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La oposición planta al PP en la comisión de financiación de partidos en el Senado
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TENSA SESIÓN EN LA CÁMARA ALTA

La oposición planta al PP en la comisión de financiación de partidos en el Senado

PSOE, Podemos y C's renuncian a preguntar a los comparecientes llamados por los populares para no participar de una "farsa" que tiene como fin, dicen, abrir una "causa general" contra la oposición

Foto: Daniel de Frutos (i), responsable de finanzas de Podemos, y el ya exgerente del PSOE Goyo Martínez, el pasado 22 de marzo en el Congreso. (EFE)
Daniel de Frutos (i), responsable de finanzas de Podemos, y el ya exgerente del PSOE Goyo Martínez, el pasado 22 de marzo en el Congreso. (EFE)

Plante general. PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos se rebelan contra la "causa general" que el PP está abriendo, a su juicio, contra los tres partidos en el Senado. No participaron este jueves ni participarán más en todas las sesiones de la comisión de investigación impulsada por los populares para "contraprogramar" la constituida en el Congreso, aprovechando su mayoría absoluta en la Cámara Alta. Los representantes de los tres partidos renunciaron a preguntar al primero de los comparecientes llamado a desfilar, el tesorero de la formación morada, Daniel de Frutos —luego seguían el responsable de las finanzas de Ciudadanos y los dos últimos gerentes de los socialistas—, denunciaron el plan de trabajo "sectario", "manipulador" y "viciado" aprobado con los solos votos del PP y se marcharon. Y ya no volverán. ERC, PNV y PDeCAT no acudieron tampoco ni acudirán. El PP se queda solo. La oposición no quiere participar en una "farsa", "comedia" o "teatrillo", e incluso tiene dudas de que se ajuste a derecho, para lo que solicitarán un informe de legalidad a los servicios jurídicos de la Cámara. Pero el PP no se apea y al final de la jornada dictaminó que PSOE, Podemos y Ciudadanos han cometido "ilegalidades" en su financiación. El objetivo estaba claro: señalar a todos los partidos por igual.

La oposición planta al PP en la comisión de financiación de partidos en el Senado

La primera sesión de comparecencias en la comisión de investigación sobre la financiación de los partidos políticos en el Senado estaba fijada para las diez de la mañana de este jueves. Apenas una hora después del arranque de otra cita de mucho mayor calado, las explicaciones de los tesoreros del PP ante la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal de los populares en el Congreso. Y ya se preveía que los grupos de la oposición iban a visualizar su protesta contra el partido mayoritario en la Cámara Alta, porque a lo largo del miércoles estuvieron cruzándose conversaciones para elegir la mejor fórmula para evidenciar el plante. Optaron por una breve intervención y la renuncia a preguntar al primero de los citados, De Frutos, para que constara su malestar en el 'Diario de Sesiones'.

Los portavoces justifican su marcha por la protesta contra el plan "viciado, sectario y manipulador" del PP, aprobado con su mayoría absoluta

Y eso hicieron. Pasadas las diez de la mañana, en la sala Enrique Casas del Senado, antes incluso de que comenzaran las palabras, podía masticarse la tensión. Se oían los flases de los fotógrafos y los movimientos de las cámaras. Pero cuando la popular Rosa Vindel, presidenta de la comisión, dio inicio a la sesión de este jueves, estalló esa presión. De menos a más. Xavier Alegre, de Ciudadanos —socio de investidura del PP—, leyó una pequeña declaración, en la que anunciaba que su partido renunciaba a "formular cualquier tipo de pregunta" a los comparecientes, "de hoy y de cualquier otro día", por el plan de trabajo "sectario y manipulador". Ese plan de trabajo de la comisión fue aprobado el pasado 29 de junio, y solo incluía el desfile de miembros de otros partidos, y ninguno del PP, con el objetivo de no "duplicar" las comparecencias: que los que se personen en la comisión paralela del Congreso no lo hagan en el Senado. Tampoco se requería ningún tipo de documentación a Génova, y sí al resto de formaciones [aquí en PDF]. Un gesto que la oposición interpreta inequívocamente como la voluntad de los populares de encender "el ventilador" y "desprestigiar las instituciones".


Atenerse a la cuestión

La tensión creció cuando intervinieron los portavoces de Unidos Podemos y PSOE, Pilar Garrido y Tontxu Rodríguez Esquerdo, interrumpidos constantemente por Vindel, que les exigía en repetidas ocasiones que se atuvieran a la cuestión, como estipula el artículo 103 del reglamento de la Cámara, y formularan preguntas a De Frutos, si las tenían, y no volvieran a debatir aquello que se aprobó, solo con los votos del PP, el 29 de junio.

PSOE y Podemos reprochan al PP sus casos de corrupción y le acusan de poner en marcha el "ventilador" para "disipar" la comisión del Congreso

"Asistimos al intento de parasitación de las instituciones por parte del PP, que está hasta el cuello de corrupción", un PP que "presiona a jueces y fiscales", "desoye" a los ciudadanos y tiene a "dos ministros reprobados", Rafael Catalá y Cristóbal Montoro. "No respetan ni al Poder Judicial ni al Poder Legislativo". "No siga por ahí", le espetó Vindel. "La cuestión está más que debatida", insistía la presidenta de la comisión, subrayando que el objeto del órgano es detectar las "grietas" en la financiación de los partidos, escuchar a los representantes de cada uno de ellos y, si es necesario, proponer reformas legales. "Lo demás no viene a la cuestión". Garrido intentó continuar: "Tengo la necesidad de contextualizar la situación [...]. Esto es una comisión de investigación para tapar las vergüenzas del PP, que hace un uso abusivo y partidista de las instituciones y estoy en mi derecho de decirlo". "¿Tiene preguntas para el compareciente?", preguntaba a su vez Vindel, con la intención de cortar la "digresión" de la senadora de Podemos. "No", respondió, para introducir a continuación el texto pactado con los otros grupos, en el que explicaba su renuncia a interrogar a los llamados a declarar para denunciar el plan de trabajo "viciado", "sectario" y "manipulador" del PP.


La crispación se agrandó cuando le tocó intervenir a Tontxu Rodríguez. Él sí pudo hablar algo más, mientras en la sala se percibía el rumor creciente de los senadores del PP, que protestaban desde sus asientos. El representante socialista acusó a los conservadores de perpetrar un "sainete", de querer "poner en marcha el ventilador" contra el resto de partidos.

[Consulta aquí en PDF el plan de trabajo aprobado y la corrección posterior]

"Lo preocupante de verdad es que se están riendo de nuestro máximo texto legal", haciendo del instrumento de la comisión de investigación "un fraude y una trampa". "Sus finanzas están en los juzgados", recordó el senador, haciendo hincapié en que todos los tesoreros del PP están implicados en casos de corrupción, "todos acusados de una decena de delitos". "Son ellos los que debieran estar aquí".


"Una pataleta" del PP

Vindel le interrumpió, como había hecho con Garrido, para apremiarle a que volviera a la cuestión y le formulara preguntas, si lo deseaba, a De Frutos. "No tiene ni idea de lo que voy a decir. No llega a la capacidad de Rappel", espetó Rodríguez, que intentó continuar con su denuncia. "Su credibilidad en materia de corrupción es cero patatero. Utilizan el Senado como una forma de manipulación política. Pretenden hacer un juicio político para disipar y borrar la comisión que se sigue en el Congreso. La verdad de la financiación de los partidos les importa poco". El portavoz socialista quería concluir con el alegato consensuado con C's y Podemos, pero Vindel no se lo permitió. "Se le ha acabado su tiempo. Muchas gracias, senador". Tras denunciar el "escaso talante democrático" del PP, los representantes de los tres partidos se levantaron y se marcharon de la comisión. Como el PNV había decidido no acudir a la sesión, igual que ERC, el PP se quedó solo interrogando a De Frutos, una función de la que se encargó Luis Aznar. Incluso Javier Yanguas, de UPN, que sí se quedó en la comisión, rehusó formular preguntas por la "diversidad" del Grupo Mixto, al que pertenece. Porque la sesión de este jueves no se detuvo, ya que los comparecientes tienen la obligación de acudir y de "colaborar" con la comisión de investigación.

Los partidos pedirán un informe previo de legalidad porque consideran que el plan de trabajo del PP puede "vulnerar derechos fundamentales"

Alegre, Garrido y Rodríguez bajaron de la Enrique Casas a los pasillos de la Cámara Alta para comparecer los tres juntos ante los medios y explicar su posición. "No continuaremos en esta comisión porque esto no es más que una pataleta del PP para contraprogramar la comisión del Congreso", sentenció el portavoz de C's, que se quejó de que los populares no han querido cumplir con el compromiso que contrajeron con Albert Rivera, hace un año, al resistirse a alumbrar la comisión de financiación ilegal, y al ver que la Cámara Baja logró constituirla por el impulso de PSOE, Podemos y Ciudadanos, montó el órgano paralelo en el Senado y aprobó por su cuenta el plan de trabajo, "un despropósito" que "vulnera derechos fundamentales", abundó Garrido.


Rodríguez no ahorró calificativos contra la maniobra de los conservadores: "Comedia", "esperpento", "teatrillo", "impostura", "falacia", "farándula popular"... Fue él quien acusó al primer partido de abrir una "causa general" contra las formaciones de la oposición y quien anunció que la oposición solicitará un informe previo de legalidad a los servicios jurídicos de la Cámara porque la comisión podría estar "vulnerando derechos" de muchos de los ciudadanos citados. "Ante esta farsa y que se puede estar perturbando su derecho al honor, a la propia reputación y el derecho a la protección de datos", advirtió el senador socialista. Y, socarrón, alertó de que el plan de trabajo aprobado por el PP gracias a su mayoría absoluta en la Cámara Alta puede llevar ante la comisión a cualquier donante individual de un partido: "Como alguno de ustedes haya puesto 5 euros a favor de Pablo Iglesias o de Pedro Sánchez, van a tener que presentar su IRPF ante esta Cámara", sostuvo, recordando la polémica sobre el 'crowdfunding'.

La oposición planta al PP en la comisión de financiación de partidos en el Senado

El PP calificó de "auténtica vergüenza" que la oposición en bloque se marchara de la comisión, porque eso es "faltar a su responsabilidad". Pero lo que quería era extender la sospecha sobre las demás formaciones, intentar hacer llegar el mensaje de que PSOE, Podemos y Ciudadanos tienen una financiación "ilegal". Pero preguntado por la paradoja de que a quien investigan los tribunales es al PP, y no al resto, el portavoz conservador, Luis Aznar, echó balones fuera: "Lo raro es que solo se haya hablado de la financiación del PP". Más aún, que esos grupos se marcharan es síntoma, dijo, de que "quieren ocultar qué hay detrás".

El PP acusa a PSOE, Podemos y C's de prácticas "ilegales", pero por ahora no las llevará a los tribunales

Para el PP, la financiación de PSOE, Podemos y Ciudadanos es "manifiestamente mejorable" cuando no directamente "ilegal". Es la conclusión que extrajo el partido del Gobierno a lo largo de la primera sesión de comparecencias de la comisión de investigación, y verbalizada a través de su portavoz, Luis Aznar

La crítica más dura fue para los socialistas, cuya financiación es "la más opaca" de todas, "con mucha diferencia". Aznar señaló que las comparecencias de los exgerentes Xoan Cornide y Gregorio Martínez confirmaban anomalías e irregularidades en las sedes del PSOE, en la financiación de sus campañas y en las condonaciones de deuda por los bancos. De hecho, tras escuchar al primero, acusó al partido de "haber ido dopado permanentemente a las elecciones" por las irregularidades detectadas en su contablidad al menos desde 2004 y por el perdón de las entidades bancarias negociado en la época de José Luis Rodríguez Zapatero, informa EFE.

El portavoz popular sacó incluso a relucir el 'caso Amy Martin' a Cornide, cuando se supo que la Fundación Ideas pagó unos 50.000 euros a una columnista ficticia que en realidad era la mujer del director de la entidad, Carlos Mulas-Granados. "Me estafaron personalmente. La estafita cutre-salchichera de muy poco dinero nos produjo un daño reputacional tan enorme que aún no he dejado de boquear", reconoció el exgerente.

Con Goyo Martínez, el interrogatorio de Aznar se centró casi exclusivamente en el 'crowdfunding' de la campaña de Pedro Sánchez en las primarias, que en un primer momento el entonces candidato canalizó a través de la asociación sin ánimo de lucro Bancal de Rosas. El exgerente contó lo que ya se sabía: que Ferraz pidió una orientación al Tribunal de Cuentas (TCU). El presidente del órgano fiscalizador ratificó que las primarias deben ser incluidas en la financiación ordinaria del partido. A partir de entonces, Sánchez, al igual que los otros dos aspirantes, Susana Díaz y Patxi López, se acogió al sistema impulsado por la gestora: una cuenta de ingresos y otra de gastos de titularidad compartida con el PSOE. Los movimientos en Bancal de Rosas previos a la adopción de la fórmula oficial se incorporarán a los estados contables del partido de 2017.

Pero Martínez salió de Ferraz el 15 de junio, la víspera de que arrancara el 39º Congreso Federal del PSOE, porque así lo pactó con la dirección provisional y porque Sánchez quería contar con otra persona al frente de las cuentas del partido. De ahí que Martínez alegara en repetidas ocasiones que el cierre de la contabilidad de las primarias es responsabilidad de su sucesor, Mariano Moreno

Las explicaciones del exgerente no convencieron nada a Aznar. Pero no le impidió hacer su conclusión: la campaña de Sánchez "tenía más agujeros que un queso de Gruyère", porque primero recibió dinero de "amigos" a través de una entidad cuyas cuentas aún no han sido liquidadas por el PSOE. El secretario general recaudó fondos "de forma irregular", sentenció el senador. 

Conclusiones similares sacó respecto a Podemos y Ciudadanos. Aznar preguntó al responsable de la tesorería de la formación morada, Daniel de Frutos, por las fuentes de financiación del partido emergente, incluidos Venezuela e Irán, extremos que el dirigente negó por completo, quien insistió en que las cuentas de Podemos están controladas por el TCU y no hay ninguna violación de la ley. Sí reconoció que su partido obtuvo 6,2 millones de euros por microcréditos para gastos de campaña y micromecenazgo colectivo con una media de donación de 19,75 euros. Eso dio pie al PP para subrayar que Podemos reconoce hacer uso de sistemas "ilegales" de financiación, puesto que ninguna de las dos herramientas están contempladas en la legislación. 

Duro fue también Aznar con Carlos Cuadrado, el responsable de las finanzas de Ciudadanos. En su interrogatorio, intentó acorralarle por la contratación de personal a cargo de instituciones públicas o los supuestos pagos de alquileres de sedes y reformas sin cobertura legal. El tesorero naranja admitió "errores" que el PP llamó "ilegalidades claras". El senador recalcó que el 67% de las irregularidades detectadas por el Tribunal de Cuentas corresponde a la formación que "lleva la bandera de la limpieza en España" y que va de "Mister Proper". 

La gran paradoja fue que, pese a haber apreciado indicios de ilegalidades en las cuatro comparecencias de este jueves, el PP no parece dispuesto a llevar los casos ante los tribunales. Aznar se escudó en todo momento en que los parlamentarios no son jueces y el Senado es "el Legislativo". No obstante, adelantó que pedirán un informe a los servicios jurídicos del PP para estudiar toda la documentación y las explicaciones de los tesoreros.  

Plante general. PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos se rebelan contra la "causa general" que el PP está abriendo, a su juicio, contra los tres partidos en el Senado. No participaron este jueves ni participarán más en todas las sesiones de la comisión de investigación impulsada por los populares para "contraprogramar" la constituida en el Congreso, aprovechando su mayoría absoluta en la Cámara Alta. Los representantes de los tres partidos renunciaron a preguntar al primero de los comparecientes llamado a desfilar, el tesorero de la formación morada, Daniel de Frutos —luego seguían el responsable de las finanzas de Ciudadanos y los dos últimos gerentes de los socialistas—, denunciaron el plan de trabajo "sectario", "manipulador" y "viciado" aprobado con los solos votos del PP y se marcharon. Y ya no volverán. ERC, PNV y PDeCAT no acudieron tampoco ni acudirán. El PP se queda solo. La oposición no quiere participar en una "farsa", "comedia" o "teatrillo", e incluso tiene dudas de que se ajuste a derecho, para lo que solicitarán un informe de legalidad a los servicios jurídicos de la Cámara. Pero el PP no se apea y al final de la jornada dictaminó que PSOE, Podemos y Ciudadanos han cometido "ilegalidades" en su financiación. El objetivo estaba claro: señalar a todos los partidos por igual.

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