Independencia de Cataluña: Sánchez intenta endurecer su discurso contra Rajoy para mitigar su apoyo al 155
en paralelo a la campaña electoral catalana

Sánchez intenta endurecer su discurso contra Rajoy para 'mitigar' su apoyo al 155

Los socialistas intentan recuperar su estrategia prevista antes de la crisis catalana para intentar ganar espacio político a Podemos y a Ciudadanos

Foto: Pedro Sánchez, este jueves, en Valladolid. (EFE / Nacho Gallego)
Pedro Sánchez, este jueves, en Valladolid. (EFE / Nacho Gallego)

Pedro Sánchez, a la cabeza del PSOE, endurecerá el discurso contra el Gobierno del PP, intentando retomar la hoja de ruta prevista antes de estallar la crisis de Cataluña. La estrategia decidida por la dirección de los socialistas empezó el miércoles en la sesión de control del Congreso y en una entrevista con Sánchez en Cuatro, en la que arremetió contra Mariano Rajoy, siguió un día después con la aprobación en su ejecutiva de un documento contra el pacto PP-Ciudadanos y continuará hoy en una comparecencia ante los medios del líder socialista.

Tendrá continuidad en las próximas semanas en paralelo a la campaña electoral catalana, aunque será muy limitada la presencia del secretario general del PSOE en actos del PSC. El objetivo es intentar mostrarse como la única alternativa real al PP, aprovechando la situación de debilidad de Podemos que indican las encuestas, y dejar claro que el apoyo al Gobierno se limita al respaldo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Pretende disipar la versión difundida por el PP sobre un supuesto apoyo de los socialistas a los próximos Presupuestos.

Los socialistas reforzarán la idea de ser el único partido con capacidad de iniciativa y con posibilidad de hacer que las votaciones en el Parlamento salgan adelante. No obstante, la asignatura pendiente de la oposición es lograr que algunas de las proposiciones de ley presentadas culmine el largo procedimiento legislativo en el primer semestre de 2018.

El Grupo Socialista pretende desencallar algunas de las reformas legales en trámite, como la de la Ley de Seguridad Ciudadana (ley mordaza) o la reforma laboral, que fueron aceptadas en primera instancia hace casi un año y no han superado las fases de enmiendas. La dificultad con que cuentan es la división entre los grupos de la oposición y el control que tiene el PP de los tiempos del Parlamento. De hecho, en el mes de diciembre solo habrá un pleno en el Congreso y no se reanudará la actividad hasta febrero.

Respecto a Cataluña, Sánchez pretende por un lado liderar la comisión de estudio del Estado autonómico, para impulsar una futura reforma constitucional, y, por otro, defender su decisión de apoyar la aplicación del 155. Para esto último, la tesis del PSOE será explicar que gracias a su presión logró que Rajoy convocara inmediatamente las elecciones en Cataluña y que no había más opción ante la expectativa inevitable de la declaración unilateral de independencia. Le favorece que, aparentemente, la aplicación del 155 está siendo cómoda y hasta beneficiosa para la economía y para la estabilidad y los pasos en falso de los independentistas, por ejemplo, admitiendo que no estaban preparados para poner en marcha la república catalana.

Sobre la comisión del Congreso, el PSOE da por hecho que el PP tendrá que sumarse a una futura reforma constitucional aunque de inicio se resista y que Podemos y los independentistas terminarán participando en sus trabajos después del 21-D. En todo caso, el solo hecho de que esté en marcha servirá a los socialistas en la campaña catalana para que se visualice que es la única vía abierta para buscar una solución en el futuro. En esas fechas, está previsto que se produzcan las primeras comparecencias, las de los padres de la Constitución vivos, José Pedro Pérez Llorca, Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. La comisión seguirá en enero, aunque no haya más actividad parlamentaria en ese mes, e incluirá el debate sobre un nuevo modelo de financiación autonómica y el análisis de la sentencia del Tribunal Constitucional que recortó en 2011 el Estatut aprobado en referéndum.

La estrategia del PSOE tiene por objeto acortar el terreno de Ciudadanos y de Podemos. A los primeros, por inmovilismo en Cataluña y su pacto de investidura con el PP, y a los de Pablo Iglesias, por su posición próxima al independentismo y por negarse a abordar esa reforma constitucional en la comisión que se abre.

El análisis de los socialistas es que Podemos ha quedado fuera del tablero en el resto de España, sin opciones para desarrollar una posición comprensible para su votantes y dando a entender que pactarán con ERC tras las elecciones catalanas, lo que podría tener efectos negativos para el partido de Iglesias. Es sabido que la relación entre Sánchez e Iglesias se ha roto, pero el equipo del líder socialista considera que se ha conjurado la presión para una eventual moción de censura que requeriría apoyo de los partidos independentistas.

En ese análisis interno, se incluye el de la dificultad de Sánchez para actuar como jefe de la oposición sin tener escaño. Las fuentes socialistas añaden que la manera en que funciona el Congreso en esta legislatura, sin grandes debates, hace asumible esa ausencia. De hecho, no habrá debate sobre el estado de la nación este año y quizás tampoco el próximo año, y el eco de las sesiones de control del Congreso es solo el de incidentes o representaciones como la de Gabriel Rufián (ERC) con las esposas o la impresora, no sobre la calidad de las intervenciones. Le favorece también el citado parón parlamentario hasta febrero.

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