COMPARECENCIA EXTRAORDINARIA DEL PRESIDENTE EN EL CONGRESO

El PSOE tropieza en el 'juicio' a Rajoy por el momento, el formato y el estilo de Robles

Los socialistas no pudieron sacar todo el rédito de la sesión sobre Gürtel por un contexto endiablado, una ordenación favorable al Gobierno y una portavoz cuestionada por sus compañeros de filas

Foto: Margarita Robles, aplaudida por su grupo al término de su intervención en el pleno extraordinario sobre Gürtel, este 30 de agosto. (EFE)
Margarita Robles, aplaudida por su grupo al término de su intervención en el pleno extraordinario sobre Gürtel, este 30 de agosto. (EFE)

Si hubiera que analizar los resultados, la respuesta no admite discusión: Mariano Rajoy no solo no dio ninguna explicación sobre el caso Gürtel sino que ni siquiera lo mentó. Como tampoco citó a Luis Bárcenas. El presidente del Gobierno aprovechó el escenario, toda la solemnidad de un pleno extraordinario del Congreso, para escabullirse y burlar el cerco de la oposición.

La sesión de este 30 de agosto no será recordada por nuevos datos, ni por arrojar más luz sobre los escándalos de corrupción que acechan desde hace años al PP como una poderosísima mancha de aceite. Ese objetivo, el que perseguían los grupos promotores de su comparecencia urgente, PSOE y Unidos Podemos, no se cumplió. No hizo falta siquiera esperar al término de las tres horas de debate: ya desde el arranque se intuía por dónde irían los tiros y cómo Rajoy intentaría arrimar el ascua a su sardina, parapetándose en los hechos que sí están marcando ahora mismo la agenda política —la resaca de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils y el pulso soberanista en Cataluña— para no dar más explicaciones y, como glosó Albert Rivera, soltar "un mitin". El presidente, pues, logró no salir demasiado dañado de una sesión indudablemente incómoda para él, mientras que la oposición, liderada por un Pedro Sánchez ausente en el hemiciclo, no podía sentirse del todo satisfecha.

La dirección socialista se embarcó en la petición del pleno extraordinario hace un mes, después de pedir la dimisión del jefe del Ejecutivo por "dignidad" y tras escuchar sus evasivas en su declaración como testigo en el juicio de la trama Gürtel en la Audiencia Nacional. Firmó la solicitud con Unidos Podemos, cuyo jefe, Pablo Iglesias, se había adelantado a Sánchez y había formulado esa exigencia antes. Ambos grupos se anotaron el tanto hace una semana, cuando la Diputación Permanente del Congreso —el órgano que sustituye al pleno en los periodos inhábiles— aprobó, con el voto decisivo del PNV, la comparecencia de Rajoy en el hemiciclo, que Ana Pastor, la presidenta de la Cámara, agendó para este miércoles.

Los atentados y el desafío catalán

En el equipo de Sánchez ya se reconocíaen los últimos días que el 'juicio' político a Rajoy no llegaba en el mejor momento: España aún tiene fresco el trauma de los atentados del 17 de agosto, y se sumerge a la vez en el momento álgido del mayor choque institucional desde la Transición, con el desafío del referéndum independentista del 1 de octubre a las puertas. También se advertía de que el formato del pleno elegido por Pastor, orientado por el artículo 203 del reglamento, y con tiempos muy cortos para los grupos —10 minutos en la primera intervención, y solo cinco en la réplica—, estaba hecho "a la medida" del presidente.

Rajoy provocó a Robles sacándole a relucir su testifical en el juicio del caso Lasa y Zabala, en 2000, para igualarla a su declaración de julio

Pero también influyó el estilo elegido por la portavoz, Margarita Robles, cuestionada por algunos de sus compañeros por el tono empleado y por haber caído en la "trampa" de Rajoy, cuando él le mentó que ella había declarado también como testigo en otro caso, el de Lasa y Zabala, y nadie en el PP pidió entonces su caída. Robles se defendió a sí misma y con ello, comentaban con desagrado algunos diputados críticos (y partidarios de Susana Díaz en las primarias), "picó en el anzuelo" que le lanzó el jefe del Ejecutivo.

El PSOE tropieza en el 'juicio' a Rajoy por el momento, el formato y el estilo de Robles

Rajoy había despachado su primera intervención [aquí en PDF] sin pronunciar la palabra 'Gürtel' que lo había traído a rastras hasta el pleno. Protestó por el "celo inquisitorial" de la oposición y le recordó que la forma reglamentaria para exigir responsabilidades políticas es la moción de censura, y no otra, y además presumió de las medidas aprobadas por sus gobiernos para luchar contra la corrupción.

Algunos diputados críticos creen que la portavoz se equivocó al "entrar al capote" del presidente y defender su comportamiento como testigo

Robles fue la primera en replicarle desde la tribuna. Salió sin papeles, apoyada únicamente en un boli, para evidenciar que tenía todo su discurso en la cabeza y mostrar que se lo había "preparado a fondo", como defendían en su entorno. Cumplió el guion: pidió la dimisión del presidente por "dignidad" y porque no es "creíble" para dirigir el país en un contexto tan grave, denunció que no había "aclarado nada" en su discurso, igual que había contestado con "evasivas" ante la Audiencia Nacional y le exigió que no se "envolviera en banderas" patrióticas como hicieron los convergentes con el caso de Banca Catalana. Una primera intervención que algunos de sus compañeros de filas percibieron "deslavazada" y "poco preparada" y "menos efectista" que la del líder de Podemos.

El PSOE tropieza en el 'juicio' a Rajoy por el momento, el formato y el estilo de Robles

Cambio de tiro

En la réplica, Rajoy centró sus críticas en Robles y apenas se acordó de Iglesias, salvo para demandarle que explique los presuntos vínculos de su partido con Venezuela e Irán. El presidente había variado ostensiblemente de estrategia: de explayarse a gusto con Podemos pasó a desfogarse con la portavoz socialista, a la que sorpresivamente sacó el caso Lasa y Zabala con la intención de igualar su declaración como testigo por Gürtel a la que ella protagonizó en febrero de 2000, cuando se juzgaba el asesinato por los GAL de los dos presuntos etarras en 1983.

El jefe del Ejecutivo se escabulló del control del Congreso: no solo no mentó Gürtel, sino que no dio más explicaciones de la presunta corrupción del PP

Ella testificó en calidad de exsecretaria de Estado de Interior (1994-1996), porque cuando ocupaba ese cargo en el ministerio tuvo que lidiar con la investigación del caso sobre el secuestro, torturas y homicidio de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. Rajoy acusó a los socialistas de "falta de equidad" y de aplicar "la ley del embudo". "Le pido un poco de pudor, porque si no, será difícil que la tome en serio—espetó a la diputada—. Usted no es un agente judicial, es la portavoz del grupo parlamentario de su partido, si es que usted tiene partido, que no lo sé". Otro sonoro zasca del presidente, que aprovechó la condición de independiente de su rival.

Robles entró al cuerpo a cuerpo. En su respuesta se defendió a sí misma. Subrayó que gracias a su declaración como testigo, los autores de los hechos fueron puestos a disposición judicial y condenados, mientras que "algunos de los responsables que luego fueron acusados" salían de la sede de Interior y se iban a la del PP a "recibir instrucciones". La portavoz insistió en que ella acudió a los tribunales no "por la puerta de atrás", como hizo Rajoy, sino por la fachada principal, y se enorgulleció de la actitud que siempre ha tenido el PSOE, dijo, a la hora de no utilizar el terrorismo como arma arrojadiza contra el Gobierno.

El PSOE tropieza en el 'juicio' a Rajoy por el momento, el formato y el estilo de Robles

Los parlamentarios socialistas habían acogido con cierta tibieza la primera intervención de su jefa en el Congreso. No se percibía entusiasmo. Pero ya en la réplica sí la correspondieron con una ovación y puestos en pie (no estaba, por cierto, Eduardo Madina, que dejará su escaño en breve). Pero esa foto final no sirvió para eclipsar las reservas que algunos diputados, bajo la petición de anonimato, mostraron después. "Este pleno era inoportuno, extemporáneo, y encima hemos ido del ronzal de Podemos. Mariano sabe cuál es nuestra debilidad y ha ido directo a ella, y por eso ha pasado de Pablo. Nos hemos llevado una somanta de palos. Margarita ha pecado de sobrada y ha calibrado mal, y ha caído en la trampa que él le ha tendido", resumía una conocida parlamentaria afín a Díaz, haciéndose eco de las dudas de otros correligionarios sobre la oportunidad del pleno y la actuación de la portavoz.

Contraposición de pareceres

"Mariano le puso un señuelo y ella picó: los GAL y el terrorismo. En lugar de ir con su mensaje, respondió a la provocación de Rajoy y fue a defenderse a sí misma. Ha conseguido una cosa difícil: que comparezca Rajoy por corrupción y sea él quien gane el debate", comentaba otro compañero de escaño. Y un tercero abundaba en la misma línea: "No ha sido un buen día para nosotros. El formato y la situación nacional beneficia al PP. Si le sumamos la improvisación y que ella entró al trapo...". "Le puso el capote y ella entró. Lo que quería Rajoy era desviar la atención, y él, que es muy ágil como parlamentario, lo consiguió", reprochaba otro miembro del Grupo Socialista.

Los sanchistas se decían satisfechos de la actuación de Robles e incidían en que el momento es oportuno porque quien está en la picota es el PP

Los sanchistas, que siguen en minoría en el Congreso, veían el pleno de un color completamente distinto. El propio secretario general alabó la "brillantez" de Robles y cómo, ante las preguntas del PSOE, Rajoy callaba. "La conclusión es clara: conocía la corrupción, la encubrió y es cómplice. Rajoy debe dimitir", escribió en Twitter. En la dirección del grupo y del partido se mostraban "muy satisfechos" con la portavoz, por haber sido "fresca, clara y directa", y porque se había visualizado la estampa de una jueza "intachable" frente a un presidente atosigado por los casos de corrupción de su partido. "Contestó a Rajoy lo que se merecía y desenmascaró su mentira", indicaba una responsable de la cúpula parlamentaria.

El PSOE tropieza en el 'juicio' a Rajoy por el momento, el formato y el estilo de Robles

También se apreciaba el respaldo a su respuesta por Lasa y Zabala, porque había demostrado que ella contribuyó al "esclarecimiento total" del caso, lo que no ocurrió, decían, con el presidente y su testifical en la Audiencia. Para la dirección, que el jefe del Ejecutivo centrara sus ataques en Robles era la prueba palmaria de que vuelve a reconocer en el PSOE a su principal rival. Así lo dijo él mismo: que si se había dirigido más a ella era para "favorecerla" y situar a su partido en el escalón que le corresponde.

En el equipo del líder tampoco mostraban arrepentimiento por haber apoyado la comparecencia en pleno, pese a que era un formato más beneficioso para Rajoy. Y agregaban que "no es incompatible" con el siguiente paso: el desfile del presidente por la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP, al que falta poner fecha. Ese es el formato por el que apostaba la gestora de Javier Fernández en plenas primarias y por el que se inclinaba Rivera, porque impide que el jefe del Ejecutivo suelte un 'speech', al tratarse de un vivo interrogatorio al compareciente del que es más difícil escapar. "Si no se explica, tendrá que seguir viniendo al Congreso o dimitir", avisabann desde el entorno de la portavoz.

¿Rajoy gana?

"Pedro ya advirtió de que íbamos a ser implacables con la corrupción. El argumento del momento oportuno o inoportuno para denunciar la mayor trama de corrupción de la historia de la democracia que salpica de forma continuada al presidente del Gobierno no lo compartimos. Es de otra época. Siempre es buen momento para denunciar la corrupción del PP, y no dejaremos de hacerlo. Para los únicos para los que no era oportuno hablar de corrupción en pleno era para los del PP, porque están hasta el cuello, y la actitud de Rajoy ha sido vergonzosa", denunciaba una integrante de la dirección socialista en el Congreso.

La visión del 'juicio' político a Rajoy era, pues, distinta en función de a quién se preguntase dentro del mismo grupo. Para unos, una oportunidad "perdida" que servía para dar "oxígeno" al presidente. Para otros, para la cúpula, una ocasión que sirvió para evidenciar cómo el líder del PP "no quiere dar explicaciones" y cómo no había tenido un buen día. Porque salió "tocado y visiblemente incómodo", aducían.

El PSOE lanza una campaña de donaciones entre sus militantes para que ayuden a "desalojar a Rajoy"

Coincidiendo con el pleno de este miércoles en el Congreso, Ferraz envió un 'mail' a sus militantes para animarles a que hagan microdonaciones que ayuden al partido a empujar más aún para lograr "desalojar" al PP de La Moncloa. Una campaña, en suma, para recaudar fondos en un momento de debilidad económica del PSOE debido a sus bajadas electorales. 

En la carta, que no va firmada y a la que ha tenido acceso este periódico, la dirección recuerda que Mariano Rajoy ha sido el primer presidente del Gobierno en ejercicio en declarar como testigo en la Audiencia Nacional, una cita a la que acudió "sobreprotegido, con privilegios impropios" y en la que "se escondió tras las togas para no contar la verdad". El PSOE recuerda que no se trata de "casos aislados" de corrupción, sino que se puede hablar del "caso Partido Popular", pues "todo" ha sucedido "bajo la atenta mirada de Mariano Rajoy". 

Explica Ferraz que por eso pidió la comparecencia en pleno del presidente, para que "contara en la sede de la soberanía nacional todo lo que calló ante el juez". Y pese a que Ciudadanos "quiso ser cooperador necesario" del PP, al final consiguieron sacar adelante su objetivo

"Gracias a afiliados como tú podemos hacer una auténtica oposición de Estado para que el mal gobierno del PP no quede impune. Gracias a tu apoyo estamos construyendo una mayoría progresista que acabe con el Gobierno de este partido corrupto. Sigue ayudándonos —reclama la carta—. Puedes hacer hoy mismo una donación de 3 €, 5 € o 10 € para que podamos seguir creciendo y desalojar a Rajoy de La Moncloa". 

Desde la dirección explicaban este miércoles que se quería aprovechar que el partido está "tensionado" para canalizar ese caudal de energía hacia las donaciones económicas, apostando así por una financiación del partido "transparente y novedosa". En primarias, el equipo de Sánchez dio vida a una plataforma de 'crowdfunding' con la que recaudó 100.440 euros en menos de un mes pero que le trajo varios dolores de cabeza con la gestora. 

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