden deberse a que tuvo una experiencia sexual "perturbadora" o "no satisfactoria"

En relación a los síntomas de estrés postraumático que han acreditado las psicólogas que atendieron a la joven, Martínez ha rechazado que la denunciante sufra algún trauma por los hechos. Y de tenerlo, según ha defendido, podría deberse a que tuvo una experiencia sexual "perturbadora" o "no satisfactoria", lo que le "generó problemas". Asimismo, ha señalado que los propios abogados de la joven sometieron a la misma a una "doble victimización" al pasarle el informe policial realizado sobre el contenido de los vídeos grabados por dos de los cinco acusados durante los hechos. Le facilitaron el informe, según ha señalado, para "ilustrarle en qué términos debía expresarse durante el juicio". Solo así se explica, a su juicio, que la joven hablara de "sometimiento, ojos cerrados y 'shock" cuando no sabía qué responder, las "mismas expresiones" que utiliza la Policía Foral para describir las acciones de las grabaciones.

Martínez ha dedicado sus primeros 20 minutos de intervención para intentar ganarse el favor del tribunal apelando a su buen hacer antes del juicio, ya que "ha sabido discernir elementos que venían a destrozar la figura de los acusados" y ha "eliminado buena parte" de las pruebas que forman parte del "folclore". Esta actitud, según ha destacado, se "entiende como el inicio de la búsqueda de la verdad en el procedimiento". Su postura contrasta, según ha denunciado, con la del juez instructor del caso, que retrasó dos meses la declaración de los acusados mientras el "otro juicio" en las calles ya había dictado sentencia. "Para entonces, ya se había destripado el móvil de nuestros patrocinados y filtrado interesadamente información que no tiene nada que ver [con el proceso], dibujándoles un perfil criminal que los sitúa en el escalafón de los criminales más peligrosos de nuestro país. Había comenzado la caza de 'La manada", ha señalado.

Ilicitud de pruebas periciales

Por su parte, el abogado de A. M. G., Jesús Pérez, ha reclamado la ilicitud de las pruebas periciales de los policías forales que analizaron el contenido de los vídeos y de las psicólogas que atendieron a la joven tras los hechos al "carecer de objetividad" y "vulnerar el principio de presunción de inocencia" de los acusados, ya que actuaron "partiendo de la veracidad de la denuncia" de la joven. Ha solicitado al tribunal que no se tengan en cuenta estas pruebas, con "riesgo de pedir la nulidad" de todo el proceso judicial si son consideradas a la hora de adoptar su resolución. Además, ha pedido que el informe realizado sobre las imágenes de las grabaciones tenga "consecuencias" para sus autores a la vista de la "falta de objetividad y profesionalidad" y de su falta de "conocimientos suficientes" para abordar esta tarea.

Jesús Pérez, rodeado de periodistas a su llegada a la Audiencia de Navarra. (EFE)
Jesús Pérez, rodeado de periodistas a su llegada a la Audiencia de Navarra. (EFE)

En su declaración, ha denunciado que la joven fue "inducida" por las personas que la atendieron a que presentara una denuncia por violación a la vista de la fuerte preocupación que existe a nivel social en contra de las agresiones sexuales. Según ha expuesto, la preocupación de la joven era que le había sido robado el móvil, ya que pensaba que la habían grabado con su teléfono y esas imágenes podían publicarse en las redes sociales. "Esta es la explicación lógica", ha aseverado. Por ello, ha insistido en que se dieron "injerencias de terceras personas" para que denunciara una agresión sexual. Incluso, ha llegado a asegurar que cuando la joven traslada la palabra 'abuso' a la pareja que la asiste cuando estaba llorando en un banco desconsolada tras los hechos podía referirse a que los cinco jóvenes sevillanos habían "abusado de su confianza" por robarle el móvil. Igualmente, ha apuntado como posibilidad que la joven podría haber denunciado una violación porque había sido penetrada sin preservativo y sentía la "imperiosa necesidad de usar anticonceptivos".

Pérez apunta como posible causa de la denuncia que la joven sentía la "imperiosa necesidad de usar anticonceptivos" tras tener sexo sin preservativo

En la misma línea que lo expresado por Martínez, Pérez ha considerado que el posible "malestar psicológico" de la joven tras los hechos "puede deberse a un arrepentimiento tras una experiencia sexual en grupo primeriza y seguramente no satisfactoria". Y también ha querido desacreditar a la acusación y a la Fiscalía por ver sometimiento en el hecho de que la joven tenga los ojos cerrados mientras practica una felación. "¿Qué mujer hace una felación con los ojos abiertos?", se ha preguntado, para reclamar "estadísticas" de féminas que hacen esta práctica con los ojos cerrados. Asimismo, ha justificado que uno de los acusados le abriera la boca para introducirle un pene porque su miembro estaba "flácido".

Finalmente, Juan Canales, abogado de Antonio Jesús Cabezuelo, ha apuntado al despecho como posible causa de la denuncia de la joven, ya que los acusados la dejaron semidesnuda en el portal tras los hechos, "con mala educación y fuera de las reglas de la caballerosidad". Este gesto, según ha subrayado, "no le sentó nada bien porque se quedaba sola". Asimismo, ha considerado que la denunciante "entró en pánico" al temer haber sido grabada con su móvil robado, y "tuvo que buscar una justificación inventándose una historia que no se acerca en nada a la realidad". A este respecto, ha mostrado su "convencimiento" de que fue "forzada" a presentar una denuncia "por las circunstancias". "Si nadie se le hubiera acercado a ofrecerle ayuda, estoy convencido de que no hubiera habido denuncia", ha concluido.

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