vende sus acciones a catalonia hoteles

Alierta deja tirado a Rato en el hotel de Berlín que usó para lavar comisiones de Publicis

El expresidente de Telefónica se deshace del 26% que tenía en Bagerpleta Gmbh, la firma en la que se asoció con el presidente de Bankia para montar un hotel de cuatro estrellas en el centro de Berlín

Foto: Fotografía de archivo del expresidente de Bankia Rodrigo Rato (i) y del expresidente de Telefónica César Alierta. (EFE)
Fotografía de archivo del expresidente de Bankia Rodrigo Rato (i) y del expresidente de Telefónica César Alierta. (EFE)

Rodrigo Rato se ha quedado solo en el hotel de Berlín que compró en 2009 para blanquear parte de las comisiones ilegales que presuntamente cobró en España. El expresidente de Telefónica César Alierta y el empresario hotelero José Manuel Solá, socios del exvicepresidente del Gobierno en ese negocio, acaban de deshacerse de sus participaciones en la sociedad propietaria del inmueble, Bagerpleta Gmbh. El nuevo dueño de las acciones es Catalonia Hoteles, que ya gestionaba el establecimiento desde que fue abierto al público en 2014.

La operación agrava el descenso a los abismos de Rato, condenado en febrero a cuatro años de cárcel por las tarjetas 'black' de Caja Madrid e inmerso aún en la investigaciones sobre su supuesto patrimonio opaco y la salida a bolsa de Bankia. Alierta tenía una participación en Bagerpleta del 26% y Solá, de otro 31%. Rato se queda ahora en minoría con su 43% (frente al 57% de Catalonia) y enfrentado al nuevo accionista mayoritario, que tendrá las manos libres para manejar las cuentas de la compañía.

En la última junta de accionistas de Bagerpleta, celebrada a finales de julio, Rato trató de mantenerse como administrador, según han revelado a El Confidencial fuentes conocedoras de la operación. Sin embargo, los abogados de Catalonia se negaron y forzaron su salida de los órganos de dirección de la sociedad. El nuevo administrador único de la mercantil es Guillermo Vallet, miembro de la familia propietaria de la cadena hotelera. Rato también intentó que continuaran en la firma sus contables de confianza, pero Catalonia se opuso igualmente a esa petición. A pesar de tener casi la mitad de las acciones, el ex director general del FMI se ha quedado sin voz en el negocio.

Alierta y Solá han perdido dinero con la venta de sus acciones, pero querían abandonar el hotel como fuera desde que el inmueble apareció en la investigación sobre la fortuna opaca de Rato y sus apellidos se vieron salpicados por el escándalo. El más molesto era Solá, que fue el primero en apostar por esa inversión. Rato, que conocía al empresario, se enteró de sus planes y le pidió entra en el negocio con 4,5 millones de euros. Meses después, Rato también medió ante Solá para que su amigo Alierta pudiera acompañarles con otros 2,5 millones, aproximadamente. El exministro de Economía utilizó como credencial sus contactos con el mundo financiero. De hecho, logró que CaixaBank concediera a Bagerpleta en plena restricción del crédito una hipoteca de 12 millones de euros para completar la compra del inmueble, un edificio de cinco plantas situado en una de las zonas más pujantes de la capital alemana.

El negocio iba sobre ruedas. Tras una profunda remodelación, el hotel Berlín-Mitte, de cuatro estrellas y 131 habitaciones, abrió finalmente sus puertas en 2014. El propio Solá pactó la cesión del inmueble a Catalonia con un canon anual de 1.170.000 euros más un bonus por objetivos. El acuerdo garantizaba el pago del crédito y aseguraba un retorno de la inversión a los tres socios. Pero la situación cambió cuando la Justicia comenzó a analizar los movimientos societarios del expresidente de Bankia. La Agencia Tributaria y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil descubrieron que parte de los 4,5 millones de euros que utilizó para comprar su 43% en Bagerpleta había salido de presuntas comisiones ilegales y salarios no declarados. En esos movimientos habría empleado hasta tres mercantiles bajo investigación, Kradonara 2001, Arada y Rondanman Gestión 3.

En concreto, Rato habría canalizado a través de Kradonara 2001 el cobro de comisiones del gigante francés de la publicidad Publicis por valor de 474.416 euros por adjudicarle contratos durante su etapa como presidente de Bankia (enero 2010-mayo 2012). Los fondos entraron en la caja de Kradonara entre junio y diciembre de 2011 y, casi automáticamente, 420.000 euros fueron transferidos hacia Bagerpleta. En 2012, repitió la operativa. Entre enero y agosto de ese año, recibió comisiones de Publicis por valor de otros 360.698 euros y mandó 75.000 euros a la sociedad del hotel. Además, Rato habría usado Kradonara para desviar a Bagerpleta parte de los fondos que recibió de Telefónica por formar parte del consejo asesor de la compañía entre 2013 y 2015.

Alierta no solo echó a Rato de ese órgano cuando se produjo su detención en abril de 2015. También empezó a moverse para salir cuanto antes de Bagerpleta e incluso le dio un poder a Solá para que le buscara un comprador interesado en su parte del hotel, a pesar de que había entrado por su vínculo con el exvicepresidente del Gobierno. En 2016, según ha podido saber este diario, apareció un inversor dispuesto a poner 24 millones de euros por el 100% de la mercantil, dos millones más de lo que habían invertido en el proyecto, hipoteca incluida. Sin embargo, Rato rechazó la oferta al considerarla demasiado baja. Finalmente, este verano, Alierta y Solá han aceptado una propuesta sensiblemente inferior de Catalonia Hoteles sin tener en cuenta la opinión de su antiguo socio, que se queda ahora en la compañía sin capacidad de decisión. La cadena no necesita su 43% para controlar el inmueble en el que ya está de inquilina.

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