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Ferraz ve a Díaz tras la carta de los veteranos a Sánchez, pero ella niega toda relación
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LA RESPUESTA AL DESAFÍO SOBERANISTA

Ferraz ve a Díaz tras la carta de los veteranos a Sánchez, pero ella niega toda relación

En la dirección recelan de la presidenta por uno de firmantes, De la Borbolla. Él dice que impulsó el texto con Leguina, y desde el entorno de la baronesa hablan de acusación "falsa" y "sin fundamento"

Foto: Susana Díaz y el expresidente andaluz José Rodríguez de la Borbolla, el 27 de febrero de 2016 en Sevilla. (EFE)
Susana Díaz y el expresidente andaluz José Rodríguez de la Borbolla, el 27 de febrero de 2016 en Sevilla. (EFE)

La carta ha sentado más que mal en Ferraz. La dirección la considera, directamente, una "deslealtad" hacia el secretario general en un momento crítico. Porque lo que menos necesitaba Pedro Sánchez, alegan, es que un grupo de veteranos militantes socialistas redactasen y publicasen una misiva durísima contra el líder, acusándole de ponerse "de perfil" en la crisis catalana, de defender el diálogo con quienes están perpetrando un "golpe de Estado" y de disparar contra la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, buscando su reprobación, en lugar de alinearse con el Ejecutivo. Pero en el círculo de Sánchez creen que la iniciativa no es del todo inocente: piensan que detrás de ella puede estar la presidenta andaluza, Susana Díaz, a la que ven menos acoplada a la nueva realidad del partido después de las primarias que perdió. En el entorno de la baronesa niegan radicalmente que ella instigara el manifiesto y defienden que los históricos actuaron "autónomamente".

El jueves impactó en la casa socialista la carta que dirigieron una veintena de exdirigentes al secretario general. Chocó por el tono belicoso contra él, no tanto por quienes la suscribían, nombres algunos de segunda fila y todos retirados de la primera línea. Entre los que estamparon su firma, cuatro expresidentes autonómicos —Joaquín Leguina (Madrid), Juan Carlos Rodríguez Ibarra (Extremadura), José Rodríguez de la Borbolla (Andalucía) y José Constantino Nalda (Castilla y León)—, dos expresidentes del Senado —Juan José Laborda y Javier Rojo—, el exministro de Sanidad Julián García Vargas, dos expresidentes del Parlamento andaluz (Javier Torres Vela y Antonio Ojeda) y varios exparlamentarios, exregidores y catedráticos que conservan su carné de militantes. Todos hombres, salvo una mujer, Clementina Ródenas, exalcaldesa de Valencia, esposa de otro de los firmantes, el economista y exsenador Segundo Bru.

[Consulta aquí en PDF la carta de los históricos]

Esos dirigentes históricos le piden a Sánchez que tome "las decisiones precisas para colaborar con la restauración del orden constitucional" con Cataluña y que explique por qué invoca constantemente al diálogo "ahora" con Carles Puigdemont, porque "nunca ha servido para nada el diálogo bajo chantaje". También les escandaliza que se "condene apriorísticamente" a Santamaría "con la excusa de una presunta violencia policial" el 1-O. En fin, quieren que el PSOE esté "unido" a los partidos constitucionalistas ante el "ataque a la democracia española".

En la sede federal se ha recibido la misiva como una "deslealtad" de unos exdirigentes con peso político y que son hoy ya "reliquias" del PSOE

El mismo jueves Ferraz ya despreció el documento advirtiendo de que en una coyuntura tan complicada como esta solo cabía estar "detrás del partido y del secretario general", porque eso es "cultura de partido". Pero este viernes subía el tono. En público y en privado.

Foto: José Rodríguez de la Borbolla (i), junto a Susana Díaz y Pedro Sánchez, el pasado 30 de julio en el último congreso del PSOE-A, en Sevilla. (EFE)

Cinco andaluces de 16 totales

En la dirección, algunos altos mandos sí veían detrás de la maniobra a Díaz. "Sí nos cuadra que ella pueda estar detrás", señalaba un dirigente de la confianza de Sánchez. "Es la mano que mece la cuna... Algunos de los que firman son susanistas", indicaba otra integrante del núcleo duro. Lo que a un sector de la cúpula lleva a pensar que Díaz puede estar detrás es que uno de los firmantes de mayor peso, José Rodríguez de la Borbolla, encabezaba la lista al comité director —el máximo órgano de poder del PSOE andaluz, el equivalente al comité federal— y uno de los hombres más cercanos a la jefa de la Junta.

"Nos cuadra que Susana pueda estar detrás", "es la mano que mece la cuna"..., razonan algunos en el círculo del líder. Otros no tienen tan claros los lazos

Ferraz también repara en que otros cuatro de los 16 exdirigentes que suscriben la carta abierta proceden del PSOE-A: los expresidentes del Parlamento andaluz Javier Torres Vela y Antonio Ojeda, el exalcalde de Sevilla Manuel del Valle y el exsenador y exdiputado nacional Francisco Moreno. Otros cargos del núcleo duro, no obstante, aun resaltando la presencia de Rodríguez de la Borbolla, evitaban relacionar el documento con Díaz. "Conociendo a Pepote, estas cosas las suele hacer por su cuenta y riesgo", observaba un responsable. "Conociendo a los firmantes, no necesitan que nadie les estimule", opinaba otro.

Mientras, Rodríguez de la Borbolla, uno de los impulsores del escrito, quiso desvincular este viernes su llamamiento de cualquier 'vendetta' doméstica. Los firmantes, decía el expresidente autonómico en una entrevista en Canal Sur Radio [aquí], no son en absoluto "una pandilla de conspiradores" ni se trata de una cuestión de "conflicto interno" en el PSOE. La carta surgió de él y del exjefe del Ejecutivo madrileño Joaquín Leguina. Explicaba que lo piden a Sánchez es que "escuche a la gente de la calle y piense en la sociedad española antes que en el partido".

placeholder Pedro Sánchez, con Guillermo Fernández Vara (i) y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en el Día de Extremadura, el pasado 7 de septiembre en Mérida. (EFE)
Pedro Sánchez, con Guillermo Fernández Vara (i) y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, en el Día de Extremadura, el pasado 7 de septiembre en Mérida. (EFE)

"Hay que ser demócratas antes que socialistas, porque los socialistas demócratas sólo podemos vivir en la libertad y el respeto a la democracia", subrayó Rodríguez de la Borbolla, quien avisaba de que, cuando la democracia está en cuestión, "hay que ser demócratas antes que socialistas", informa Europa Press.

Fuentes próximas a Díaz indican que ella se enteró "por la prensa", que los firmantes son "autónomos" y que ella está molesta por "rumores y maledicencias"

Fuentes próximas a Díaz manifestaron a este periódico con vehemencia que "en modo alguno" ella impulsara el manifiesto. "Lo decimos tajantemente. Tan pronto Ferraz dice que ella no pinta nada como que está detrás de todo movimiento. Pero ella no ha tenido nada que ver con esta carta. Los que la firman son autónomos y han hecho lo que han considerado oportuno; ella además se enteró por la prensa", subrayan en su círculo más inmediato. La acusación lanzada por algunos dirigentes federales es "ofensiva para quienes suscriben el documento", "gratuita" y, sobre todo, "falsa y sin ningún fundamento", según estas mismas fuentes cercanas a la baronesa, que advierten de que le molesta profundamente que circulen "rumores y maledicencias" carentes de "justificación".

Foto: Pedro Sánchez y Ximo Puig participan en la Fiesta de la Rosa de este 7 de octubre en el parque de Cabecera de Valencia. (EFE)

"Curioso" que el PP no la defienda

En el equipo del secretario general han podido leer y escuchar los reproches de barones y dirigentes socialistas a la posición federal en la crisis catalana, y en concreto cómo esta semana su decisión de plantear la reprobación de Santamaría por las cargas policiales del 1-O y por haber "fracasado" en la 'operación diálogo' que Mariano Rajoy le encomendó reabría las tensiones internas. En el PSOE-A no gustó nada esa decisión, aunque las manifestaciones en público fueron más que prudentes, casi limitadas a un tuit del consejero de Economía en el que subrayaba que la reprobación que procedía era a Puigdemont y a su número dos, Oriol Junqueras. La impresión era compartida en los estados mayores de otras federaciones no alineadas con Ferraz. Esa postura de los críticos viene a coincidir con la expresada, con muchísima mayor virulencia, por los 16 veteranos que suscriben la carta. O las "16 reliquias", según se mofan algunos.

De la Borbolla pide al jefe que "escuche a la gente y piense en la sociedad antes que en el partido", ya que "hay que ser demócratas antes que socialistas"

Óscar Puente, portavoz de la ejecutiva de Sánchez, devolvió la bofetada a los impulsores del escrito: "El problema de algunos dirigentes referentes históricos del partido es que lo único que podían conservar era la autoridad moral y la perdieron en el ultimo periodo de primarias que hemos vivido. El problema es ese, que ya no les queda ni la autoridad moral". El también alcalde de Valladolid calificaba de "curioso" que "ningún responsable del PP salga a defender" a Santamaría por su gestión y en cambio sí salgan a dar la cara por ella algunos exresponsables del PSOE.

El portavoz recordaba además que cuando alguien tiene una discrepancia con la dirección, lo que debe hacer es expresarla en los órganos, y no "hacerla públicamente", y los hay que "se dedican solo a eso". Pero que en este caso lo digan dirigentes ya fuera de la primera línea "solo es indicador de que el nuevo PSOE ha abierto una nueva etapa, mira hacia el futuro, toma sus decisiones y lo hace en clave de ciudadanía y no pensando en otras cosas". "A Pedro Sánchez no le viene nada mal que algunos referentes históricos del partido expresen una dirección contraria a lo que son sus decisiones. Nos ayuda a clarificar si hemos acertado o nos estamos equivocando", añadió.

placeholder El portavoz del PSOE, Óscar Puente, el pasado 28 de agosto en Ferraz. (EFE)
El portavoz del PSOE, Óscar Puente, el pasado 28 de agosto en Ferraz. (EFE)

Puente separó la amonestación escrita en la carta de las palabras del exvicepresidente Alfonso Guerra esta semana en Onda Cero, en las que defendía que el 155 debería estar ya en marcha para parar el movimiento "prefascista" de los independentistas. No es lo mismo, dijo, tanto por su "profunda simpatía" por Guerra como por lo que este hace, que es opinar, "sin dirigirse a nadie ni pretender que nadie del partido le haga caso". Y el ex número dos "sabe muy bien que se puede opinar que hay que salir de la OTAN y acabar decidiendo que hay que permanecer en ella", destacó, haciendo notar las incongruencias de discurso que también tuvo el primer Gobierno de Felipe González.

Apoyo de Puig

La dura reprimenda de Puente a los veteranos era un buen termómetro del cabreo de Ferraz con ellos por su profunda "deslealtad". Además, la sucesión de acontecimientos de esta semana incentivaba la desconfianza en Díaz, con quien la relación sigue siendo algo distante dada la brecha entre los dos líderes y sus visibles discrepancias en el proyecto de partido y de país. Un alto cargo de la dirección contrastaba la actitud de la presidenta andaluza con la que, a su juicio, mantiene otro influyente barón, el valenciano Ximo Puig, "que está centrándose en su gestión en la Generalitat y no tanto en lo orgánico", y con el que la interlocución ha mejorado a nivel de partido por el cambio de número dos —de Alfred Boix a José Muñoz Lladró—. Este sábado, de hecho, Sánchez y Puig volvieron a compartir escenario con motivo de la Fiesta de la Rosa del PSPV.

Óscar Puente: "El problema de algunos referentes históricos del partido es que lo único que podían conservar era la autoridad moral y la perdieron"

"Lo que creo es que todos tenemos que hacer lo posible por ayudar, y ayudar también al secretario general de PSOE y no intentar debilitar a ningún actor que en estos momentos tiene una responsabilidad grande", afirmaba este viernes el presidente valenciano en declaraciones a Onda Cero, desvinculándose explícitamente de los firmantes de la carta. Puig no cree que la reprobación a Santamaría debilite al Gobierno porque ella "no es un actor principal". "Se puede estar de acuerdo o no en medidas de carácter parlamentario pero yo, si lo ha decidido el grupo parlamentario, lo voy a apoyar porque creo que hay que apoyar a Pedro Sánchez", abundó. Puig reiteró ese respaldo este mismo sábado en la capital valenciana.

Bancos y empresas huyen del independentismo

De la Junta de Andalucía tampoco salió ningún mensaje contra el líder socialista. El vicepresidente del Gobierno, Manuel Jiménez Barrios, subrayó este viernes desde Cádiz que "hay que tener firmeza para pedir que se restaure la legalidad que los españoles" se han dado "a través del marco constitucional". El "mejor camino" para solucionar la crisis catalana, agregó es que "las fuerzas constitucionalistas apoyen la restauración de la legalidad".

Sin fecha aún para la convocatoria de los órganos federales

Que Carles Puigdemont comparezca finalmente el martes 10 de octubre a las 18 horas ha complicado la agenda de los socialistas. Pedro Sánchez tiene prevenidos a sus dirigentes porque convocará primero a la ejecutiva, y luego al consejo político federal -a sus barones- y al comité federal para blindar una posición común frente al desafío independentista. La previsión inicial era reunir todos esos órganos entre el martes y miércoles, pero el retraso de la sesión plenaria en el Parlament, en la que se puede declarar la independencia de Cataluña, ha obligado al PSOE a modificar su planteamiento.

El miércoles, además, podría comparecer Mariano Rajoy en el Congreso, aunque aún no tiene hora. Sánchez había planeado ir con su número tres, José Luis Ábalos, al 'consell nacional' del PSC el 11 por la tarde, pero esos dos plenos (el del Parlament y el de la Cámara Baja), lo harán casi inviable, ya que el miércoles el secretario general tendría que aprovechar para convocar a su ejecutiva. La reunión del consejo político y el comité federal se dejaría para el jueves 12 por la tarde -tras la recepción en el Palacio Real por la Fiesta Nacional- o el viernes 13. Pero, si la situación no fuera de emergencia porque el Parlament no proclamara la independencia, Ferraz se plantea convocar ambos órganos para la semana siguiente. 

De cualquier modo, lo que quiere Sánchez es que el PSOE emita un mensaje unitario en caso de que el Gobierno plantee la activación del artículo 155 de la Constitución o de otro tipo de medidas extraordinarias para frenar a los secesionistas. En el PSOE sí se ha instalado la idea de que si no quedara otra sí apoyaría la aplicación del 155 para embridar la situación. Lo que se espera es que sí haya acuerdo entre los barones y Sánchez. 

En Ferraz consideran que la fuga de empresas y bancos de Cataluña puede asustar a los más templados dentro de la mayoría independentista, pero no las tienen todas consigo y no saben si Puigdemont finalmente cederá y no dará paso a una DUI. 

La carta ha sentado más que mal en Ferraz. La dirección la considera, directamente, una "deslealtad" hacia el secretario general en un momento crítico. Porque lo que menos necesitaba Pedro Sánchez, alegan, es que un grupo de veteranos militantes socialistas redactasen y publicasen una misiva durísima contra el líder, acusándole de ponerse "de perfil" en la crisis catalana, de defender el diálogo con quienes están perpetrando un "golpe de Estado" y de disparar contra la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, buscando su reprobación, en lugar de alinearse con el Ejecutivo. Pero en el círculo de Sánchez creen que la iniciativa no es del todo inocente: piensan que detrás de ella puede estar la presidenta andaluza, Susana Díaz, a la que ven menos acoplada a la nueva realidad del partido después de las primarias que perdió. En el entorno de la baronesa niegan radicalmente que ella instigara el manifiesto y defienden que los históricos actuaron "autónomamente".

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