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Tres niñas desaparecidas en dos días: las notas y el verano con papá o con mamá

Dos de las pequeñas tienen 15 años y la tercera, 17; los investigadores rastrean las zonas donde se les perdió la pista y no descartan ninguna posibilidad; una de ellas apareció ayer

Foto: Cartel de la desaparecida Milena Galviz Moya.
Cartel de la desaparecida Milena Galviz Moya.

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional buscan estos días, coincidiendo con el final de las clases, a tres niñas que han desaparecido de sus casa en tres provincias diferentes. A dos de ellas se les perdió de vista el pasado miércoles y a la otra el martes. Todas son menores y, por lo tanto, sus casos han provocado la activación del nivel de alto riesgo por parte del Ministerio del Interior, que considera urgente su localización al menos hasta que haya datos que confirmen a ciencia cierta que se trata de una desaparición voluntaria.

Milena Galvis Moya, de apenas 15 años, no fue al instituto de O Burgo (La Coruña) el pasado martes. Una profesora, de hecho, ha declarado ante la Guardia Civil que la vio aquella mañana caminar en sentido contrario al centro escolar. Pero su madre no se enteró de la desaparición de su hija hasta que llegó a casa en el vecino pueblo de Culleredo por la tarde después de trabajar. La niña no estaba en su habitación ni en ningún otro rincón de la vivienda, por lo que la mujer llamó a las amigas para ver si ellas sabían algo. Pero no tenían ni idea. Así que se fue directa al cuartel e interpuso una denuncia esa misma noche, pasadas la una de la madrugada.

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Desde entonces, un equipo de Policía Judicial del instituto armado investiga la desaparición de la joven. Por el momento, los agentes han averiguado que hacía días que hablaba de irse a La Coruña a hacerse un tatuaje. La Guardia Civil, sin embargo, se decanta más por la posibilidad de que la niña haya viajado hasta Orense. Algunos datos que manejan los investigadores apuntan a esta última ciudad. Por el momento, añaden fuentes del instituto armado, parece que la desaparición ha sido voluntaria, aunque los agentes no descartan ninguna opción y siguen manteniendo el nivel de alto riesgo establecido al principio de las pesquisas.

Los responsables de las diligencias prefieren hacerlo así dado que resulta muy extraño que ninguna amiga sepa nada acerca del paradero de Milena. Las mismas fuentes apuntan que los padres de la chica están separados y que el día antes de la desaparición la niña discutió con su madre, con la que vivía en Culleredo. El día de su desaparición, la joven llevaba un vestido negro de tirantes, camiseta blanca de rayas negras y zapatillas del mismo color del vestido.

Roberto R. BallesterosRoberto R. Ballesteros
La Guardia Civil trata de averiguar más datos que ayuden a determinar dónde se encuentra la joven a través de constantes rastreos informáticos, tanto en internet como en las redes sociales, que en no pocas ocasiones han proporcionado pistas definitivas para localizar a las personas desaparecidas. Su perfil en Twitter, Facebook o Instagram, los comentarios que haya colgado en los últimos días, los contactos que haya establecido o las personas que hayan tratado de ponerse en contacto con ella resultan claves para avanzar en la investigación tanto en este caso como en el de Ana María Ramos.

Esta última, de 17 años, se encuentra desaparecida desde que ayer por la tarde la Guardia Civil recibiera la denuncia de sus padres en el puesto de Renedo de Esgueva (Valladolid). Los investigadores también mantienen en este caso todas las hipótesis abiertas, ya que la niña discutió con su madre antes de desaparecer, pero se ausentó sin llevarse consigo el teléfono móvil ni la cartera ni documentación alguna. Era la primera vez que la joven huía de su domicilio. Cuando lo hizo, llevaba una camiseta azul marino con los hombros al aire y pantalón vaquero.

Según el portavoz de Sos Desaparecidos, Joaquín Amills, con la llegada de la Navidad y del verano todos los años se experimenta un repunte de niños que se fugan de sus casas. Muchos de ellos deciden huir por tensiones con sus familias provocadas por las notas, por viajes o por si tienen que ir con el padre o con la madre, que están separados. "Se juntan muchos factores al determinar las causas, pero lo que está claro es que en estas fechas se produce un incremento considerable de niños que desaparecen de sus hogares", apunta Amills, quien considera necesario poner todos los medios materiales y humanos para encontrar cuanto antes a los pequeños.

"Aunque la huida sea voluntaria, explica, se trata de menores y por lo tanto están expuestos a un gran peligro solos en la calle", entiende el representante de Sos Desaparecidos, asociación que trata de dar la voz de alerta ante cualquier caso de este tipo y apoyar a los familiares. "Son muy vulnerables en la calle porque pueden ser manipulados o retenidos por mayores de edad, algunos incluso con antecedentes penales", afirma Amills, quien considera necesario difundir cualquier desaparición de este tipo para que cualquier ciudadano que lo vea pueda colaborar, para que el huido sepa que su familia le está buscando y está sufriendo por él y para que el agresor, en el caso de que lo hubiera, sepa que tiene posibilidad de echarse atrás.

Aunque algunos casos son provocados por la intervención de un personaje externo, la mayoría son voluntarios y acaban con el regreso del menor a casa. Fue el caso de Sara Garrido Gracia, de 15 años. Sus padres denunciaron la desaparición el pasado miércoles en Zaragoza. SOS Desaparecidos y la Guardia Civil se hicieron eco de la desaparición y al día siguiente (ayer) la joven apareció de nuevo en su hogar en buen estado.

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